Martes 26 de Octubre de 2021Actualizado 22:46

El 21 de enero de 2011

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Duvalier, en paradero desconocido

El ex dictador ha sido acusado de vender ciudadanos haitianos como esclavos a República Dominicana. La ONU asegura que su arresto está justificado.

Duvalier

Redacción

La polémica que ha acompañado el regreso a Haití del ex dictador Jean Claude Duvalier, continúa, pese a que según su abogado el mandatario, conocido también como Baby Doc, no será de momento juzgado.

Las últimas noticias que se conocen del ex dictador es que se encuentra en paradero desconocido desde el miércoles, cuando abandonó el hotel Caribbean de Puerto Príncipe, donde se alojaba junto a su familia. Los medios locales apuntan que podría haber abandonado el país, algo que ha descartado uno de sus abogados.

Duvalier habría abandonado el recinto turístico por una puerta trasera, mientras su mujer, Veronique Roy, distraía a los medios de comunicación apostados en la entrada del hotel, según informa Radio Kiskeya. No obstante, se desconoce adónde se dirigió después.

El embajador francés en Puerto Príncipe, Didier le Bret, reveló que Duvalier poseía un billete de regreso al país europeo (donde ha estado exiliado los últimos 25 años) para el jueves, lo que ha suscitado los rumores de que podría haber salido del país.

Sin embargo, Reynold Georges, uno de sus letrados, descartó esta opción y recordó que el juez instructor del proceso estatal que se ha abierto contra el ex mandatario, Carvès Jean, le prohibió abandonar el país. Además, reiteró el deseo de Duvalier de quedarse definitivamente en Haití.

Esta posible salida del país coincidiría con las nuevas acusaciones que han recaído contra el ex dictador. El Grupo de Apoyo a los Repatriados y a los Refugiados (GARR) ha solicitado que Duvalier sea juzgado por vender ciudadanos de ese país como esclavos a República Dominicana a cambio de dos millones de dólares (1,48 millones de euros), según recoge un comunicado.

La organización recuerda que el primer escándalo registrado tras la caída de Duvalier, el 7 de febrero de 1986, “fue la reclamación por la República Dominicana de dos millones de dólares pagados a funcionarios haitianos para la contratación de braceros como esclavos para la explotación de su sudor y sangre en los campos azucareros”. En nombre de ellos, la GARR reclama el inicio de un proceso judicial.

El colectivo extiende esta reivindicación a las miles de personas que durante el mandato de Duvalier (1971-1986) tuvieron que abandonar el país caribeño y que todavía hoy viven en el exilio. “Las violaciones sistemáticas de los derechos civiles y políticos impidieron a numerosos ciudadanos permanecer en Haití, obligándoles a constituirse en diáspora en varios puntos del planeta”, señala.

En la misma línea, la GARR acusa al ex dictador de sangrar “los recursos financieros que habrían permitido a Haití construir numerosas escuelas, hospitales y kilómetros de carreteras”, para disfrutar de estos activos en la Costa Azul de Francia, “en compañía de ricos príncipes del mundo”.

Además, la organización insta a las víctimas del régimen de Baby Doc a denunciarle para acabar con la impunidad y la corrupción que lastran el desarrollo del país caribeño. “Su vuelta a Haití es una ocasión para comenzar a trazar ejemplos comprometiéndose sobre el camino de la Justicia”, apunta el documento.

La ONU justifica su arresto

Mientras, desde la comunidad internacional, las acusaciones contra Duvalier se incrementan. Así, el experto independiente de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Haití, Michel Forst, afirmó que existen procesos penales pendientes en ese país contra Duvalier que justifican su arresto, porque los cargos no prescriben.

A través de un comunicado, Forst respondió a la detención y posterior liberación del ex dictador, tras ser acusado de corrupción, asociación y apropiación ilícita de fondos, subrayando que, entre 1986 y 2008, fueron iniciados contra Duvalier varios procesos por crímenes contra la humanidad, tortura, delitos financieros, y actos de traición.

Forst señaló que si bien el código penal haitiano establece la prescripción de algunos de esos delitos, no se aplica a crímenes como la tortura o contra la humanidad. Por lo tanto, instó a justicia haitiana a seguir su curso, y a la comunidad internacional a apoyar la lucha contra la impunidad.

“Ese sería un buen mensaje para la población del país y, en particular, para las víctimas y sus familias”, concluyó el experto.

Continúa la inestabilidad


Por otro lado, el jefe del Departamento de la ONU para las Operaciones de Paz, Alain Le Roy, ha hablado de la situación de inestabilidad que vive el país ante el Consejo de Seguridad de dicha organización internacional. Le Roy señaló que si bien la situación política de Haití permanece calma, el riesgo de violencia está siempre presente.

Además,  indicó que desde que se anunciaron en diciembre los resultados preliminares de las elecciones presidenciales, el país quedó paralizado por la incertidumbre política. “Después de un año signado por el devastador terremoto de enero de 2010 y la actual epidemia de cólera, es de vital importancia que la crisis política vire hacia una conclusión para que el gobierno y pueblo haitianos puedan concentrarse en las tareas de reconstrucción y recuperación”, dijo Le Roy.

Por esa razón, el alto funcionario urgió a los miembros del Consejo de Seguridad a continuar trabajando con todas las partes para que el Consejo Electoral Provisorio (CEP) llegue a un resultado final creíble y legítimo.


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