Rioja2

Martes 24 de Abril de 2018Actualizado 22:41

Procesos de Matrícula 2018
El 25 de febrero de 2018

Tiempo de lectura: 02:03

La Suerte

Álvaro Muelas

¿Te has preguntado alguna vez si la suerte es una cuestión de azar? ¿Has pensado alguna vez que alguien tiene mucha suerte? ¿Te has dicho a ti mismo en alguna ocasión “que mala suerte tengo”?

El objetivo de este artículo es aportarte una perspectiva, quizá distinta, al concepto que tienes de suerte. Para mí, el concepto dista del que podemos encontrar en el diccionario “Encadenamiento de sucesos que es considerado como casual o fortuito”; se trataría más de una alineación entre PREPARACIÓN y MOMENTO ADECUADO. Un ejemplo de ello: “Que suerte has tenido al encontrar el trabajo de tus sueños” ¿Suerte? Más bien me he preparado con mi formación durante 9 años y he agrupado competencias, habilidades, aptitudes y actitudes como bandera propia para coronarla en la cima del pico de la montaña!

Richard Wiseman, es uno de los grandes expertos y estudiosos de la suerte, pasó de ser mago a profesor de psicología en la Universidad de Hertfordshire, vinculó el concepto de suerte al de profecía autocumplida, entendiéndola como producto de nuestros PENSAMIENTOS y de nuestro COMPORTAMIENTO.

Wiseman dedujo en su experimento estrella con 400 voluntarios (entre 18-84 años) a través del análisis de las características personales, creencias y cualidades que el éxito o fracaso de cada uno de ellos, no se trataba de haber disfrutado de un golpe de suerte en algún momento de sus carreras, sino de haber mantenido una ACTITUD consistente. Te preguntarás… qué actitud, cómo desarrollarme para beneficiarme de la profecía autocumplida… pues bien, las personas con suerte poseen 3 FACTORES clave:

1. Hacen caso a sus corazonadas. Los desafortunados ignoran su propia intuición y luego se arrepienten de la decisión tomada.

2. No se rinden cuando sufren un fracaso, se muestran optimistas y aprenden de sus errores.

3. Ven el cambio como algo deseado o positivo. Piensan en positivo, a través de la “mentalidad de inversión” es decir, poder imaginar al instante que las cosas podrían haber sido mucho peores, pero que afortunadamente no lo son.

Por tanto, el efecto Pigmalión (o profecía autocumplida) es la base de cómo la suerte viaja de unas personas y pasa de largo en otras. Es muy fácil, si no paras de pensar “que mala suerte tengo” “es que me pasa todo a mí” “es que, es que…” cómo vas a atraer cosas buenas!! las emociones que te generas, lo que sientes, la forma con la que te enfrentarás a los retos y cambios en tu vida será propia de lo que estas pensando y diciéndote a ti mismo, actuarás como un verdadero desafortunado.

Modelicemos a los suertudos y pensemos como Wiseman, con actitud positiva, resiliencia y sin rendirnos, aprendiendo de nuestros errores.

“Sólo el 10 % de nuestra existencia es aleatoria; el 90 % restante se define por nuestra forma de pensar”



8 comentarios

#8
Sancho 15/04/2018 01:31h

¿Alguien ha visto Caligula, la desesperación de la existencia? Que morro tengo. Hacer esta pregunta en un artículo tan modosito. No me lo tome a mal, si en la próxima se supera puede que despierte mi interés.

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#7
Sancho 14/04/2018 20:11h

¿Alguien ha visto a Abelardo? Para una vez que ligo va y se me escapa. No le he hecho nada, lo prometo. Uy! Creo que me he confundido de sala. Perdón, perdón

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#6
Sancho 08/04/2018 23:46h

Se me había olvidado. Gracias por el consultorio.

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#5
Sancho 08/04/2018 23:43h

Y eso no es todo. Siento debilidad por los zapatos, los de verdad, por supuesto, los más pijos del mundo mundial. Imposible, no puedo ponermelos ni sufriendo un rato.¿ Me quedaré así? Me refiero a los zapatos, no a mi psicologia de rubio superficial. Eso ya sé que no tiene vuelta atrás

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#4
Sancho 08/04/2018 23:14h

El caso es que me ha dado por reflexionar. Aprovechando un episodio de mi presente, me ha dado por preguntarme si existe la mala suerte. Le cuento. El caso es que llevo dos meses con un esguince de empeine- me lo hice al resbalar, por todo el salooon, sobre una tabla de estantería que estaba reparando- dos meses, como lo oye. Yo que caminaba por las avenidas, grácil y fluido como un brazo de mar, he engordado tres kilos y, en lugar de caminar, entre los kilos y el esguince, me balanceo como una cuna. ¿Existe la mala suerte? . Se lo dejo como apunte para un próximo tema. (No me haga caso, puedo volverlo loco)

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#3
Sancho 08/04/2018 21:33h

Aunque, eso sí, esos acontecimientos suertudos hay que saber aprovecharlos. A no ser que lleguen en forma de boleto de lotería premiado, hay que moverse del sofá o de parálisis similares.

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#2
Sancho 08/04/2018 21:17h

Examinando mi vida desde el ahora- han pasado unos cuantos telediarios- descubro acontecimientos absolutamente fortuitos que, acompañados de esfuerzo, han marcado mi vida y me han convertido en el que soy ahora.Un tío raro, con sus muchos defectos pero que no lo ha hecho del todo mal. Me parece que, en mi vida, han ocurrido varios acontecimientos que podrian calificarse de suerte debida al hazar. Unos los he aprovechado- los que han encajado con mi personalidad- y otros se me han escapado por causa de mis elecciones. Eso es lo bonito de la vida: poder elegir. He preferido hablar en primera persona , no elegir el impersonal, porque me parece la unica forma válida de hablar de estas cosas. Ni todas las vidas son iguales, ni mucho menos la experiencia que cada uno extrae de la suya.

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#1
Gonzalo pi08/04/2018 10:04h

Sigue así, el talento con actitud siempre sale exitoso.

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Álvaro Muelas
Soy Coach personal, ejecutivo y de equipos. Formador y experto en comunicación. 
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