Rioja2

Jueves 23 de Noviembre de 2017Actualizado 19:10

El 13 de noviembre de 2017

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Moneo, Praemium Imperiale

Iñaki Gómez

Si ya en el mes de abril tuve el gusto de escribir en Rioja2 sobre el arquitecto Rafael Moneo, con motivo de la gran exposición en Madrid sobre su obra, ahora vuelvo a hacerlo para compartir mi alegría por el premio que ha recibido quien posiblemente fue, hace ya tanto tiempo, mi mejor profesor en la Universidad. El  pasado 18 de octubre, Rafael Moneo, nacido en Tudela en 1937, obtuvo el mayor galardón japonés concedido a la buena arquitectura, el denominado "praemium imperiale", considerado por muchos como un equivalente al premio Princesa de Asturias. La Asociación Nipona de las Artes ha querido premiar así una trayectoria personal y profesional dedicada a la "búsqueda de la armonía entre los diseños de los edificios y su entorno" que refleja "la responsabilidad de la arquitectura", así como por “la gran sensibilidad para crear obras de una belleza duradera”. Moneo se convierte entonces en el cuarto español en recibir el galardón, tras el tenor Plácido Domingo, el escultor Eduardo Chillida y el pintor Antonio Tàpies, así como pasa también a formar parte de una prestigiosa lista en la que se encuentran grandes firmas de la arquitectura, como el brasileño Oscar Niemeyer,  el japonés Toyo Ito y el británico David Chipperfield, entre otros. Armonía, sensibilidad, responsabilidad... Desde luego se trata de valores a buscar, a cultivar y que todos debiéramos intentar poner en práctica en nuestro trabajo, sabedores de que no es fácil conseguirlo o de que incluso consiguiéndolo con una aprobación mayoritaria, nunca se convence a según qué determinados espectadores y críticos. Sabido es que quienes cuestionan los resultados con más dureza suelen ser aquellos que menos saben al respecto, o más carecen de cualidades, o están más pagados de sí mismos. Bien lo sabe Moneo, que ha sufrido críticas feroces en algunos casos, o en realidad cualquier arquitecto en ejercicio con una obra de cierta repercusión pública. Por eso, desde el agradecimiento, ha reconocido ser un profundo admirador de la arquitectura japonesa, de la sabiduría oriental manifestada en sus templos de madera sin uniones metálicas que se rehabilitan cada veinte años desde hace muchos siglos, con esa capacidad nipona de saber hacer presente el pasado. Y precisamente ahora asegura sentir orgullo de que un país como Japón, que también está a la vanguardia de la arquitectura mundial, lo haya elegido para su máximo galardón a las artes.

El "Praemium Imperiale", llamado así porque fue creado en honor al príncipe Takamatsu, tío del actual emperador, además del prestigio que supone, cuenta con una dotación de más 110.000 euros. Se otorga desde 1989 en cinco categorías culturales que no reciben el premio Nobel: pintura, escultura, arquitectura, música y teatro o cine. Este año acompañan a Moneo artistas tan conocidos como el bailarín ruso-estadounidense Mikhail Baryshnikov y el músico senegalés Youssou N’Dour. De hecho, con la humildad propia de los grandes, Moneo afirmó que "sabía de la importancia que un premio como éste tiene, pero nunca contaba con que podría aspirar a él y no estaba ni tan siquiera dentro de mis fantasías". En la historia de este premio figuran nombres como Federico Fellini o Richard Serra. Se suele recibir tras una larga carrera y coincide por ello que casi la mitad de los arquitectos que han recibido este Praemium Imperiale fueron reconocidos, también como Moneo en 1996, con el Pritzker, calificado como el Nobel de la profesión. Estamos ávidos de buenas noticias. Las artes, y con ellas la arquitectura, son un buen bálsamo en tiempos difíciles, tiempos en los que muchos trabajamos, cada uno en nuestro ámbito, lo mejor que sabemos o somos capaces, para conseguir ese hermoso equilibrio entre tradición y presente. Premiar a Moneo es una alegría para quienes admiramos sobre todo su actitud, su oficio, aunque unas obras gusten más y otras menos. Como diría un argentino...¡Obvio!.



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Iñaki Gómez
Iñaki Gómez Díaz, arquitecto y profesor de expresión artística en ejercicio desde 1987. Vocal del Consejo Superior de Patrimonio y miembro del Consejo Social de la ciudad de Logroño. Especializado en restauración arquitectónica, ha sido colaborador de Radio 5 Todo Noticias así como de la Cadena Ser en La Rioja. Entre sus últimos trabajos, siempre en equipo, destacan la restauración del Palacio de Espartero para Museo de La Rioja y la Iglesia de San Bartolomé, ambos en la ciudad de Logroño.
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