Rioja2

Martes 20 de Agosto de 2019Actualizado 17:02

GLC SUV
El 9 de febrero de 2018

Tiempo de lectura: 01:07
|||

La economía de las caricias

Conrado Escobar

Las personas necesitamos de estímulos cercanos al corazón. Como decía Pascal: “el corazón tiene razones que la razón desconoce”.

Precisamente el doctor Claude Steiner elaboró un estudio soportado en observaciones clínicas al que denominó “Teoría de las caricias”. Concluye que estas “unidades de contacto” (así las define), son indispensables para sobrevivir y de no recibirlas, desarrollamos mecanismos instintivos que nos conducen, incluso a preferir el grito a la ignorancia.

Tengo la impresión que en el común de las organizaciones administrativas, empresariales o en la propia familia, parece instalarse con harta frecuencia la escasez en esto de las caricias. Mal asunto y peor porvenir.

En cierto modo, la vida es un intercambio de estímulos. Nuestro sentido más cotidiano lo interpretamos en torno a miradas, gestos, gritos, silencios, saludos. Así somos. No demostrar afecto parece oponerse a la propia naturaleza humana. Dicen que vivir en un vacío emocional es aún peor que el dolor. 

Sin caer en simplificaciones zafias o ñoñerías, es a partir de ese mecanismo cuando se entienden numerosos conflictos, soledades, depresiones, etc.

Ya William Faulkner dejó escrito en “Las Palmeras Salvajes”, que “preferimos el dolor a la nada o el desprecio a la indiferencia”.

Parece razonable afirmar que invertir en esa economía sencilla y  valiosa de las caricias puede ofrecernos muy favorables dividendos sociales a todos los niveles.

Aunque sea un tópico, esa inversión suele empezar por uno mismo, por casa, los amigos, trabajo, … Necesitamos afecto, ternura, la caricia, la mirada, la palabra, el contacto con el otro.

|||


3 comentarios

#3
Sancho Panza 26/03/2018 21:20h

Disculpeme, Señor Conrado. Ahora que me releo, he visto que he puesto Henry Miller cuando debería de haber escrito Arthur Miller, y además se me ha colado alguna h que no estaba invitada. Disculpe mi torpeza debida a las prisas. Tenga usted en cuenta que si su artículo lo ha escrito en veinte minutos, utilizando su manual de "citas interesantes para cada ocasión ", yo le he respondido en veinte segundos. Y claro, las prisas sin manual provocan ligeras incorrecciones ¿Berdad?

A favor 0 En contra 0 Denunciar

#2
Sancho Panza 26/03/2018 15:21h

Señor Conrado, como mejor conocedor que yo de lo anteriormente expuesto; considero su artículo de una hipocresía intolerable.

A favor 0 En contra 0 Denunciar

#1
Sancho Panza26/03/2018 14:48h

Me ha resultado enternecedor su artículo- temase lo peor-, el ser humano como ser gregario necesita la caricia y la forma que adopta en nuestros tiempos es la de la aprobación y no siempre fue así. Hubo otra epoca- que yo conocí- en la que la polarización y el etiquetado tuvieron menos importancia. Siempre la ha tenido, es cierto. El rebaño siempre ha sido fundamental, es verdad. Pero, de un tiempo ha esta parte, coincidiendo con la popularización de las nuevas tecnologías, la caricia hacía el sentimiento crítico ha desaparecido. Vivimos en un mundo perfectamente descrito por Henry Miller en Las Brujas de Salem. Desde el núcleo mas pequeño- el familiar- al más complejo, se ha instalado el "conmigo o contra mí".¿ De verdad piensa que, en este contexto, la caricia es posible? ¿ Cree que, en estos tiempos, la caricia es algo diferente a la zanahoria social cuya única alternativa es el palo?. Un abrazo con caricia.

A favor 0 En contra 0 Denunciar
Conrado Escobar
Licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo. Especialista en Ordenación del Territorio por la Universidad Politécnica de Valencia. Experto en Derechos Humanos por la Universidad Strasbourg. Tras una dilatada trayectoria política como diputado, senador, consejero y concejal, es actualmente Consejero de Política Social, Familia, Igualdad y Justicia del Gobierno de La Rioja.
El Rioja y 5 Sentidos 2019
USO DE COOKIES

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte un mejorservicio, de acuerdo con tus hábitos de navegación. Si continuas navegando,consideramos que aceptas su uso. Puedes consultar nuestra Política de Cookies aquí