El Pontevedra trunca el sueño del Haro

El Pontevedra trunca el sueño del Haro

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No pudo ser. Lo intentó hasta el último suspiro, hasta que Jorge Rodríguez marcó de penalti en el tiempo añadido. Ahí, el Haro regresó a la realidad, como horas antes lo había hecho el SD Logroñés. El Pontevedra, con lo justo, sin avasallar a su rival, sin ser tan superior en el juego como registró el marcador final en Pasarón (3-0) retorna a Segunda B, una categoría con la que se había vuelto a ilusionar la localidad riojalteña. Una pena porque hubo fases de la eliminatoria, y del partido de vuelta, donde los de David Ochoa estaban siendo superiores a un conjunto gallego sorprendido por el arrojo inicial del bloque riojano.

En ese cuarto de hora preliminar no se acabó de concretar el ascenso. Dani Suárez, Viola y Olavarrieta tuvieron en el gol en sus botas, pero Edu, brillante, desbarató las buenas opciones de los visitantes. Cierto que se sufrió en la estrategia durante la primera mitad, lo que fue el anticipo de por dónde iba a encontrar la división de bronce el Pontevedra, ya que de una falta lateral Jorge Rodríguez se desquitó de sus fallos en El Mazo. A partir de ese momento, una acción aislada podía desequilibrar un choque equilibrado, con mayor dominio local, pero en el que el Haro no le perdía la cara. Kevin Presa deshizo la igualada de la eliminatoria y el conjunto riojano se lanzó a por un gol. No contó, era asumible, con que a la contra los hombres de Luisitio finiquitaran la contienda.

Arranque trepidante del Haro

¡Qué importante es dar un susto cuando eres visitante! Dani Suárez, al galope, tras una contra en un córner se plantó ante Edu. Pudo pasar a Óscar, pero optó por el tiro y la respuesta del meta de los gallegos fue magnífica. Minuto 3. Con el miedo en el cuerpo, el Pontevedra ya no podía ir a por todas desde el arranque. Los de Luisito no podían asediar a Javi Pérez porque el Haro, perfectamente plantado y ordenado, avisaba de sus intenciones. Una acción que animó a los jarreros que durante algo más de un cuarto de hora eran los que creaban peligro, los que llegaban con criterio al área rival, los que robaban en la medular, los que se anticipaban en defensa, los que manejaban los tiempos.

Viola probaba, de nuevo a Edu, tras un balón a la espalda de la zaga local y Olavarrieta remataba de cabeza. Dos acciones ofensivas seguidas que limitaban a los pupilos de Luisito, incrédulos por el fenomenal comienzo del conjunto dirigido por David Ochoa. La idea de los riojanos era cristalina: seguridad atrás, contundencia, y tras robo buscael las cosquillas a la adelantada defensa pontevedresa con un chispeante Dani Suárez como referencia y un Olavarrieta ejerciendo de enganche en defensa y con libertad de movimientos en ataque. Aimar, desde la izquierda, y Javi López, desde la derecha, se metían por dentro para tener superioridad, mientras que Viola -superior en ell trabajo de ida y vuelta- y Arpón daban equlibrio.

Pasada esa fase inaugural, el Pontevedra se adueñó de la pelota y buscó los costados para romper la dinámica. La consecuencia fue la de gozar de bastantes saques de esquina con los que los gallegos se aferraban a sus opciones. Si el peligro parecía llegar con peinadas en el primer palo y posteriores balones al segundo, después fue Capi con un remate supremo en el punto de penalti el que pudo adelantar a los suyos, pero su cabezazo se marchó fuera. El dominio ahora era de los locales, que territorialmente, se empezaban a gustar.

Pero otra vez la velocidad de Dani Suárez -y su pericia en el uno contra uno- dieron oxígeno. Centro en busca de Olavarrieta y Capi que metía la cabeza llevando el esférico a gol, pero Edu, con grandes reflejos, lo evitaba. De nuevo, un respiro para los blanquinegros que torpedeaban a su rival, el cual se veía superado por la presión jarrera. De hecho, sólo a balón parado -como la falta con la que concluyó la primera mitad de Jacobo que se fue rozando el palo- inquietaba a Javi Pérez, salvo un tiro de Jacobo que rebotó en un defensor y que desvió el capitán blanquinegro con una buena mano izquierda abajo.

Carnero avisa y Jorge Rodríguez marca

Empezaba el segundo período con una clarísima ocasión de Carnero. Jacobo, el futbolista más clarividente en la creación del Pontevedra, se inventó un pase para que el delantero tuviera el gol en sus botas, pero su tiro con la izquierda, con Javi Pérez, prácticamente vendido, se marchó fuera. Era un aviso de lo que iba a sufrir el Haro porque apenas se habían disputado unos segundos tras regresar de vestuarios.

Y por donde más daño había hecho el cuadro de Luisito, en la estrategia, llegó el empate de la eliminatoria. Jacobo ponía una falta lateral, Pirri y Txejo se molestan y el balón va hacia atrás, donde Jorge Rodríguez, libre de marca, controla y cruza al fondo de la red. Lo importante, ahora, era no bajar los brazos, insistir en todo lo bueno que estaba haciendo el Haro, que era bastante. El Pontevedra se empezaba a gustar y a administrar el cuero con continuidad, lo cual perjudicaba a los jarreros, que necesitaban abandonar su campo y pisar el ajeno. Algo que logró con un saque de esquina y un posterior remate de cabeza de Olavarrieta que se escapó por poco.

Faltaban 20 minutos para el final y el desgaste físico podía empezar a hacer mella, como le sucedió a Tubo. El Pontevedra no terminaba de arriesgar, había miedo de encajar, mientras que el Haro insistía en lo suyo sin ponerse nervioso. El respeto era evidente y en ese escenario Viola volvió a sorprender a su oponente. Esta vez fue Viola con un buen tiro cruzado que despejó Edu. El Pontevedra tocaba, aunque sin profundidad hasta que Kevin Presa dejó la zona ancha y aprovecharse de que Pirri no acabara de despejar para batir a Javi Pérez a 13 minutos de la conclusión.

Sin ser arrollado, el cuadro riojano cedía 2-0 en Pasarón. La falta de puntería había evitado un marcador mejor para los jarreros y apenas restaban 10 minutos para lograr un gol que les diera el ascenso. De córner lo intentaron en dos ocasiones seguidas sin finiquitar en el último remate. Incluso reclamaron una mano dentro del área de un defensor pontevedrés. Por ímpetu no iba a ser. El Pontevedra estaba siendo sometido por el Haro, al que le faltaba el último pase, esa ocasión soñada. Los de Luisito especulaban, algo lógico, puesto que se veían en Segunda B.

Los de David Ochoa echaban el resto, pero a la contra los gallegos querían sentenciar. Tomás la tuvo, pero fue Jorge Rodríguez el que dio la puntilla desde los once metros ya en el tiempo añadido. Sin duda, un resultado excesivo por el trabajo realizado por un Haro que de haber contado con algo más de puntería en la primera mitad podría haber estado pensando en confeccionar una plantilla de Segunda B. Habrá que esperar. Seguro que los blanquinegro lo intentan la temporada que viene.

Pontevedra: Edu; Adrián, Campillo, Capi, Anxo; Tubo (Tomás, min. 73), Kevin Presa, Jacobo (Pedro, min. 82), Centrón (Álvaro Muñiz, min. 46); Jorge Rodríguez y Carnero.

Haro: Javi Pérez; Antón, Txejo, Pirri, Óscar; Arpón, Viola; Javi López (Unai, min. 74), Olavarrieta (Dani Gómez, min. 90), Aimar; y Dani Suárez.

Goles: 1-0, min. 57: Jorge Rodríguez. 2-0, min. 77: Kevin Presa. 3-0, min. 92: Jorge Rodríguez, de penalti.

Árbitro: Rivera García (colegio Castellano leonés). Amonestó a los locales Tubo (min. 61), Álvaro Muñiz (min. 65), Anxo (min. 69), Carnero (min. 87) y Jorge Rodríguez (min. 92) y a los visitantes Txejo (min. 48), Aimar (min. 58), Javi López (min. 68) y Dani Suárez (min. 76).

Incidencias: 12.000 espectadores en Pasarón en el partido de vuelta de la tercera y definitiva eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda B. El Pontevedra asciende a división de bronce.

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