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    <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright eldiario.es]]></copyright>
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      <title><![CDATA[elDiario.es - elDiario.es]]></title>
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    <item>
      <title><![CDATA[La buena muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/buena-muerte_129_13119502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51579aa4-90ce-4b6c-9f9b-8f29765e5bf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La buena muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se murió mi abuelo inesperadamente, lo primero que le dije a mi madre era que ni me pondría luto ni quería verlo en su lecho de muerte. Creo que era una forma de ahorrarme recuerdos penosos y guardar para siempre la imagen de mis seres queridos cuando disfrutaban de vida</p></div><p class="article-text">
        Me pareci&oacute; que su rostro estaba muy p&aacute;lido. No era raro porque siempre hab&iacute;a sido un hombre de tez clara que resaltaba sus cejas negras, una se&ntilde;a de identidad que le caracterizaba. El tono macilento y, sobre todo, el rictus de la boca entreabierta me dieron la respuesta. Ya hab&iacute;a fallecido. Incorporado con ayuda de las almohadas y reinando sobre la cama del hospital, aquel periodista manten&iacute;a toda la dignidad de la persona valerosa y a la vez humilde que fue y yo hab&iacute;a admirado desde siempre. Cuando llegu&eacute; a la facultad de Periodismo, mi sue&ntilde;o era imitar a gente como &eacute;l y ser una gran reportera para contar todo tipo de conflictos, guerras y padecimientos de los m&aacute;s pobres y abandonados. Nunca imagin&eacute; que este querido y admirado colega ser&iacute;a la primera persona muerta que ver&iacute;a en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        Mi compa&ntilde;ero tuvo un buen final de su agitada vida, querido y homenajeado por la profesi&oacute;n en m&uacute;ltiples actos a los que acud&iacute;a emocionado aunque fuera con la salud mermada. Le lleg&oacute; la muerte pl&aacute;cidamente, rodeado de los cuidados del personal sanitario de la Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az y la presencia permanente de su hermana, a los pies de su cama. Me los encontr&eacute; de sopet&oacute;n porque alguien se hab&iacute;a dejado la puerta de la habitaci&oacute;n entreabierta. No me esperaba contemplar esa imagen cuando sub&iacute; a acompa&ntilde;arle, tras haber sido avisada de su gravedad mientras me encontraba en una consulta de rutina en el mismo hospital.
    </p><p class="article-text">
        Hasta entonces, me negaba en rotundo a ver personas muertas. Supongo que la juventud y el tab&uacute; de la muerte en esta moderna cultura occidental me empujaban a ignorarla u orillarla cuando me la encontraba en el camino. Me las hab&iacute;a arreglado para lograrlo, a pesar de haber acompa&ntilde;ado a amigas con sus padres reci&eacute;n fallecidos e incluso, cuando deb&iacute;a cubrir informaciones de sucesos con v&iacute;ctimas, me fui haciendo una experta en mirar para otro lado. Cuando se muri&oacute; mi abuelo inesperadamente, lo primero que le dije a mi madre era que ni me pondr&iacute;a luto ni quer&iacute;a verlo en su lecho de muerte. Creo que era una forma de ahorrarme recuerdos penosos y guardar para siempre la imagen de mis seres queridos cuando disfrutaban de vida.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; cuando tuve que afrontar la muerte de mi padre. Tras sobrellevar un c&aacute;ncer durante casi 20 a&ntilde;os, lleg&oacute; su final aquejado de met&aacute;stasis y decidimos llevarlo a casa de mi hermana mayor, donde estuvo rodeado del diverso personal sanitario con el que, afortunadamente, contamos en mi familia. Haber pasado los &uacute;ltimos meses a su lado, en una in&eacute;dita pero valios&iacute;sima compa&ntilde;&iacute;a mutua, caminando de la mano hacia su final, fue un proceso que recomiendo a todo el mundo. Si morir es un hecho individual, personal e intransferible, el derecho a la llamada &ldquo;buena muerte&rdquo; o &ldquo;muerte digna&rdquo; deber&iacute;a ser obligatoriamente una actividad compartida de los m&aacute;s allegados para acompa&ntilde;ar a su ser querido y librarle de sufrimientos evitables. Y no s&oacute;lo porque es de justicia para el que se va sino por los efectos beneficiosos que nos aporta a los que nos quedamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso no entiendo muy bien por qu&eacute; llaman &ldquo;Cristo de la Buena Muerte&rdquo; a la escultura de Pedro de Mena, cuando se ve a las claras que ese hombre joven, semidesnudo, clavado en un madero y coronado de espinas, tuvo un final espantoso. Supongo que se refiere al significado religioso del t&eacute;rmino que se refiere a estar en gracia de Dios. Pero el sentido en el que utilizo este concepto no es religioso sino etimol&oacute;gico. Prefiero el significado que le atribuye el diccionario etimol&oacute;gico al definir la eutanasia, palabra griega (euthanas&iacute;a) formada por el prefijo eu (buena) y el t&eacute;rmino thanatos (muerte), o sea, un final tranquilo, dulce y sin sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue la muerte que tuvo mi padre en aquella convivencia familiar de sus &uacute;ltimos d&iacute;as. El trayecto no estuvo exento de inconvenientes pero, para m&iacute;, fue la mejor despedida que pod&iacute;a darle y result&oacute; ser el m&aacute;s generoso regalo que nunca hab&iacute;a imaginado que me har&iacute;a aquel hombre pac&iacute;fico, idealista y flem&aacute;tico que fue mi progenitor. Ya octogenario, muy consciente de que su final se acercaba, soport&oacute; todos los inconvenientes y limitaciones f&iacute;sicas sin una queja. En esa breve e intensa armon&iacute;a del ep&iacute;logo de su vida, s&oacute;lo quiso que le acompa&ntilde;&aacute;ramos la familia m&aacute;s &iacute;ntima y disfrutaba enormemente con la prole de nietos y nietas. S&eacute; que se sent&iacute;a orgulloso de los turnos de cuidados que hac&iacute;amos entre hermanas y hermanos, cada cual seg&uacute;n sus habilidades y posibilidades. Su constante preocupaci&oacute;n por el bienestar de mi madre, que fue aumentando a medida que envejec&iacute;an, creci&oacute; en aquellos d&iacute;as y nos insist&iacute;a para que la hici&eacute;ramos salir y distraerse con sus amigas.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a de su 80 cumplea&ntilde;os, vimos a mis padres besarse como enamorados, por vez primera delante de todos nosotros. Pap&aacute; siempre hab&iacute;a sido mucho m&aacute;s cari&ntilde;oso de lo que sol&iacute;a ser un hombre de su &eacute;poca y acostumbraba a regalarnos &ldquo;coli&ntilde;os&rdquo; (abrazos en el regazo) sin importarle nuestra edad o envergadura f&iacute;sica. En aquellos d&iacute;as nos repart&iacute;a afectos a granel. Si le preguntaba tras la comida qu&eacute; quer&iacute;a de postre me respond&iacute;a, sonriendo: &ldquo;Te quiero a ti&rdquo;. Pero ten&iacute;a la mirada del espanto que despu&eacute;s he tenido que ver en otros seres queridos aquejados por un c&aacute;ncer terminal. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; traballi&ntilde;o costa morrer!&rdquo;, me dijo uno de sus &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Puede decirse que mi padre tuvo una muerte dulce, con sus tres hijas en la cama abraz&aacute;ndole, sus hijos y mi madre a la vera de su lecho, embargados todos por un llanto manso y pac&iacute;fico con el que le dijimos &ldquo;adi&oacute;s, pap&aacute;&rdquo; acompa&ntilde;&aacute;ndole hasta su &uacute;ltimo suspiro. Desde entonces, me gusta recordarlo en cualquier momento de su vida y de la m&iacute;a, incluida su buena muerte, algo que me reconforta. Quisiera para m&iacute; y para todos los que amo un fin parecido. Si &ldquo;morir habemos, ya lo sabemos&rdquo; &mdash;<em>memento mori</em> que repiten los monjes&mdash;, quiero hacerlo en paz y sin sufrimiento, ni f&iacute;sico ni mental. Afortunadamente, en este pa&iacute;s, disfrutamos de unas leyes muy avanzadas que nos permiten elegir c&oacute;mo queremos irnos de este mundo y, sobre todo, nos libran de dolores en ese tr&aacute;nsito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo firmemente que no hay nada m&aacute;s cruel que lo que le han hecho a Noelia Castillo, retrasando su eutanasia e infligi&eacute;ndole una injustificada prolongaci&oacute;n del dolor durante casi dos a&ntilde;os hasta lograr la muerte digna que la legislaci&oacute;n y el personal sanitario le dieron, tal como ella quer&iacute;a. Que haya sido su padre el principal causante de este sufrimiento explica muy bien la penosa vida que ha tenido la joven que tuvo que ser tutelada por la Generalitat de Catalunya. Tampoco me extra&ntilde;ar&iacute;a que, como dice la ciencia y la psicolog&iacute;a que ocurre en el duelo, ese padre se sintiera &mdash;sin saberlo&mdash; culpable del final de su hija. Una culpabilidad inconsciente porque su litigiosidad demostraba a las claras que le preocupaban m&aacute;s sus sentimientos paternos que el deseo liberador de morir que ten&iacute;a su hija. &ldquo;El dolor que resulta insoportable&nbsp;es el que has creado t&uacute; sinti&eacute;ndote culpable&rdquo;, dice uno de los personajes de la obra &ldquo;El hechizo de Lily Dahl&rdquo;, de la escritora norteamericana Siri Hustbeldt.
    </p><p class="article-text">
        Si se puede comprender humanamente la condescendencia de un padre as&iacute;, considero una exigencia &eacute;tica censurar el comportamiento de quienes se han aprovechado de una desgracia tan terrible como la muerte deseada de una persona en constante sufrimiento. Me refiero a los medios que han ca&iacute;do en el execrable periodismo espect&aacute;culo para hacer caja y a los demandantes de causas judiciales con las que quer&iacute;an impedir que se hiciera la voluntad de Noelia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son deplorables, sobre todo, estos denunciantes que, llevando la causa a los tribunales y ventilando el proceso abierto por el se&ntilde;or Castillo, han convertido los &uacute;ltimos d&iacute;as de esta chica en un suplicio innecesario, &uacute;nicamente por su fanatismo y la b&uacute;squeda de una notoriedad espuria que han logrado a costa de los padecimientos de ella. No deber&iacute;a haber perd&oacute;n para los llamados &ldquo;Abogados Cristianos&rdquo;, convertidos en vengadores justicieros de un caso que no les afectaba en absoluto y que utilizaron de forma miserable para la promoci&oacute;n de su intolerante ideolog&iacute;a de ultraderecha. Y lo hicieron fingiendo una defensa de la vida que tiene muy poco de cristiana porque esta doctrina predica el amor al pr&oacute;jimo y la compasi&oacute;n ante quien sufre.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magis Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/buena-muerte_129_13119502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:25 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dúo terrorífico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/duo-terrorifico_131_13119181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/620b60cc-4d3f-4752-9ab1-34d9a73ec309_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dúo terrorífico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De las bombas de racimo a los misiles Tomahawk: análisis visual del armamento utilizado en la guerra de Irán
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:25 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La unión (por sí sola) no hace la fuerza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99ed5633-4a1d-4325-b02f-3a18ab89a5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La unión (por sí sola) no hace la fuerza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La unión de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situación de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades</p><p class="subtitle">El pacto de última hora de IU y Podemos en Andalucía, una solución de urgencia que no despeja la X de cara a las generales</p></div><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos: las alianzas entre izquierdas para concurrir a elecciones se sellan siempre en momentos de declive. De urgencia. En pleno baj&oacute;n. Si la izquierda estuviera en auge, se dejar&iacute;an las coaliciones para despu&eacute;s, si fuera necesario, sumando lo ya sumado y con atenci&oacute;n a los programas y al famoso peso pol&iacute;tico de cada formaci&oacute;n para entrar en los gobiernos. No estamos en ese escenario. La uni&oacute;n de izquierdas que ahora se necesita se debe analizar siempre desde esa situaci&oacute;n de urgencia y desde el reconocimiento de los fracasos y debilidades de cada una de las partes para evitar, precisamente, que la alianza sea solo la suma de fracasos y debilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil. En tiempo de descuento y en medio de una Semana Santa andaluza particularmente radiante, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/iu-sumar-alcanzan-acuerdo-integrarlo-coalicion-andalucia_1_13117980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IU, Sumar y Podemos alcanzaron un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones andaluzas del 17 de mayo</a>. En ese momento, Juanma Moreno Bonilla se hallaba en pleno marat&oacute;n cofrade, acaparando m&aacute;s protagonismo que el mism&iacute;simo Jesucristo y esquivando, por la v&iacute;a procesionaria, la prohibici&oacute;n de hacer campa&ntilde;a antes de la campa&ntilde;a. Lo suyo s&iacute; que ha sido el milagro de la multiplicaci&oacute;n de los panes y los peces pero en horas de presencia en Canal Sur d&aacute;ndose ba&ntilde;os de masas y golpes de pecho. Su campa&ntilde;a ya est&aacute; hecha: moderaci&oacute;n, estabilidad, gesti&oacute;n y andalucismo morenista. El esc&aacute;ndalo por la gesti&oacute;n de los cribados del c&aacute;ncer de mama y la situaci&oacute;n general de la sanidad, amortizados y olvidados entre vapores de incienso y cirios. A su derecha, por decir algo, Vox no ha visto ni la necesidad de hablar de Andaluc&iacute;a o de esmerarse en la elecci&oacute;n de candidato: Abascal proveer&aacute;, pese a las cr&iacute;ticas de los suyos, que ya no lo son, y los votos que el sevillano Alvise P&eacute;rez rascar&aacute; en su tierra. Todo en su sitio en el flanco derecho e intento de recolocaci&oacute;n en el izquierdo a la izquierda de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, que esta semana parec&iacute;a tentada de entonar un &ldquo;virgencita, que me quede como estoy&rdquo; ante la Macarena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trazado el contexto, hay que admitir que la alianza de IU, Sumar y Podemos en Andaluc&iacute;a solo pareci&oacute; entusiasmar a Gabriel Rufi&aacute;n, que la salud&oacute; con un &iexcl;Bravo! en redes sociales. Ni media hora hab&iacute;a pasado del cierre del acuerdo y la militancia de unos y otros ya lo estaba celebrando por la espa&ntilde;ola v&iacute;a de &ldquo;cuerpo a tierra, que vienen los m&iacute;os&rdquo;. El acuerdo contempla que Podemos encabece la lista de la coalici&oacute;n en Ja&eacute;n y ocupe el n&uacute;mero dos en Sevilla, plazas que no obtuvieron representaci&oacute;n de Por Andaluc&iacute;a en las pasadas elecciones. IU encabeza las listas de Sevilla, M&aacute;laga, Granada, C&oacute;rdoba y Almer&iacute;a; Sumar, la de C&aacute;diz, e Iniciativa del Pueblo Andaluz, la de Huelva. Podemos y sus militantes se quejan de que el peso pol&iacute;tico del partido era superior a este reparto de listas y en IU y Sumar les recuerdan que se apuntan a &uacute;ltima hora a la coalici&oacute;n porque se est&aacute;n convirtiendo en un partido marginal en Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de quedar por debajo del 1% en las elecciones de Arag&oacute;n y Castilla y Le&oacute;n. Un a&ntilde;o de pu&ntilde;aladas, desplantes y desacuerdos no se arregla con un acuerdo puntual y tampoco ante la evidencia de que ser l&iacute;der de un espacio a costa de desgastar ese espacio solo conduce a la irrelevancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos a tiempo. Como he escrito al inicio, todos los frentes populares surgen de momentos de necesidad, pero es imprescindible que entre los partidos que lo forman exista lealtad y confianza, aunque se mantengan diferencias importantes. Una coalici&oacute;n no puede ser un choque de purezas, sino la suspensi&oacute;n de toda pureza para conseguir un objetivo m&aacute;s importante, en este caso, el bienestar social y material del pueblo andaluz. Para eso hay que supeditar la pol&iacute;tica institucional, el reparto de listas, cargos, dinero y asesores, a una pol&iacute;tica social progresista, que evite que Andaluc&iacute;a tenga un gobierno reaccionario e involucionista que termine de desmantelar los servicios p&uacute;blicos, y muy especialmente la ya maltrecha sanidad andaluza. Si despu&eacute;s de la resaca negociadora, la coalici&oacute;n no se pone a trabajar &uacute;nicamente para movilizar el voto con el objetivo de implantar un programa progresista, la uni&oacute;n no servir&aacute; de nada. El 1 de mayo comienza la campa&ntilde;a andaluza: a partir de ese d&iacute;a, solo cabe hablar de Andaluc&iacute;a, de los andaluces y de c&oacute;mo mejorar su vida. Despu&eacute;s, tocar&aacute; ver si es factible y deseable una plataforma nacional que corte el paso a la ultraderecha. Desde la asunci&oacute;n de la realidad de la izquierda y la voluntad sincera de servir (para algo) a los espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/union-si-sola-no-fuerza_129_13119474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Andalucía,IU - Izquierda Unida,Sumar,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos zapatos y un salón de baile explican el desastre en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatos-salon-baile-explican-desastre-iran_129_13119385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b697d8ee-dc94-42b9-9c2e-044f4a8ace52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x838y294.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos zapatos y un salón de baile explican el desastre en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los excesos y alharacas del demente naranja se pueden resumir en la construcción de un salón de baile versallesco en la Casa Blanca destruyendo toda la simbología sobria que se pretendía cuando se construyó</p></div><p class="article-text">
        Unos zapatos y un sal&oacute;n de baile explican lo que EEUU ha hecho en Ir&aacute;n. Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, apareci&oacute; fotografiado con unos zapatos que le quedaban grandes, los llevaba puestos porque es un empe&ntilde;o de Donald Trump que regala a sus colaboradores unos zapatos de la marca <a href="https://x.com/RpsAgainstTrump/status/2031737943669260655" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florshein</a> y que provoca que hasta el secretario de Estado no tenga el valor suficiente para decirle al presidente que le quedan grandes y pon&eacute;rselos a pesar de todo. Si los m&aacute;ximos dirigentes de EEUU no se atreven a decirle al presidente que unos zapatos no son de talla se puede entender lo que puede ocurrir cuando propone que hay que tumbar a Ir&aacute;n del mismo modo que se sac&oacute; de Venezuela a Nicol&aacute;s Maduro y nadie le dice que a lo mejor cierran el estrecho de Ormuz provocando una crisis inflacionista de dimensiones odiseicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la decadencia del genio pronto sigui&oacute; la corrupci&oacute;n del gusto, dec&iacute;a el historiador Edward Gibbon en su libro sobre la ca&iacute;da del imperio romano. Porque lo que estamos viendo es la incapacidad de un imperio por aceptar que el final de su preeminencia ha llegado y gestiona su degeneraci&oacute;n expresando de manera abigarrada todo lo que fue y ya no puede ser. Todos los excesos y alharacas del demente naranja se pueden resumir en la construcci&oacute;n de un sal&oacute;n de baile versallesco en la Casa Blanca destruyendo toda la simbolog&iacute;a sobria que se pretend&iacute;a cuando se construy&oacute;. La opulencia barroca de Trump identifica el final de un tiempo y los complejos de un macho emasculado. Unos zapatos y un sal&oacute;n de baile explican la resistencia de Ir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El odio a EEUU en Ir&aacute;n es primitivo. Qued&oacute; escrito en piedra despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Mossadegh y fue alimentado a lo largo de la historia contempor&aacute;nea con los sucesivos intentos por injerir en la pol&iacute;tica persa no por el bien del pueblo sino para favorecer sus intereses imperialistas. Las protestas del pueblo iran&iacute; hac&iacute;an prever que poco a poco la apertura se fuera imponiendo por la v&iacute;a de los hechos, los j&oacute;venes y las mujeres, incluso los comerciantes que han sido el apoyo central del r&eacute;gimen, estaban empujando de tal manera que era cuesti&oacute;n de tiempo que la situaci&oacute;n fuera insostenible para el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s. Esa oportunidad ya ha desaparecido porque la intervenci&oacute;n de Israel y EEUU, en la que han llegado a asesinar a m&aacute;s de 150 ni&ntilde;os en una escuela en Minab, provocar&aacute; un cierre nacionalista que anule ese movimiento aperturista que se atisbaba desde el pueblo. Una guerra como esta siempre favorece a quien tiene la fuerza interior para imponerse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia del siglo XX es la historia de l&iacute;deres megal&oacute;manos demenciados que llevaron al mundo al desastre. Donald Trump es la excrecencia de nuestro tiempo de esa din&aacute;mica. Estamos inmersos en una din&aacute;mica t&oacute;xica geopol&iacute;tica impulsada por hombres con la virilidad comprometida que necesitan invadir pa&iacute;ses del mismo modo que otros con menos poder se compran una moto de gran cilindrada. El gran problema de nuestro tiempo es la masculinidad desubicada y acomplejada que impulsa a la extrema derecha por no saber qu&eacute; papel jugar en una sociedad donde sus g&oacute;nadas ya no son la prioridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soberbia yanki le ha hecho creer que podr&iacute;a tumbar un Estado milenario como Ir&aacute;n, cuna de la civilizaci&oacute;n, lanzando unos cu&aacute;ntos misiles con un plan ideado por la Inteligencia Artificial. A d&iacute;a de hoy lo &uacute;nico que ha quedado demostrado es que la geograf&iacute;a es imbatible y con drones de 50.000 euros se ha conseguido poner en jaque a la econom&iacute;a del mundo. <strong>Es m&aacute;s f&aacute;cil que caiga Trump con un colapso econ&oacute;mico por la quiebra de su opini&oacute;n p&uacute;blica que el r&eacute;gimen islamista de Ir&aacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo queda esperar c&oacute;mo el criminal de guerra de Trump recula y sale de ah&iacute; dejando una regi&oacute;n desestabilizada, con un r&eacute;gimen desatado y empoderado con unas consecuencias econ&oacute;micas y humanitarias dif&iacute;cilmente evaluables que pagaremos en Europa de una forma u otra. Dir&aacute; que ha ganado cuando huya y los siervos de todo el mundo lo aplaudir&aacute;n como focas voxeras porque hay que recordar que este delirio solo ha sido posible con la cobard&iacute;a y la complicidad de toda la derecha y la extrema derecha internacional. Ya nadie se acuerda de las mujeres de Ir&aacute;n ni de los homosexuales que se cuelgan de gr&uacute;as que se usaron como justificaci&oacute;n c&iacute;nica de una intervenci&oacute;n en la que los derechos humanos quedaron sepultados en los escombros de una escuela. Ya nadie se acuerda de esas mujeres porque nunca importaron.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/zapatos-salon-baile-explican-desastre-iran_129_13119385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unos zapatos y un salón de baile explican el desastre en Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Donald Trump,Estados Unidos,Marco Rubio,Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa está perdiendo la guerra de Irán sin librarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europa-perdiendo-guerra-iran-librarla_129_13119383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df3c99ae-cac7-4fe9-b439-a7e9c0997113_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa está perdiendo la guerra de Irán sin librarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo indica que en Washington al menos algunos están pensando en dejarnos a los europeos el problema. Lo han creado ellos con Israel, pero no se sienten concernidos. Es más, puede servirles como coartada para obligarnos a entrar en la guerra: cuidado con esto</p></div><p class="article-text">
        A veces la vida es as&iacute;: uno no libra una guerra, pero la pierde. En esas estamos y no por primera vez. Tampoco Europa intervino directamente en la guerra del Yom Kippur en 1973, pero padecimos las consecuencias energ&eacute;ticas: racionamiento del petr&oacute;leo, domingos sin coches&hellip; Tal vez veamos algo de esto. La sacudida de entonces no afect&oacute; s&oacute;lo a la econom&iacute;a, sino que tambi&eacute;n marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n pol&iacute;tico: los 30 a&ntilde;os dorados de la socialdemocracia acabaron. La crisis econ&oacute;mica aceler&oacute; el cuestionamiento del paradigma del Estado del bienestar. No se enterr&oacute;, pero se impugn&oacute;. El auge de la ideolog&iacute;a neoliberal tambi&eacute;n despeg&oacute; poco despu&eacute;s, a finales de los 70, con Reagan y Thatcher.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mundo ha cambiado mucho en t&eacute;rminos energ&eacute;ticos. Europa goza de mayor autonom&iacute;a, Espa&ntilde;a especialmente, y las renovables protegen la factura de la luz de una escalada. Pero seguimos perdiendo aun sin haber ido a jugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, las dificultades de Trump para salir airoso de Ir&aacute;n resultan evidentes. Se esperaba el mi&eacute;rcoles un gran anuncio en su comparecencia. No lo hubo: ni operaci&oacute;n terrestre ni alto el fuego. S&oacute;lo dijo que seguir&aacute;n y en dos o tres semanas habr&aacute;n terminado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero volvi&oacute; al racarraca de su frustraci&oacute;n con Europa, su decepci&oacute;n con la OTAN porque los aliados no aparecen cuando los necesita. Y repiti&oacute; otra idea que ya ha esbozado: Estados Unidos, dijo, no se surte del petr&oacute;leo que transita por Ormuz, el que lo necesite que libere el estrecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que en Washington al menos algunos est&aacute;n pensando en dejarnos a los europeos el problema. Lo han creado ellos con Israel, pero no se sienten concernidos. Es m&aacute;s, puede servirles como coartada para obligarnos a entrar en la guerra: cuidado con esto. Y hay m&aacute;s. Incluso el Secretario de Estado, Marco Rubio, tradicionalmente el m&aacute;s atlantista, ha repetido en los &uacute;ltimos d&iacute;as que Estados Unidos est&aacute; evaluando su papel en la OTAN. Dicho en plata: podr&iacute;an irse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El drama es este: aunque EEUU no abandone formalmente la alianza, el insistir en ello significa que no se sienten comprometidos con la defensa europea. La OTAN nos proporcionaba hasta ahora la certeza del uso disuasorio de la fuerza si se atacaba a uno de sus miembros. Esa certeza se disuelve cada d&iacute;a un poco m&aacute;s. Otra derrota europea.
    </p><p class="article-text">
        En el Kremlin hay diplom&aacute;ticos tomando notas de estas se&ntilde;ales. Las flechas en sus cuadernos apuntan en la misma direcci&oacute;n: Trump no deja de indicar que nos ha abandonado. Esta semana han hecho una muesca m&aacute;s. Me pregunto c&oacute;mo podr&iacute;amos dar alg&uacute;n disgusto a esos observadores rusos. Y no lo veo.
    </p><p class="article-text">
        Europa empez&oacute; a perder la guerra el primer d&iacute;a. Cuatro millones de desplazados generar&aacute;n presi&oacute;n en nuestras fronteras como lo hicieron los de la guerra civil en Siria. Continuamos perdiendo cuando EEUU autoriz&oacute; las compras de petr&oacute;leo ruso &mdash;bloqueadas por las sanciones&mdash; para contribuir a la contenci&oacute;n de precios. Rusia se siente m&aacute;s fuerte, adem&aacute;s, porque el mundo ha quitado los ojos de Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El panorama se nos est&aacute; poniendo muy feo a los europeos. &iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;a que pasar para frenar esta derrota? Lo primero, salir del <em>shock</em> psicol&oacute;gico. Algunos siguen en estado de negaci&oacute;n. Hemos de recuperar el &ldquo;esp&iacute;ritu Groenlandia&rdquo;, ese destello de lucidez que recorri&oacute; Europa cuando Trump vino directamente a por nosotros. Ahora lo hace de forma sinuosa, pero lo hace.
    </p><p class="article-text">
        Lo segundo asoma: un urgente patriotismo europeo. Ya no ser&aacute; el Erasmus para comprendernos. Ser&aacute;n la sangre y el fuego que han unido siempre las naciones. L&iacute;deres nacionalistas, como Meloni en Italia y Le Pen en Francia, empiezan a trasvasar esos sentimientos del &aacute;mbito nacional al continental. La &uacute;nica forma posible de patriotismo nacional con sentido es europea: significa defender nuestra soberan&iacute;a, nuestra democracia y nuestro Estado social. No hay desuni&oacute;n en eso. Pedro S&aacute;nchez encabeza la oposici&oacute;n pol&iacute;tica -es el &uacute;nico con ideas claras para el d&iacute;a despu&eacute;s-, y de eso tambi&eacute;n necesitamos m&aacute;s. Pero como la valent&iacute;a no abunda, de momento me conformo con que fortalezcamos un sentimiento poderoso de patriotismo europeo. S&oacute;lo hay una forma de no perder una guerra sin librarla: decidir que s&iacute; es tu guerra.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/europa-perdiendo-guerra-iran-librarla_129_13119383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa está perdiendo la guerra de Irán sin librarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Guerra en Irán,Rusia,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los emperadores de Estados Unidos y la embriaguez de dirigir el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/emperadores-estados-unidos-embriaguez-dirigir-mundo_129_13119381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97b287a2-ce82-4cdb-ba32-33badcf51dbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los emperadores de Estados Unidos y la embriaguez de dirigir el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poder embriaga. Cuando el poder se extiende más allá de cualquier frontera, embriaga definitivamente</p></div><p class="article-text">
        No es lo mismo un pa&iacute;s que un imperio. Cuanto m&aacute;s poderoso el imperio, m&aacute;s peculiar es la situaci&oacute;n del emperador. Conviene recordar la reflexi&oacute;n de Cal&iacute;gula ante un senador que le recriminaba su arbitrariedad. &ldquo;Tenga en cuenta&rdquo;, dijo el tercer emperador de Roma, &ldquo;que puedo tratar a cualquiera exactamente como me apetezca&rdquo;. El poder embriaga. Cuando el poder se extiende m&aacute;s all&aacute; de cualquier frontera, embriaga definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        Puestos en arbitrariedades, fijemos el nacimiento del imperio estadounidense en 1898, cuando se hace con las &uacute;ltimas posesiones (Cuba y Filipinas) del moribundo imperio espa&ntilde;ol. Y repasemos (sin entrar en &eacute;xitos o fracasos internos) la sucesi&oacute;n de presidentes y su pol&iacute;tica exterior, es decir, imperial.
    </p><p class="article-text">
        Teddy Roosevelt (1901-1909). Se proclamaba imperialista y ten&iacute;a como objetivo conseguir la hegemon&iacute;a naval (entonces en manos brit&aacute;nicas) para dominar el mundo. Como aventurero independiente, combati&oacute; a los espa&ntilde;oles en Cuba. Ya como presidente, forz&oacute; la independencia de Panam&aacute; (hasta entonces territorio colombiano) para construir y controlar un canal estadounidense. En 1904 decidi&oacute; que la llamada Doctrina Monroe, &ldquo;Am&eacute;rica para los americanos&rdquo;, proclamada en 1823 para rechazar el imperialismo europeo, requer&iacute;a una actualizaci&oacute;n: en adelante, Estados Unidos podr&iacute;a intervenir en cualquier pa&iacute;s latinoamericano &ldquo;que hiciera las cosas mal&rdquo;, y, de ser &ldquo;necesario&rdquo;, ejercer como &ldquo;fuerza de polic&iacute;a internacional&rdquo;. En 1906, ocup&oacute; Cuba. Un a&ntilde;o antes, en 1905, hab&iacute;a recibido el Premio Nobel de la Paz.
    </p><p class="article-text">
        William Taft (1909-1913). Cre&oacute; la &ldquo;diplomacia del d&oacute;lar&rdquo;, consistente en usar el poder militar para favorecer la expansi&oacute;n de empresas estadounidenses por todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Woodrow Wilson (1913-1921). Como idealista, propuso tras la Primera Guerra Mundial la creaci&oacute;n de la Sociedad de las Naciones, pero no logr&oacute; que Estados Unidos se integrara en ella. Como jefe del imperio, envi&oacute; varias expediciones militares a M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Warren Harding (1921-1923). Sus intentos de desarme quedaron ocultos por la gigantesca corrupci&oacute;n de su gobierno. Muri&oacute; a mitad de mandato.
    </p><p class="article-text">
        Calvin Coolidge (1923-1929). En 1928 proclam&oacute; que la econom&iacute;a era s&oacute;lida y la Bolsa lo era a&uacute;n m&aacute;s. Intent&oacute; no hacer nunca nada: cre&iacute;a que los problemas se arreglaban solos.
    </p><p class="article-text">
        Herbert Hoover (1929-1933). El colapso burs&aacute;til le estall&oacute; en las manos. En 1930 dijo que resolver&iacute;a la Gran Depresi&oacute;n en un par de meses y declar&oacute; la guerra comercial al mundo, imponiendo aranceles alt&iacute;simos. El mundo, incluyendo Estados Unidos, se empobreci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Franklin Roosevelt (1933-1945). Empez&oacute; su mandato prometiendo que nunca interferir&iacute;a en los asuntos de Latinoam&eacute;rica. Tras el ataque japon&eacute;s contra Pearl Harbor (1941), Estados Unidos entr&oacute; en la Segunda Guerra Mundial. Roosevelt impuso a sus aliados el objetivo de la &ldquo;rendici&oacute;n incondicional&rdquo; de Alemania y Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Harry Truman (1945-1953). Orden&oacute; el lanzamiento de dos bombas at&oacute;micas sobre Jap&oacute;n. Inici&oacute; la &ldquo;guerra fr&iacute;a&rdquo; contra la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. En 1950, cuando Corea del Norte, comunista, invadi&oacute; Corea del Sur, Truman envi&oacute; tropas. Pero se neg&oacute; a usar de nuevo la bomba at&oacute;mica, como reclamaba el general Douglas MacArthur. En 1946 cre&oacute; la Escuela de las Am&eacute;ricas, para formar militares latinoamericanos al gusto estadounidense. En 1948 reconoci&oacute;, sin entusiasmo, la creaci&oacute;n de Israel.
    </p><p class="article-text">
        Dwight Eisenhower (1953-1961). El h&eacute;roe de la Segunda Guerra Mundial se comprometi&oacute; a proteger el Sureste asi&aacute;tico del avance comunista. Tras la derrota de las tropas coloniales francesas en Indochina (Vietnam, Laos y Camboya), Estados Unidos empez&oacute; a enviar asesores a la regi&oacute;n. Eisenhower fue el &uacute;nico presidente que advirti&oacute; sobre el riesgo de que la formidable maquinaria militar del imperio asumiera progresivamente el poder real.
    </p><p class="article-text">
        John Kennedy (1961-1963). Reci&eacute;n instalado en la Casa Blanca, aprob&oacute; un desastroso intento de invasi&oacute;n de Cuba. Logr&oacute; resolver la crisis provocada por el env&iacute;o de misiles sovi&eacute;ticos a Cuba, evitando un posible conflicto nuclear. Increment&oacute; la presencia militar en Vietnam del Sur.
    </p><p class="article-text">
        Lyndon Johnson (1963-1969). Utiliz&oacute; un supuesto enfrentamiento (que nunca existi&oacute;) entre buques estadounidenses y norvietnamitas en el golfo de Tonk&iacute;n (1964) para multiplicar el n&uacute;mero de soldados en Vietnam del Sur. En 1965 empez&oacute; a bombardear el norte del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Richard Nixon (1969-1974). Orden&oacute; la invasi&oacute;n de Camboya (1970). En 1972 estableci&oacute; relaciones con la China de Mao para alejarla de la URSS. Patrocin&oacute; el golpe de Estado del general Augusto Pinochet en Chile (1973). Tambi&eacute;n en 1973 acept&oacute; con los Acuerdos de Par&iacute;s, tras 20 a&ntilde;os de guerra y casi tres millones de muertos, la derrota estadounidense en Vietnam. Apoy&oacute; a Israel en la guerra de 1973.
    </p><p class="article-text">
        Gerald Ford (1974-1977). Intervino junto a la Sur&aacute;frica del &ldquo;apartheid&rdquo; en la guerra civil de Angola, en&eacute;simo episodio de la guerra fr&iacute;a. Ampar&oacute; el golpe de Estado en Argentina (1976). Firm&oacute; los acuerdos de Helsinki y ratific&oacute; las fronteras creadas en Europa tras la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Jimmy Carter (1977-1981). Patrocin&oacute; los acuerdos de Camp David (1979) entre Israel y Egipto. En 1980, cuando el nuevo r&eacute;gimen iran&iacute; de los ayatol&aacute;s asalt&oacute; la embajada de Estados Unidos en Teher&aacute;n, intent&oacute; una operaci&oacute;n militar que acab&oacute; en desastre.
    </p><p class="article-text">
        Ronald Reagan (1981-1989). Financi&oacute; desde 1982 la guerrilla contra el gobierno sandinista de Nicaragua. Vendi&oacute; secretamente armas a un pa&iacute;s enemigo, Ir&aacute;n, para liberar rehenes en Oriente Pr&oacute;ximo. En 1983 invadi&oacute; la peque&ntilde;a isla de Granada (poblaci&oacute;n inferior a 100.000 personas) por ser &ldquo;un basti&oacute;n comunista&rdquo;. Aceler&oacute; la carrera armamentista con la llamada Guerra de las Galaxias. Respald&oacute; con firmeza el r&eacute;gimen racista surafricano y proporcion&oacute; armas legales e ilegales al presidente de Irak, Sadam Hussein, en su guerra contra Ir&aacute;n. Arm&oacute; la guerrilla islamista que combat&iacute;a a los sovi&eacute;ticos en Afganist&aacute;n, futuro n&uacute;cleo de Al Qaeda.
    </p><p class="article-text">
        George H. W. Bush (1989-1993). En 1989 invadi&oacute; Panam&aacute; para capturar a su dictador, Manuel Noriega, antiguo agente de la CIA cuando la dirig&iacute;a el propio Bush. Encabez&oacute; la coalici&oacute;n militar que en 1991 liber&oacute; Kuwait de los invasores iraqu&iacute;es y anim&oacute; una revuelta de los kurdos contra Irak (poco despu&eacute;s los abandon&oacute; a su suerte). Tras la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (1991), proclam&oacute; que Estados Unidos hab&iacute;a ganado la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Bill Clinton (1993-2001). Ampar&oacute; la depredaci&oacute;n econ&oacute;mica de Rusia por parte de empresas occidentales y oligarcas locales. En 1998, agobiado por el &ldquo;esc&aacute;ndalo Lewinski&rdquo;, orden&oacute; bombardeos contra supuestas posiciones de Al-Qaeda en Afganist&aacute;n y Sud&aacute;n. Impuls&oacute; los bombardeos de la OTAN sobre Serbia (1999) para acabar con las guerras balc&aacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        George W. Bush (2001-2009). Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, invadi&oacute; Afganist&aacute;n e Irak. Lanz&oacute; una guerra mundial contra el terrorismo que incluy&oacute; un programa internacional de espionaje electr&oacute;nico sin l&iacute;mites, detenciones ilegales, torturas y la creaci&oacute;n de una c&aacute;rcel en Guant&aacute;namo (Cuba) para prisioneros que nunca ser&iacute;an juzgados.
    </p><p class="article-text">
        Barack Obama (2009-2017). Aument&oacute; la financiaci&oacute;n a Israel para que pudiera completar su escudo antimisiles, pero conden&oacute; en la ONU los asentamientos israel&iacute;es en territorio palestino. Pareci&oacute; animar las &ldquo;primaveras &aacute;rabes&rdquo; con un discurso en El Cairo (2009), aunque se desentendi&oacute; de ellas. Se mantuvo pasivo ante la cruenta guerra civil en Siria.
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump (2017-2021). Se comport&oacute; como Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Joe Biden (2021-2025). Apoy&oacute; la guerra total de Israel contra Gaza. Favoreci&oacute; la acogida de refugiados e inmigrantes en Estados Unidos, combinada con una intensa pol&iacute;tica de deportaciones. La suya fue una presidencia claramente marcada por los s&iacute;ntomas de senilidad.
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump (2025-&hellip;). Se comporta como Donald Trump, aunque sus problemas mentales parecen muy agravados.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/emperadores-estados-unidos-embriaguez-dirigir-mundo_129_13119381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los emperadores de Estados Unidos y la embriaguez de dirigir el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diez mandamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/diez-mandamientos_131_13119554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e803a34-8aa9-4df3-a0c2-603e667d3491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los diez mandamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las promesas rotas del 'America First': la subida del gasto militar que Trump quiere impulsar lamina programas sociales</p><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/diez-mandamientos_131_13119554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los diez mandamientos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Benjamin Netanyahu,La Tira,Semana Santa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reír la gracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reir-gracia_129_13118266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c23abfd-5c2a-4769-bbed-aa4e0da471b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reír la gracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Supremo le ha respondido al sargento que humilló a una soldado que el que los demás le hayan reído “la gracia” no convierte la humillación en broma. Pero hay una pregunta que la sentencia no responde del todo: qué responsabilidad tienen quienes ríen, quienes consienten con su silencio</p></div><p class="article-text">
        La violencia machista deja de ser un privilegio en el momento en que es nombrada como tal. La impunidad en las violencias machistas es una construcci&oacute;n social que se sostiene sobre el anonimato, sobre la normalizaci&oacute;n, sobre el silencio de quienes saben y miran hacia otro lado, de quienes relativizan, de quienes r&iacute;en la gracia, de quienes piensan en sus propios intereses y alianzas antes que en la integridad y el dolor de las mujeres que son v&iacute;ctimas de esas violencias. La impunidad tambi&eacute;n se sostiene sobre la negaci&oacute;n del da&ntilde;o, sobre la idea de que no pasa nada, por eso empieza a resquebrajarse cuando los nombres dejan de protegerse y se dicen en voz alta rompiendo la certeza de intocable. Que un agresor sepa que su nombre puede acabar en una denuncia, en un expediente, en una investigaci&oacute;n interna, rompe la certeza de intocable.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, el Tribunal Supremo ha ratificado la condena a un sargento del Ej&eacute;rcito de Tierra que llevaba a&ntilde;os humillando a una soldado con comentarios de contenido sexual delante de sus compa&ntilde;eros. El sargento gozaba, seg&uacute;n recoge la sentencia, de cierta simpat&iacute;a entre la tropa. Era de los que se dejaban llamar &ldquo;calvo&rdquo; o &ldquo;gordo&rdquo; y a cambio repart&iacute;a motes al resto, un compa&ntilde;ero era el &ldquo;hobbit&rdquo; por su baja estatura y otro el &ldquo;capataz&rdquo; por su parecido con un personaje de Toy Story. Para el sargento condenado, todo formaba parte de un ambiente distendido, de camarader&iacute;a, de familiaridad&hellip; A ese supuesto ambiente de camarader&iacute;a masculina llega una mujer, y lo que para el grupo es rutina, para ella se convierte en exposici&oacute;n, en se&ntilde;alamiento, en degradaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s llegar descubre que entre sus compa&ntilde;eros circula un <em>sticker</em> hecho a partir de una foto suya comiendo. Ella se queja, el capit&aacute;n tiene noticia de lo sucedido, interviene y ordena borrar la imagen. Meses despu&eacute;s, al finalizar un ejercicio de tiro, cuando solo faltaba ella por subir al cami&oacute;n, el sargento le grita delante de todos sus compa&ntilde;eros: &ldquo;Sube al cami&oacute;n, que tus compa&ntilde;eros te van a hacer un bukake&rdquo;. M&aacute;s tarde, despu&eacute;s de que ella se cortara el pelo, el sargento le pregunt&oacute; p&uacute;blicamente si se hab&iacute;a vuelto lesbiana y si ahora utilizaba penes de goma. La soldado acab&oacute; de baja por ansiedad; &ldquo;cada vez estaba m&aacute;s deprimida y muy quemada&rdquo;, recoge la sentencia.&nbsp;El sargento recurri&oacute; la primera condena alegando su car&aacute;cter bromista, el ambiente de familiaridad, que aquello no era un delito sino, a lo sumo, una falta disciplinaria. El alto tribunal le responde que el que los dem&aacute;s le r&iacute;an &ldquo;la gracia&rdquo; no convierte la humillaci&oacute;n en broma, que el grupo tolere no convierte lo intolerable en aceptable y que la dignidad de la soldado qued&oacute; irremediablemente da&ntilde;ada, no temporalmente ni levemente, sino irremediablemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una pregunta que la sentencia no responde del todo: qu&eacute; responsabilidad tienen quienes r&iacute;en, quienes consienten con su silencio. Es esa complicidad del entorno la que realmente sostiene a los agresores, no solo la ausencia de condena judicial sino la ausencia de reproche, de l&iacute;mite, de incomodidad. En otro caso que lleg&oacute; tambi&eacute;n al Supremo, un comandante del Ej&eacute;rcito del Aire fue sancionado con p&eacute;rdida de destino no por agredir directamente sino por tolerar y re&iacute;r los comentarios de un subordinado que humillaba a una teniente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes niegan la violencia machista no discuten solo un concepto, necesitan que esa violencia parezca lo normal, lo tolerable, lo que siempre ha existido y por tanto no merece nombre propio ni respuesta penal. La estrategia tiene dos movimientos complementarios, negar el da&ntilde;o y construir la sospecha sobre quien denuncia. El objetivo no es la justicia sino el silencio; y el objetivo de quienes r&iacute;en la gracia, de quienes miran hacia otro lado, de quienes anteponen la lealtad al grupo&nbsp;o a la instituci&oacute;n a la integridad de la v&iacute;ctima, es la propia supervivencia en el orden patriarcal, machista, mis&oacute;gino, racista y capacitista que les beneficia y que tambi&eacute;n temen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reir-gracia_129_13118266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reír la gracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Ejército,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muela del juicio final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/muela-juicio-final_129_13118245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19c50d4f-33b7-4cc3-8bbd-fab4f2365e66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muela del juicio final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">He ido a Urgencias porque me tocaba asumir las consecuencias de no llevar un abogado en mi pleito trimestral con las muelas del juicio. Empezaron avisando hace unos años, y en su momento, mi dentista, el señor Pacorro, el nombre no se lo puse yo, me dijo que lo mejor era no tocarlas</p></div><p class="article-text">
        La pulserita que te ponen en Urgencias es muy f&aacute;cil de poner -quitar el plastiquito que protege la pegatina, enrollar alrededor de la mu&ntilde;eca y cerrar como si fuese un velcro- y endiabladamente complicada de quitar -probar con la parte que se levanta, fracasar al romperse en trocitos sin alterar el velcro de pegamento y desmenuzarse las mu&ntilde;ecas en busca de una soluci&oacute;n m&aacute;s bruta hasta que decides acudir a la cocina a cortarlas con una tijera-. La &uacute;ltima vez que pis&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dedos_129_12266274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas Urgencias fue hace un a&ntilde;o</a>, m&aacute;s o menos, cuando en un descuido automutilatorio me reban&eacute; parte de la falange de un dedo pulgar y tuve que escribir esta misma columna dramatizando como si fuera el rey Lear; &iexcl;soplad, vientos, y romped vuestras mejillas! Rugid, nubes de alcohol sanitario, que aqu&iacute; me hallo, frente al fregadero, librando una batalla que ni el mism&iacute;simo Rey en el p&aacute;ramo habr&iacute;a so&ntilde;ado. Porque, decidme, &iquest;qu&eacute; es un hombre sino un pobre animal desnudo y b&iacute;fido que no puede ni quitarse un marchamo de celulosa sin recurrir al acero de las tijeras de cocina? Qu&eacute; recuerdos, el 2025.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez he ido a Urgencias porque me tocaba asumir las consecuencias de no llevar un abogado en mi pleito trimestral con las muelas del juicio. Empezaron avisando hace unos a&ntilde;os, y en su momento, mi dentista, el se&ntilde;or Pacorro, el nombre no se lo puse yo, me dijo que lo mejor era no tocarlas, porque dos de ellas estaban bien, otra no ten&iacute;a intenci&oacute;n de moverse, y la cuarta en discordia, la que me sol&iacute;a dar el foll&oacute;n, estaba movi&eacute;ndose en un &aacute;ngulo de noventa grados, muy cerquita del nervio trig&eacute;mino; creo que era el trig&eacute;mino. Me dijo que extraerla supondr&iacute;a un riesgo de rozar el nervio y dejarme el gesto de la cara como el de Sylvester Stallone en Rocky IV y que, si me ve&iacute;a capaz de soportar que, de vez en cuando, me diese algo de foll&oacute;n, la mejor opci&oacute;n era dejarla tranquila.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento tendr&iacute;a que haber aplicado la doctrina israel&iacute; para con los iran&iacute;es: amenazar con que esa muela est&aacute;, como mucho, a un par de semanas de desarrollar la bomba at&oacute;mica y que lo mejor era declararle la guerra total y desmantelar sus capacidades antes de que ocurra lo inevitable. Pero no lo hice porque no me gustan los quir&oacute;fanos, ni los anestesistas, y por nada del mundo querr&iacute;a una cicatriz en una enc&iacute;a que me provocase escozores; huelga decir que es una de las peores decisiones que he tomado nunca.
    </p><p class="article-text">
        El dolor, hasta hace unos d&iacute;as, era trimestral o semestral, que iba desde la molestia m&aacute;s leve a un quejido m&aacute;s o menos agudo, aunque soportable, que a veces me requer&iacute;a tomar amoxicilina con &aacute;cido clavul&aacute;nico durante unos d&iacute;as, y el de esta semana apuntaba a ser uno de los m&aacute;s leves de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Un breve puntazo al masticar, cierta molestia al despertarme -sufro de bruxismo y aprieto m&aacute;s los dientes que Miguel Tellado-, pero nada fuera de lo com&uacute;n, hasta que el dolor torn&oacute; en un techno oscuro y profundo que nac&iacute;a en la mand&iacute;bula y terminaba reventando en la sien. Para cuando quise darme cuenta, ya no era una molestia: era un inquilino con un martillo neum&aacute;tico instalado en mi cr&aacute;neo. Pas&eacute; de la &ldquo;doctrina israel&iacute;&rdquo; a la rendici&oacute;n incondicional en lo que tarda en disolverse un ibuprofeno que, por supuesto, no me hizo nada.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a Urgencias con ese orgullo que arrastramos los hipocondr&iacute;acos cuando la realidad, por una vez, nos da la raz&oacute;n. Entr&eacute; en el hospital arrastrando los pies y cargando con una cara que no era la m&iacute;a, que era una versi&oacute;n de plastilina derretida a la que el trig&eacute;mino le estaba aplicando un tercer grado. Me sent&eacute; en la sala de espera, ese purgatorio de sillas de pl&aacute;stico donde uno se dedica a observar las vidas ajenas mientras espera que alguien grite su nombre como si fuera el de un superviviente en una lista de n&aacute;ufragos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ocurri&oacute;. En una hora, en lo que dura una pachanga de f&uacute;tbol sala con el descuento y las tanganas, fui un hombre rescatado. Me atendieron cinco personas. Cinco. Pas&eacute; por las manos de una administrativa que me fich&oacute; con una piedad eficiente, una enfermera que me hizo el triaje con la mirada de quien ha visto cosas peores que mi muela termonuclear, un celador que me condujo por el laberinto de boxes como un sherpa de bata blanca, una m&eacute;dica que auscult&oacute; mi derrota bucodental y otra enfermera que me puso un pinchazo en el trasero, por donde empez&oacute; a correr la paz en forma de calmante.
    </p><p class="article-text">
        Cinco personas que no me conoc&iacute;an de nada, que no ten&iacute;an por qu&eacute; quererme y que, sin embargo, se confabularon para que yo volviese a ser una persona y no ese gui&ntilde;apo humano que entr&oacute; pidiendo clemencia administrativa; cinco personas que son el m&uacute;sculo y el alma de un sistema que funciona con una precisi&oacute;n de relojer&iacute;a suiza incluso cuando el relojero est&aacute; plagado de carteles de una huelga nacional sanitaria. Cuesta entender el mecanismo moral de quien, gobernando un pa&iacute;s rico, dise&ntilde;a el desguace de este refugio. Hay que ser un aut&eacute;ntico malnacido para querer apagar la luz de un sitio que te salva por el simple hecho de estar vivo. Al salir, me toqu&eacute; la pulsera de pl&aacute;stico; hoy es un incordio de celulosa, pero anoche fue toda&nbsp;una condecoraci&oacute;n; fue la prueba de que, aunque nos rompamos, queda una red que no entiende de pleitos ni de clases. Mi patria es esa mano extra&ntilde;a que te busca la v&iacute;a para que vuelvas a ser un hombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/muela-juicio-final_129_13118245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muela del juicio final]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[dentista,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indra: continúa la batalla por el Ibex-35]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indra-continua-batalla-ibex-35_129_13118233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d77f530-b148-4aae-9f12-e1beedaf37ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Indra: continúa la batalla por el Ibex-35"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de Ángel Simón a Indra se produce en un momento en el que el ambiente bélico internacional hace previsibles inversiones millonarias armamentísticas. Pero subyace, además, la continua pugna de un Gobierno en minoría que no ha querido entregar la cuchara en ese otro ámbito del poder que es el de la gran corporación</p></div><p class="article-text">
        Una vez consumado el cierre tecnocr&aacute;tico con el ascenso del<em> teco</em> Carlos Cuerpo a la vicepresidencia primera, el gobierno contin&uacute;a moviendo ficha en la batalla accionarial para el control de empresas del Ibex-35. De algunas de estas parti&oacute;, por una parte, un mensaje en 2015 que muchos interpretamos como un cord&oacute;n sanitario contra el presidente Pedro S&aacute;nchez; y, por otra, fondos que financian a los medios que han pintado una caricatura autocr&aacute;tica del jefe del ejecutivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Indra no es una batalla menor: es una de las grandes empresas espa&ntilde;olas de tecnolog&iacute;a relacionada con el armamento y la seguridad. Privatizada en los a&ntilde;os 90, el Estado volvi&oacute; a su capital cuando el gobierno de Mariano Rajoy nacionaliz&oacute; Bankia. Con S&aacute;nchez, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha ampliado su presencia a una cifra en torno al 28%.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia m&aacute;s reciente es la dimisi&oacute;n de &Aacute;ngel Escribano, empresario que hab&iacute;a ascendido a presidente de la compa&ntilde;&iacute;a una vez marchado su directivo Marc Murtra para Telef&oacute;nica. Concesionario de numerosos contratos estatales, Escribano es propietario de una empresa familiar tambi&eacute;n accionista de Indra, lo que, en vista del conflicto de intereses latente, ha terminado con su proyecci&oacute;n al frente de este gigante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su sucesor es &Aacute;ngel Sim&oacute;n, af&iacute;n en el pasado al partido socialista catal&aacute;n, como tambi&eacute;n lo es Maurici Lucena, presidente de Aena, Murtra, de Telef&oacute;nica, o Joan Clos, antiguo mentor de Murtra, que ocupa en la actualidad la presidencia de la patronal inmobiliaria Asval. Sim&oacute;n viene del holding financiero CriteriaCaixa, que gestiona participaciones relevantes en empresas como Naturgy, Telef&oacute;nica o CaixaBank, donde el Estado, a trav&eacute;s del Fondo de Reestructuraci&oacute;n Ordenada de la Banca (FROB), estaba presente en un 18% a finales de 2025. All&iacute; Sim&oacute;n choc&oacute; con el fact&oacute;tum de la Fundaci&oacute;n La Caixa, Isidre Fain&eacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llegada de &Aacute;ngel Sim&oacute;n a Indra se produce en un momento en el que el ambiente b&eacute;lico internacional y la extorsi&oacute;n verbal del presidente norteamericano hacen previsibles inversiones millonarias armament&iacute;sticas que colocan a Indra en el centro de la econom&iacute;a p&uacute;blica y privada. Este papel estatal comienza a recordar a los consensos socialdem&oacute;cratas que juzgaban desaconsejable dejar en manos de corporaciones privadas los sectores estrat&eacute;gicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero subyace, adem&aacute;s, la continua pugna de un gobierno en minor&iacute;a que no ha querido entregar la cuchara en ese otro &aacute;mbito del poder que es el de la gran corporaci&oacute;n. Con su presencia relevante en Telef&oacute;nica, el ejecutivo cuenta con resortes medi&aacute;ticos que estuvieron en manos del Partido Popular durante treinta a&ntilde;os; su influencia en Movistar y en RTVE es sobresaliente; el rechazo del principal accionista de PRISA, el armenio franc&eacute;s Joseph Oughourlian, al plan gubernamental de lanzar una televisi&oacute;n privada con su apoyo corre paralelo al refrendo de este, tambi&eacute;n presidente del fondo Amber, a las pasadas decisiones de Escribano en Indra. Con la ca&iacute;da de este &uacute;ltimo no solo llega, por tanto, una presidencia mejor vista por el Gobierno, sino, adem&aacute;s, una respuesta contundente al levantisco gestor de uno de los principales grupos editoriales en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La batalla contin&uacute;a y, por fin, podemos verla en su dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia: la que abarca tambi&eacute;n al mundo de la gran empresa. Ser&aacute; clave conocer los pr&oacute;ximos planes de Indra y las decisiones corporativas del nuevo presidente. El Gobierno espa&ntilde;ol contin&uacute;a haciendo de la necesidad virtud y entendiendo, con raz&oacute;n, que la pol&iacute;tica en un mundo de corporaciones hegem&oacute;nicas y con una visi&oacute;n privada del pa&iacute;s ha de extenderse m&aacute;s all&aacute; de esa difusa separaci&oacute;n entre p&uacute;blico y privado. Una l&iacute;nea divisoria que, a juzgar por el flujo de puertas giratorias y relaciones clientelares, nadie se ha tomado nunca demasiado en serio. Va siendo hora de hablar de ello en una voz algo m&aacute;s alta.
    </p><p class="article-text">
        -----&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Andr&eacute;s Villena acaba de publicar 'Las &eacute;lites que dominan Espa&ntilde;a. Una historia alternativa desde 1939' (Libros del KO)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Villena Oliver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indra-continua-batalla-ibex-35_129_13118233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Indra: continúa la batalla por el Ibex-35]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indra,Gobierno,Ibex 35]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La instrumentalización de la justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/instrumentalizacion-justicia_129_13118022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b130589-6195-44d2-9a19-c6f6b2182ac6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La instrumentalización de la justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede que algún día se extienda el pensamiento –sobre todo en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional– de que la Justicia no debe ocuparse de todos estos conflictos, siendo mucho más ágil que los jueces pronuncien inadmisiones a trámite en casos especialmente evidentes de utilización indebida de los tribunales</p></div><p class="article-text">
        Hace ya demasiado tiempo que un sinn&uacute;mero de irresponsables est&aacute; utilizando indebidamente a los jueces para intereses particulares. No se trata solamente de las querellas que embarran la vida pol&iacute;tica del pa&iacute;s y que, no pocas veces, acaban en nada, pero que hacen un da&ntilde;o tremendo a las personas que son imputadas, a su reputaci&oacute;n e incluso a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Tambi&eacute;n cabe hablar de las querellas que interponen, con cualquier pretexto, abogados temerarios simplemente para amedrentar a la parte contraria de un conflicto, con el objeto de llegar m&aacute;s r&aacute;pidamente a un acuerdo. Se trata de casos que no debieran ni empezar y que, pese a los esfuerzos de varios jueces de instrucci&oacute;n, comienzan con demasiada frecuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La anterior conducta temeraria no s&oacute;lo afecta a la jurisdicci&oacute;n penal. La administrativa sufre tambi&eacute;n las demandas de personas que saben que no tienen ninguna raz&oacute;n, pero que acaban iniciando la v&iacute;a judicial para presionar en un conflicto que tienen perdido, y en el que s&oacute;lo quieren ganar tiempo obstaculizando la labor de las administraciones para obtener una posici&oacute;n de fuerza que, eventualmente, les d&eacute; r&eacute;ditos econ&oacute;micos o incluso ideol&oacute;gicos. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n la jurisdicci&oacute;n civil sufre sus males. Fondos de inversi&oacute;n o grandes empresas interponen de manera masiva demandas que carecen de futuro, s&oacute;lo para amedrentar a algunos asustados o ingenuos deudores, siendo que algunos ni siquiera deben nada. En otras ocasiones, son las compa&ntilde;&iacute;as las que fuerzan, con sus incumplimientos, a reclamar judicialmente a los consumidores para que esas empresas cumplan lo que debieran hacer de forma autom&aacute;tica. Sucede con enorme frecuencia con las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas y telef&oacute;nicas. Los tribunales est&aacute;n hartos de esas reclamaciones en las que el consumidor tiene m&aacute;s raz&oacute;n que un santo, sucediendo, simplemente, que las empresas ganan tiempo incumpliendo, especulando as&iacute; con sus propios clientes, los consumidores, sabedores de que la mayor&iacute;a no reclaman por tan poco dinero, cobrando ileg&iacute;timamente las empresas cantidades que, globalmente consideradas, son enormes, enga&ntilde;ando a esos clientes.
    </p><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas reclamaciones, que colapsan los tribunales civiles, se resolver&iacute;an con eficientes aplicaciones de inteligencia artificial destinadas a ayudar a los jueces, que est&aacute;n por construir, adem&aacute;s de con normativas m&aacute;s exigentes que obligaran a las compa&ntilde;&iacute;as a restituir su dinero a los clientes con exactamente la misma facilidad y rapidez con las que cobraron de ellos. Pero el resto de las reclamaciones citadas, las penales y las administrativas sobre todo, son culpa de haber olvidado un poco todos, jueces, abogados y ciudadanos, que la jurisdicci&oacute;n penal es una herramienta muy excepcional, y que la administrativa no puede entrometerse en la labor pol&iacute;tica o incluso t&eacute;cnica de las administraciones, que es m&aacute;s amplia de lo que tantas veces se supone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empezando por la jurisdicci&oacute;n penal, rige para la misma, y para todo el Derecho Penal, un principio llamado&nbsp;<em>ultima ratio</em>, que significa que el Derecho penal &ndash;y los jueces y fiscales que lo aplican&ndash; s&oacute;lo se pondr&aacute; en funcionamiento en casos en que sea evidente la existencia de un delito, no cayendo en la trampa de forzar las normas y las investigaciones hasta que aparece algo que podr&iacute;a ser lejanamente delictivo, actuando a partir de entonces de una manera, a veces, un tanto obsesiva para perseguir aquello que nunca debi&oacute; ser perseguido, o que tuvo que ser trabajo de jueces no penales. De las deudas se ocupan los jueces civiles y, cuando un deudor se retrasa, no puede suponerse que est&aacute; estafando o ha cometido un delito de apropiaci&oacute;n indebida. Cuando alguien tiene una conducta &iacute;ntima poco aceptable desde el punto de vista moral, no hay por qu&eacute; asumir autom&aacute;ticamente que ha cometido una agresi&oacute;n sexual. Las cr&iacute;ticas, tambi&eacute;n las sarc&aacute;sticas, no suelen ser delito de odio, y adem&aacute;s es f&aacute;cil saberlo leyendo s&oacute;lo la querella, sin m&aacute;s tr&aacute;mites. Incluso un insulto no tiene que suponer autom&aacute;ticamente una querella, sino que los jueces civiles &ndash;es decir, no penales&ndash; se pueden ocupar de ese desencuentro de una manera m&aacute;s r&aacute;pida, eficaz y hasta lucrativa. Cuando un juez se equivoca, no se puede pensar sin m&aacute;s que est&aacute; prevaricando, pues ese delito solamente se puede reconocer en los supuestos m&aacute;s extremos en que un juez se pone las leyes por montera y hace lo que sus instintos le dictan.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos son infinitos, y el resumen ser&iacute;a que, en la actualidad &ndash;al contrario de lo que sucedi&oacute; hist&oacute;ricamente&ndash; si un juez no penal puede resolver ese conflicto, es ese juez el que tiene preferencia. Solamente esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n sacar&iacute;a de los archivos de los tribunales penales un sinn&uacute;mero de procesos que, adem&aacute;s, est&aacute;n en v&iacute;a muerta y acabar&aacute;n en nada, pero que colapsan la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno administrativo el tema es m&aacute;s delicado. El abuso de algunos ciudadanos sucede con no pocas reclamaciones en oposiciones en las que una comisi&oacute;n da, leg&iacute;timamente, la victoria a otro candidato porque aprecia que su curr&iacute;culum es m&aacute;s valioso que el suyo por criterios t&eacute;cnicos fundamentados. Los jueces s&oacute;lo pueden anular esa valoraci&oacute;n en supuestos de arbitrariedad, lo que supone que la comisi&oacute;n, simplemente, le ha adjudicado la plaza a quien le ha dado la gana sin ning&uacute;n motivo cient&iacute;ficamente sostenible. Pero existiendo esa motivaci&oacute;n razonable, que expresa el criterio de la comisi&oacute;n, los jueces no pueden sustituir por su propio criterio el de la comisi&oacute;n, porque ser&iacute;a tanto como decir que son esos juzgadores, y no esa comisi&oacute;n, quienes otorgan plazas en la administraci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n acontece que se les someten a los jueces decisiones de las administraciones que entran dentro de la simple pol&iacute;tica, como, por ejemplo, cuando una zona de una ciudad se peatonaliza. Las leyes dan un margen amplio a las administraciones para que hagan urban&iacute;sticamente en la ciudad aquello para lo que los ciudadanos los eligieron, precisamente porque son decisiones pol&iacute;ticas, de manera que ser&aacute;n esas administraciones y sus representantes elegidos por la ciudadan&iacute;a, y no los jueces, quienes decidan el futuro de la apariencia externa de la ciudad. Sin embargo, demasiadas veces se les someten a los jueces materias de puro gusto est&eacute;tico en las que no debieran entrar, porque ese gusto es, como se puede entender f&aacute;cilmente, una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. Sucede hasta con monumentos de valor incuestionable en el que algunos ciudadanos se ven afectados por las obras para culminarlos. Siempre habr&aacute; quien quiera paralizarlo todo para intentar conseguir m&aacute;s dinero en las expropiaciones.
    </p><p class="article-text">
        Y ha pasado incluso con la eutanasia de una joven que decidi&oacute; morir voluntariamente, al amparo de la ley. Dos decenas de expertos dictaminaron a favor de la petici&oacute;n de dicha joven, pero hubo que esperar dos a&ntilde;os a que varios tribunales confirmaran que, efectivamente, la ley se estaba cumpliendo debidamente en un caso, adem&aacute;s, que no suscitaba tantas dudas, con independencia del juicio moral que merezca la eutanasia, que era lo realmente complejo, pero que en absoluto era ni pod&iacute;a ser el objeto de ese juicio.
    </p><p class="article-text">
        Puede que alg&uacute;n d&iacute;a se extienda el pensamiento &ndash;sobre todo en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional&ndash; de que la Justicia no debe ocuparse de todos estos conflictos, siendo mucho m&aacute;s &aacute;gil que los jueces pronuncien inadmisiones a tr&aacute;mite en casos especialmente evidentes de utilizaci&oacute;n indebida de los tribunales, es decir, de mala fe, sin merma del derecho de defensa. La respuesta a un ciudadano no siempre merece un proceso judicial completo, sobre todo cuando es evidente, desde el principio, que no le asiste la raz&oacute;n y que s&oacute;lo desea instrumentalizar a los jueces para finalidades ajenas al proceso judicial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nieva Fenoll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/instrumentalizacion-justicia_129_13118022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La instrumentalización de la justicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Invasión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/invasion_131_13118554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6952ec40-a459-4895-a9e6-f34d61767b11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Invasión"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/invasion_131_13118554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Invasión]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al mando, un Trump desquiciado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mando-trump-desquiciado_129_13118302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e85be10-7938-49fe-8a74-5326ab83f40a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2759y2072.jpg" width="1200" height="675" alt="Al mando, un Trump desquiciado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump se pasa el día delante de una cámara lanzando invectivas, o sonriendo complacido con los ya más que empalagosos halagos que le dedica su equipo. Temen que al psicópata en jefe de la Casa Blanca se le crucen los cables -más- y los eche “a patadas” también</p></div><p class="article-text">
        El gobierno estadounidense registra una fren&eacute;tica actividad. No hay vacaciones de Pascua para ellos. Tampoco, bien es verdad, para las sociedades v&iacute;ctimas de la guerra que Trump ha desatado junto a Netanyahu que son muchas y de variada &iacute;ndole. Trump y sus marionetas aparecen con s&iacute;ntomas del s&iacute;ndrome &ldquo;vivo sin vivir en m&iacute;&rdquo;. Se dir&iacute;a que el presidente se pasa el d&iacute;a delante de una c&aacute;mara lanzando invectivas, o sonriendo complacido con los ya m&aacute;s que empalagosos halagos que le dedica su equipo. Temen, con claridad, que al psic&oacute;pata en jefe de la Casa Blanca se le crucen los cables -m&aacute;s- y los eche &ldquo;a patadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha hecho con Pam Bondi, la fiscal general que se hab&iacute;a desvivido por complacerle como m&aacute;xima responsable de la aplicaci&oacute;n de la ley en Estados Unidos. No ha sido suficiente. A Trump le ha molestado que no estuviera volcada en triturar a sus enemigos estadounidenses como hace el ministro de la guerra Pete Hegseth con las dianas que le se&ntilde;ala en el mundo exterior. O el vicepresidente Vance y el secretario de Estado Marco Rubio en sus distintas parcelas. Para Bondi tambi&eacute;n ha contado, dicen, su tratamiento del caso Epstein que no ha dejado contento a nadie. Dir&iacute;a que a quien menos a las v&iacute;ctimas, pero tampoco a un Donald que sabe lo que ha hecho y teme que muchos m&aacute;s lo sepan.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2039796806566269055?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Todos ellos han sufrido un &ldquo;toque&rdquo; del presidente, incluso la portavoz Karoline Leavitt, quien lejos de molestarse ha redoblado su servilismo sin complejos. Ayer mismo declar&oacute; que &ldquo;uno siempre quiere ser la persona m&aacute;s culta de la sala, y yo intento serlo cada d&iacute;a. Pero Donald Trump siempre lo es. Es incre&iacute;ble los conocimientos que tiene de todo&rdquo;.  Es decir, todos se han puesto de felpudo ante el jefe, pero el jefe no est&aacute; contento de c&oacute;mo le van las cosas -pese a lo que diga-.  
    </p><p class="article-text">
        El principal s&iacute;ntoma de esa contrariedad que se advierte en Trump con el curso de la guerra ha sido la purga del jefe del Estado Mayor del Ej&eacute;rcito, el general Randy George. El jefe del Pent&aacute;gono le ha pedido que renuncie y se jubile de inmediato. Se suma a la destituci&oacute;n de al menos una docena de generales m&aacute;s y a c&oacute;mo est&aacute; obstaculizando la promoci&oacute;n de mujeres y militares de raza negra. En ning&uacute;n manual de guerra de cualquier tiempo y lugar se descabeza el ej&eacute;rcito en plena batalla, textualmente: cambiando a su jefe m&aacute;ximo. La portada de <em>The Economist</em> era expl&iacute;cita mostrando esos palos de ciego trumpistas que no solo benefician a China. A Estados Unidos le perjudican y, lo que es peor: a sus v&iacute;ctimas. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2039375035949883411?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &nbsp;Pero este Viernes de Dolor el incidente de gran calado ha sido que I<a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13117581_1121269.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&aacute;n ha derribado un caza estadounidense que volaba por su espacio a&eacute;reo, y Hegseth ha montado un dispositivo especial para rescatar a los pilotos</a> con otro avi&oacute;n y varios helic&oacute;pteros. Por el momento, han encontrado a uno y no saben el paradero del otro. Trump hab&iacute;a dicho que las defensas a&eacute;reas iranies estaban completamente destru&iacute;das y Hegseth que al punto de volar sobre Ir&aacute;n con toda tranquilidad. Las reacciones trumpistas a todo esto son impredecibles. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra, la grande, por la hegemon&iacute;a mundial, se libra en otros frentes m&aacute;s. <em>The Guardian</em> cuenta en detalle, en una exclusiva, que <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/mar/30/embassies-campaign-marco-rubio-elon-musk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos ha ordenado a todas las embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo poner en marcha campa&ntilde;as coordinadas contra la hostilidad extranjera y usen X</a>, la plataforma de Elon Musk, como una herramienta &ldquo;innovadora&rdquo;para contrarrestarla. El cable est&aacute; firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y sugiere tambi&eacute;n que las embajadas y los consulados &ldquo;colaboren con la Unidad de operaciones psicol&oacute;gicas del ej&eacute;rcito estadounidense para abordar el problema de la desinformaci&oacute;n rampante&rdquo;. O sea para extender precisamente la desinformaci&oacute;n a su favor. En ese cable se establece un amplio conjunto de instrucciones sobre c&oacute;mo el personal de las embajadas debe contrarrestar lo que describe como esfuerzos extranjeros coordinados para socavar los intereses estadounidenses en el extranjero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto s&iacute; que funciona, es un arma poderosa que muchos no advierten como tal y se tragan a placer. &nbsp;Y el mal se extiende. <em>ABC</em> y el entusiasta portavoz medi&aacute;tico para Espa&ntilde;a advierten del inter&eacute;s trumpista por el proceso para llegar a la eutanasia  sufrido por una joven espa&ntilde;ola. &ldquo;<a href="https://www.abc.es/internacional/noelia-castillo-muerte-abre-choque-espana-eeuu-20260401200037-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Noelia Castillo: la muerte que abre otro choque entre Espa&ntilde;a y EE.UU</a>&rdquo;, titulan. Y dicen que Washington ha pedido a su embajada en Madrid recabar datos sobre el caso y sobre posibles &laquo;fallos sist&eacute;micos de derechos humanos&raquo;. Un gobierno de asesinos choca contra la ley constitucional de un pa&iacute;s extranjero y se lo compran tan contentos.
    </p><p class="article-text">
        Les funciona y no solo al trumpismo, aqu&iacute; estamos sufriendo tambi&eacute;n la escandalosa manipulaci&oacute;n de la verdad, con los mismos sistemas medi&aacute;ticos, y el continuo goteo de bulos e insultos del PP que no descansan ni en Semana Santa, reparti&eacute;ndose los turnos de crispadores entre toda la plana mayor del partido.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Por lo dem&aacute;s, da gusto estar hasta en Madrid cuando se encuentra semivac&iacute;o. Siempre que no se le ocurra transitar por las zonas de fervores y compras. Sobre todo, las de fervores, porque muchas tiendas han cerrado, loado sea el Se&ntilde;or de los mercados. 
    </p><p class="article-text">
        Trump sigue a pie de micr&oacute;fono con sus presunciones de fuerza a las que ve sus costuras, agrediendo a diestro y siniestro, alterando las bolsas de valores y los precios del gas y del petr&oacute;leo cada vez que abre con esa intenci&oacute;n su boquita de pi&ntilde;&oacute;n naranja y volviendo a decir, otra vez, que ya solo faltan dos o tres semanas para acabar la guerra.  
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mando-trump-desquiciado_129_13118302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al mando, un Trump desquiciado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mark Zuckerberg: un tecno bro siniestro sentado a la diestra de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/mark-zuckerberg-tecno-bro-siniestro-sentado-diestra-trump_129_13118005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c1dd5f5-3485-4789-91bd-b9adf4fed4d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mark Zuckerberg: un tecno bro siniestro sentado a la diestra de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Elon Musk, Jeff Bezos y Sam Altman de OpenAI, alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas. Desde entonces,  hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. El giro de Meta ha sido copernicano</p></div><p class="article-text">
        Puede que, llegados a este punto, escribir sobre Mark Zuckerberg sea aburrido, pero hasta hace muy poco se dec&iacute;a lo mismo de la democracia y ya empezamos a echarla en falta. V&aacute;zquez Montalb&aacute;n puso, ir&oacute;nicamente, en circulaci&oacute;n aquello de &ldquo;contra Franco viv&iacute;amos mejor&rdquo;. Volaremos, entonces, c&oacute;mo lo estamos pasando ahora, mientras Espa&ntilde;a es uno de los contados pa&iacute;ses democr&aacute;ticos que se enfrentan a Trump. Con lo cual, no es un ejercicio mon&oacute;tono revisitar a Zuckerberg, el espabilado de Harvard.
    </p><p class="article-text">
        El personaje que se dibuja en la pel&iacute;cula <a href="https://www.imdb.com/es-es/title/tt1285016/?ref_=fn_t_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La red social</em></a> de David Fincher que cuenta la historia de Facebook, est&aacute; construido desde la ficci&oacute;n y no mucho de lo que se narra all&iacute; se puede tomar como apunte de la realidad, salvo los datos constatables. Un ejemplo es el timo a los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss a los que Zuckerberg les arrebata en la universidad el germen de Facebook. Otro dato veraz es el temprano aporte financiero de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/peter-thiel-cerebro-supremacista-trump_129_12689950.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Thiel</a> a Facebook. Hay m&aacute;s pero de todos modos, la matriz psicol&oacute;gica que construye el actor Jesse Eisenberg, si bien es totalmente subjetiva, responde a un modelo que la peripecia vital de Zuckerberg no desmiente: un soci&oacute;pata centrado en unos fines sin freno alguno, ni moral ni emocional.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada se conocieron dos sentencias adversas contra el imperio de Zuckerberg. En Los &Aacute;ngeles, una ni&ntilde;a que comenz&oacute; a utilizar YouTube, empresa de Google, a los seis a&ntilde;os, e Instagram a los nueve, confes&oacute;, una d&eacute;cada despu&eacute;s, no poder superar la adicci&oacute;n generada por las redes. El jurado declar&oacute; culpables a las dos empresas. En otro tribunal de Nuevo M&eacute;xico, Meta, propietaria de Instagram y Facebook, fue condenada a pagar 350 millones de euros por enga&ntilde;ar a los usuarios con respecto a la seguridad de sus plataformas. Las redes, seg&uacute;n el Departamento de Justicia, &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/mark-zuckerberg-nino-prodigio-tiburon-tecnologico-sospecha_129_12549190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">permit&iacute;an a ped&oacute;filos</a> y depredadores llevar a cabo explotaci&oacute;n sexual infantil y fueron dise&ntilde;adas intencionadamente para generar adicci&oacute;n en los j&oacute;venes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos procesos, sobre todo el de Los &Aacute;ngeles, se habla de un &ldquo;<a href="https://www.nytimes.com/2026/03/26/business/dealbook/meta-youtube-social-media-tobacco.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">momento tabaco</a>&rdquo;, el equivalente al juicio contra las tabacaleras de la industria tecnol&oacute;gica. Pero Zuckerberg no parece muy preocupado ni por las sentencias ni por los comentarios.
    </p><p class="article-text">
        El periodista y escritor <a href="https://www.newstatesman.com/science-tech/big-tech/2026/03/social-media-addiction-court-california-new-mexico-meta-google-twitter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&eacute;amas O'Reilly</a> observa que, en el caso de la acusaci&oacute;n de Nuevo M&eacute;xico, se hizo hincapi&eacute; en la insuficiente solidez de las medidas de protecci&oacute;n contra la depredaci&oacute;n infantil en las aplicaciones de mensajer&iacute;a de Meta. La pregunta que se hace O'Reilly es que si se va a limitar la edad de los menores para acceder a las redes, &iquest;c&oacute;mo, exactamente, se supone que esa traba va a impedir que los adultos env&iacute;en fotos de ni&ntilde;os, sin su consentimiento, a otros adultos?
    </p><p class="article-text">
        Hay otra cuesti&oacute;n no menos llamativa. Todos los grupos que reciben apoyo de la administraci&oacute;n Trump con la misi&oacute;n oficial de proteger a los ni&ntilde;os de los movimientos trans apoyan el fallo contra Meta ya que la restricci&oacute;n de acceso a los menores forma parte de sus reclamos. El punto est&aacute; en que si bien festejan la sentencia contra Meta, es precisamente esta empresa quien les financia a todos. &iquest;Hay contradicci&oacute;n? No la hay porque, como explica <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ype6c6DdHQY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Lorenz</a>, periodista especializada en tecnolog&iacute;a, el negocio de Meta ya no est&aacute; en la interacci&oacute;n sino en la recopilaci&oacute;n de datos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, en abril de 2025, en la fase inicial del juicio antimonopolio de la Comisi&oacute;n Federal de Comercio (<em>FTC</em>, por sus siglas en ingl&eacute;s) contra Meta, Zuckerberg declar&oacute; que la empresa se hab&iacute;a centrado en los &uacute;ltimos tiempos en &laquo;la idea general del <a href="https://www.newyorker.com/culture/infinite-scroll/mark-zuckerberg-says-social-media-is-over" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entretenimiento</a>, el aprendizaje sobre el mundo y el descubrimiento de lo que est&aacute; sucediendo&raquo;. M&aacute;s claro:&nbsp;Meta se aleja de la comunicaci&oacute;n interpersonal ya que la tendencia es que disminuye el inter&eacute;s por ver el contenido publicado por amigos y aumenta la curiosidad por el material audiovisual. En definitiva, las restricciones de menores no modifican el negocio. Con lo cual, a Mark Zuckerberg solo le falta decir al &ldquo;movimiento tabaco&rdquo;: fumando espero.
    </p><p class="article-text">
        Elon Musk, Jeff Bezos, Sam Altman de OpenAI, e incluso <a href="https://time.com/4248962/nancy-reagan-first-lady-death-celebrities/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frank Sinatra</a> hasta el d&iacute;a en el que sac&oacute; a bailar a Nancy Sinatra en el <em>Ballroom</em> de la Casa Blanca (el mismo que Trump tiene ahora en obras), alguna vez fueron progresistas. Zuckerberg tambi&eacute;n, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los impactantes acontecimientos de las &uacute;ltimas 24 horas demuestran claramente que el presidente Donald Trump pretende utilizar el tiempo que le queda en el cargo para socavar la transici&oacute;n pac&iacute;fica y legal del poder a su sucesor electo, Joe Biden&rdquo;, <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-55575310" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute;</a> en su cuenta de Facebook el 7 de enero de 2021. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s lo borr&oacute;. Se recuper&oacute; a tiempo del trance financiando la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral y acompa&ntilde;ando al resto de conversos del Silicon Valley en la ceremonia de toma de posesi&oacute;n de Trump en enero de 2025.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Zuckerberg hace lo posible por ganarse el favor del mandatario. En ese sentido, el giro de Meta ha sido copernicano: hoy est&aacute; en contra de la <a href="https://www.newyorker.com/culture/infinite-scroll/mark-zuckerberg-says-social-media-is-over" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diversidad</a>, la equidad, la inclusi&oacute;n y se ha suprimido la verificaci&oacute;n de datos. Meta ha pasado de cancelar a Trump en 2021 a dar barra libre a cualquier publicaci&oacute;n por falsa que sea. Gracias a esta buena predisposici&oacute;n, es usual verle sentado a la<a href="https://www.youtube.com/watch?v=sI-ULy4akl0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> diestra</a> del presidente en algunas de las cenas que ofrece en la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Una vez fuera del armario, tir&oacute; las camisetas espartanas y se puso otras con inscripciones en lat&iacute;n: <em>Carthago delenda est</em> (<em>Cartago debe ser destruida</em>) y <em>Aut Zuck aut nihil</em> (<em>O</em> <em>Zuck o nada</em>). No lo sugieren: son declaraciones de guerra de alguien que practica artes marciales mixtas (<em>MMA</em> por sus siglas en ingl&eacute;s), halterofilia y sigue las indicaciones de la IA de Meta para perfilar su look que, adem&aacute;s del f&iacute;sico musculoso, incluye cadenas de oro y ropa de creadores. El historiador cultural <a href="https://es.wired.com/articulos/el-cambio-de-imagen-machista-de-silicon-valley-fue-una-advertencia-no-una-tendencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Benjamin Wild</a> lo entiende como &ldquo;parte del cambio para rehabilitar su posici&oacute;n dentro de Meta y del contexto corporativo de Estados Unidos, mediante la alineaci&oacute;n con las tendencias dominantes que priorizan el carisma sobre la contemplaci&oacute;n y el machismo sobre la moderaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este marco suceden hechos como el reto que le propuso Elon Musk para enfrentarse en una lucha p&uacute;blica de<strong> </strong><em><strong>j</strong></em><em>iu-jitsu</em>. Ambos estuvieron varios d&iacute;as cambiando <a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2023-08-09/elon-musk-mark-zuckerberg-combate-cuando-donde_3715893/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mensajes p&uacute;blicos</a>, como si se tratara de las pullas histri&oacute;nicas de Muhammad Ali y George Foreman en su hist&oacute;rico combate de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo en 1974. Pero Musk y Zuckerberg no son p&uacute;giles; se les supone empresarios de &eacute;lite, de la generaci&oacute;n del Silicon Valley que colaboran con la Casa Blanca. Aunque m&aacute;s all&aacute; de revolcarse en el mismo lodo de Trump e insultarse p&uacute;blicamente como adolescentes, no se dejan solos el uno al otro en los momentos cr&iacute;ticos. Cuando Musk pretend&iacute;a desmontar el Estado y dorm&iacute;a por las noches al pie de su escritorio en las dependencias del Departamento de Eficiencia Gubernamental (<em>DOGE</em> por sus siglas en ingl&eacute;s), cont&oacute; con el <a href="https://www.engadget.com/big-tech/mark-zuckerberg-offered-to-help-elon-musk-with-doge-in-2025-211737138.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo</a> de Zuckerberg. Como dos villanos inseparables del universo Marvel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como no pod&iacute;a ser de otro modo, por todos los atributos enumerados, Donald Trump ha elegido a Zuckerberg para que forme parte del nuevo Consejo Asesor en Ciencia y Tecnolog&iacute;a del Presidente (<em>PCAST</em> por sus siglas en ingl&eacute;s). No est&aacute; solo, muchos de sus<em> tecno bros </em>del Silicon Valley le acompa&ntilde;an. El que s&iacute; probablemente se sienta perdido en esta tribu es el &uacute;nico cient&iacute;fico del grupo: John Martini, un experto en computaci&oacute;n cu&aacute;ntica de la Universidad de California en Santa Cruz y premio Nobel de F&iacute;sica en 2025, seg&uacute;n cuenta el cient&iacute;fico y periodista <a href="https://elpais.com/opinion/2026-03-28/no-busques-cerebros-en-la-lista-forbes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Sampedro</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ya ha sucedido con otros personajes, ha <a href="https://www.southparkstudios.com/episodes/5tj3ff/south-park-franchise-prequel-season-21-ep-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sido </a><a href="https://www.southparkstudios.com/episodes/5tj3ff/south-park-franchise-prequel-season-21-ep-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Southpark</em></a> quien ha sabido dar un perfil exacto de Mark Zuckerberg. En un cap&iacute;tulo, los adolescentes de la serie se desmadran infectando las redes con insultos y falsedades extremas. Los padres deciden invitar al propietario de Meta para que les oriente. El resultado de la visita es que se tienen que enfrentar a dos problemas: la deriva de sus hijos y un enajenado que les amenaza con &ldquo;bloquearlos&rdquo; a golpes exhibiendo sus habilidades de luchador.
    </p><p class="article-text">
        Dijo Brecht en su d&iacute;a: &ldquo;Qu&eacute; tiempos estos en los que hay que luchar por lo que es evidente&rdquo;. Aquel mundo de ayer se parece al de hoy.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/mark-zuckerberg-tecno-bro-siniestro-sentado-diestra-trump_129_13118005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mark Zuckerberg: un tecno bro siniestro sentado a la diestra de Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mark Zuckerberg]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un acuerdo necesario en una coyuntura propicia para la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/acuerdo-necesario-coyuntura-propicia-izquierda_132_13118482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2122b887-7471-46f3-99eb-2c9a4198a6bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acuerdo necesario en una coyuntura propicia para la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Andalucía se ha formalizado el acuerdo entre IU, Movimiento Sumar y Podemos y otros cuatro partidos menores para concurrir juntos a las elecciones. Políticamente supone un cambio importante. El acuerdo se ha sellado en un momento en que se está produciendo un cambio en la dirección del viento</p></div><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de disolver el Parlamento el 7 de abril y convocar elecciones para el 17 de mayo no puede entenderse como una disoluci&oacute;n y convocatoria anticipada, pero s&iacute; fue una decisi&oacute;n discrecional del presidente. En algo m&aacute;s de un mes, la disoluci&oacute;n y subsiguiente convocatoria habr&iacute;a sido autom&aacute;tica por haberse agotado la legislatura. Juan Manuel Moreno Bonilla no habr&iacute;a tenido que tomar ninguna decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s de un mes no es tiempo suficiente como para que se pueda hablar de adelanto electoral, pero ello no quiere decir que esa anticipaci&oacute;n sea neutra pol&iacute;ticamente. El presidente andaluz, de manera no solo completamente legal sino tambi&eacute;n leg&iacute;tima, ha llegado a la conclusi&oacute;n de que el mejor momento para que los ciudadanos acudan a las urnas es el 17 de mayo y nada se le puede objetar.
    </p><p class="article-text">
        La facultad de disolver discrecionalmente el Parlamento es una prima a la posesi&oacute;n del poder. El presidente puede decidir en qu&eacute; momento puede llamar a los ciudadanos para que elijan a sus representantes. La decisi&oacute;n puede consistir en disolver anticipadamente o en no hacerlo. Tan pol&iacute;tica puede ser la motivaci&oacute;n en un caso como en el otro, como hemos tenido ocasi&oacute;n de comprobar en este mismo a&ntilde;o. El PP ha dise&ntilde;ado un calendario electoral en las Comunidades Aut&oacute;nomas en las que gobierna con la doble finalidad de levantar la hipoteca que le supone la dependencia de Vox para la formaci&oacute;n de Gobierno y de debilitar al PSOE y prefigurar con las victorias del PP en el imaginario colectivo el resultado de las pr&oacute;ximas elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o no ha dado el resultado esperado en Extremadura y Arag&oacute;n, donde el PP sigue dependiendo de Vox, pero s&iacute; en cierta medida en Castilla-Le&oacute;n, donde va a tener que contar con Vox, pero donde este &uacute;ltimo no ha tenido el resultado que esperaba, d&aacute;ndole con ello un cierto respiro al PP.
    </p><p class="article-text">
        Pero en dicho calendario el momento decisivo era y sigue siendo el de las elecciones andaluzas. M&aacute;s todav&iacute;a despu&eacute;s de lo poco concluyente que ha sido el resultado electoral de las tres Comunidades que ya han celebrado elecciones.&nbsp;Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s de ser pol&iacute;ticamente m&aacute;s importante que las otras tres Comunidades Aut&oacute;nomas, es la &uacute;nica de las cuatro en la que el PP gobierna con mayor&iacute;a absoluta. De mantener o no dicha mayor&iacute;a depende el &eacute;xito del calendario electoral dise&ntilde;ado por el PP. Si despu&eacute;s de no poner fin a su dependencia de VOX en Extremadura, Arag&oacute;n y Castilla-Le&oacute;n, resulta que vuelve a depender tambi&eacute;n en Andaluc&iacute;a para la investidura de Moreno Bonilla como presidente, est&aacute; claro que la operaci&oacute;n no habr&iacute;a conseguido el objetivo que persegu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La renovaci&oacute;n de la mayor&iacute;a absoluta se ha convertido para Moreno Bonilla en una cuesti&oacute;n decisiva. Si no lo consigue, el estigma del &ldquo;pato cojo&rdquo; que acompa&ntilde;a a los presidentes de los Estados Unidos despu&eacute;s de las elecciones de mitad de mandato de su segunda presidencia empezar&iacute;a a aplic&aacute;rsele. Quedar&iacute;a muy debilitado.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a absoluta es la clave. &iquest;Es m&aacute;s probable mantener la mayor&iacute;a absoluta adelantando las elecciones unas semanas o esperando a agotar la legislatura? Unas semanas son poco tiempo, pero en un escenario pol&iacute;tico como en el que nos encontramos puede ser mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por varios motivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, por la Guerra de Ir&aacute;n, que ya est&aacute; siendo un problema para las derechas europeas y que puede serlo todav&iacute;a mucho m&aacute;s, si la escalada que se est&aacute; produciendo en este momento conduce a una prolongaci&oacute;n indefinida de la misma. Pedro S&aacute;nchez ha tomado la iniciativa en el 'No a la guerra' a escala no solamente espa&ntilde;ola sino europea. Cuanto m&aacute;s tiempo se mantenga el escenario de guerra, m&aacute;s inc&oacute;moda va a ser la campa&ntilde;a para el PP, que tendr&aacute; que intentar diferenciarse de Vox, pero sin parecer que coincide con el Gobierno. Reducir el tiempo antes de acudir a las urnas se ha convertido en algo apremiante para el presidente andaluz.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, porque, en el momento en que decidi&oacute; adelantar las elecciones unas semanas, Vox no ten&iacute;a todav&iacute;a designado su candidato para liderar el partido y, en consecuencia, ten&iacute;a que improvisar una candidatura con el riesgo que una improvisaci&oacute;n supone en todo proceso electoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en tercer lugar y sobre todo, porque, en el momento en que decidi&oacute; adelantar las elecciones, la desuni&oacute;n de los partidos de la izquierda no socialista era manifiesta. La reducci&oacute;n en varias semanas de tiempo para que pudieran ponerse de acuerdo parec&iacute;a un golpe definitivo para que pudieran hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, este era el motivo m&aacute;s importante para adoptar la decisi&oacute;n de convocar para el 17 de mayo. Intentar conseguir que la izquierda no socialista se quedara en los cinco esca&ntilde;os de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde su decisi&oacute;n ha sido m&aacute;s err&oacute;nea. Acortar el plazo reduce hasta el punto de casi anular la posibilidad de discutir, que es lo que m&aacute;s divide a las izquierdas. El plazo fijado en la Ley Org&aacute;nica de R&eacute;gimen Electoral General para la formaci&oacute;n de coaliciones es tan reducido que los partidos no pueden enredarse en pactar las diferencias que los separan, sino que les obliga a cerrar el pacto de manera insoslayable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que le ocurri&oacute; a Macron, cuando, tras las elecciones al Parlamento Europeo, decidi&oacute; disolver y convocar las elecciones legislativas. Pensaba que la izquierda no iba a ser capaz de concurrir conjuntamente y que, en la segunda vuelta acabar&iacute;an votando a su partido, a fin de que no ganara el partido de Le Pen. Pero ocurri&oacute; lo contrario. Las izquierdas no tuvieron tiempo para discutir y concurrieron conjuntamente y ganaron las elecciones. El desconcierto en que se encuentra Macron tuvo su origen en el adelanto electoral.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que ha ocurrido en esta semana en Andaluc&iacute;a. Se ha formalizado el acuerdo entre IU, Movimiento Sumar y Podemos y otros cuatro partidos menores para concurrir juntos a las elecciones. Pol&iacute;ticamente supone un cambio importante, por cuanto de todos son conocidas las tensiones en el seno del espacio a la izquierda del PSOE, especialmente entre Sumar y la formaci&oacute;n que dirige Ione Belarra. Nada m&aacute;s que hay que ver la recepci&oacute;n que ha tenido en los medios de comunicaci&oacute;n progresistas el acuerdo para deducir que se trata de un anuncio de trascendencia en un momento en que las urnas est&aacute;n castigando severamente la desuni&oacute;n de las izquierdas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo se ha alcanzado, adem&aacute;s, en un momento en que se est&aacute; produciendo un cambio en la direcci&oacute;n del viento. Las elecciones presidenciales en Portugal, las municipales en Francia, las legislativas en Dinamarca, el refer&eacute;ndum en Italia nos est&aacute; indicando que la resistencia frente al avance de la derecha est&aacute; empezando a tener consistencia en el continente europeo. Est&aacute; por ver qu&eacute; impacto tendr&aacute; el citado acuerdo cuando llegue el momento del escrutinio, pero sin duda es un paso en una buena direcci&oacute;n. Cualquier iniciativa que se encamine a no dispersar los votos de la izquierda debe ser bienvenida. No es solamente la mayor&iacute;a absoluta lo que pueda estar en juego el 17 de mayo, sino de qu&eacute; color es la mayor&iacute;a para la formaci&oacute;n del Gobierno. Lo que parec&iacute;a impensable hace una semana ya no lo es tanto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Royo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/acuerdo-necesario-coyuntura-propicia-izquierda_132_13118482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un acuerdo necesario en una coyuntura propicia para la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presidente provida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/presidente-provida_131_13117368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f909e76-484a-4788-a83e-b24ea394c66f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presidente provida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trump insiste en que la guerra de Irán se terminará “muy pronto”: “Las próximas semanas les golpearemos muy duro”
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/presidente-provida_131_13117368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:52 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué la patronal rehúye el debate sobre democracia en la empresa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/patronal-rehuye-debate-democracia-empresa_129_13117043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1774ee17-64fc-48e9-bea7-3dc0189a3ade_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué la patronal rehúye el debate sobre democracia en la empresa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras en España el debate parece novedoso, en gran parte de Europa la participación de los trabajadores en la gobernanza empresarial es una práctica consolidada desde hace décadas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; las organizaciones empresariales espa&ntilde;olas han decidido no sentarse a debatir sobre la participaci&oacute;n de los trabajadores en las empresas? La pregunta es relevante porque lo que est&aacute; en juego no es una ocurrencia pol&iacute;tica coyuntural, sino el desarrollo de un mandato constitucional que lleva casi medio siglo pendiente.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 2 de febrero el Ministerio de Trabajo y Econom&iacute;a Social present&oacute; el informe &ldquo;Democracia en el trabajo&rdquo;, elaborado por una comisi&oacute;n internacional de expertos en relaci&oacute;n con el art&iacute;culo 129.2 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola. Este precepto establece dos mandatos: los poderes p&uacute;blicos deben promover eficazmente las diversas formas de participaci&oacute;n de los trabajadores en la empresa y facilitar su acceso a la propiedad de los medios de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de una idea nueva. La participaci&oacute;n de los trabajadores en la empresa ya figuraba en la Constituci&oacute;n de 1931, que preve&iacute;a su presencia en la direcci&oacute;n, la administraci&oacute;n y los beneficios empresariales. Sin embargo, pese a estar recogido en la Constituci&oacute;n vigente desde 1978, el art&iacute;culo 129.2 apenas ha tenido desarrollo efectivo y sigue siendo una promesa constitucional pendiente.
    </p><p class="article-text">
        El informe presentado por el Ministerio analiza esta situaci&oacute;n y pone de relieve una paradoja evidente: mientras en Espa&ntilde;a el debate parece novedoso, en gran parte de Europa la participaci&oacute;n de los trabajadores en la gobernanza empresarial es una pr&aacute;ctica consolidada desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea lleva a&ntilde;os promoviendo este modelo. Diversas directivas y resoluciones comunitarias reconocen sus ventajas y recomiendan a los Estados miembros facilitar su implantaci&oacute;n. En pa&iacute;ses como Alemania, Austria, Francia, Suecia o Pa&iacute;ses Bajos, los trabajadores participan en los &oacute;rganos de administraci&oacute;n o vigilancia de las sociedades.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n financiera tambi&eacute;n est&aacute; bastante extendida. En Francia o Suecia los trabajadores poseen participaciones relevantes en el capital de numerosas empresas. Incluso fuera de Europa existen modelos consolidados, como el sistema ESOP en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no es completamente ajena a estas experiencias, aunque su desarrollo ha sido limitado. La participaci&oacute;n de los trabajadores se ha concentrado principalmente en el &aacute;mbito de la econom&iacute;a social: cooperativas, sociedades laborales y cajas de ahorro, y en determinados casos derivados de la normativa europea.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, existen experiencias relevantes tanto en empresas p&uacute;blicas como privadas. Tambi&eacute;n en sociedades europeas con presencia en Espa&ntilde;a donde los trabajadores participan en &oacute;rganos de administraci&oacute;n o vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        El informe parte de un diagn&oacute;stico m&aacute;s amplio sobre los desaf&iacute;os que afrontan nuestras econom&iacute;as: desde la sucesi&oacute;n empresarial en las pymes hasta la crisis de competitividad e innovaci&oacute;n, pasando por la gobernanza de la inteligencia artificial, la creciente desigualdad o la fragilidad de nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, reforzar la participaci&oacute;n de los trabajadores no es solo una cuesti&oacute;n laboral. Puede contribuir a mejorar la innovaci&oacute;n, la resiliencia empresarial, la calidad del empleo y la sostenibilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el informe propone avanzar hacia una democratizaci&oacute;n progresiva de la empresa mediante diversas medidas: una futura ley que fomente la participaci&oacute;n de los trabajadores, incentivos fiscales, instrumentos en contrataci&oacute;n p&uacute;blica, la creaci&oacute;n de fondos ciudadanos o indicadores que permitan evaluar el desarrollo de la democracia corporativa.
    </p><p class="article-text">
        Para debatir estas propuestas, el Ministerio de Trabajo convoc&oacute; el pasado 12 de marzo la mesa de di&aacute;logo social. Los sindicatos acudieron y destacaron la importancia de reforzar la democracia, y en particular en la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones empresariales, en cambio, decidieron no asistir. En su lugar calificaron la propuesta en los medios de comunicaci&oacute;n como un ataque populista al mundo empresarial, un ejercicio de intervencionismo o incluso una amenaza al derecho de propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Estas afirmaciones merecen algunas aclaraciones.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la participaci&oacute;n de los trabajadores en la empresa no es una idea radical ni marginal. Es una pr&aacute;ctica extendida en numerosas econom&iacute;as avanzadas y defendida desde posiciones pol&iacute;ticas muy diversas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, numerosos estudios muestran que estos modelos no reducen la inversi&oacute;n. Al contrario, suelen mejorar la productividad, la innovaci&oacute;n, la calidad de la organizaci&oacute;n del trabajo y la estabilidad a largo plazo de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la propuesta objeto de debate no plantea &ldquo;regalar&rdquo; empresas a los trabajadores. Lo que plantea es que los convenios colectivos o los acuerdos de empresa puedan establecer mecanismos de participaci&oacute;n de las personas trabajadoras en las decisiones estrat&eacute;gicas y&nbsp;en el capital. Solo en ausencia de acuerdo se prev&eacute; una participaci&oacute;n m&iacute;nima, similar a la existente en otros pa&iacute;ses europeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en la gobernanza empresarial puede adoptar diversas formas: desde mecanismos reforzados de consulta a trav&eacute;s del comit&eacute; de empresa hasta la presencia de representantes de los trabajadores en los consejos de administraci&oacute;n o supervisi&oacute;n. De hecho, el informe propone adaptar la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola para permitir sistemas de gobernanza dual, habituales en la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as europeas.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, el objetivo es sencillo: que las empresas espa&ntilde;olas dispongan de herramientas similares a las de otros pa&iacute;ses europeos para afrontar los desaf&iacute;os de una econom&iacute;a basada cada vez m&aacute;s en la innovaci&oacute;n y en los activos intangibles.
    </p><p class="article-text">
        Por eso sorprende que este debate no haya querido abordarse por la patronal en el espacio natural para hacerlo: el di&aacute;logo social.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Fajardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/patronal-rehuye-debate-democracia-empresa_129_13117043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué la patronal rehúye el debate sobre democracia en la empresa?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un lugar llamado Kaliningrado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lugar-llamado-kaliningrado_129_13114791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6da5fbba-7332-4b10-9f67-708669cf48d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un lugar llamado Kaliningrado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si un dron OTAN o ucraniano cayera en Kaliningrado, rodeado como está de “fuego amigo”, la diplomacia hablaría de error, guerra electrónica, un dron perdido o desviado, pero el “casus belli” ya se habría activado</p></div><p class="article-text">
        Mientras todas las miradas se vuelven hacia Oriente, inclinando el eje de la Tierra hacia el lejano Este, aqu&iacute; en Occidente libramos nuestras propias batallas&hellip; Y aunque Estados Unidos hace tiempo que nos dio la espalda, en Europa seguimos teniendo muy presente el desorden geopol&iacute;tico que nos dejaron desde 2014 varias Administraciones estadounidenses y que hoy se libra con armas entre Rusia y Ucrania, con la OTAN en la retaguardia. Por eso nos preocupa la geograf&iacute;a. Porque hay un peque&ntilde;o enclave ruso en el coraz&oacute;n de Europa que sortea todos los peligros posibles para provocar un &ldquo;casus belli&rdquo;. Se llama Kaliningrado, hist&oacute;rica capital prusiana, antigua K&ouml;nisgberg y lugar de nacimiento de Kant. Y cuyos habitantes dudo mucho que hoy se sientan alemanes (0,4% de la poblaci&oacute;n), tras formar parte de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica desde 1945 y, hoy, de Rusia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; China? &iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; Rusia?&rdquo;, cantar&iacute;a Carlos Baute&hellip; Kaliningrado es una peque&ntilde;a &ldquo;isla rusa&rdquo; en medio de la Uni&oacute;n Europea, que hace frontera terrestre con Polonia y Lituania, y mar&iacute;tima con Suecia por el mar B&aacute;ltico. &iquest;Imaginan que un dron ruso cruzara la&nbsp;frontera a&eacute;rea lituana ante de pasar a Bielorrusia, pa&iacute;s amigo? &iquest;Y que Lituania se lo tomara como un acto de guerra? &iquest;O que un caza polaco amigo cruzara hacia territorio lituano invadiendo el espacio a&eacute;reo ruso de Kaliningrado? Durante los cuatro a&ntilde;os de &ldquo;nuestra guerra&rdquo; esto es lo que tem&iacute;amos. Que un cruce de drones entre Polonia y Lituania hiciese recaer la culpa por error sobre Kaliningrado, es decir, Rusia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto que todos tem&iacute;amos, desde la invasi&oacute;n Rusia de Ucrania, no ha ocurrido. A&uacute;n. Pero est&aacute; pasando en el Golfo de Finlandia. Lluvias de drones ucranianos caen sobre la costa norte de Rusia. La explosi&oacute;n de la refiner&iacute;a rusa de petr&oacute;leo Yaroslavl se produjo por un dron que ven&iacute;a de cielo OTAN. Finlandia inmediatamente reaccion&oacute; y derrib&oacute; dos de estos aparatos que violaban su espacio a&eacute;reo, y que no eran rusos sino ucranianos. Una frontera de m&aacute;s de 1.300 kil&oacute;metros con Rusia es raz&oacute;n de peso para que no se dude de su inocencia. Menos prestos a disculparse han sido los B&aacute;lticos. Los drones ucranianos siguen sobrevolando su territorio y el de Polonia, e incluso alguno ha ca&iacute;do de forma accidental sobre estos pa&iacute;ses, por ahora, sin v&iacute;ctimas mortales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; pasar&iacute;a si un granjero polaco fuera alcanzado por un dron ucraniano &ldquo;perdido&rdquo; por las interferencias de guerra electr&oacute;nica rusas, que desv&iacute;an estos aparatos de sus objetivos en Rusia? En la &uacute;ltima semana de marzo Kiev los ha reconocido como suyos y ha pedido perd&oacute;n. Los drones desviados de su ruta original, han ca&iacute;do en Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania. Pese a que su objetivo son las infraestructuras energ&eacute;ticas rusas en el B&aacute;ltico, los drones ucranianos impactaron el 25 de marzo contra la chimenea de la central el&eacute;ctrica de Auvere (Estonia). Ese mismo d&iacute;a, otro dron se estrell&oacute; y explot&oacute; en la regi&oacute;n de Kraslva (Letonia), cerca de las fronteras con Rusia y Bielorrusia. Dos d&iacute;as antes, otro dron cay&oacute; sobre el lago helado Lavysas (Lituania), en su camino a la terminal petrolera rusa de Primorsk.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos tres pa&iacute;ses b&aacute;lticos, junto con Polonia, han capitaneado la vanguardia contra Rusia durante el conflicto con Ucrania. Precisamente, los que m&aacute;s podr&iacute;an temer represalias por su vecindad con Rusia, han sido los portavoces de la Administraci&oacute;n Biden en este conflicto ante las instituciones de la Uni&oacute;n Europea. Tal vez porque, desde antes de la guerra, sus fronteras han sido blindadas con los principales batallones de otros pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a, que se concentran all&iacute; para defenderse de un &ldquo;ataque preventivo de la URSS&rdquo;, como cantaban &ldquo;Polanski y el Ardor&rdquo; en los a&ntilde;os 80 de nuestra era.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la Presencia Avanzada Reforzada (eFP, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la OTAN. En estos momentos, se concentra en Estonia un grupo t&aacute;ctico multinacional liderado por el Reino Unido, con la participaci&oacute;n constante de efectivos de Francia e Islandia. En Letonia, Canad&aacute; lidera el grupo a nivel de brigada desde 2024. Esta brigada incluye personal de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a -con compa&ntilde;&iacute;a blindada de carros Leopardo-, Albania, Chequia, Italia, Montenegro, Macedonia del Norte, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia. En Lituania se concentra un batall&oacute;n liderado por Alemania, que est&aacute; en proceso de convertirlo en una brigada permanente y que ser&aacute; totalmente operativa en 2027. Y en Polonia, Estados Unidos lidera el grupo t&aacute;ctico desplegado en la zona cr&iacute;tica de Suwalki, el corredor que conecta 70 kil&oacute;metros de frontera con Bielorrusa, principal aliado de Rusia.
    </p><p class="article-text">
        No valdr&iacute;an las excusas, pues, si un dron OTAN o ucraniano cayera en Kaliningrado, rodeado como est&aacute; de &ldquo;fuego amigo&rdquo;. La diplomacia hablar&iacute;a de error, guerra electr&oacute;nica un dron perdido o desviado, pero el &ldquo;casus belli&rdquo; ya se habr&iacute;a activado. No, lo que pasa en Oriente no nos es ajeno&hellip; Tanto como para no prever que en Kaliningrado se puede librar la &uacute;ltima batalla, pese a que el resto del mundo la haya olvidado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lugar-llamado-kaliningrado_129_13114791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un lugar llamado Kaliningrado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo más aterrador de la guerra de Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/aterrador-guerra-iran_132_13114764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42ad4ed4-aab0-475a-a939-c669e57cb4ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo más aterrador de la guerra de Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante este escenario la reacción del Gobierno español de decir no a la guerra y de no autorizar el uso de las bases de Rota y Morón y cerrar el espacio aéreo para cualquier intervención en la guerra, es la mejor de las reacciones posibles</p></div><p class="article-text">
        El pasado 23 de marzo el director de The New Republic, Michael Tomasky, se interrogaba de manera ret&oacute;rica:&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s aterrador de la guerra de Ir&aacute;n?&rdquo; (The scariest thing about this War?), para despejar el interrogante a continuaci&oacute;n con un rotundo: &ldquo;Que &eacute;l (Donald Trump) est&aacute; sentado en el Despacho Oval &rdquo;(He&acute;s sitting in the Oval Office). Este era el t&iacute;tulo del art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de un presidente err&aacute;tico y corrupto que es, al mismo tiempo, el comandante en jefe del ej&eacute;rcito m&aacute;s poderoso que se ha conocido en la historia de la humanidad, convierte la guerra de Ir&aacute;n en una amenaza aterradora a escala mundial.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una guerra sumamente an&oacute;mala, ya que, en el Congreso, que es el &oacute;rgano constitucional que tiene atribuida la facultad de declarar la guerra, no se ha producido un debate antes de que se iniciaran las operaciones b&eacute;licas, pero s&iacute; se han producido, hasta el momento, dos debates acerca de por qu&eacute; no se deb&iacute;an poner l&iacute;mites a cualquier decisi&oacute;n presidencial respecto del futuro de las mismas. Se ha producido la inversi&oacute;n m&aacute;s completa de la l&oacute;gica constitucional. El Congreso ha aceptado que la guerra se puede iniciar sin su consentimiento. Como consecuencia de ello, entiende que no puede no aceptar que la guerra contin&uacute;e sin contar con dicho consentimiento. Con el no debate sobre el momento inicial de la guerra y con el doble debate con resultado negativo sobre cualquier posible l&iacute;mite a la continuidad de la misma, el Congreso se ha despose&iacute;do formal y materialmente de la facultad constitucional de hacer la guerra y se la ha transferido al presidente, que, justamente por ello, carece de l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Y no a un presidente cualquiera, sino a Donald Trump. Una vez adoptada esta decisi&oacute;n, es imposible saber qu&eacute; es lo que puede ocurrir y hasta d&oacute;nde puede llegar la escalada. Es f&aacute;cil imaginar, dice Tomasky, que Donald Trump se aburre literalmente de la guerra, especialmente si los acontecimientos no se suceden de la forma en que &eacute;l los hab&iacute;a imaginado y, como consecuencia de ello, las encuestas empiezan a arrojar resultados negativos o muy negativos sobre su gesti&oacute;n de la misma. La tentaci&oacute;n de anunciar que se ha conseguido la victoria y que no tiene sentido continuar con la presencia de tropas en el Golfo se convierte en irresistible.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es f&aacute;cil imaginar lo contrario y que el presidente pueda optar por la direcci&oacute;n opuesta y decida que, una vez que ha acumulado una enorme cantidad de efectivos, no tiene sentido no aprovechar la ocasi&oacute;n para invadir Ir&aacute;n, apoderarse del uranio enriquecido y poner fin por el tiempo en que es posible hacer predicciones a la amenaza at&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario la reacci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol de decir no a la guerra y de no autorizar el uso de las bases de Rota y Mor&oacute;n y cerrar el espacio a&eacute;reo para cualquier intervenci&oacute;n en la guerra, es la mejor de las reacciones posibles. Es la misma senda que han seguido a continuaci&oacute;n varios pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n de manera expresa e impl&iacute;citamente los dem&aacute;s y la propia Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que la guerra tiene todav&iacute;a recorrido y que el chantaje de los Estados Unidos puede activarse de forma acentuada en cualquier momento. El escenario aterrador no puede ser descartado mientras Donald Trump contin&uacute;e en la Casa Blanca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Royo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contracorriente/aterrador-guerra-iran_132_13114764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo más aterrador de la guerra de Irán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madman_129_13114744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86943b54-179e-4d82-a93e-5bf3779cbeb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La locura que han elegido los estadounidenses para todo el mundo está costando vidas, hipotecas, puestos de trabajo, emisiones, odio y caos que durará más allá de este momento. El mejor escenario posible –y ya es decir– es que todo sea una estrategia y que Trump se parezca más a Nixon de lo que creemos</p><p class="subtitle">Trump insiste en que la guerra de Irán se terminará “muy pronto”: “Las próximas semanas les golpearemos muy duro”</p></div><p class="article-text">
        En 1969, unos meses despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n como presidente, Richard Nixon estaba impaciente por terminar la guerra de Vietnam, que ya hab&iacute;a hundido al dem&oacute;crata Lyndon Johnson. El republicano quer&iacute;a que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica presionara a sus aliados norvietnamitas para que aceptaran un acuerdo con los t&eacute;rminos de Washington. Tal vez le hicieran m&aacute;s caso si pensaban que el presidente de Estados Unidos no estaba del todo cuerdo y pod&iacute;a hacer cualquier cosa, incluso m&aacute;s all&aacute; de sus propios intereses.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de aquel a&ntilde;o, Nixon orden&oacute; una operaci&oacute;n de pega que consisti&oacute; en mandar bombarderos cargados de armas nucleares a dar unas vueltas por Alaska para que los esp&iacute;as rusos pensaran que hab&iacute;a un peligro inminente y que el residente de la Casa Blanca iba sin freno.  El jefe de gabinete de Nixon, H.R. Haldeman (uno de los condenados por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/garrett-graff-historiador-recordamos-watergate-incorrecto_128_9086501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo del Watergate</a>), cont&oacute; despu&eacute;s que era todo una estrategia pensada por el propio presidente, que le hab&iacute;a dicho: &ldquo;La llamo la teor&iacute;a del hombre loco. Hacemos que les llegue el runr&uacute;n de que &lsquo;madre m&iacute;a, ya sabes que Nixon est&aacute; obsesionado con el comunismo, no podemos pararle porque est&aacute; enfadado, y tiene el dedo en el bot&oacute;n nuclear&rsquo;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las noches de alcohol y resentimiento de Nixon pod&iacute;an ser o no una pose, pero ayudaban a su imagen de impredecible y tal vez no del todo en sus cabales.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Nixon, la estrategia de presi&oacute;n funcion&oacute; s&oacute;lo a medias &ndash;disuadi&oacute; a Mosc&uacute;, pero surti&oacute; poco efecto en Vietnam&ndash; incluso en esos tiempos donde el control de la informaci&oacute;n era m&aacute;s facil que ahora y los rivales estaban claros. Nixon era una persona obsesionada con sus complejos, los Kennedy y la prensa, pero no estaba loco y guardaba un sentido del deber, de las formas e incluso del bien p&uacute;blico.&nbsp;El republicano mostr&oacute; su pragmatismo a la hora de negociar con Mosc&uacute; y de abrir una nueva v&iacute;a, inesperada, con Pek&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump ha coqueteado a menudo con la idea de la locura e incluso ha presumido de que su imprevisibilidad es un valor. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-insiste-estadounidenses-guerra-iran-terminara-pronto-proximas-semanas-les-golpearemos-duro_1_13116338.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Su discurso el mi&eacute;rcoles por la noche</a>, presentado como un momento m&aacute;s formal, es un ejemplo m&aacute;s de un mensaje inquietante lleno de contradicciones m&aacute;s que de explicaciones. &iquest;La estrategia es la incoherencia? Es dif&iacute;cil saberlo, pero el mundo se ha complicado mucho desde 1969, con m&uacute;ltiples actores, rivales, armas cada vez m&aacute;s potentes y actores de intereses contradictorios en un mundo donde es imposible controlar la informaci&oacute;n. <a href="https://elpais.com/internacional/2026-03-23/hitler-con-demencia-o-presidente-sobrehumano-el-debate-sobre-la-salud-mental-de-trump.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La salud mental </a>de Trump se debate y la eficacia de hacerse el loco (la &ldquo;<em>madman theory</em>&rdquo;) ha sido cuestionada durante d&eacute;cadas. &ldquo;La locura percibida tiene ventajas limitadas en la negociaci&oacute;n forzada con rivales extranjeros&rdquo; y &ldquo;adem&aacute;s tiene costes dom&eacute;sticos significativos que potencialmente erosionan su eficacia&rdquo;, explica <a href="https://www.belfercenter.org/publication/madman-or-mad-genius-international-benefits-and-domestic-costs-madman-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo acad&eacute;mico de la Universidad de Harvard</a> de 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La locura que han elegido los estadounidenses para todo el mundo est&aacute; costando vidas, hipotecas, puestos de trabajo, emisiones, odio y caos que durar&aacute; m&aacute;s all&aacute; de este momento. El mejor escenario posible &ndash;y ya es decir&ndash; es que todo sea una estrategia y que Trump se parezca m&aacute;s a Nixon de lo que creemos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/madman_129_13114744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el dedo de Trump señala a la luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dedo-trump-senala-luna_129_13116304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e23033c4-2f26-4822-95cb-1398c87150e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3866y2213.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando el dedo de Trump señala a la luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las prisas de Trump por volver a plantar la bandera y establecer allí una base para luego seguir con Marte no tienen mucho que ver con la ciencia: responden a la megalomanía trumpista (ahora por dominar el espacio), a intereses empresariales (con Musk y Bezos como contratistas), y por supuesto militares</p><p class="subtitle">La misión Artemisa II despega con éxito y comienza el regreso a la Luna después de más de medio siglo</p></div><p class="article-text">
        Uno de mis libros favoritos el pasado a&ntilde;o fue <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/orbital/9788433929693/PN_1140" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Orbital</em></a>, la novela de Samantha Harvey. Ambientada en la Estaci&oacute;n Espacial Internacional y protagonizada por seis astronautas, en ella no hay sobresaltos, accidentes, extraterrestres ni peleas en gravedad cero, habituales en cualquier narraci&oacute;n situada en el espacio. En <em>Orbital</em> solo vemos la rutina de experimentos con ratones y plantas, aver&iacute;as dom&eacute;sticas, conversaciones serenas, recuerdos familiares y, s&iacute;, unas bell&iacute;simas vistas de la Tierra a trav&eacute;s de los ventanales de la Estaci&oacute;n, pura poes&iacute;a si lo lees en el ingl&eacute;s original. Me acompa&ntilde;&oacute; en varios viajes en avi&oacute;n, y levantaba cada poco la vista del libro para mirar yo tambi&eacute;n por la ventanilla, embobado como siempre me embobo mirando la Tierra desde las nubes.
    </p><p class="article-text">
        Cuento todo lo anterior para que se entienda mi entusiasmo incondicional con la Misi&oacute;n Artemis II, cuyo despegue <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/directo-cuenta-lanzamiento-mision-artemisa-ii-cuatro-astronautas-rumbo-luna_1_13114592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute; con emoci&oacute;n la otra noche</a> junto a mis hijas. Me fascina todo lo que tiene que ver con el espacio, s&iacute;, y seguir en tiempo real la actual misi&oacute;n a la Luna acrecienta mi fascinaci&oacute;n retrospectiva por las misiones norteamericanas y sovi&eacute;ticas de hace m&aacute;s de medio siglo. Hoy resulta inveros&iacute;mil que con la tecnolog&iacute;a de entonces se llegase tan lejos, a la vista de lo mucho que cuesta enviar un cohete de vuelta pese a que nuestras ingenier&iacute;a, inform&aacute;tica, comunicaciones y conocimiento son infinitamente superiores a los de aquella carrera espacial <em>vintage</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero pese a mi fascinaci&oacute;n, mientras segu&iacute;a la cuenta atr&aacute;s y ve&iacute;a con asombro el despegue, no pod&iacute;a perder de vista <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cientifico-costara-alegrarme-regreso-luna_1_13108850.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de qu&eacute; va este regreso a la Luna</a>. Por si se me olvidaba el verdadero sentido de la misi&oacute;n, lo record&oacute; Trump mediante un mensaje en su red social unas horas antes del lanzamiento: seg&uacute;n el presidente norteamericano, Artemis II es la prueba de que <em>&ldquo;estamos GANANDO (la may&uacute;scula es suya), en el Espacio, en la Tierra y en todas partes: econ&oacute;mica, militarmente y ahora, M&Aacute;S ALL&Aacute; DE LAS ESTRELLAS. &iexcl;Nadie nos sigue de cerca! Am&eacute;rica no compite, nosotros DOMINAMOS, y el mundo entero nos mira.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        El hombre lleg&oacute; a la Luna por primera vez en 1969 con el calamitoso y criminal presidente Nixon, en una carrera m&aacute;s militar e imperialista que cient&iacute;fica. Y ahora puede regresar con otro presidente calamitoso y criminal, y por motivos similares. Las prisas de Trump por volver a plantar la bandera y establecer all&iacute; una base para luego seguir con Marte <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gran-sablazo-nasa-concreta-cancela-decenas-misiones-mitad-presupuesto-cientifico_1_12350179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tienen mucho que ver con la ciencia</a>: responden a la megaloman&iacute;a trumpista (ahora por dominar el espacio), a intereses empresariales (con Musk y Bezos como contratistas), y por supuesto militares (su proyecto de &ldquo;c&uacute;pula dorada&rdquo;, un escudo antimisiles que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-construccion-escudo-antimisiles-estilo-israeli-costara-175-000-millones_1_12316375.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proteja Estados Unidos desde el espacio</a>). Sin olvidar que, mientras admiramos el vuelo del cohete, siguen cayendo misiles sobre Ir&aacute;n y el L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        Parafraseando aquello tan viejo del sabio que se&ntilde;ala la luna y el necio que mira el dedo: cuando Trump se&ntilde;ala a la luna, es inevitable mirar su dedo, para ver hacia d&oacute;nde apunta despu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dedo-trump-senala-luna_129_13116304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 20:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el dedo de Trump señala a la luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nasa,Artemisa,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro enfoque sobre el registro de jornada y el dictamen del Consejo de Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/enfoque-registro-jornada-dictamen-consejo_129_13115574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/843b6ab2-6db8-4610-809a-22c3e6f4e5a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otro enfoque sobre el registro de jornada y el dictamen del Consejo de Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos parece que el Real decreto cuestionado, por el contrario, avanza correctamente en la aplicación de la norma que establece el control horario como forma de garantizar el derecho fundamental a la salud y seguridad en el trabajo</p></div><p class="article-text">
        Nos llama la atenci&oacute;n que el debate sobre el registro de jornada y el dictamen del Consejo de Estado &ndash; al que se ha adjetivado de &ldquo;demoledor&rdquo; por sus numerosos comentaristas &ndash; no se hayan subrayado dos circunstancias a nuestro juicio definitorias del n&uacute;cleo del problema jur&iacute;dico y pol&iacute;tico que se est&aacute; dilucidando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera, el incumplimiento masivo que se est&aacute; produciendo en las empresas mediante la realizaci&oacute;n de horas extraordinarias no remuneradas. No es una cantidad balad&iacute;. Seg&uacute;n las estimaciones m&aacute;s seguras, en 2025, se realizaron una media de 2,5 millones de horas extraordinarias no pagadas a la semana, afectando a cerca de 441.000 trabajadores que no recibieron remuneraci&oacute;n ni descanso por su trabajo. Este fen&oacute;meno supone un ahorro ilegal para las empresas de 3.243 millones de euros anuales, con una media de 5,6 horas no pagadas por trabajador semanalmente, adem&aacute;s de una sensible afectaci&oacute;n de la salud de las personas trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        La segunda, la relaci&oacute;n directa que existe entre el tiempo de trabajo, los descansos y la salud laboral. Es una relaci&oacute;n evidente que ha sido puesto de manifiesto por el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea, que exige implantar sistemas objetivos, fiables y accesibles para registrar la jornada diaria de cada persona trabajadora, garantizando el cumplimiento de los tiempos de descanso y l&iacute;mites horarios, una obligaci&oacute;n que busca proteger la seguridad y salud de las personas empleadas y se aplica en todos los sectores, incluyendo en una reciente sentencia a las personas trabajadoras al servicio del hogar familiar. Esta doctrina es la que justamente provoc&oacute; la reforma del Estatuto de los trabajadores (ET) en el 2019 para acomodar la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola a esta exigencia del derecho europeo. Este enfoque permite a nuestro juicio abordar de forma productiva el problema planteado por el dictamen del Consejo de Estado sobre la competencia del gobierno en la regulaci&oacute;n de este sistema de control del tiempo de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La STJUE C-55/18 exige un &ldquo;sistema objetivo, fiable y accesible&rdquo; de registro de la jornada diaria que permita verificar el cumplimiento de los l&iacute;mites de la Directiva 2003/88. No se limita a recomendar un control cualquiera. El dictamen admite la referencia a esa sentencia, pero relega la discusi&oacute;n al plano de la &ldquo;oportunidad t&eacute;cnica&rdquo; y se detiene sobre todo en los costes empresariales y en las objeciones de las patronales sin realizar referencia alguna a los resultados que est&aacute; arrojando hoy un sistema de llevanza del registro de jornada en papel. Eso invierte el orden de fuentes: la prioridad no es la comodidad de la empresa, sino la garant&iacute;a de un derecho social fundamental de origen europeo. Este deber empresarial no resulta cumplido satisfactoriamente con la implantaci&oacute;n de un sistema cualquiera de llevanza del registro de jornada. Por el contrario, la normativa exige que se tenga en cuenta la evoluci&oacute;n de la t&eacute;cnica (digital en los tiempos actuales) como principio b&aacute;sico de la prevenci&oacute;n de riesgos laborales en la adopci&oacute;n de esta medida preventiva (art. 15.1.e LPRL). La concepci&oacute;n que denota el dictamen sobre la gesti&oacute;n algor&iacute;tmica y digital, que actualmente integra los esquemas organizativos de la gran mayor&iacute;a de las empresas, parece hacer honor a la naturaleza secular de la instituci&oacute;n y se ancla en las empresas con torno, taquilla y paquete de folios en plena &eacute;poca de la IA y la transformaci&oacute;n digital, evitando que el avance tecnol&oacute;gico se ponga al servicio de los derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        En el debate p&uacute;blico entre los creadores de opini&oacute;n m&aacute;s solicitados parecer&iacute;a que la potestad reglamentaria en materia laboral es inexistente en materia de tiempo de trabajo. Y, sin embargo, tanto respecto del tiempo parcial (art. 12 ET), como de las jornadas especiales (art. 34.7 ET) y horas extraordinarias (art. 35.2 ET) est&aacute; expl&iacute;citamente reconocida. Pero es que adem&aacute;s y con car&aacute;cter general, el art. 6 de la Ley de Prevenci&oacute;n de riesgos laborales (LPRL),&nbsp;prescribe la competencia de las normas reglamentarias del gobierno para establecer los &ldquo;requisitos m&iacute;nimos que deben reunir las condiciones de trabajo para la protecci&oacute;n de la seguridad y la salud de los trabajadores&rdquo;, de donde cabe por consiguiente deducir una competencia plena del reglamento para la regulaci&oacute;n de los est&aacute;ndares m&iacute;nimos de protecci&oacute;n de la salud y seguridad de las personas trabajadoras, garantizando el cumplimiento de los l&iacute;mites horarios y los tiempos de trabajo y de descanso. El dictamen apenas explora esta clave y trata el registro como un mero instrumento de control horario y de relaciones colectivas. Pero si el tiempo de trabajo es un factor de riesgo reconocido, la opci&oacute;n reglamentaria de reforzar el registro es una manifestaci&oacute;n t&iacute;pica de la potestad del art. 6 LPRL, no un &ldquo;exceso ultra vires&rdquo;. La STC 35/1992 y la doctrina reiterada del Tribunal Constitucional entienden que la reserva estatal abarca tambi&eacute;n el desarrollo reglamentario necesario para garantizar la efectividad de los derechos laborales b&aacute;sicos, entre ellos los relativos al tiempo de trabajo y descansos. El Consejo de Estado no puede invocar esa doctrina y, al mismo tiempo, negar en la pr&aacute;ctica al Gobierno la posibilidad de fijar est&aacute;ndares t&eacute;cnicos m&iacute;nimos del registro horario sin vulnerar la ley.
    </p><p class="article-text">
        No cabe leer el art. 37.9 ET como una cl&aacute;usula excluyente de la intervenci&oacute;n reglamentaria, que atribuya un estatus de inmunidad a la negociaci&oacute;n colectiva, los acuerdos de empresa o, en su defecto a la decisi&oacute;n unilateral del empresario en la regulaci&oacute;n del registro diario de jornada, sino que, por el contrario, debe leerse la menci&oacute;n a la &ldquo;organizaci&oacute;n y documentaci&oacute;n&rdquo; del mismo como un momento posterior de desarrollo y aplicaci&oacute;n de la norma que lo dise&ntilde;a. Adem&aacute;s, atribuir a la negociaci&oacute;n colectiva y, en su defecto, a la decisi&oacute;n unilateral del empresario la arquitectura del registro en un contexto de alta precariedad y debilidad representativa en las pymes supone naturalizar la asimetr&iacute;a de poder. Un reglamento que fija est&aacute;ndares m&iacute;nimos homog&eacute;neos reduce el margen de discrecionalidad empresarial y protege a quienes carecen de representaci&oacute;n, que son precisamente los m&aacute;s expuestos a jornadas abusivas y horas extra invisibles. Los estudios citados en la propia memoria de impacto muestran que el control horario mejora m&aacute;s la salud y la conciliaci&oacute;n de las mujeres. Sin embargo, el dictamen silencia este &aacute;ngulo.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, la lectura que proponemos es coherente con la dicci&oacute;n del precepto, que sit&uacute;a como un elemento determinante para la puesta en pr&aacute;ctica del registro la decisi&oacute;n unilateral del empleador, que es la que se aplica si no llega a un acuerdo en la empresa con la RLT. No cabe por tanto interpretar que la voluntad del titular de la empresa encarne en &uacute;ltima instancia un poder regulador excluyente de la intervenci&oacute;n p&uacute;blica que fija los est&aacute;ndares m&iacute;nimos de protecci&oacute;n en materia de control del tiempo de trabajo. Un enfoque progresista debe remarcar adem&aacute;s que la jornada difusa y prolongada agrava la doble jornada femenina y penaliza especialmente a quienes tienen responsabilidades de cuidados y peor posici&oacute;n negociadora. Negar instrumentos de control robustos significa, de facto, reproducir desigualdad de g&eacute;nero y de clase.
    </p><p class="article-text">
        Se requiere, por tanto, un cambio de enfoque en el an&aacute;lisis de la regulaci&oacute;n por el Gobierno del instrumento que garantiza el control horario en los lugares de trabajo. Y este es el que suministra la conexi&oacute;n ineludible con la salud laboral, propiciando el entorno de trabajo saludable que impone como principio universal la OIT a partir de la reforma de su Declaraci&oacute;n de Principios y Derechos Fundamentales en el trabajo en el 2022
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de perspectiva habr&iacute;a tambi&eacute;n aminorado las prevenciones del Dictamen sobre el respeto a la privacidad e intimidad de las personas trabajadoras en el control de la salud en el trabajo. El dictamen, al reforzar la lectura de la AEPD, se preocupa m&aacute;s por la eventual afectaci&oacute;n a la privacidad que por la opacidad estructural que protege el fraude en tiempo y cotizaciones. Se trata de una inversi&oacute;n de prioridades incompatible con el mandato del art. 9.2 CE de remover obst&aacute;culos reales a la igualdad y con el art. 28 CE sobre libertad sindical y control de las condiciones de trabajo. La STC 142/1993 de 22 de abril, la cr&iacute;tica a la denominada &ldquo;intimidad econ&oacute;mica&rdquo; en materia de salarios y otras condiciones de trabajo y la defensa de la capacidad de control de datos esenciales para lograr el cumplimiento de la norma, son elementos de reflexi&oacute;n muy valiosos para analizar que determinadas condiciones de trabajo como el tiempo de trabajo y los descansos no pueden ser considerados incluidos dentro de una esfera de intimidad personal que requiere, por el contrario, su conocimiento para garantizar no solo la aplicaci&oacute;n efectiva de la norma imperativa, sino tambi&eacute;n las facultades de vigilancia y control del cumplimiento de la misma que nuestra legislaci&oacute;n encomienda a los &oacute;rganos de representaci&oacute;n de las personas trabajadoras en la empresa como una funci&oacute;n esencial de los derechos de representaci&oacute;n colectiva y de acci&oacute;n sindical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya habr&aacute; tiempo para examinar con m&aacute;s calma la &ldquo;gran consistencia jur&iacute;dica&rdquo; que se expresan en las 106 p&aacute;ginas del Dictamen del Consejo de Estado, su apasionamiento y su ret&oacute;rica, pero nos parece que el Real decreto cuestionado, por el contrario, avanza correctamente en la aplicaci&oacute;n de la norma que establece el control horario como forma de garantizar el derecho fundamental a la salud y seguridad en el trabajo, en definitiva del derecho a la vida y la integridad f&iacute;sica de las personas trabajadoras en el desempe&ntilde;o concreto de su actividad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Aparicio Tovar, Antonio Baylos Grau, María José Romero Rodenas y Francisco Trillo Párraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/enfoque-registro-jornada-dictamen-consejo_129_13115574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 04:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otro enfoque sobre el registro de jornada y el dictamen del Consejo de Estado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kitchen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/kitchen_131_13116151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c8123a7-111b-4003-b042-f8eb7880cb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kitchen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vídeo - 'Juicio final a la guerra sucia del PP': un documental de elDiario.es sobre la Operación Kitchen
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/kitchen_131_13116151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kitchen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Operación Kitchen,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el 250 aniversario de la biblia del mundo contemporáneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/250-aniversario-biblia-mundo-contemporaneo_129_13115898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b343cf06-dacb-4cd5-be19-923fa263b874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el 250 aniversario de la biblia del mundo contemporáneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos una nueva biblia como lo fue 'La riqueza de las naciones' de Adam Smith. Nos hemos quedado sin un mito que explique el mundo y necesitamos un nuevo relato que llegue allá donde no llegó un profesor de filosofía moral del año 1776</p></div><p class="article-text">
        Adam Smith naci&oacute;, en el a&ntilde;o 1723, en el coraz&oacute;n de una pregunta: &iquest;C&oacute;mo se organiza una sociedad de extra&ntilde;os?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kirkcaldy era un pueblito min&uacute;sculo en la costa del Mar del Norte. A pocos kil&oacute;metros, en la orilla opuesta del fiordo de Forth, Edimburgo se estaba convirtiendo en una suerte de improvisada ciudad de los rascacielos. Encaramada en un risco diminuto sin espacio f&iacute;sico para crecer, la capital se hab&iacute;a visto arrasada por sucesivas oleadas migratorias que hab&iacute;an duplicado su poblaci&oacute;n a una velocidad vertiginosa. Sin otra posibilidad, los reci&eacute;n llegados hab&iacute;an ido convirtiendo la urbe en un experimento chiflado de chabolismo vertical: sobre los antiguos edificios medievales hab&iacute;an ido levantando planta tras planta hasta alcanzar las diez, doce, incluso catorce alturas a base de precarias estructuras de madera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para cuando Smith tuvo edad de comprender lo que estaba ocurriendo, cerca de 60.000 personas se hacinaban en medio kil&oacute;metro cuadrado &mdash;algo as&iacute; como cinco veces la densidad de una ciudad moderna&mdash; y aquellas estructuras hab&iacute;an empezado a ceder. Los muros se arqueaban, los cimientos se desplazaban, y no era raro que inmuebles enteros se vinieran abajo de la noche a la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Como los edificios de la Royal Mile, tambi&eacute;n las estructuras que ordenaban la sociedad escocesa de finales del siglo XVIII empezaban a resquebrajarse bajo la presi&oacute;n de la urbanizaci&oacute;n y la industrializaci&oacute;n. Y es que en aquellos a&ntilde;os en el sur de Escocia se estaba fraguando la transformaci&oacute;n de la experiencia humana m&aacute;s importante &ndash;y m&aacute;s infravalorada&ndash; de la historia reciente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1750 hab&iacute;a, quiz&aacute;, cinco o seis ciudades de m&aacute;s de 100.000 habitantes en Europa: Londres, Par&iacute;s, Viena, N&aacute;poles y Madrid. Fuera de ellas, la pr&aacute;ctica totalidad de la poblaci&oacute;n del mundo a&uacute;n viv&iacute;a, como hab&iacute;an hecho sus antepasados durante milenios, en grupos tan peque&ntilde;os que era posible tener un conocimiento &iacute;ntimo de todos los vecinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esas comunidades, cada persona sab&iacute;a no solo qui&eacute;n era qui&eacute;n, sino tambi&eacute;n qui&eacute;nes hab&iacute;an sido sus padres y sus abuelos y cu&aacute;ntas veces su estirpe hab&iacute;a estado vinculada o hab&iacute;a entrado en conflicto con otra. Todo el mundo pod&iacute;a juzgar por s&iacute; mismo si alguien era confiable o no, si representaba un peligro, cu&aacute;l era su estatus y si val&iacute;a la pena su tiempo. Donde no llegaba ese conocimiento, las iglesias hab&iacute;an asumido el papel de ordenante de la vida en com&uacute;n. As&iacute; que los mecanismos que durante milenios nos hab&iacute;an permitido comprender las sociedades humanas segu&iacute;an, hasta finales del siglo XVIII, pr&aacute;cticamente intactos.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces los terratenientes escoceses comenzaron a promover las <em>enclosure acts</em>, unas leyes que prohib&iacute;an a los campesinos usar los pastos comunes que hasta entonces hab&iacute;an sido la base de su subsistencia. Privados de su forma de vida, miles de personas se vieron obligadas a desplazarse a las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Esas ciudades empezaron a convertirse en arrabales donde todo el mundo era nuevo y desconocido. Por primera vez en la historia, los grupos humanos superaban los l&iacute;mites de lo que pod&iacute;a entenderse desde la cognici&oacute;n individual y no ten&iacute;an ni iglesia, ni tradici&oacute;n a la que agarrarse para entender lo que estaba ocurriendo. As&iacute; surgi&oacute; un desaf&iacute;o completamente in&eacute;dito: &iquest;c&oacute;mo comprender a alguien que no conoces? &iquest;C&oacute;mo saber si puedes confiar en otra persona sin tener una referencia directa y personal? &iquest;C&oacute;mo transmitir tu propio estatus o reconocer el de alguien a quien nunca has visto?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese escenario, la religi&oacute;n ya no era capaz de contestar esas preguntas. Ni pod&iacute;a seguir dando forma al mundo, ni sostener el orden social. Sus preceptos &mdash;no solo su manera de entender el tiempo y el espacio, sino, sobre todo, su funci&oacute;n como arquitectura invisible de la vida en com&uacute;n&mdash; comenzaban a desmoronarse.
    </p><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n de Smith, como la de tantos de sus contempor&aacute;neos, era la de sustituir esas premisas: encontrar los fundamentos de la naturaleza humana y las reglas que nos gobiernan para crear un mantra universal que ordenase la sociedad que estaba naciendo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, por m&aacute;s que la Historia se haya empe&ntilde;ado en presentarlo as&iacute;, Adam Smith no era un economista. La econom&iacute;a ni siquiera exist&iacute;a en aquel momento como disciplina. Lo m&aacute;s cercano era la &ldquo;econom&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;, que se ocupaba principalmente del gasto p&uacute;blico y de la recaudaci&oacute;n. Y la creencia general es que era el Estado el que produc&iacute;a la riqueza de las naciones. Smith, sin embargo, era profesor de filosof&iacute;a moral y su ambici&oacute;n era ofrecer un marco para orientar la conducta de sus contempor&aacute;neos. La econom&iacute;a, podr&iacute;amos aventurar, fue el artefacto que se invent&oacute; para convencernos de que aquel manual ten&iacute;a alg&uacute;n sentido.
    </p><p class="article-text">
        Y <em>La riqueza de las naciones</em> no es un tratado t&eacute;cnico, sino algo mucho m&aacute;s poderoso: es una f&aacute;bula. Un relato sobre esa sociedad naciente. Un mito fundacional que vino a sustituir a la religi&oacute;n. Como todos los mitos fundacionales, no tuvo &eacute;xito porque fuera literalmente cierto, sino porque result&oacute; extraordinariamente eficaz. Con un libro, Smith proporcion&oacute; un andamiaje intelectual sobre el que se termin&oacute; por levantar una civilizaci&oacute;n entera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El relato dec&iacute;a algo as&iacute;: la riqueza de las naciones no depende de lo que poseen, sino del trabajo que son capaces de movilizar. Pero hay algo desconcertante: en todas partes las personas trabajan, y sin embargo unas sociedades prosperan mientras otras se estancan. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la diferencia?, se preguntaba Smith. Y su respuesta era tan simple como revolucionaria: en la organizaci&oacute;n del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Un artesano, trabajando por su cuenta, pod&iacute;a hacer un producto al d&iacute;a, quiz&aacute; dos. Pero en una cadena de montaje pod&iacute;a hacer miles. La riqueza de los pa&iacute;ses depend&iacute;a de lo bien que se organizasen. Y para organizarse, requer&iacute;an capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De manera que hay tres formas de contribuir a la sociedad: una, mediante sacrificio, aportando el ahorro que uno podr&iacute;a gastar en placeres superfluos; otra, con esfuerzo, entregando tiempo y trabajo; y la tercera, a trav&eacute;s de la capacidad de organizar, de poner en marcha estructuras que multipliquen la productividad. Los pa&iacute;ses que logren dominar estas tres dimensiones &mdash;ahorrar, trabajar y organizarse&mdash; ser&aacute;n los que prosperen y dejen atr&aacute;s a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este mito ten&iacute;a una ventaja extraordinaria en aquel momento hist&oacute;rico. El esfuerzo y el sacrificio, a diferencia de la devoci&oacute;n religiosa o de la fe, eran contables. Las horas de trabajo, las libras invertidas o ahorradas, pod&iacute;an anotarse en una hoja de c&aacute;lculo. De esta manera, el mito resolv&iacute;a ese gran problema de la sociedad que nac&iacute;a: c&oacute;mo valorar a las personas m&aacute;s all&aacute; de los v&iacute;nculos familiares, de la comunidad local y del fervor religioso. Smith ofrec&iacute;a un sistema universal para medir y guiar la conducta humana, un reemplazo secular para la autoridad moral que antes resid&iacute;a en la iglesia y en la tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como el mito de Adam Smith sustituy&oacute; a la religi&oacute;n punto por punto, en todas sus facetas. Hab&iacute;a un dios &mdash;ya no en el cielo, sino en la organizaci&oacute;n del trabajo&mdash; que promet&iacute;a ganancias infinitas. Hab&iacute;a virtudes &mdash;el ahorro y el trabajo&mdash; que otorgaban el favor de ese dios. Y hab&iacute;a un infierno: la pobreza y la exclusi&oacute;n, el atraso en lugar del progreso, para quienes no cumpl&iacute;an los preceptos. Lo que uno val&iacute;a y lo que val&iacute;a el resto iba a quedar para siempre registrado en una gigantesca hoja de c&aacute;lculo que llamar&iacute;amos <em>econom&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hoy, 250 a&ntilde;os despu&eacute;s, vivimos palabra por palabra en ese mito. Las categor&iacute;as econ&oacute;micas que se ense&ntilde;an en la universidad (el trabajo y el capital como factores de la producci&oacute;n, la productividad, etc.) todav&iacute;a nacen de ese libro. Pero no solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n le seguimos ense&ntilde;ando a nuestros hijos la importancia del esfuerzo. Igual que nos ense&ntilde;aron nuestros padres. Hasta nos machacamos en silencio cuando sentimos que &ldquo;no nos hemos esforzado lo suficiente&rdquo;. Por su parte, varias de las cat&aacute;strofes de la sociedad contempor&aacute;nea &ndash;como la crisis de la vivienda o la burbuja de las bolsas&ndash; se explican porque seguimos convencidos de que el ahorro es una actitud virtuosa que merece una recompensa (aunque no produzca valor y aunque no corra riesgos, que eran las cosas que se supon&iacute;a que hac&iacute;a el ahorro en el cuento de Smith).
    </p><p class="article-text">
        La crisis que atraviesa nuestra sociedad tambi&eacute;n se explica por las limitaciones de ese relato. Smith pensaba que el conocimiento era irrelevante, un subproducto de la actividad humana que no deb&iacute;a contarse. En varias ocasiones a lo largo del texto desprecia la contribuci&oacute;n de los obreros que inventaban mejoras para las m&aacute;quinas o de las profesiones que no contribu&iacute;an a mover la cadena de montaje. Y a pesar de que el dios de su historia &ndash;la divisi&oacute;n del trabajo&ndash; es una forma muy evidente de conocimiento, ni en sus planteamientos, ni en las ecuaciones que despu&eacute;s dieron forma a la econom&iacute;a de los siguientes 250 a&ntilde;os qued&oacute; reflejada esta faceta de la actividad humana salvo como un &ldquo;residuo&rdquo; que no se puede contar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, todo nuestro marco moral, que despu&eacute;s se refleja tambi&eacute;n en la arquitectura de la econom&iacute;a como ciencia, descansa sobre el esfuerzo e ignora sistem&aacute;ticamente la esencia de la actividad de los seres humanos: el conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero resulta que hoy hemos superado esa necesidad de esfuerzo que ten&iacute;amos en el inicio de la Revoluci&oacute;n Industrial: vivimos en una era del conocimiento en la que el trabajo &ndash;en ese sentido de la aplicaci&oacute;n de la fuerza&ndash; cada vez es menos necesario para producir valor (y menos lo ser&aacute; a medida que avancen las energ&iacute;as renovables). Y, sin embargo, carecemos de herramientas para valorarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis del mundo moderno nace de esa carencia: necesitamos una nueva biblia. Nos hemos quedado sin un mito que explique el mundo y necesitamos un nuevo relato que llegue all&aacute; donde no lleg&oacute; un profesor de filosof&iacute;a moral del a&ntilde;o 1776. Uno que d&eacute; sentido a este tiempo nuevo y que nos empuje hacia adelante otros 250 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;--&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus casi 1.000 p&aacute;ginas pueden echar a alg&uacute;n lector para atr&aacute;s, <em>La riqueza de las naciones</em> es una lectura muy entretenida que se puede limitar a los tres primeros libros (unas 300 p&aacute;ginas). Hay una versi&oacute;n reducida <a href="https://archive.org/details/adam-smith-la-riqueza-de-las-naciones_202304/page/7/mode/2up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el dominio p&uacute;blico aqu&iacute;</a> que se puede encontrar tambi&eacute;n en <a href="https://www.amazon.es/riqueza-las-naciones-I-II-III-selecci%C3%B3n/dp/842065096X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro de bolsillo de Alianza Editorial</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/250-aniversario-biblia-mundo-contemporaneo_129_13115898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el 250 aniversario de la biblia del mundo contemporáneo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Traerá Trump la paz o más bombas? Especuladores en la sombra parecen acertar siempre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/traera-trump-paz-bombas-especuladores-sombra-parecen-acertar_129_13115700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9069000c-c264-408a-8cd6-60adea7c64a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Traerá Trump la paz o más bombas? Especuladores en la sombra parecen acertar siempre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay un cambio cultural más amplio, que se está consolidando en la Casa Blanca y difundiendo en plataformas de apuestas. Es el de monetizar todo lo que sea posible, desde la presidencia hasta su presencia en línea, y convertir al público en marcas. Hay una promesa de que cualquiera puede lograr el mismo éxito que los estafadores</p></div><p class="article-text">
        Cosas extra&ntilde;as est&aacute;n ocurriendo en los mercados. El lunes pasado, 15 minutos antes de que Donald Trump publicara un anuncio de que se hab&iacute;an llevado a cabo &ldquo;conversaciones productivas&rdquo; con Ir&aacute;n, los operadores petroleros apostaron 500 millones de d&oacute;lares sobre el precio futuro del petr&oacute;leo. La declaraci&oacute;n de Trump provoc&oacute; una ca&iacute;da en los precios del petr&oacute;leo crudo, y parece que algunas personas sab&iacute;an que el anuncio se avecinaba, por lo que se hizo una apuesta rentable. No tengas envidia; simplemente algunas personas nacen con suerte.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si las transacciones se realizaron con un conocimiento previo de los acontecimientos pol&iacute;ticos, pero es una coincidencia tremenda. Todo parece &ldquo;anormal&rdquo;, dijo un analista petrolero a la BBC.
    </p><p class="article-text">
        Las operaciones sospechosamente sincronizadas, si se realizaron realmente con conocimiento privilegiado, ser&iacute;an solo una parte de una bonanza de apuestas m&aacute;s amplia que reduce los acontecimientos pol&iacute;ticos a una de las tantas oportunidades inesperadas para obtener ganancias. Tomemos Polymarket, un mercado de predicci&oacute;n en l&iacute;nea que despeg&oacute; a principios de la d&eacute;cada de 2020 y le permite apostar por cualquier cosa, desde el resultado del Super Bowl, hasta si Trump va a invadir otro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Previamente al ataque estadounidense contra Ir&aacute;n, varias cuentas nuevas en esa plataforma predijeron el momento de los bombardeos estadounidenses/israel&iacute;es, solo 24 horas antes de que ocurrieran. El mismo patr&oacute;n se identific&oacute; despu&eacute;s del golpe de Estado estadounidense en Venezuela en enero. Una sola cuenta, creada solo unos d&iacute;as antes de que ocurriera la acci&oacute;n militar, gan&oacute; m&aacute;s de U$400,000. Como resultado de estas transacciones, la gente se pregunta naturalmente si es posible que el presidente de los Estados Unidos o sus asociados se benefician ilegalmente del poder pol&iacute;tico, al tiempo que descubren que es casi imposible responder a esa pregunta. La Casa Blanca niega que la familia Trump haya participado en conflictos de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Los mercados de apuestas est&aacute;n aumentando en popularidad precisamente porque su actividad tiene pocas barreras de entrada y es dif&iacute;cil de rastrear. Las apuestas se hacen con criptomonedas como bitcoin, y, por lo tanto, dejan menos huellas y no tienen las restricciones bancarias tradicionales. Y las plataformas est&aacute;n descentralizadas, abiertas a usuarios globales y son muy dif&iacute;ciles de regular y ser cerradas Internacionalmente desde una sola jurisdicci&oacute;n. Los mercados financieros siempre han creado y negociado instrumentos especulativos basados en la anticipaci&oacute;n de los movimientos de precios de un activo, pero los mercados de apuestas convierten el futuro en un activo sobre el que se puede apostar en funci&oacute;n de un n&uacute;mero casi ilimitado de escenarios, hasta e incluyendo c&oacute;mo se interceptar&aacute;n los misiles.
    </p><p class="article-text">
        No ser&iacute;a exagerado especular sobre si algunas de esas apuestas sospechosas provienen directamente de una administraci&oacute;n Trump descaradamente autoenriquecida. Desde que Trump asumi&oacute; el cargo, su familia ha lanzado varias empresas de criptomonedas. Una investigaci&oacute;n de <em>The New York Times</em> a principios de este a&ntilde;o encontr&oacute; que Trump gan&oacute; al menos U$1.500 millones en el primer a&ntilde;o de su segundo mandato.
    </p><p class="article-text">
        Esto no sugiere que Trump est&eacute; alertando activamente a cierta gente, pero tampoco parece inconsistente con la &eacute;tica que ha exhibido hasta ahora. Hay otras posibilidades; que se trata de un conflicto desordenado rodeado de una gran y difusa banda de lacayos privados y profesionales. No es inconcebible que la gente simplemente recoja la informaci&oacute;n, y luego act&uacute;e y la transmita.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay un cambio cultural m&aacute;s amplio, que se est&aacute; consolidando en la Casa Blanca y difundiendo en plataformas de apuestas. Es el de monetizar todo lo que sea posible, desde la presidencia hasta su presencia en l&iacute;nea, y convertir al p&uacute;blico en marcas. Hay una promesa de que cualquiera puede lograr el mismo &eacute;xito que los estafadores. Es toda una industria. Los influencers en la manosfera venden plataformas de inversi&oacute;n dudosas, con la sugerencia impl&iacute;cita de que esta es la ruta para acceder a los lujosos estilos de vida que publican en las redes sociales. El anzuelo es que los exitosos de la sociedad tienen una f&oacute;rmula, una f&oacute;rmula secreta, una ventaja privilegiada, y que t&uacute; tambi&eacute;n la necesitas.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del apetito por estos esquemas hay una realidad a largo plazo: la reducci&oacute;n de las posibilidades de vivir una vida decente con un horario nueve a cinco que permite obtener una hipoteca, algunos ahorros, estabilidad laboral y una jubilaci&oacute;n digna. Y con ello ha llegado la denigraci&oacute;n cultural de trabajar para otro, la glorificaci&oacute;n de ser tu propio jefe, de no volverte un mueble m&aacute;s con un trabajo de oficina. Optimice su dinero, tenga un peque&ntilde;o ajetreo lateral especulando sobre los mercados de apuestas, obtenga un flujo de ingresos pasivos, &iexcl;incluso el presidente de los Estados Unidos tiene uno!
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el tipo de irrealidad que Trump ha inyectado en el mundo. Su tratamiento de todo como entretenimiento y espect&aacute;culo ha convertido la pol&iacute;tica en otra rama del deporte. Es a la vez un payaso malhumorado y un maestro de ceremonias todopoderoso de un circo global donde cada d&iacute;a es una sorpresa: &iquest;su decisi&oacute;n ser&aacute; pac&iacute;fica o morir&aacute; gente? Haz tus apuestas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la pol&iacute;tica estadounidense siempre ha sido desconcertantemente laxa al regular los intereses financieros de quienes est&aacute;n en el poder. Los miembros del Congreso pueden comprar y vender acciones individuales, al tiempo que est&aacute;n al tanto de todo tipo de discusiones y regulaciones con respecto a las industrias que cotizan en bolsa. Nancy Pelosi ha amasado una fortuna durante su mandato y un &ldquo;rastreador Pelosi&rdquo; permite a otros seguir sus operaciones e imitarlas para replicar sus logros extraordinarios. El derecho a ganar dinero se extiende m&aacute;s all&aacute; de la oficina. Hillary y Bill Clinton convirtieron d&eacute;cadas de servicio p&uacute;blico en una m&aacute;quina de hacer dinero, ganando cientos de millones de d&oacute;lares con discursos y consultor&iacute;as, acumulando m&aacute;s dinero del que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que se cierne sobre gran parte del segundo mandato de Trump es si representa una aceleraci&oacute;n de la din&aacute;mica que lo precedi&oacute;, o si es un nuevo tipo de pol&iacute;tico. La respuesta puede ser ambas, dependiendo del escenario. Al impulsar abiertamente su fortuna y la de su familia, ha violado normas que ve&iacute;an aceptable cierto enriquecimiento de los cargos pol&iacute;ticos pero no la descarada transformaci&oacute;n de la Casa Blanca en una empresa privada. En la forma en que ha utilizado la oficina para vender la marca Trump ha roto con el decoro pol&iacute;tico, y ha igualado y acelerado una cultura m&aacute;s amplia de codicia sin escr&uacute;pulos.
    </p><p class="article-text">
        Puede que nunca sepamos si estas transacciones sospechosas del mercado est&aacute;n directamente vinculadas a Trump, pero s&iacute; sabemos que encajan con el entorno actual: una cultura pol&iacute;tica desregulada, rapaz y especulativa que se est&aacute; convirtiendo en un gran esquema global para enriquecerse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nesrine Malik]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/traera-trump-paz-bombas-especuladores-sombra-parecen-acertar_129_13115700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Traerá Trump la paz o más bombas? Especuladores en la sombra parecen acertar siempre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Irán,Apuestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Oh, Jerusalén!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/oh-jerusalen_129_13115117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2adbcbab-e467-40bb-8bc7-dd512eb0fc92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Oh, Jerusalén!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No he oído a Ayuso, tan de “los de la cruz”, protestar por el atropello al cardenal Pizzaballa cometido el Domingo de Ramos por Israel en la mismísima ciudad de Jerusalén, escenario de los hechos de la pasión de Jesús de Nazaret</p></div><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso es muy de &ldquo;los de la cruz&rdquo; y entiendo que se refiere a los cristianos. Hace unos d&iacute;as quiso enmendarle la plana a Felipe VI, que hab&iacute;a admitido <em>sottovoce</em> que los conquistadores hispanos de las Am&eacute;ricas cometieron &ldquo;abusos&rdquo;, y proclam&oacute; con su acostumbrada desfachatez: &ldquo;Llegamos los de la cruz y pusimos un nuevo orden, hab&iacute;a que civilizar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &ldquo;civilizar&rdquo; Ayuso se refiere a sustituir a sangre y fuego unas culturas ind&iacute;genas por otra for&aacute;nea, algo muy discutible y no solo con los ojos algo m&aacute;s humanistas del presente, como dicen esos analfabetos nacionalcat&oacute;licos que desconocen la historia de las Espa&ntilde;as. Ya en el mism&iacute;simo siglo XVI el sevillano fray Bartolom&eacute; de las Casas puso el grito en el cielo ante el cruel trato otorgado a los indios por los conquistadores. Y no fue el &uacute;nico, se&ntilde;ora Ayuso y compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, ahora estamos en plena Semana Santa y no he o&iacute;do a Ayuso, tan de &ldquo;los de la cruz&rdquo;, protestar por la tropel&iacute;a cometida el pasado Domingo de Ramos por Israel en la mism&iacute;sima ciudad de Jerusal&eacute;n, escenario de los hechos de la pasi&oacute;n de Jes&uacute;s de Nazaret. <em>Manu militari</em>, Israel impidi&oacute; al patriarca latino de Jerusal&eacute;n, el cardenal Pizzaballa, acceder a la iglesia del Santo Sepulcro, el lugar m&aacute;s sagrado del cristianismo. Por cierto, unos d&iacute;as antes, la soldadesca israel&iacute; hab&iacute;a apaleado a palestinos musulmanes que pretend&iacute;an celebrar el final del Ramad&aacute;n en la mezquita de la Roca, el tercer lugar sagrado del islam.
    </p><p class="article-text">
        No soy en absoluto una persona religiosa, pero s&iacute; le tengo un gran respeto a lo sagrado, que no es lo mismo. Sagradas son para m&iacute; la vida humana, la inocencia de los ni&ntilde;os, la limpieza del mar, la vida de los bosques, los monumentos y obras de arte de la humanidad, las ideas de libertad, igualdad y fraternidad. Tambi&eacute;n lo son los lugares y los momentos donde otros seres humanos se recogen en oraci&oacute;n ante dioses en los que yo no creo. Jam&aacute;s se me ha ocurrido burlarme de las procesiones de estos d&iacute;as en mi querida Andaluc&iacute;a, comer, beber o fumar por las calles durante el Ramad&aacute;n en las ciudades de mayor&iacute;a musulmana donde he vivido, o encender fuego en casa de anfitriones jud&iacute;os que siguen el Shabat.
    </p><p class="article-text">
        A las religiones les pido que no intenten imponerme sus dogmas y sus ritos, que respeten la libertad de los dem&aacute;s a creer o no creer, que se atengan escrupulosamente a la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos. Por lo dem&aacute;s, las considero libres de desarrollar sus cultos. Con urbanidad, eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me escandaliza lo que Israel est&aacute; haciendo en Jerusal&eacute;n, lo veo como un paso m&aacute;s en esa su permanente violaci&oacute;n de todas las reglas que permiten considerar democr&aacute;tico a un Estado. Sinti&eacute;ndose impune por el padrinazgo de Estados Unidos y la cobard&iacute;a de Europa, Israel lleva d&eacute;cadas practicando el apartheid con los palestinos, anexion&aacute;ndose ilegalmente los territorios que ocup&oacute; en 1967 y exhibiendo la m&aacute;xima brutalidad con sus vecinos libaneses, sirios y persas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo Netanyahu, Israel ha salido por completo del armario y nos muestra el rostro del totalitarismo. Tal es su descaro que hasta insignes ciudadanos suyos como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/avraham-burg-cupula-israel-muerte-sionismo-guerra-mision-vida-netanyahu_128_13103450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Avraham Burg</a>, expresidente de su Parlamento, empiezan a dudar de que tenga derecho a la existencia. Ya no es un refugio para jud&iacute;os perseguidos por el antisemitismo, es un poderoso Estado que quiere conquistar todo su espacio vital, su <em>Lebensraum</em>, ese Gran Israel desde el Nilo hasta el &Eacute;ufrates de la Biblia. Con el apoyo, s&iacute;, de la gran mayor&iacute;a de su poblaci&oacute;n, se&ntilde;ora Ayuso. Como lo tuvo el F&uuml;hrer entre tantos sus compatriotas para el Reich de los Mil A&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Israel ya no oculta que quiere hacerse con todo el territorio del antiguo Mandato Brit&aacute;nico en Palestina, ni tampoco con el sur del L&iacute;bano y un bocado de Siria, cosas todas ellas radicalmente contrarias a la legalidad internacional. A la par est&aacute; arrasando Ir&aacute;n, el &uacute;ltimo pa&iacute;s en la zona que le hac&iacute;a frente, y legalizando la ejecuci&oacute;n en la horca de aquellos palestinos que sus tribunales militares consideren terroristas. Se&ntilde;ora Ayuso, si a esto puede llam&aacute;rsele democracia, yo soy Elvis Presley y usted la Dama de las Camelias.
    </p><p class="article-text">
        Lo de impedir a cristianos y musulmanes que accedan a sus lugares santos en Jerusal&eacute;n deber&iacute;a ser de juzgado de guardia hasta para seres como Ayuso, Abascal y los ultras descerebrados que, en la noche del pasado martes, en el partido entre Espa&ntilde;a y Egipto, corearon lemas islam&oacute;fobos. Jerusal&eacute;n no puede ser patrimonio exclusivo de ninguna religi&oacute;n, ni tan siquiera de la que se recoge ante el Muro de las Lamentaciones. &iquest;O es que queremos apresurar la llegada del Apocalipsis?
    </p><p class="article-text">
        Supongo que Ayuso, Abascal y los suyos ignoran que hay miles de palestinos que son de religi&oacute;n cristiana. Yo no lo ignoro, miren por d&oacute;nde. Una vez, hasta estuve con ellos en una misa de Nochebuena en la Bas&iacute;lica de la Natividad de Bel&eacute;n, y les aseguro que fui mucho m&aacute;s respetuoso con el lugar y el momento que la tropa israel&iacute; que patrullaba el lugar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He ido varias veces a la Ciudad Santa de las tres religiones monote&iacute;stas y siempre he sentido all&iacute; algo especial, la sensaci&oacute;n de que es uno de los polos magn&eacute;ticos del planeta, un lugar donde, si el dios &uacute;nico existiera, se manifestar&iacute;a de preferencia. As&iacute; lo ha visto tambi&eacute;n la comunidad internacional que, a trav&eacute;s de la resoluci&oacute;n 181 de la ONU, la consider&oacute; en 1947 un lugar especial, un <em>corpus separatum </em>merecedor de administraci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        En fin, quiz&aacute; sea otro signo de estos tiempos el que a un descre&iacute;do como servidor de ustedes le indigne m&aacute;s el acoso a mano armada en pleno Domingo de Ramos al cardenal Pizzaballa que a alguien tan de la cruz como la se&ntilde;ora Ayuso. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/oh-jerusalen_129_13115117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Oh, Jerusalén!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La larga transición andaluza: del PSOE hegemónico al PP hegemónico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/larga-transicion-andaluza-psoe-hegemonico-pp-hegemonico_129_13115555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df2dee1-b590-4fd8-83b4-5620034b33d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La larga transición andaluza: del PSOE hegemónico al PP hegemónico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mi impresión es que, tras muchos años de bandazos, el PP andaluz ha terminado comprendiendo bien a qué Andalucía se dirige y, consecuentemente, definiendo mejor cuál es su proyecto estratégico</p></div><p class="article-text">
        En los tiempos en los que &ldquo;me politic&eacute;&rdquo; &mdash;principalmente a trav&eacute;s del activismo estudiantil&mdash;, Andaluc&iacute;a era un basti&oacute;n inexpugnable del Partido Socialista. No se trataba solo de las elecciones, sino de casi todas las instituciones de la regi&oacute;n: desde la universidad hasta las empresas, pasando por los sindicatos, el PSOE ten&iacute;a una ascendencia impresionante. Yo era entonces un estudiante de econ&oacute;micas que apenas pod&iacute;a intuir cu&aacute;les eran los canales sociol&oacute;gicos que explicaban tal dominio, pero sufr&iacute;a sus consecuencias a escala micro: la asociaci&oacute;n que fund&eacute; encontraba siempre obst&aacute;culos con un rectorado socialista que no se fiaba de nosotros. No &eacute;ramos de ning&uacute;n partido, pero &eacute;ramos heterodoxos y rivaliz&aacute;bamos con la secci&oacute;n juvenil del PSOE. Y cuando ten&iacute;amos conflictos con las autoridades universitarias, siempre ocurr&iacute;a algo curioso: recib&iacute;a la llamada de alg&uacute;n cargo org&aacute;nico del partido socialista con la intenci&oacute;n de mediar. As&iacute;, mi percepci&oacute;n era que el PSOE estaba en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del itinerario habitual, yo me radicalic&eacute; con la edad. Pas&eacute; de ser un republicano progresista moderado a un militante de Izquierda Unida, primero, y del Partido Comunista, despu&eacute;s. Mi militancia la desplegu&eacute; en un peque&ntilde;o municipio de M&aacute;laga donde el PP y PSOE acababan de poner en marcha una gran coalici&oacute;n para gobernar el ayuntamiento. Desde esa nueva posici&oacute;n, segu&iacute;a comprobando el poder y la influencia del PSOE en Andaluc&iacute;a. No obstante, en aquellos a&ntilde;os de principios del siglo XXI el desgaste empezaba a notarse. En mi pueblo, el agotamiento electoral era notable. Los bares que en d&iacute;a electoral guardaban los sobres con votos del PSOE &mdash;para repartir a los clientes&mdash; estaban menguando. Todo el tejido social sobre el que se hab&iacute;a construido el dominio del PSOE estaba resquebraj&aacute;ndose. &Uacute;nicamente resist&iacute;an los focos m&aacute;s creyentes en la <em>funci&oacute;n modernizadora</em> del PSOE. Pero &ldquo;modernizar&rdquo; era un concepto con historia &mdash;por ejemplo, muchos eran socialistas porque pudieron estudiar por primera vez gracias a la construcci&oacute;n del Estado social en la era de Felipe Gonz&aacute;lez&mdash;, y, sin embargo, ahora aparec&iacute;a principalmente como una promesa vaga y abstracta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que ya entonces, y en solo unas pocas d&eacute;cadas, Andaluc&iacute;a hab&iacute;a dejado atr&aacute;s &mdash;aunque sin hacerla desaparecer&mdash; una tierra de jornaleros, pescadores e importantes n&uacute;cleos de trabajadores industriales, y se abr&iacute;a paso otro tipo de econom&iacute;a con acento neoliberal y globalizado. Los cambios que realmente estaban teniendo lugar implicaban algunos derechos sociales, pero sobre todo mucho ladrillo, turismo, precariedad laboral y, al devenir finalmente la crisis, un buen pu&ntilde;ado de desempleo y frustraci&oacute;n. Lo que se resisti&oacute; al cambio profundo fueron los servicios p&uacute;blicos y una enorme administraci&oacute;n que constitu&iacute;a una red clientelar de manual; y que no por casualidad fue el origen de algunos de los casos m&aacute;s notorios de corrupci&oacute;n del PSOE andaluz, como el de los ERE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El t&oacute;pico nos habla de una Andaluc&iacute;a hist&oacute;ricamente rentista y altamente dependiente de los servicios p&uacute;blicos. Como en toda gran mentira, siempre hay algo de verdad y, desgraciadamente, esta tierra ha tenido mucho de eso desde hace siglos; al menos desde que los grandes de Espa&ntilde;a se dedicaban a cosechar rentas de los campesinos y jornaleros mientras sus hom&oacute;logos europeos se convert&iacute;an en burgueses e impulsaban la transici&oacute;n al capitalismo. Pero Andaluc&iacute;a tambi&eacute;n ha disfrutado de nodos de dinamismo econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico, no solo durante el siglo XIX &mdash;M&aacute;laga fue, junto con Euskadi y Catalu&ntilde;a, una de las primeras regiones en industrializarse&mdash; sino tambi&eacute;n en tiempos bastante recientes. Estos &uacute;ltimos nodos han ayudado a conformar una clase media-alta de votantes conservadores, lo que unido al resto de cambios urbanos, demogr&aacute;ficos y laborales han facilitado el crecimiento sociol&oacute;gico de las derechas.
    </p><p class="article-text">
        Mi impresi&oacute;n es que, tras muchos a&ntilde;os de bandazos, el PP andaluz ha terminado comprendiendo bien a qu&eacute; Andaluc&iacute;a se dirige y, consecuentemente, definiendo mejor cu&aacute;l es su proyecto estrat&eacute;gico. Los tiempos de transici&oacute;n siempre son problem&aacute;ticos y dif&iacute;ciles de medir. Durante muchos a&ntilde;os el PP present&oacute; a las elecciones auton&oacute;micas a Javier Arenas, un perfil pol&iacute;tico que todos los andaluces pod&iacute;amos imaginar subido al caballo, l&aacute;tigo en mano, exigiendo a los trabajadores un mayor esfuerzo para generar la plusval&iacute;a. Ese perfil no casaba en absoluto con una Andaluc&iacute;a que, aunque en transici&oacute;n, era todav&iacute;a sociol&oacute;gicamente muy progresista. El PSOE, por el contrario, viv&iacute;a de las rentas de ese primer impulso modernizador real pero que, como he mencionado, se iba agotando. E Izquierda Unida buscaba su sitio en un mundo post guerra fr&iacute;a en el que se intentaba actualizar y equilibrar el discurso con el que llegar tanto al importante mundo rural como al creciente ecosistema urbano de las grandes ciudades.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito actual de la figura de Moreno Bonilla en Andaluc&iacute;a tuvo un precedente en la ciudad de M&aacute;laga en 1995. Aquel a&ntilde;o &ldquo;M&aacute;laga La Roja&rdquo; vot&oacute; mayoritariamente a las izquierdas, con 9 concejales para Izquierda Unida y 7 para el Partido Socialista. Sin embargo, Felipe Gonz&aacute;lez se neg&oacute; a permitir que gobernara el candidato de Izquierda Unida, Antonio Romero, quien hasta entonces hab&iacute;a sido el azote del felipismo en el Congreso de los Diputados a cuenta de los GAL. El resultado fue que acab&oacute; gobernando el PP, que sabiendo que Andaluc&iacute;a &mdash;y M&aacute;laga&mdash; cojeaba hacia la izquierda hab&iacute;a presentado a una candidata heterodoxa: Celia Villalobos. Ella se presentaba como una candidata moderna, liberal y con inclinaciones progresistas en temas como los derechos civiles (a&ntilde;os m&aacute;s tarde ser&iacute;a sancionada por el PP por no apoyar la ley del aborto de Gallard&oacute;n). El PP no desaprovech&oacute; la oportunidad, y desde entonces ha gobernado ininterrumpidamente la ciudad. Estoy convencido de que es el mito fundacional de la derecha andaluza actual, y cuyo l&iacute;der, malague&ntilde;o tambi&eacute;n, sabe que necesita un perfil diferente al ofrecido por Ayuso, Abascal y otros reaccionarios.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo que ha ocurrido en Andaluc&iacute;a es el resultado de transformaciones socioecon&oacute;micas profundas que han reconfigurado las bases materiales de la sociedad. La progresiva neoliberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a &mdash;con el peso creciente del turismo, la construcci&oacute;n y la precariedad&mdash; ha alterado la estructura de clases, debilitando los v&iacute;nculos tradicionales entre amplios sectores populares y el PSOE. En ese nuevo contexto, marcado por trayectorias laborales fragmentadas, aspiraciones individualizadas y una clase media m&aacute;s heterog&eacute;nea, el PP ha demostrado una mayor capacidad de adaptaci&oacute;n estrat&eacute;gica, construyendo un discurso y unos liderazgos que encajan mejor con la Andaluc&iacute;a realmente existente. Al fin y al cabo, Andaluc&iacute;a ya no es la tierra donde los bares guardaban sobres del PSOE ni la que so&ntilde;aba con modernizarse desde el Estado. Tampoco es la caricatura reaccionaria que algunos dibujan desde fuera &mdash;aunque la ola tambi&eacute;n haya llegado, como a todas partes&mdash;. En definitiva, es una regi&oacute;n que ha cambiado m&aacute;s r&aacute;pido que los partidos que aspiran a representarla. En cierta medida tambi&eacute;n podemos decir que es una regi&oacute;n contradictoria, donde el PP no ha ganado Andaluc&iacute;a con ideas, sino con un perfil que no asusta a una sociedad que, en el fondo, sigue sinti&eacute;ndose progresista. Eso deber&iacute;a ser, para la izquierda, al mismo tiempo un diagn&oacute;stico que invita a un cambio de marcha y, tambi&eacute;n, una oportunidad para adaptarse a la nueva realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/larga-transicion-andaluza-psoe-hegemonico-pp-hegemonico_129_13115555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La larga transición andaluza: del PSOE hegemónico al PP hegemónico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esos racistas de los que usted me habla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racistas-habla_129_13114530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73143fbd-0b9c-49c6-b0ce-c7235d234587_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esos racistas de los que usted me habla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vergonzosos cánticos racistas en el partido de España y Egipto en Cornellà –"musulmán el que no bote"– son desprecio y despersonalización en un fútbol que no ha atajado la xenofobia</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no es un pa&iacute;s racista, a menos que nos refiramos a que a un extranjero (ni rico ni poderoso, se entiende) encuentra m&aacute;s dificultades para que le alquilen un piso. Que si tiene signos raciales evidentes le parar&aacute; la polic&iacute;a m&aacute;s (<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/serigne-mbaye-denunciara-violencia-policial-asegura-sufrio-detencion-pasado-jueves_1_13107409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente caso Serigne Mbaye</a>) o le preguntar&aacute;n constantemente de d&oacute;nde es. Incluso cuando diga que &ldquo;de Carabanchel&rdquo; se le insistir&aacute; en que la pregunta se refiere al nacimiento, aunque la respuesta pueda ser la misma.
    </p><p class="article-text">
        Los espa&ntilde;oles no somos un caso &uacute;nico, porque no se nace racista ni se es racista gen&eacute;ticamente o por el lugar de origen. Los pensamientos y comportamientos racistas acompa&ntilde;an al ser humano (de toda raza) y pueden crecer. Por miedo, rabia, desconocimiento, prejuicio o heur&iacute;stica de la representatividad (es decir, considerar como m&aacute;s probable que te atraque o viole un marroqu&iacute; si has recibido un bombardeo de mensajes en este sentido). 
    </p><p class="article-text">
        Los vergonzosos c&aacute;nticos racistas en el partido de Espa&ntilde;a y Egipto en Cornell&agrave; &ndash;&ldquo;musulm&aacute;n el que no bote&rdquo;&ndash; son desprecio y despersonalizaci&oacute;n, como si &ldquo;musulm&aacute;n&rdquo; fuera una categor&iacute;a global sin distinciones y como si se pudiera representar as&iacute; a millones de personas, asign&aacute;ndoles dos o tres atributos siempre negativos. 
    </p><p class="article-text">
        El concepto musulm&aacute;n, como el concepto negro, subsahariano, marroqu&iacute;, est&aacute; siendo trufado con un nuevo contenido subjetivo por culpa de unas redes sociales que promueven valores antidemocr&aacute;ticos y por los dos partidos de la derecha. Vox y PP han entrado en la lucha por ver qui&eacute;n vincula m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido los delitos y los problemas con los migrantes &aacute;rabes y africanos. Como cuando ser espa&ntilde;ol en el extranjero era signo inequ&iacute;voco de ser pobre, atrasado, torero o ruidoso. 
    </p><p class="article-text">
        El entrenador de Espa&ntilde;a o el presidente de la Federaci&oacute;n, preguntados, salieron a condenar los hechos despu&eacute;s del partido. Se agradece, aunque la industria del f&uacute;tbol ha sido lenta y torpe al atajar la violencia en el deporte, un veh&iacute;culo de formaci&oacute;n tan poderoso como la televisi&oacute;n. Durante a&ntilde;os han crecido en sus curvas machismo, racismo, insultos o neonazis mientras los clubes y las instituciones se lavaban las manos con la cobarde coartada de que no se hace pol&iacute;tica porque la pol&iacute;tica mancha. Que le pregunten a Jennifer Hermoso c&oacute;mo encontr&oacute; el silencio sepulcral de quienes, en vez de defender los valores adem&aacute;s de los colores, callaron por no ofender a los poderosos. 
    </p><p class="article-text">
        Un reciente estudio del CIS revelaba en diciembre que los espa&ntilde;oles son un poco racistas, pero tambi&eacute;n sinceros: la mitad se consideraba un poco racista o m&aacute;s. Tambi&eacute;n la mitad admit&iacute;an que tendr&iacute;a alg&uacute;n inconveniente en que un extranjero alquilara su piso. Adem&aacute;s, el 70% de los encuestados no ten&iacute;a amigos de otro origen &eacute;tnico, lo cual dice mucho de cuan poco se integran y c&oacute;mo crecen los fantasmas en torno al concepto de &ldquo;los otros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta preocupante que esa esquina de Espa&ntilde;a violenta contra &ldquo;el de fuera&rdquo; (que antes era el inmigrante de Cuenca o el de un pueblo de Sevilla y ahora es de Ecuador, Colombia o Marruecos) haya encontrado para sus espurios preceptos la  m&aacute;quina de bombear que son las redes sociales y la m&aacute;quina de blanquear 'vueltas atr&aacute;s' que es Vox con la reciente incorporaci&oacute;n del PP. Por ejemplo, ambos partidos han votado juntos este mi&eacute;rcoles en la Comunitat Valenciana para alejar los centros de menores de los centros urbanos para evitar &ldquo;problemas de convivencia y seguridad&rdquo;. Todo suma para la ensalada racista y ultra.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/torre-pacheco-deshumanizacion-estrategia-politica-economica_129_12463024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las cacer&iacute;as de Torre Pacheco </a>se cocinaron en Telegram, Facebook o X. El Observatorio del Gobierno Oberaxe vigila las redes e intenta que sus due&ntilde;os pongan las bridas a la m&aacute;quina desaforada de odio en la que se pueden convertir. En los &uacute;ltimos 30 d&iacute;as han detectado 25.000 mensajes de odio y han logrado que se retire el 30% del contenido. Es decir, el 70% no ha sido retirado. Tanto odio hay, que los propios trabajadores han sufrido campa&ntilde;as violentas por hacer su trabajo. La mayor&iacute;a de encuestados por el CIS (35,4 %) ha visto &ldquo;a menudo&rdquo; en estas plataformas contenido que expresa ideas ofensivas o violentas contra migrantes y el 30,7%, &ldquo;en alguna ocasi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al final, lo que es habitual puede ser lo normal. Lo que es repetido puede convertirse en com&uacute;n. Y lo que era escandaloso decir ya se puede escuchar sin que estalle la verg&uuml;enza. Lo que se vio en el partido de la Selecci&oacute;n no es m&aacute;s que el fracaso de una sociedad que no ha sabido contraponer la realidad compleja y diversa de la migraci&oacute;n a una visi&oacute;n un&iacute;voca, temerosa y odiadora, una sombra de f&aacute;cil digesti&oacute;n para est&oacute;magos hambrientos de impulsos e instintos en la que se ha subido tambi&eacute;n un partido que se considera institucional. No olvidemos que suenan mucho, pero no dejemos en sus manos el privilegio del altavoz o la representatividad, porque no son mayor&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/racistas-habla_129_13114530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa protesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/europa-protesta_131_13113441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e90b13d-d9cd-48e4-9ed7-175e3f11ae6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa protesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Israel aprueba una ley para aplicar la pena de muerte a los palestinos
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/europa-protesta_131_13113441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa protesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Conflicto Palestina-Israel,Palestina,Gaza,Cisjordania,Franja de Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irán tras las bombas: por qué la guerra no traerá un cambio democrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/iran-bombas-guerra-no-traera-cambio-democratico_129_13112557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec350c20-ed28-407d-80a4-7e8df8786d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irán tras las bombas: por qué la guerra no traerá un cambio democrático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La presión militar externa no cambia el régimen: lo consolida y desvía la atención de los verdaderos actores del cambio, el pueblo iraní y una alternativa democrática organizada</p></div><p class="article-text">
        La guerra actual ha sacudido al r&eacute;gimen iran&iacute;, pero no ha acercado al pa&iacute;s a un cambio democr&aacute;tico. Al contrario, refuerza un patr&oacute;n bien conocido en los sistemas autoritarios: la presi&oacute;n militar externa rara vez produce transformaciones internas. En su lugar, permite al poder consolidar el control, reprimir la disidencia y ocultar las crisis m&aacute;s profundas. El debate en Espa&ntilde;a y en Europa se ha detenido a menudo en el rechazo a la guerra, sin afrontar la cuesti&oacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil: cu&aacute;l deber&iacute;a ser el resultado pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Desde la intensificaci&oacute;n de los ataques a finales de febrero, Ir&aacute;n ha entrado en una fase marcada por el conflicto externo y una represi&oacute;n interna reforzada. El liderazgo ha utilizado la guerra para reinterpretar el descontento interno como una cuesti&oacute;n de seguridad nacional, justificando una represi&oacute;n m&aacute;s dura en un contexto de creciente presi&oacute;n interna. El levantamiento de enero de 2026 lo ilustra claramente: en lugar de abrir un espacio para el cambio, la guerra ha contribuido a cerrarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de represi&oacute;n intensificada, el r&eacute;gimen ejecut&oacute; los d&iacute;as 30 y 31 de marzo de 2026 a cuatro presos pol&iacute;ticos de la Organizaci&oacute;n de los Muyahidines del Pueblo de Ir&aacute;n (OMPI): Mohammad Taghavi (59) y Akbar Daneshvarkar (59), seguidos por Babak Alipour (34) y Pouya Ghobadi (33). Estas ejecuciones evidencian una campa&ntilde;a sistem&aacute;tica para eliminar a la oposici&oacute;n y sembrar el miedo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una guerra sin estrategia pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        La idea de que los bombardeos pueden provocar un levantamiento popular parte de una comprensi&oacute;n equivocada de la naturaleza del Estado iran&iacute;. La guerra y los bombardeos a&eacute;reos no crean las condiciones para la movilizaci&oacute;n democr&aacute;tica. Al contrario, proporcionan a los reg&iacute;menes en crisis un escudo que les permite cerrar filas, reprimir la disidencia con mayor eficacia y ocultar los fallos estructurales.
    </p><p class="article-text">
        A menudo falta un v&iacute;nculo claro entre la presi&oacute;n y el resultado pol&iacute;tico. La acci&oacute;n militar, las sanciones o la diplomacia se tratan con demasiada frecuencia como fines en s&iacute; mismos, sin integrar el factor decisivo: el papel del pueblo iran&iacute; y de la oposici&oacute;n organizada.
    </p><p class="article-text">
        Este ha sido un argumento central de la resistencia iran&iacute; durante a&ntilde;os. La pol&iacute;tica de apaciguamiento y de compromiso con los mul&aacute;s &mdash;impulsada por el comercio, el petr&oacute;leo, el temor a la escalada nuclear, los proxies regionales, el terrorismo y la toma de rehenes&mdash; no constitu&iacute;a una alternativa a la guerra. Fueron pol&iacute;ticas fallidas y contraproducentes que reforzaron al r&eacute;gimen y acabaron desembocando en la guerra. La advertencia de Churchill sigue siendo pertinente: &laquo;Se os dio a elegir entre la guerra y el deshonor. Elegisteis el deshonor, y tendr&eacute;is la guerra&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea de un &ldquo;colapso desde el aire&rdquo; espont&aacute;neo es, por tanto, ilusoria. El r&eacute;gimen no es una estructura hueca que vaya a derrumbarse bajo presi&oacute;n externa. Es un sistema de seguridad capaz de absorber golpes y utilizar las amenazas externas para afianzar la cohesi&oacute;n interna. No se derrumba desde arriba; es cuestionado y, en &uacute;ltima instancia, derrocado desde dentro.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva ha sido defendida durante mucho tiempo por el Consejo Nacional de la Resistencia de Ir&aacute;n, liderado por Maryam Rajavi, que aboga por una rep&uacute;blica democr&aacute;tica basada en la soberan&iacute;a popular y elecciones libres. Ha rechazado de forma constante tanto el apaciguamiento como las soluciones militares externas, defendiendo una &ldquo;tercera v&iacute;a&rdquo;: el cambio impulsado por el pueblo iran&iacute; y la resistencia organizada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El papel de la resistencia organizada</strong></h2><p class="article-text">
        El cambio democr&aacute;tico en Ir&aacute;n no es espont&aacute;neo ni el resultado de una intervenci&oacute;n extranjera. Requiere una fuerza estructurada dentro del pa&iacute;s capaz de mantener la presi&oacute;n sobre el r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada existe en Ir&aacute;n una red clandestina de resistencia que opera en todo el pa&iacute;s, conocida como las Unidades de Resistencia. Estas estructuras, vinculadas a la OMPI, han desempe&ntilde;ado un papel activo en la movilizaci&oacute;n y el sostenimiento de las protestas, incluido el levantamiento de enero, pese a una represi&oacute;n intensa. Seg&uacute;n informes, tras esos acontecimientos, m&aacute;s de 2.000 miembros de estas unidades han desaparecido, es decir, han sido detenidos en secreto o asesinados. La reciente formaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito clandestino de liberaci&oacute;n, tras el levantamiento de enero, refleja un intento de organizar la resistencia de forma m&aacute;s coordinada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s all&aacute; del &ldquo;no a la guerra&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El conflicto actual tambi&eacute;n ha puesto de manifiesto los l&iacute;mites de los esl&oacute;ganes predominantes en Europa. Los llamamientos a un alto el fuego o al &ldquo;no a la guerra&rdquo; son necesarios, pero no suficientes. Oponerse a la guerra sin abordar la estructura pol&iacute;tica de fondo corre el riesgo de congelar la crisis en lugar de resolverla.
    </p><p class="article-text">
        Para los actores europeos, incluida Espa&ntilde;a, la conclusi&oacute;n es clara: decir no a la guerra es insuficiente si se deja intacto el sistema existente. Una pol&iacute;tica seria debe reconocer el derecho del pueblo iran&iacute; a lograr un cambio democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las ilusiones del cambio desde el exterior</strong>
    </p><p class="article-text">
        La guerra tambi&eacute;n ha puesto de relieve la debilidad de las narrativas basadas en la intervenci&oacute;n externa. Reza Pahlavi, hijo del depuesto sha, y sectores de su base de apoyo de extrema derecha han descrito el conflicto como una &ldquo;guerra humanitaria&rdquo;, sugiriendo que los ataques militares podr&iacute;an allanar el camino para un cambio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n es profundamente err&oacute;nea. La guerra no favorece los levantamientos populares; tiende a sofocarlos. Proporciona al r&eacute;gimen la justificaci&oacute;n necesaria para intensificar la represi&oacute;n y silenciar la disidencia. La hip&oacute;tesis de un colapso espont&aacute;neo desde el aire refleja un desconocimiento de la estructura y la resiliencia del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Esta distorsi&oacute;n tambi&eacute;n ha sido alimentada por ciertos medios. La cadena Iran International, cuya financiaci&oacute;n ha sido vinculada por diversos informes a Arabia Saud&iacute;, y en ocasiones amplificada por BBC Persian, ha contribuido seg&uacute;n cr&iacute;ticos, a una percepci&oacute;n distorsionada del panorama opositor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una rep&uacute;blica democr&aacute;tica desde dentro</strong></h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n central no es si el r&eacute;gimen est&aacute; bajo presi&oacute;n, sino qu&eacute; fuerza puede transformar esa presi&oacute;n en un resultado democr&aacute;tico. Sin el papel activo del pueblo iran&iacute; y de una resistencia organizada, ninguna presi&oacute;n externa producir&aacute; un cambio democr&aacute;tico. La verdadera cuesti&oacute;n para Europa es si est&aacute; dispuesta a reconocer de d&oacute;nde puede surgir ese cambio en Ir&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Firouz Mahvi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/iran-bombas-guerra-no-traera-cambio-democratico_129_13112557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irán tras las bombas: por qué la guerra no traerá un cambio democrático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora toca morirme]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ahora-toca-morirme_129_13112508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bc2d665-6cff-4134-bd23-76d946d88f78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora toca morirme"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como el devenir es imprevisible, no sé cuando o si en algún momento tendré que acogerme a la ley de eutanasia. Si los tribunales de expertos previstos en la norma tienen que evaluarme, les pediré que entiendan que pido una muerte digna solo en el momento en el que estoy persuadido que una vida digna es inviable</p></div><p class="article-text">
        Tengo 73 a&ntilde;os muy bien llevados. Y como la pr&aacute;ctica totalidad de la gente de mi edad, no tengo abuela ... ni abuelo, ni padre, ni madre. Todos han muerto. Unos cuando les tocaba; otros nos dejaron bastante antes. Por lo vivido, cada d&iacute;a soy m&aacute;s consciente de que a m&iacute; me va tocando. Es un asunto que no tiene remedio y, adem&aacute;s, he perdido todo inter&eacute;s en busc&aacute;rselo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando era muy joven o&iacute; un dicho que me qued&oacute; grabado. &ldquo;Mira que es mala la muerte que siempre la dejamos para lo &uacute;ltimo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron a&ntilde;os en la inconsciencia porque no me tocaba. Hasta que una cu&ntilde;ada con la que ten&iacute;a a una relaci&oacute;n estrecha, enferm&oacute; de un c&aacute;ncer fulminante. Me rebel&eacute; ante su muerte inminente. Mi m&eacute;dica, al comprobar que mi baj&oacute;n se acercaba a la depresi&oacute;n, sentenci&oacute; enfadada: &ldquo;Antonio, es que somos mortales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo y la despedida a varios seres queridos y cercanos, la muerte ha dejado de ser tab&uacute;. La desaparici&oacute;n de mi madre a los 96 a&ntilde;os me ha ense&ntilde;ado muchas cosas. Mujer cat&oacute;lica a la vieja usanza con una capacidad para adaptarse a las m&uacute;ltiples vicisitudes que le toc&oacute; en suerte, supo y pudo disfrutar de una vida plena. Hasta que a los 90 a&ntilde;os los achaques comenzaron a complicarle el d&iacute;a a d&iacute;a. Sus tres o cuatro &uacute;ltimos a&ntilde;os fueron los de una mujer completamente dependiente; eso s&iacute; muy bien cuidada por la atenci&oacute;n de sus m&uacute;ltiples hijos, el concurso bondadoso y constante de varias cuidadoras latinoamericanas, unas con papeles y otras sin ellos, y un esfuerzo econ&oacute;mico que no todos se pueden permitir.
    </p><p class="article-text">
        Pese a su deterioro f&iacute;sico, mi madre mantuvo hasta el mismo d&iacute;a de su muerte la clarividencia de la mujer especial que siempre fue. Pese a su postraci&oacute;n terminal nunca expres&oacute; deseo de tirar la toalla y sol&iacute;a decir que, ante el final inevitable, &ldquo;pensaba pon&eacute;rselo muy dif&iacute;cil al Se&ntilde;or&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como digo, tengo 73 a&ntilde;os muy bien llevados... pero s&eacute; que me va tocando. Soy esposo, padre, abuelo, amigo, de izquierdas, viajero, jugador de p&aacute;del, cocinero; todo ello en activo. Soy periodista jubilado pero no he tirado ni la pluma ni el ordenador a la basura. He tenido una vida plena y, adem&aacute;s, pertenezco a una generaci&oacute;n con suerte. No hemos sufrido guerras en carne propia y podemos presumir de haber protagonizado la modernizaci&oacute;n de un viejo pa&iacute;s con una historia torturada.
    </p><p class="article-text">
        Me queda vida. Quiz&aacute; 20 a&ntilde;os o m&aacute;s. Pero ya me va tocando. Como comentamos en las conversaciones de viejos &ldquo;estamos en tiempo de descuento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando miro hacia adelante y planifico lo que me espera, s&eacute; que, como ya ha ocurrido con anterioridad, poco a poco tendr&eacute; que ir renunciando a algunas cosas incompatibles con el deterioro inevitable. Pero, en la medida que las lesiones me lo permitan, voy a exprimir mi buena vida hasta el &uacute;ltimo momento.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute;, no obstante, que me va tocando y debo planificar el &uacute;ltimo momento. Desde luego tengo hecho hace a&ntilde;os mi testamento vital. Y en coherencia, mi mujer y mis hijos saben que no quiero prolongar ni medio minuto mi vida por medio de artificios m&eacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        Pero voy un punto m&aacute;s all&aacute;. Disfrut&eacute; de mi madre cuando estaba en plena vitalidad y la cuid&eacute; hasta el &uacute;ltimo aliento en su postraci&oacute;n, respetando su voluntad. Pero en ning&uacute;n caso quiero para m&iacute; sus a&ntilde;os postreros.
    </p><p class="article-text">
        Voy a vivir mientras pueda mantenerme de forma independiente. Si tengo que caer a plomo sobre la vida cotidiana de mi mujer y de mis hijos, para malvivir y sufrir durante unos d&iacute;as, meses o a&ntilde;os m&aacute;s, desisto.
    </p><p class="article-text">
        Mi madre est&aacute; ahora en ninguna parte y seguro que no es tan feliz como lo fue cuando disfrutaba rodeada de todos los que la quer&iacute;an y admiraban. Pero estoy persuadido que, en la nada, est&aacute; m&aacute;s tranquila que en esos &ldquo;minutos o d&iacute;as de pr&oacute;rroga&rdquo; que permaneci&oacute; completamente imposibilitada. Ella los quiso vivir, y su voluntad fue respetada. Yo desde luego no los quiero vivir.
    </p><p class="article-text">
        Como el devenir es imprevisible, no s&eacute; cuando o si en alg&uacute;n momento tendr&eacute; que acogerme a la ley de eutanasia. Si los tribunales de expertos previstos en la norma tienen que evaluarme, les pedir&eacute; que entiendan que pido una muerte digna solo en el momento en el que estoy persuadido que una vida digna es inviable.
    </p><p class="article-text">
        No pienso consentir que, como a algunos, la aplicaci&oacute;n garantista de la ley de eutanasia, me aboque a una dependencia larga y a una muerte indigna en medio de sufrimientos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Ruiz del Árbol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ahora-toca-morirme_129_13112508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora toca morirme]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Motín en el mayor portaaviones de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/motin-mayor-portaaviones-estados-unidos_129_13113078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b0b3e40-5663-4009-9c14-b8497ee3c1af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Motín en el mayor portaaviones de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante décadas compramos el argumento de que la presencia estadounidense en nuestro suelo era para protegernos a los europeos, pero no es cierto: estamos al servicio de la geopolítica estadounidense desde la Guerra Fría. Y su presencia no nos protege, sino que nos convierte en objetivo en caso de guerra</p></div><p class="article-text">
        A ver, pregunta de concurso de la tele: &iquest;cu&aacute;l el mayor portaaviones de Estados Unidos? &iquest;El Gerald Ford? &iquest;El Kennedy? &iquest;El Enterprise? Fr&iacute;o, fr&iacute;o. Pista: tiene capacidad para cientos de aviones de combate, incluidos gigantescos bombarderos B-52 y aviones cisterna, y una tripulaci&oacute;n de m&aacute;s de 80.000 soldados. Hasta bombas nucleares lleva a bordo.
    </p><p class="article-text">
        Europa. Esa es la respuesta. El mayor portaaviones estadounidense se llama Europa: somos nosotros. El Gerald Ford impresiona mucho, y puede servir para amenazar a un pa&iacute;s peque&ntilde;o como Venezuela. Pero cuando se trata de una guerra importante, mover un mamotreto as&iacute; es lento, caro y poco operativo, necesita ir escoltado por otros barcos, y es vulnerable a un ataque con drones baratos. En la actual guerra, el prestigioso Gerald Ford ha tenido que ser retirado del Mar Rojo <a href="https://www.elperiodico.com/es/internacional/20260318/portaaviones-estadounidense-gerald-ford-regresa-a-puerto-128145538" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">y llevado al taller</a>, tras un incendio en la lavander&iacute;a (rodeado de secretismo, lo que aliment&oacute; el rumor de un ataque iran&iacute;) y problemas en los inodoros. Parece de chiste, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos no necesita un aeropuertito flotante cuando tiene Europa, su verdadero portaaviones para operaciones m&aacute;s all&aacute; del Mediterr&aacute;neo: 275 bases repartidas por todo el continente, m&aacute;s de 80.000 soldados, cientos de aviones listos para despegar, sistemas de radares, infraestructura para soportar grandes movimientos de tropas de forma r&aacute;pida&hellip; Y bombas nucleares, s&iacute;, que hay un n&uacute;mero indeterminado de ellas repartidas por bases europeas. Iguala eso, Gerald Ford.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que Estados Unidos, solo o en compa&ntilde;&iacute;a, ha querido lanzar ataques en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se ha apoyado en su gigantesco portaaviones europeo. Las guerras de Irak de 1991 y 2003, la de Afganist&aacute;n, los ataques contra Libia o la ex Yugoslavia, pasaron por las bases europeas. Y no solo aviones y barcos: los drones norteamericanos que asesinaban en Irak o Afganist&aacute;n, y ahora en Ir&aacute;n, tienen su centro de operaciones en Ramstein, Alemania, la mayor base norteamericana en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En ese gran portaaviones europeo, nuestras Rota y Mor&oacute;n han sido siempre vitales para el despliegue norteamericano en Oriente Medio, por estar a medio camino desde Estados Unidos, y ser la puerta al Mediterr&aacute;neo. Desde nuestras bases despegaron en cada guerra aviones de combate, o se reabastecieron en vuelo con aviones cisterna que ten&iacute;an aqu&iacute; su base. Para mayor infamia, aeropuertos espa&ntilde;oles (no solo las bases) fueron <a href="https://doc.es.amnesty.org/ms-opac/doc?q=mssearch_fld41%3Atortura&amp;start=56&amp;rows=1&amp;sort=score%20asc&amp;fq=norm&amp;fv=siai&amp;fo=and" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">escala para los secuestros de la CIA</a> en la llamada &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo;, vuelos que acababan en Guant&aacute;namo o en c&aacute;rceles secretas.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas compramos el argumento de que la presencia estadounidense en nuestro suelo era para protegernos a los europeos, pero no es cierto: estamos al servicio de la geopol&iacute;tica estadounidense desde la Guerra Fr&iacute;a. Y su presencia no nos protege, sino que nos convierte en objetivo en caso de guerra, como estos d&iacute;as han comprobado los pa&iacute;ses pr&oacute;ximos a Ir&aacute;n que albergan bases norteamericanas.
    </p><p class="article-text">
        En la actual guerra de Trump y Netanyahu, el portaaviones europeo se ha empezado a amotinar: primero fue Espa&ntilde;a, negando el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/robles-niega-gobierno-autorizar-bases-rota-moron-eeuu-no_1_13042042.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso de las bases</a> y el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-ataque-estados-unidos-iran-directo_6_13107994_1120992.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrevuelo de aviones</a>, y ahora tambi&eacute;n Francia limita su espacio a&eacute;reo, e Italia pone restricciones a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-ataque-estados-unidos-iran-directo_6_13110784_1121060.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la importante base de Sigonella</a>. Es cierto que Estados Unidos tiene <a href="https://www.eldiario.es/internacional/bases-eeuu-tentaculos-difusos-politica-exterior-gran-potencia-impone-mundo_1_13041504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bases de sobra en el mundo</a>, pero prescindir de Rota y Mor&oacute;n, o tener que dar rodeos, es un contratiempo importante. Y puede empujar a otros pa&iacute;ses, por presi&oacute;n de sus ciudadanos, a que reconsideren seguir sirviendo como portaaviones para una guerra criminal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/motin-mayor-portaaviones-estados-unidos_129_13113078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Motín en el mayor portaaviones de Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Bases militares,Guerra en Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Periodismo en tiempos revueltos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/periodismo-tiempos-revueltos_129_13112477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf94475-901d-4064-8cd2-ee9359b81def_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Periodismo en tiempos revueltos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay nada que tema más un partido corrupto -y el PP lo es- que la información rigurosa. Con ella y una exigencia social de honestidad, Trump y Netanyahu estarían en el pozo más profundo de la historia junto a muchos de sus homólogos, incluidos los de aquí</p></div><p class="article-text">
        En la tarde semifestiva, conecto RTVE Play para ver 1936, la muy premiada obra de teatro sobre el golpe que cambiar&iacute;a la historia de Espa&ntilde;a y que emiti&oacute; el s&aacute;bado La 2 de TVE.&nbsp;La dejo puesta, voy y vengo por la casa, las palabras sueltas suenan a hoy. Al <em>guerracivilismo</em> que est&aacute; en boca siempre de los golpistas, autores materiales o vocacionales. Incluyen ya insultos machistas a mujeres que destacan, como La Pasionaria. La iglesia cat&oacute;lica <em>comprensiva</em> y c&oacute;mplice de los sublevados. 
    </p><p class="article-text">
        Pasar&eacute; m&aacute;s tarde por la pel&iacute;cula que ve mi hijo: La cena. Me siento a verla. Tremenda. Caricatura de aquel tiempo tambi&eacute;n, del franquismo, de sus protagonistas, de sus v&iacute;ctimas en busca de sobrevivir en peligrosas circunstancias. Caricatura: para re&iacute;r entre espantos. 
    </p><p class="article-text">
        El colmo es toparse por la noche con &ldquo;Primera plana&rdquo;, la versi&oacute;n de Billy Wilder protagonizada por Jack Lemmon, Walter Matthau y Susan Sarandon. La que narraba, &eacute;sta en 1974, la deriva amarillista que tomaba el periodismo estadounidense -anunciada ya mucho antes en otros filmes con el mismo argumento-. Pero, adem&aacute;s, como todas las reediciones de esta obra -excelentes sin excepci&oacute;n-, mostraba la pasi&oacute;n por informar de los aut&eacute;nticos periodistas, capaces de priorizarla incluso sobre otros proyectos de vida.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular hab&iacute;a anunciado, justo ese mismo d&iacute;a de inicio de Semana Santa, una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre RTVE, TelePedro dicen, en el Senado, la C&aacute;mara alta del Parlamento espa&ntilde;ol a la que han convertido en plataforma de sus sucias pol&iacute;ticas de oposici&oacute;n, gracias a la mayor&iacute;a absoluta que ostentan en ella. Insistir&eacute; de nuevo en que deber&iacute;a ser reformado su sistema de elecci&oacute;n. Fue creado as&iacute;  para el bipartidismo y prima a los dos principales partidos dejando fuera miles de votos sin representaci&oacute;n. Y eso como muy justo no parece. Este martes han seguido su estrategia de inundar las redes y medios del mensaje que quieren transmitir. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2038892278849089757?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Atr&aacute;s quedaron los &ldquo;viernes negros&rdquo; de TVE contra la manipulaci&oacute;n del PP, sin consecuencia alguna. Los tiempos en los que acu&ntilde;amos tambi&eacute;n aquella vi&ntilde;eta de censura al &ldquo;este dice, el otro dice&rdquo; o periodismo de declaraciones. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1110086938395062273?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ahora TVE abre la ventana y cuenta si llueve o no, aunque ni siquiera en todos sus informativos. Excelente el Telediario que dirige Pepa Bueno, sesgos a&uacute;n en los del fin de semana y en el 24 horas, y aportando mucha informaci&oacute;n  los programas de ma&ntilde;ana y tarde desde Silvia Intxaurrondo a Javier Ruiz y Jes&uacute;s Cintora. 
    </p><p class="article-text">
        No hay nada que tema m&aacute;s un partido corrupto -y el PP lo es en su ADN- que la informaci&oacute;n rigurosa, porque es la que permite adoptar decisiones consecuentes. En su visceral incompatibilidad con el periodismo veraz -es eso-, el PP se espanta de que los telespectadores de la p&uacute;blica estatal tengan acceso a la informaci&oacute;n que les interesa. Algo que desde luego les est&aacute; vedado en las auton&oacute;micas de Galicia -que mantiene sus propios &ldquo;viernes negros&rdquo;-, Andaluc&iacute;a, o Telemadrid: ese descomunal monumento a la manipulaci&oacute;n y una exaltaci&oacute;n de Ayuso que envidiar&iacute;a Kim Jong Un, l&iacute;der de Corea del Norte. Menos mal que su audiencia es escasa y apenas compuesta por abducidos irrecuperables. O vividores en busca de inspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema actual vuelve a ser el escaso inter&eacute;s por la verdad de infinidad de personas: no les importa los hechos objetivos, solo lo que creen. Las redes les han ayudado a convencerse todav&iacute;a m&aacute;s de su acierto en elegir de la realidad lo que les place. Han colaborado tanto en la tarea que son pasto f&aacute;cil de los algoritmos con los que las plataformas expanden o censuran ciertos contenidos. Empieza a haber demandas y multas a alto nivel, pero el monstruo ha crecido ya desmesuradamente y no ser&aacute; nada f&aacute;cil atajarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Fernando Varela, experto en el estudio de la desinformaci&oacute;n,  suele aportar para Infolibre contexto y datos muy valiosos, Por ejemplo, sobre &ldquo;<a href="https://www.infolibre.es/politica/maquina-hechos-alternativos-pp-vox-fabrican-realidad-paralela_1_2161267.html?utm_source=infoLibre&amp;utm_campaign=3f656ae1a5-email_20260316_Media_ALL&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-dfa262176e-165993069%C2%A0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La m&aacute;quina de los &lsquo;hechos alternativos&rsquo; o c&oacute;mo PP y Vox fabrican una realidad paralela y han convertido la mentira tozuda en un m&eacute;todo pol&iacute;tico estrat&eacute;gico que tiene precedentes internacionales</a>&rdquo;.&nbsp;Es otra de las bases del &eacute;xito de Donald&nbsp;Trump, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que caminamos sobre un suelo que contiene grandes tramos de arenas movedizas y que la peor gente de la pol&iacute;tica, la que es capaz de aprovecharse de esa falla actual del sistema, utiliza en su provecho. De ah&iacute; que el periodismo veraz sea m&aacute;s necesario que nunca. Aunque embebidos de idiocia, tantos no quieran entenderlo.
    </p><p class="article-text">
        Muchos pasos equivocados se han dado en la informaci&oacute;n para que Donald Trump haya vuelto a ser presidente de Estados Unidos y se haya organizado un equipo tan delirante y peligroso como tiene. No cesa &eacute;l de erigirse monumentos a su gloria para disfrutarlos en vida. A unos niveles de patetismo que espantan. Lo &uacute;ltimo: la Biblioteca Presidencial Donald J. Trump a ubicar en el centro de Miami y que contiene una estatua de oro del presidente de 10 metros con el pu&ntilde;o en alto. Trabaja en ello (y difunde) su hijo mediano, Eric Trump.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2038773279788331022?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mientras, Trump mata porque manda matar y da&ntilde;a la econom&iacute;a mundial y, junto a su gabinete, se enriquece con trampas en lo que parece una estafa apenas disimulada. Una<a href="https://www.ft.com/content/744ea8dc-6d93-4fe9-a5e3-36de4f5d06db" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> exclusiva del Financial Times detalla c&oacute;mo un corredor de bolsa del Secretario de la Guerra intent&oacute; realizar una importante inversi&oacute;n en grandes empresas de defensa</a> en las semanas previas al ataque estadounidense-israel&iacute; contra Ir&aacute;n.&nbsp;De Pete Hegseth, el violento ex presentador de la Fox obsesionado con triturar personas, racista y ultracat&oacute;lico. El que escupe violencia hasta cuando habla: &ldquo;Tenemos un presidente que cuando env&iacute;a a sus soldados a combatir les da libertad para destruir al enemigo con la mayor ferocidad posible desde el primer momento&rdquo;, dice. Al punto que el Papa Le&oacute;n XIV ha rechazado formalmente sus oraciones argumentando que tiene, dice, &ldquo;las manos llenas de sangre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, encima, esta cuadrilla de s&aacute;dicos se atreven a presumir de bondades espirituales. Y la encabeza un m&aacute;s que probable ped&oacute;filo. Y luego est&aacute; J.D. Vance, el vicepresidente. <a href="https://twitter.com/rosamariaartal/status/2038859137216356798" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confiesa estar obsesionado con los ovnis y asegura que los extraterrestres son demonios</a>. Anuncia que ha escrito un libro relatando &ldquo;su trayectoria en la fe&rdquo;. A partir de ah&iacute;, nada puede extra&ntilde;ar en su gesti&oacute;n. Otra perla de cuidado es la jefa de la Oficina de la fe que se ha montado Trump en la Casa Blanca. Esta hasta hace <a href="#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exorcismos en sus ratos libres</a>.
    </p><p class="article-text">
        En fin todo esto ser&iacute;a casi imposible si los ciudadanos estuvieran debidamente informados y lo suficientemente formados en decencia y &eacute;tica. Incluso en lo que les conviene, la pura racionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Es tanto que no se abarca. Volviendo a casa, el excelente trabajo de Pedro &Aacute;gueda en elDiario.es, en varias entregas, sobre <a href="https://www.eldiario.es/politica/venganza-agente-81-067-investigador-caja-b-pp-desmonta-coartada-kitchen_1_13092766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso Kitchen, demuestra tal grado de corrupci&oacute;n en el PP que en un pa&iacute;s normal cerrar&iacute;a, por pura verg&uuml;enza, el grifo de los insultos del PP</a>. Y el de&nbsp;Jos&eacute; Manuel Romero sobre <a href="https://www.eldiario.es/politica/derecha-judicial-blinda-cruzada-gobierno_129_13102470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La derecha judicial y su cruzada contra el Gobierno</a> es de lo mejor que he le&iacute;do en mucho tiempo. Una informaci&oacute;n como para mantener en portada, dado que detalla la actividad de los vocales conservadores del CGPJ cuando perdonan el castigo a magistrados que insultan al Ejecutivo, se manifiestan contra el Legislativo o cometen excesos o errores en la instrucci&oacute;n de casos contra altos cargos de izquierdas. Lleno de claves y porqu&eacute;s que llevan impl&iacute;citas las respuestas a lo que deber&iacute;a solucionarse.  
    </p><p class="article-text">
        Resulta que el periodismo, una vez que entra y empieza a correr por las venas, no suele evaporarse. Y reclama informar a los ciudadanos sobre asuntos que inciden en sus vidas y en el conjunto de la sociedad. Es terrible este momento en el que incontables v&iacute;ctimas evitan la verdad, la modifican o les parece algo superfluo. 
    </p><p class="article-text">
        Millones de personas han protestado en las calles de Estados Unidos, bajo el lema <em>No Kings</em> que rechaza la autocracia de Donald Trump. Los medios analizan las consecuencias&hellip; para las elecciones de medio mandato de noviembre. No habr&aacute; o no ser&aacute;n limpias. &iquest;O no lo ven venir? Las protestas crecer&aacute;n y qui&eacute;n sabe si pol&iacute;ticos dem&oacute;cratas e incluso alg&uacute;n republicano con honor  se anime a echar a Trump de la presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n rigurosa y una mayor exigencia social de honestidad, Netanyahu tambi&eacute;n estar&iacute;a en el pozo m&aacute;s negro y profundo de la historia. Su huella, como la de Trump, pervivir&aacute; mucho tiempo, pero al menos dejar&iacute;an de da&ntilde;ar ya, se llevar&iacute;an consigo a muchos de sus nefastos c&oacute;mplices y a sus hom&oacute;logos en distintos pa&iacute;ses, incluidos los de aqu&iacute;. Y los ni&ntilde;os palestinos de Gaza y los dem&aacute;s pueblos masacrados dejar&iacute;an de jugar a las bombas y traslados de heridos y asesinados, como hacen ahora en una de las  im&aacute;genes m&aacute;s significativas del sufrimiento padecido y sus consecuencias. La vida no deber&iacute;a ser as&iacute;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2038521005648326694?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/periodismo-tiempos-revueltos_129_13112477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Periodismo en tiempos revueltos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un impuesto a los ultrarricos? Más que necesario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/impuesto-ultrarricos-necesario_129_13110385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab5fecbd-22df-40b4-bacc-edbadf3e84bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un impuesto a los ultrarricos? Más que necesario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gravar con un 2% los patrimonios de más de 100 millones permitiría recaudar hasta 5.200 millones en España
</p><p class="subtitle">España amplía sus milmillonarios hasta las 33 personas, con una riqueza que se dispara a niveles récord</p></div><p class="article-text">
        Tenemos diagnosticado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/steven-levitsky-profesor-harvard-habra-politicos-trump-democracias-tendran-lidiar_128_10531534.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo mueren las democracias</a> porque los profesores Steven Levitsky y Daniel Ziblatt nos lo explicaron de manera detallada hace casi ocho a&ntilde;os. Ahora asistimos en directo al derrumbe de la de Estados Unidos, una involuci&oacute;n que los expertos <a href="https://www.v-dem.net/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya califican de autocratizaci&oacute;n,</a> y al avance de la extrema derecha en Europa, impulsada por un programa com&uacute;n basado en la islamofobia. Este fen&oacute;meno solo consigue frenarse en las grandes ciudades que, ya sea Par&iacute;s, Roma, &Aacute;msterdam o Barcelona, se han convertido en refugios frente a la oleada totalitaria.
    </p><p class="article-text">
        Hecha la breve constataci&oacute;n del sombr&iacute;o panorama, y diagnosticado que el avance de Trump y de la extrema derecha en Europa tiene que ver tambi&eacute;n (aunque no solo) con el malestar que determinados colectivos expresan por sus condiciones econ&oacute;micas, la pregunta no es si hay alternativas. La pregunta es por qu&eacute; no se aplican.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas ser&iacute;a el impuesto a los ultrarricos cuyo principal te&oacute;rico es el economista franc&eacute;s Gabriel Zucman. La socialdemocracia, siempre demasiado timorata cuando se trata de recetas para combatir el neoliberalismo, como recordaba con acierto el colega Enric Gonz&aacute;lez en <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/distintos-gobiernos-politica-economica_129_13106399.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su art&iacute;culo de este domingo</a>, debe remangarse de verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zucman argumenta que necesitamos proteger la democracia del auge de la riqueza extrema, y que eso pasa por un impuesto a los megamillonarios. Se tratar&iacute;a de gravar con un 2% anual los patrimonios superiores a 100 millones de euros. Ahora bien, las personas con un patrimonio por encima de esa cifra no tendr&iacute;an que pagar nada adicional si, a trav&eacute;s de otros impuestos, ya abonasen ese 2% del valor de sus activos. &ldquo;Es el impuesto m&aacute;s selectivo y m&aacute;s justo que se pueda imaginar. No solo grava a los ultrarricos, sino &uacute;nicamente a aquellos que escapan a los impuestos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, estar&iacute;amos hablando de aproximadamente un millar de contribuyentes. El ministro Pablo Bustinduy calcula que los hasta 5.200 millones de euros adicionales que se recaudar&iacute;an permitir&iacute;an financiar una &ldquo;prestaci&oacute;n universal para erradicar la pobreza infantil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zucman es disc&iacute;pulo de Thomas Piketty, y alumno aventajado, puesto que su propuesta para combatir la desigualdad lleg&oacute; a la Asamblea Francesa, aunque no prosper&oacute; por el rechazo de los partidos conservadores y, claro est&aacute;, por el de las grandes fortunas francesas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No deber&iacute;a permitirse que los multimillonarios paguen menos [impuestos] que el resto; es una violaci&oacute;n de nuestros principios m&aacute;s b&aacute;sicos de igualdad ante la ley&rdquo;, resum&iacute;a Zucman hace unas semanas <a href="https://elpais.com/economia/2026-02-22/gabriel-zucman-necesitamos-proteger-la-democracia-del-auge-de-la-riqueza-extrema.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en esta entrevista</a>. Estamos ante un fallo sist&eacute;mico y como tal hay que intentar buscar soluciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ultrarricos es una palabra clave, aunque la verdaderamente importante &mdash;como ha estudiado Piketty con detalle&mdash; es igualdad. O quiz&aacute; ser&iacute;a m&aacute;s acertado hablar de desigualdad, de ese 1% al que hizo famoso Joseph Stiglitz en <a href="https://www.vanityfair.com/news/2011/05/top-one-percent-201105" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">su art&iacute;culo de </a><a href="https://www.vanityfair.com/news/2011/05/top-one-percent-201105" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Vanity Fair</em></a> hace ya 15 a&ntilde;os: el 1% de estadounidenses que controlaba el 40% de la riqueza del pa&iacute;s. De ah&iacute; surgieron un libro y el lema de Occupy Wall Street: &ldquo;Nosotros somos el 99%&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es que la situaci&oacute;n haya mejorado demasiado. <a href="https://wir2026.wid.world/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Informe Mundial sobre la Desigualdad</a>, presentado el pasado mes de diciembre y cuyo pr&oacute;logo firman Stiglitz junto a la economista india Jayati Ghosh, analiza en ocho cap&iacute;tulos c&oacute;mo la desigualdad de oportunidades actual alimenta la desigualdad de resultados del futuro. Se trata de un exhaustivo trabajo en el que participan 200 expertos (entre ellos tambi&eacute;n Zucman) y que advierte de que la riqueza ha alcanzado m&aacute;ximos hist&oacute;ricos, pero sigue estando muy desigualmente distribuida. El 0,001% m&aacute;s rico &mdash;menos de 60.000 multimillonarios&mdash; posee tres veces m&aacute;s riqueza que la mitad m&aacute;s pobre de la humanidad. En casi todas las regiones, el 1% m&aacute;s rico concentra m&aacute;s riqueza que el 90% m&aacute;s pobre en conjunto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los impuestos y las transferencias son algunas de las herramientas m&aacute;s poderosas que tienen las sociedades para financiar bienes p&uacute;blicos y reducir la desigualdad. La tributaci&oacute;n progresiva tambi&eacute;n fortalece la cohesi&oacute;n social y limita la influencia pol&iacute;tica de la riqueza extrema. Sin embargo, la progresividad tributaria se desmorona en la cima: los multimillonarios suelen pagar proporcionalmente menos impuestos que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Esto no solo socava la justicia fiscal, sino que tambi&eacute;n priva a las sociedades de los recursos necesarios para la educaci&oacute;n, la sanidad y la acci&oacute;n clim&aacute;tica&rdquo;, se&ntilde;ala el informe.
    </p><p class="article-text">
        Las grietas sociales siguen ah&iacute;, como los privilegios de ese 1%. Ya no se ocupa Wall Street ni tampoco las plazas espa&ntilde;olas, pero no ser&aacute; porque falten motivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/impuesto-ultrarricos-necesario_129_13110385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:04:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un impuesto a los ultrarricos? Más que necesario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Riqueza,Igualdad,Desigualdad económica,Democracia,Economía,Pablo Bustinduy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Avergoncémonos todos ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/avergoncemonos_129_13110185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bbac178-f441-4d82-bbea-a5de8d52b878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Avergoncémonos todos "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para enfrentarse a la oleada de violencia desvergonzada de los sinvergüenzas, son necesarias las tres respuestas del joven Marx al fatalismo del escéptico Ruge: “Hacer la vergüenza aún más vergonzosa, pregonándola”; pasar de la vergüenza a la crítica; pasar de la crítica a la acción</p></div><p class="article-text">
        Las palabras del rey de Espa&ntilde;a, en general muy medidas, no suelen ser discutidas.&nbsp;Sin embargo, su parlamento del pasado 16 de marzo, en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional, a prop&oacute;sito de la conquista de M&eacute;xico, donde reconoci&oacute; &ldquo;muchos abusos&rdquo; durante la Conquista y el periodo colonial, ha levantado una peque&ntilde;a polvareda. Algunos han considerado excesivas las palabras del monarca; otros, insuficientes. A m&iacute; me parecen bien y creo que ser&iacute;a mejor dejarlo correr.&nbsp;No soy muy partidario de que los pa&iacute;ses se pidan perd&oacute;n los unos a los otros.&iquest;Por&nbsp;qu&eacute; no pedirse perd&oacute;n entre compatriotas, por nuestras barbaridades internas? &iquest;O a uno mismo (si somos sinceros con nosotros mismos), por nuestros errores, inacciones y carencias m&uacute;ltiples? Esto puede convertirse en el cuento de nunca acabar. &iquest;No ser&iacute;a mejor que nos avergonz&aacute;ramos, conjuntamente, por las atrocidades e injusticias cometidas, y por las que se cometen?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El pa&iacute;s al que se pertenece es el pa&iacute;s del que uno se averg&uuml;enza&rdquo;, ha escrito el historiador Carlo Ginzburg. Es tajante, pero no le falta verdad.&nbsp;En Espa&ntilde;a, a muchos nos averg&uuml;enza una guerra incivil que algunos dicen ahora que perdimos todos, y que los unos perdieron much&iacute;simo m&aacute;s que los otros. En M&eacute;xico sigue vivo el recuerdo de la&nbsp;matanza de la&nbsp;Plaza&nbsp;de las Tres Culturas, que el gran escritor mexicano Octavio Paz calific&oacute; de &ldquo;gran ritual azteca&rdquo;. El 2 de octubre de 1968, una manifestaci&oacute;n en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de M&eacute;xico, termin&oacute; en masacre. Decenas o centenares (el n&uacute;mero a&uacute;n hoy es incierto)&nbsp;de estudiantes, obreros, amas de casa, algunos ni&ntilde;os,&nbsp;fueron acribillados por un operativo militar. Octavio Paz era entonces embajador de su pa&iacute;s en la India, y despu&eacute;s de escuchar la terrible noticia en el bolet&iacute;n informativo de&nbsp;la BBC, hizo dos cosas: enviar una carta de dimisi&oacute;n de su cargo al presidente D&iacute;az Ordaz, y escribir un breve poema, 'La limpidez&ldquo;' donde se dice:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La verg&uuml;enza es ira</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Vuelta contra uno mismo:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una naci&oacute;n entera se averg&uuml;enza</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es le&oacute;n que se agazapa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para saltar.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos versos, que Octavio Paz escribi&oacute; en cursivas para distinguirlos del resto del poema, no son del poeta. Son un fragmento de la carta que un joven Carlos Marx de 25 a&ntilde;os, reci&eacute;n exiliado en Holanda, escribi&oacute; en 1843 a su amigo Arnold Ruge. En respuesta a un comentario de este, esc&eacute;ptico y pesimista, sobre la situaci&oacute;n alemana (&ldquo;hemos llegado a un punto en que ya no podemos hacernos ilusiones&rdquo;), Marx replica: &ldquo;El traje de gala del liberalismo se ha ca&iacute;do y, a los ojos de todo el mundo ha aparecido, en toda su desnudez, el m&aacute;s repugnante despotismo. Me mirar&aacute;s sonriendo, y me preguntar&aacute;s: &iquest;qu&eacute; hemos ganado? De la verg&uuml;enza no nace ninguna revoluci&oacute;n. Y yo te respondo: la verg&uuml;enza es ya en s&iacute; una revoluci&oacute;n.&rdquo; A continuaci&oacute;n, Marx escribe aquello que Octavio Paz recogi&oacute; en su poema de 1968: &ldquo;La verg&uuml;enza es una especie de ira replegada dentro de s&iacute; misma. Y si realmente llegara a avergonzarse toda una naci&oacute;n, ser&iacute;a como un le&oacute;n que se dispone a dar el salto.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Octavio Paz concluye su poema con unos versos que parecen poner en cuesti&oacute;n el optimismo hist&oacute;rico del joven Marx:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(Los empleados
    </p><p class="article-text">
        Municipales lavan la sangre&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Plaza de los Sacrificios.)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mira ahora,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Manchada
    </p><p class="article-text">
        Antes de haber dicho algo
    </p><p class="article-text">
        Que valga la pena,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La limpidez.&ldquo;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La manchada limpidez de las razones de Estado, de las corrupciones establecidas, de la indiferencia, del olvido, pueden llegar a imponerse, sin que se haya escrito algo &ldquo;que valga la pena&rdquo;. Lo ense&ntilde;&oacute; el siglo XX: el le&oacute;n puede no saltar, o puede saltar en el vac&iacute;o. Octavio Paz sent&iacute;a una doble verg&uuml;enza. &ldquo;Todo esto me tiene apenado, avergonzado, furioso con los otros, y sobre todo conmigo mismo&rdquo;, escribi&oacute; a un amigo, a prop&oacute;sito de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en su pa&iacute;s, pocas semanas&nbsp;antes de la matanza de la Plaza de las Tres Culturas.
    </p><p class="article-text">
        Primo Levi, superviviente de Auschwitz, describi&oacute; en sus libros hasta qu&eacute; punto el sentimiento de&nbsp;verg&uuml;enza sumerg&iacute;a a las v&iacute;ctimas del nazismo. En su &uacute;ltimo libro, escrito poco antes de suicidarse, habl&oacute; de &ldquo;una verg&uuml;enza m&aacute;s vasta&rdquo;, de la &ldquo;verg&uuml;enza del mundo&rdquo;. La describi&oacute; como &ldquo;el mar de dolor, pasado y presente, que nos rodea y aumenta a&ntilde;o tras a&ntilde;o hasta casi ahogarnos&rdquo;. Coment&aacute;ndolo, Carlo Ginzburg ha escrito que &ldquo;solo en casos extremos experimenta el mundo ese tipo de verg&uuml;enza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que nos hallamos en uno de estos momentos de ignominia est&aacute; fuera de toda duda, tan terriblemente mal van los asuntos del mundo. El estado actual del mundo es de verg&uuml;enza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Avergonzarse no es lo mismo que culparse. Tampoco es resignarse. La verg&uuml;enza obliga a reaccionar, de una manera u otra. Cuando la guerra mata a la gente y destruye pa&iacute;ses; cuando la Casa Blanca difunde v&iacute;deos mezclando im&aacute;genes de muerte y bromas de videojuego; cuando cinco minutos antes de que Trump anuncie una pausa se ganan millones de d&oacute;lares al anticipar la ca&iacute;da del&nbsp;precio del petr&oacute;leo en la bolsa, la respuesta de los avergonzados es inevitable. Para enfrentarse&nbsp;a la oleada de violencia desvergonzada de los sinverg&uuml;enzas, son necesarias las tres respuestas del joven Marx al fatalismo del esc&eacute;ptico Ruge: &ldquo;Hacer la verg&uuml;enza a&uacute;n m&aacute;s vergonzosa, pregon&aacute;ndola&rdquo;; pasar de la verg&uuml;enza a la cr&iacute;tica; pasar de la cr&iacute;tica a la acci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/avergoncemonos_129_13110185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Avergoncémonos todos ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Karl Marx]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pantallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pantallas_129_13109263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73f900e5-eb49-4216-942f-4f8836f8b884_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pantallas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No ignoramos que está dañando a las generaciones jóvenes de una manera que hace unos años parecía ciencia ficción con su típico alarmismo, y ahora es un problema que ocupa a muchos psicólogos y psiquiatras. Sin embargo, no hacemos nada por solucionar ese problema; nos encogemos de hombros e incluso lo justificamos</p></div><p class="article-text">
        Siempre nos hab&iacute;an dicho que, de las veinticuatro horas del d&iacute;a, ocho son para trabajar, ocho para dormir y ocho de libre disposici&oacute;n para hacer lo que nos gusta o lo que tenemos que resolver aunque no nos guste, para disfrutar de una vida familiar y social, para hacer deporte, o para aprender habilidades que nos dan satisfacci&oacute;n o pueden ayudarnos a progresar en nuestro trabajo o mejorar nuestra salud. Parec&iacute;a un buen equilibrio, al menos en teor&iacute;a: dedicar un tercio de nuestro tiempo al trabajo remunerado, otro tercio al descanso y la salud y otro a actividades que promueven nuestro bienestar f&iacute;sico, ps&iacute;quico y social.
    </p><p class="article-text">
        Nunca fue realmente as&iacute;, pero nos las arregl&aacute;bamos bastante bien y, aunque siempre existieron depresiones, exceso de trabajo, ataques de p&aacute;nico, sentimiento de soledad y una gran variedad de problemas de orden ps&iacute;quico, no afectaban a un tanto por ciento tan alto de la poblaci&oacute;n como ahora.
    </p><p class="article-text">
        Leo que en la actualidad, en nuestro pa&iacute;s, el ciudadano medio dedica a Internet unas cuatro horas al d&iacute;a, a las que se suman de dos a tres horas de televisi&oacute;n, y eso sin contar con el tiempo de ordenador que pueda dedicar a actividades relacionadas con su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos una media de m&aacute;s de seis horas de estar exponi&eacute;ndonos a una pantalla del tipo y el tama&ntilde;o que sea durante las ocho horas de libre disponibilidad de las que habl&aacute;bamos antes, eso significa que apenas nos queda tiempo para nada que no sea tener los ojos y la atenci&oacute;n pegados al m&oacute;vil, a la tableta, al port&aacute;til o al televisor.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos, hay muchos estudios que lo demuestran, que esa larga exposici&oacute;n a la pantalla no es saludable, que, entre otras cosas, hace que nuestra memoria empeore, nuestra capacidad de concentraci&oacute;n se vaya esfumando, nuestra capacidad cr&iacute;tica vaya disminuyendo y, adem&aacute;s, nos hace adictos. La mayor parte de las personas comprueba su m&oacute;vil entre 50 y 100 veces al d&iacute;a y no suelen pasar m&aacute;s de diez o doce minutos sin abrirlo para ver si hay algo nuevo. Todo el mundo se pone (nos ponemos) de los nervios si no sabes d&oacute;nde has puesto el aparato y lo buscas como un poseso. Mientras tanto, la mayor parte de la poblaci&oacute;n regresa a su casa a recogerlo si, despu&eacute;s de haber salido, se da cuenta de que se le ha olvidado el m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Somos perfectamente conscientes de que la dependencia de los dispositivos electr&oacute;nicos no es buena. No ignoramos que est&aacute; da&ntilde;ando a las generaciones j&oacute;venes de una manera que hace unos a&ntilde;os parec&iacute;a ciencia ficci&oacute;n con su t&iacute;pico alarmismo, y ahora es un problema que ocupa a muchos psic&oacute;logos y psiquiatras. Sin embargo, no hacemos nada por solucionar ese problema; nos encogemos de hombros e incluso lo justificamos diciendo que cada &eacute;poca trae sus problemas y conflictos y que el mundo tiene que seguir avanzando y progresando, como si la dependencia y la adicci&oacute;n fueran avances y progresos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay quien se da cuenta de la situaci&oacute;n, pero dice que no se puede hacer nada en contra, que ya hemos abierto la caja de Pandora, los males se han liberado y extendido por el mundo a su antojo y no es posible volver a recogerlos y meterlos en la famosa caja de la que nunca debieron haber salido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sabemos que en muchas ocasiones se trata simplemente de querer, de identificar el problema y actuar con decisi&oacute;n. Cuando hace un cuarto de siglo en Europa empez&oacute; la prohibici&oacute;n de fumar en bares, restaurantes y locales p&uacute;blicos, yo misma pens&eacute; que no lo conseguir&iacute;amos, que la costumbre estaba tan arraigada y nos parec&iacute;a tan importante como expresi&oacute;n de nuestra libertad que ser&iacute;a imposible mantener esa prohibici&oacute;n, que la gente se negar&iacute;a a cumplir la ley. Recuerdo que, cuando entr&oacute; en vigor, yo estaba en Roma y pens&eacute; &ldquo;quiz&aacute; los centroeuropeos se plieguen sin protestar, pero los italianos seguro que no&rdquo;. Ya ven, clich&eacute;s que una tiene en la cabeza. Pues result&oacute; que s&iacute;, que est&aacute;bamos cenando en un restaurante en la zona de La Pace y la gente se levantaba disciplinadamente para salir a fumar a la puerta -en pleno invierno-, donde hab&iacute;an dispuesto un par de mesitas altas con ceniceros. Me qued&eacute; de piedra. Lo que a m&iacute; me parec&iacute;a que iba a levantar olas de indignaci&oacute;n result&oacute; que s&iacute; se pod&iacute;a hacer y que hoy en d&iacute;a todo el mundo encuentra absolutamente l&oacute;gico que no se fume en locales p&uacute;blicos, ni en escuelas ni en hospitales, cosa que antes se hac&iacute;a sin pensar. Es decir, que es posible crear conciencia en la poblaci&oacute;n de que estamos desarrollando un comportamiento da&ntilde;ino y llegar a reducirlo y, con suerte, erradicarlo. Se puede, si se quiere.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n en el asunto del internet, las redes sociales, los videojuegos, las pel&iacute;culas y el uso de pantallas en general es si estamos dispuestos a ver lo que las pantallas est&aacute;n haciendo con nosotros individualmente y como sociedad y si queremos cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, en un bar, una madre joven estaba charlando con sus padres mientras su beb&eacute; de unos seis o siete meses estaba sentada en la trona con el m&oacute;vil de la mam&aacute; bien sujeto frente a sus ojos para que estuviera entretenida viendo dibujos mientras los adultos hablaban sin molestias. Cuando nos fuimos al cabo de una hora, la ni&ntilde;a segu&iacute;a all&iacute;, hipnotizada por la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es problema de nuestro pa&iacute;s o nuestra sociedad occidental. El mes pasado estuve en Egipto por tercera vez y me llam&oacute; la atenci&oacute;n que algo que yo recordaba no solo de all&iacute; sino de otros pa&iacute;ses norteafricanos como T&uacute;nez o Marruecos hab&iacute;a cambiado por completo. Antes era normal ver grupos de hombres sentados en el bordillo de las aceras o carreteras esperando a que los recogieran para el trabajo o simplemente dejando pasar el tiempo hablando entre ellos, bromeando, mirando el trasiego de los turistas y riendo. O instalados en terrazas de cafeter&iacute;as y teter&iacute;as viendo pasar la vida a su alrededor. Ahora ya no. Ahora esos hombres que esperan en los bordillos siguen all&iacute;, pero cada uno tiene su m&oacute;vil en la mano y ya no conversa con los vecinos, ni gasta bromas ni se r&iacute;e. Cada uno est&aacute; inmerso en su mundo personal al que accede a trav&eacute;s de su pantalla. Pero lo peor es que a trav&eacute;s de esa pantalla tambi&eacute;n hay contenidos, opiniones y manipulaciones que acceden a &eacute;l y distorsionan su pensamiento y su mente.
    </p><p class="article-text">
        Parece que en cualquier lugar del mundo, en cuanto se tiene la posibilidad de disponer de un dispositivo con acceso a internet, el inter&eacute;s por la realidad que entra por los sentidos normales disminuye hasta desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        No se trata necesariamente de un progreso, aunque por supuesto tambi&eacute;n hay much&iacute;simos contenidos que son interesantes y saludables. Lo que pasa es que una vez entrados en el reino de los algoritmos y de colocarnos voluntariamente en manos de quienes no quieren lo mejor para nosotros sino su propio provecho, ya es muy dif&iacute;cil salir de ah&iacute;. Cuando cada vez que miras tu m&oacute;vil recibes confirmaci&oacute;n de todos tus sesgos -incluso los peores, sobre todo los peores- tu mente se va enfermando y tu comportamiento social se deteriora. Nos enganchamos a esa falsa libertad que nos prometen las redes y ya hay adolescentes y adultos seriamente enfermos porque al acostarse, en lugar de apagar los dispositivos y dormir, o leer unas p&aacute;ginas de un libro de papel o escuchar un poco de m&uacute;sica, se quedan casi toda la noche despiertos moviendo el dedo &iacute;ndice, &ldquo;scrolling&rdquo;, &ldquo;doom scrolling&rdquo;, pasando mensajes y mensajes, noticias y noticias (casi todas terribles, de las que asustan respecto al futuro de la Humanidad, o de las que fomentan las comparaciones malsanas, o de las que estimulan al odio a quien es diferente), cada vez m&aacute;s despiertos y m&aacute;s atontados, aunque parezca una contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otras generaciones, menos duchas en el manejo de m&oacute;viles y tabletas, hacen lo mismo con la tele: se acomodan en el sof&aacute; y pasan horas y horas empap&aacute;ndose de cualquier cosa que les echen, saltando de canal, aguantando las inaguantables voces y opiniones sin ninguna base real de los famosillos de turno. S&eacute; de gente que es incluso adicta a la teletienda, y ese es un problema a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que hemos conseguido una sociedad m&aacute;s consciente de su salud, de su alimentaci&oacute;n, de la importancia del deporte y el movimiento, parece que, sin embargo, no nos sentimos capaces de frenar lo que ya est&aacute; teniendo un impacto tremendo en nuestra mente y nuestro comportamiento social. Tenemos que hacer algo ya mismo para reducir esas horas de pantalla que nos est&aacute;n llevando al desastre.
    </p><p class="article-text">
        Y ya. Ya me he dado cuenta de que esta columna sale en un diario digital que solo puede leerse en un dispositivo electr&oacute;nico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elia Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pantallas_129_13109263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pantallas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07495043-55aa-45a3-b3aa-cfdf05619543_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del país de los propietarios al país de los especuladores "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La noticia de que el Ministerio de  Consumo haya enviado una comunicación a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversión, que concentran más de 100.000 viviendas en España, para recordarles su obligación de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es y ha sido un pa&iacute;s de propietarios. La falta de un parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler, el acceso al cr&eacute;dito en los a&ntilde;os anteriores a la crisis financiera de 2008 y una cultura extendida de que alquilar es tirar el dinero y que ha vinculado la emancipaci&oacute;n y el matrimonio con firmar una hipoteca han favorecido que la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles quieran ser, y la mayor&iacute;a lo son, due&ntilde;os de la casa que habitan. Sin embargo, la especulaci&oacute;n feroz de la vivienda ha provocado, por un lado, la entrada masiva de fondos de inversi&oacute;n extranjeros en el mercado inmobiliario espa&ntilde;ol y el surgimiento de una nueva clase social, el rentista, ciudadanos que se enriquecen acumulando propiedades y extrayendo riqueza a trav&eacute;s del alquiler de otros ciudadanos en situaci&oacute;n menos favorable, esto es, los que no pueden comprarse una casa. La desigualdad en Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo precisamente a trav&eacute;s de la brecha patrimonial: el trabajo o el emprendimiento han perdido fuerza para escalar socialmente, y es mucho m&aacute;s lucrativo y menos esforzado hacerlo a trav&eacute;s de la acumulaci&oacute;n de viviendas y que sean los inquilinos los que trabajen para el casero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 haya enviado una comunicaci&oacute;n a 13 grandes inmobiliarias y fondos de inversi&oacute;n, que concentran m&aacute;s de 100.000 viviendas en Espa&ntilde;a, para recordarles su obligaci&oacute;n de prorrogar contratos de alquiler en los supuestos que marca el decreto ley ilustra muy bien este cambio social. Cien mil viviendas en 13 manos. Dir&aacute;n ustedes que son fondos de inversi&oacute;n e inmobiliarias que representan a miles de inversionistas pero el dato sigue siendo escandaloso, ya que dibuja un panorama desolador de la vivienda, que ya no es un bien social ni un derecho ni la condici&oacute;n necesaria para una vida digna: es mero objeto de especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Echemos la vista atr&aacute;s. En 2006, Espa&ntilde;a contaba con algo m&aacute;s de 20 millones de bienes inmuebles urbanos; en 2025, hay casi 29 millones. En 2006, el 80,7% de los hogares ten&iacute;a su vivienda habitual en propiedad, en 2025, esa cifra ha ca&iacute;do hasta el 72%. En 2006, el 67% de los propietarios solo pose&iacute;a una vivienda; en 2025, esa cifra ha bajado al 53% y, sin embargo, los que tienen de dos a cinco inmuebles han pasado del 31% al 42%, los que poseen de seis a 10 han subido del 1,7% al 4,3% y los que superan la decena llegan hasta el 1,1%, la cifra m&aacute;s alta alcanzada hist&oacute;ricamente en Espa&ntilde;a en grandes tenedores de vivienda. Crucen los datos y ver&aacute;n que cada a&ntilde;o que pasa hay m&aacute;s viviendas en menos manos, que la clase rentista ha subido como la espuma y que el tercio de la poblaci&oacute;n que no es propietaria son los grandes perdedores de la Espa&ntilde;a especuladora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la falta de parque p&uacute;blico de vivienda, en propiedad y, sobre todo, en alquiler, es una de las causas de este disparate que vivimos de subida fren&eacute;tica de los precios. La construcci&oacute;n de vivienda protegida se desplom&oacute; un 23% en 2025, con Madrid como la comunidad que aglutina el grueso del descenso, seguida por Comunidad Valenciana, Pa&iacute;s Vasco, Castilla y Le&oacute;n y Baleares. El esc&aacute;ndalo en la adjudicaci&oacute;n de pisos protegidos en Alicante a afines a altos cargos al PP es solo una peque&ntilde;a parte del proceso de privatizaci&oacute;n de la vivienda p&uacute;blica en algunas comunidades, especialmente Madrid y la Comunidad Valenciana, con descalificaciones masivas de viviendas de protecci&oacute;n oficial (VPO), la p&eacute;rdida de suelo p&uacute;blico y adjudicaciones sin control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de debatir si hay que construir m&aacute;s pero los que abogan por esta &uacute;nica soluci&oacute;n milagro olvidan que hay muchos interesados con hacerse con inmuebles espa&ntilde;oles, y no precisamente para vivir en ellos. Esa demanda especulativa absorber&aacute; buena parte de la vivienda que salga al mercado. Para explicarlo brevemente: es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que adquiera vivienda nueva el que ya tiene cinco que el que no tiene ninguna. Uno de los mantras m&aacute;s est&uacute;pidos que cuenta a&uacute;n con gran predicamento es que el mercado se regula solo. Si la rentabilidad de la vivienda contin&uacute;a creciendo (y a nadie le interesa que su casa pierda valor) o se mantiene estable, aunque se construya m&aacute;s, los fondos de inversi&oacute;n se seguir&aacute;n lanzando sobre ella, y a estos se unen la nueva clase que invierte en casas para asegurarse una renta que no tendr&iacute;an trabajando. Si no se protege la vivienda como bien social esencial y se impide la concentraci&oacute;n de la propiedad, habr&aacute; una creciente parte de la poblaci&oacute;n que ser&aacute; pobre y precaria aunque tenga trabajo, viviendo con la angustia del inquilino y con una posibilidad muy alta de quedarse sin techo en cualquier momento por la codicia de los rentistas y la falta de intervenci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pais-propietarios-pais-especuladores_129_13110346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del país de los propietarios al país de los especuladores ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Especulación inmobiliaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El domingo de Ramos del PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/domingo-ramos-pp_129_13109145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1165127f-972f-49ae-a07b-1ec311e0e062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El domingo de Ramos del PP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Partido Popular ha errado por completo en su estrategia desde la irrupción de Vox: les aterraba tanto perder a su electorado más derechista que solo les quedaban dos opciones: mantener posiciones y anclar a Vox en una postura marginal y extremista o tratar de derechizar al electorado más centrista; evidentemente, hicieron lo segundo</p></div><p class="article-text">
        En un escenario realista, la derecha deber&iacute;a volver a gobernar tarde o temprano. No confundan esto con un deseo, nada m&aacute;s lejos, pero la alternancia de los ciclos pol&iacute;ticos es lo que tiene y, si las reglas democr&aacute;ticas se siguiesen al pie de la letra -m&aacute;s o menos-, no deber&iacute;a preocuparnos demasiado. En los a&ntilde;os posteriores al 15M, cuando irrumpi&oacute; Podemos en la escena pol&iacute;tica, uno de los mantras m&aacute;s repetidos, y uno de los mantras m&aacute;s ciertos, era la equiparaci&oacute;n entre PP y PSOE como partidos <em>del sistema</em> y la cr&iacute;tica al bipartidismo. Esto nac&iacute;a de la querencia de que una tercera v&iacute;a se abriese paso en la mara&ntilde;a parlamentaria y legitimaba la aparici&oacute;n de un partido como el que Pablo Iglesias acababa de fundar junto a un grupo de profesores de la Complutense. Poco despu&eacute;s aparecer&iacute;a Ciudadanos con un discurso sim&eacute;tricamente opuesto y la tercera v&iacute;a acab&oacute; descartada, apareciendo de nuevo una pol&iacute;tica de dos bloques, esta vez en un formato cuatripartidista. La pugna entonces se centr&oacute; en cu&aacute;nto podr&iacute;an, los potenciales socios de gobierno, moldear y redirigir la orientaci&oacute;n de los dos partidos principales para escorar, a izquierda o derecha, algunos de los principios inamovibles que siempre han regido el bipartidismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien Ciudadanos no era m&aacute;s de derechas que el PP, ten&iacute;an la mirada puesta en los aspectos econ&oacute;micos m&aacute;s neoliberales que los populares no hab&iacute;an asumido todav&iacute;a, sea por conservadores, sea por haber entendido esa pol&iacute;tica de equilibrios que la poblaci&oacute;n -o sea, los votantes- no aceptar&iacute;an de buen grado, al menos todav&iacute;a. El problema de Ciudadanos fue el histrionismo, y aquel adoqu&iacute;n que se sac&oacute; Albert Rivera de la manga el 4 de noviembre de 2019 en pleno debate electoral fue el cl&iacute;max de todo aquello. Podemos no estaba exento de estas excentricidades: si aspiras a &ldquo;asaltar los cielos&rdquo; y no arrasas con ellos como hicieron los otomanos con Constantinopla, acabas convirti&eacute;ndote en un inquilino m&aacute;s de palacio, aceptando las normas de la corte que promet&iacute;as demoler. Lo histri&oacute;nico, lo exagerado, lo eficaz, el populismo, en conclusi&oacute;n, trajo a Vox consigo, y eso lo ha cambiado todo por completo.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a al principio, en un escenario realista, la derecha deber&iacute;a volver a gobernar tarde o temprano. El problema es que cada vez nos preocupa m&aacute;s porque los conservadores han sido depredados por los reaccionarios y porque, ateni&eacute;ndonos al m&aacute;s estricto sentido de la palabra, el mundo ha cambiado de forma tan vertiginosa que los conservadores han perdido la br&uacute;jula de lo que pretenden preservar, dejando que esa pulsi&oacute;n pol&iacute;tica mute en una simple nostalgia regresiva. Hablo del caso de Espa&ntilde;a, claro, porque en otros pa&iacute;ses, los conservadores s&iacute; han ido aceptando algunos de los nuevos paradigmas y s&iacute; tienen claro, m&aacute;s o menos, a qu&eacute; atenerse. O sea, que, en un escenario realista, la derecha deber&iacute;a volver a gobernar tarde o temprano. El problema es el PP.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular ha errado por completo en su estrategia desde la irrupci&oacute;n de Vox: les aterraba tanto perder a su electorado m&aacute;s derechista que solo les quedaban dos opciones: mantener posiciones y anclar a Vox en una postura marginal y extremista o tratar de derechizar al electorado m&aacute;s centrista; evidentemente, hicieron lo segundo, abriendo una brecha por la que el PSOE ha escapado hacia un centrismo pragm&aacute;tico que conecta con la mayor&iacute;a, mientras el PP se desgasta en una competici&oacute;n de estridencias con Vox, una batalla perdida de antemano contra quien ha hecho de la radicalizaci&oacute;n su &uacute;nica raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de ello est&aacute; en lo f&aacute;cil que habr&iacute;a sido cerrar filas con el Gobierno en la guerra arancelaria de Trump -qu&eacute; lejos y qu&eacute; deseable queda ahora-, con la guerra en Oriente Medio y, si nos acercamos a estos d&iacute;as, con el flagrante veto israel&iacute; al cardenal Pizzaballa en el Santo Sepulcro este Domingo de Ramos. Sin entrar, porque no hace falta, en el correcto comunicado del PSOE al respecto, ni tampoco en el pat&eacute;tico y servil agasajo tuitero que Vox ha hecho hacia los sionistas, he buscado en las redes sociales de Feij&oacute;o y del PP y no he visto ni el m&aacute;s m&iacute;nimo comentario. Y ese silencio, que aspira a ser prudencia, acaba teniendo el peso de una rendici&oacute;n. Es el mutismo de quien ha decidido que no vale la pena defender ni a sus propios santos si eso supone que el vecino de la derecha le llame tibio por la ma&ntilde;ana. Al final, de tanto miedo a que Vox les quite el sitio, el PP ha terminado por quedarse en un rinc&oacute;n donde no molesta a nadie, pero donde tampoco le escucha nadie; una derecha que de puro conservadora ha terminado por no conservar ni la voz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/domingo-ramos-pp_129_13109145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El domingo de Ramos del PP]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Incomprendidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/incomprendidos_131_13110604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12ab1569-a25e-4790-8a68-ce3ea185a47a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incomprendidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno concede el indulto a 'Las seis de la Suiza', condenadas a prisión por hacer sindicalismo en Asturias
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/incomprendidos_131_13110604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:06:03 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Queremos resolver lo irresoluble]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/queremos-resolver-irresoluble_129_13107735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0b13e92-9d37-49fe-9cee-e3619ed0f2be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Queremos resolver lo irresoluble"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me duele que cualquier persona prefiera quitarse la vida a perseverar en ella, porque —llámeseme cursi o curilla— considero que la vida, hasta en sus dolores, es algo hermoso y valioso en sí mismo</p></div><p class="article-text">
        Nos enfrentamos siempre a dilemas morales cotidianos que no tienen soluci&oacute;n. Queremos acercarnos al ideal que tenemos de nosotros mismos, ser siempre buenos, y en nuestro intento de bordear ese l&iacute;mite estamos condenados a fracasar, tras el fracaso quiz&aacute;s a lacerarnos. Si nos laceramos es porque una parte de nosotros mismos no renuncia a la persona que podr&iacute;a haber sido de escoger lo otro, al tiempo que sabe que la ha perdido, que ya no es quien pudo ser, quiz&aacute; no lo ser&aacute; nunca. &iquest;Qui&eacute;n no se ha visto entre la espada y la pared, forzado a que la &uacute;nica manera de ser leal a un amigo consista en traicionar a otro? &iquest;Qui&eacute;n no ha tenido que medir sus movimientos con la conciencia de que, sin importar lo que hiciera, estar&iacute;a en alg&uacute;n caso obrando mal para alguien, gestionando el dolor, pero no evit&aacute;ndolo? La ilusi&oacute;n de ser perfectos es un reflejo infantil, el de quien no quiere hacer algo mal porque teme el castigo o la reprimenda, la decepci&oacute;n de los padres; la adultez tiene mucho que ver, en cambio, con las ocasiones en que obrar bien es obrar mal, sin pureza de por medio. La pureza, como sue&ntilde;o, es expresi&oacute;n de insatisfacci&oacute;n; los sue&ntilde;os, como sue&ntilde;os, sue&ntilde;os son.
    </p><p class="article-text">
        Algo tan general es aplicable universalmente, a la vida de cada cual: lo que queremos es resolver lo irresoluble, ponerle soluci&oacute;n a lo que no tiene remedio, arreglarlo todo m&aacute;s all&aacute; de mis capacidades. Quiz&aacute; soy desmedida en ese plural: al menos en m&iacute; misma s&iacute; que reconozco ese impulso complaciente. Lo he pensado esta semana en varias ocasiones, algunas que ten&iacute;an que ver con mis propios dilemas morales cotidianos, los de todos los d&iacute;as, esos que se acumulan sin soluci&oacute;n, o sin soluci&oacute;n buena; lo he pensado tambi&eacute;n al leer, asistir, escuchar y atender a las opiniones, juicios o exabruptos que se han vertido a prop&oacute;sito del caso de Noelia y su recurso a la eutanasia.
    </p><p class="article-text">
        Me duele que cualquier persona prefiera quitarse la vida a perseverar en ella, porque &mdash;ll&aacute;meseme cursi o curilla&mdash; considero que la vida, hasta en sus dolores, es algo hermoso y valioso en s&iacute; mismo; respeto absolutamente el derecho a la eutanasia, el derecho a la muerte digna, y no me habr&iacute;a atrevido yo a poner en cuesti&oacute;n la voluntad de Noelia, ni de tantos otros. Una eutanasia puede ser a la vez un fracaso social, una tragedia y la &uacute;nica manera de dar dignidad y autonom&iacute;a en la muerte y enfermedad. Fracaso social porque la soledad es un problema social, porque las familias miserables y maltratadoras no son una isla que exista separada del mundo entero, porque las instituciones podr&iacute;an hacer m&aacute;s y la ayuda que aportan es insuficiente, tambi&eacute;n porque somos m&aacute;s ego&iacute;stas de lo que nos gustar&iacute;a, m&aacute;s crueles, m&aacute;s miserables, m&aacute;s caprichosos en c&oacute;mo repartimos nuestros afectos y a qui&eacute;n concedemos piedad y misericordia. Fracaso tambi&eacute;n, en fin, porque ante algo as&iacute; nuestros sistemas morales, o la concepci&oacute;n que tenemos de tenerlos, fracasan.
    </p><p class="article-text">
        Es normal que la derecha espa&ntilde;ola sea incapaz de reconciliar su liberalismo, que convierte el mundo entero y tambi&eacute;n a las personas en mercanc&iacute;a y objetos, intercambiables, a la vez absolutamente aut&oacute;nomos y presuntamente libres, con la herencia moral judeocristiana. Es normal que otra izquierda tampoco sepa si hablar aqu&iacute; de la estructura o si deslizarse a la herencia liberal que respeta ante todo la autonom&iacute;a del individuo y su elecci&oacute;n. Sostenemos ideolog&iacute;as y valores que son contradictorios, complejos, mutables, como cuando la vida nos fuerza a escoger entre opciones sin que ninguna de las dos sea una buena opci&oacute;n. A la ilusi&oacute;n de ser perfectos se suma la ilusi&oacute;n de ser coherentes, porque ser coherente tambi&eacute;n ser&iacute;a acercarse a un bien hipot&eacute;tico, al c&aacute;lculo matem&aacute;tico de la mejor acci&oacute;n posible; la inexistencia de esa mejor acci&oacute;n, la cantidad infinita de efectos que todo paso puede provocar, se cuenta entre las mejores muestras de la irreductibilidad de lo humano, su imposible sustituci&oacute;n por lo maqu&iacute;nico, incluso cuando cada d&iacute;a se habla de inteligencias artificiales.
    </p><p class="article-text">
        La muerte escogida de Noelia ha planteado socialmente el conflicto entre su derecho y una forma determinada de compasi&oacute;n social. Est&aacute; bien que as&iacute; sea. Frente a las voces que no querr&iacute;an vivir con ello, que anteponen su dolor a la complejidad, creo que es cualidad de una sociedad madura, como lo es de una persona adulta, renunciar a resolver lo irresoluble. Asumir que no todo se puede solucionar, que no hay un <em>deus ex machina </em>ni final de cuento de hadas; aceptar que no hay opci&oacute;n buena y que en la vida se lidia con las cartas que te tocan. Escoger es fracasar: quiz&aacute; el problema de fondo est&eacute; en que, al o&iacute;r la palabra <em>fracaso</em>, vemos en todo fracaso una tragedia; quiz&aacute; la resoluci&oacute;n sea acostumbrarnos a que vivir es fracasar, sin fracaso no hay vida, y la vida puede ser la historia, valiosa y hermosa por s&iacute; misma, de todo aquello en lo que hemos fracasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/queremos-resolver-irresoluble_129_13107735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Queremos resolver lo irresoluble]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eutanasia,Ley Eutanasia,Muerte Digna]]></media:keywords>
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