Rioja2

Viernes 24 de Noviembre de 2017Actualizado 11:50

El 13 de marzo de 2017

Tiempo de lectura: 01:39

'La Merkel' aprieta pero no ahoga

David S. Ariznavarreta

¿Qué tendrán los alemanes que todo lo hacen bien? Ni en su rectitud y aparente falta de emotividad encuentran un escoyo para ganarnos al fútbol, deporte rey de las pasiones europeas.

A los alemanes les da para jugar, para trabajar menos horas que nosotros, y desde luego para vivir mucho mejor. Son ellos quienes tiran del carro europeo, quienes marcan las pautas a los países periféricos con la autoridad del que ha triunfado, y todo a los mandos de una férrea mujer que es más prueba de la igualdad de género que todas las soflamas feministas que circulan por nuestras tierras.

En lo económico, “la Merkel”, como nos gusta decir aquí, aplica la receta del palo y la zanahoria. ¿Y cómo mantiene esta buena mujer la zanahoria fresca para que los alemanes quieran seguir trabajando, compitiendo e innovando para alcanzarla? Pues la respuesta la tienen cuatro reformas laborales consecutivas que han proporcionado un mejor trato fiscal al empleo y han endurecido los subsidios y las ayudas a los desempleados, según informa Libremercado.

La madre que la parió”, estará pensando alguno. Será que no viven tan bien los alemanes como dicen, si no tienen cobertura por desempleo ni subsidios…

Lo cierto es que con una tasa de paro del 4%, el alemán que quiere trabajar tiene la posibilidad de hacerlo. Ahora bien, que aquí la tasa de paro sea más alta no es una excusa para dar más ayudas al desempleo y proteger más al trabajador, sino otra razón de peso para seguir la senda alemana, un camino contraintuitivo pero que funciona.


Pero la zanahoria alemana no solo es fresca, también es nutritiva. Mientras los alemanes persiguen la deseada hortaliza, generan riqueza suficiente para que “la Merkel”, palo en mano, pueda pasar el rastrillo de la contribución y mantener un Estado de Bienestar que, valoraciones aparte, es considerado necesario por españoles y alemanes por igual.

Y es que la riqueza por persona no ha dejado de aumentar, como consecuencia de las sucesivas reformas impulsadas por los gobiernos alemanes.  

Sobreprotegiendo al trabajador del fantasma del empresario, solo se consiguen dos cosas: condenarlo al desempleo y hacerlo dependiente de unas ayudas que siempre terminan por agotarse. En otras palabras, nos quedamos sin zanahoria.

Y sin zanahoria no hay palo que mantenga los servicios estatales. Le pese a quien le pese.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



4 comentarios

#4
ramon13/03/2017 15:33h

¿Pero qué dices de la igualdad de género zanahorio? ¿Pero hay alguna religión política giliprogre de la que no seas devoto?

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#3
ramon13/03/2017 15:30h

A ver si te dan a ti un poco de esa "zanahoria nutritiva", zanahorio.

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#2
ramon13/03/2017 15:26h

Ha dicho la Merkel que a trabajar y a mantener ese Estado de Bienestar que este año hay que acoger otros cuantos millones de negros y musulmanes incivilizados y las mezquitas no se construyen sólas. Ha puesto la primera piedra del futuro anarcocapitalismo ese que te gusta.

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#1
ramon13/03/2017 15:16h

Qué tío más izquierdoso...buajjj

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David S. Ariznavarreta
Escritor, intento de periodista, ingeniero por accidente. Reflexiones, videos y columnas en:
www.facebook.com/ElCollardeMenta
​https://twitter.com/elcollardementa
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