Rioja2

Sábado 16 de Noviembre de 2019Actualizado 20:05

Mercedes GLA 180 Black
El 20 de enero de 2009

Tiempo de lectura: 02:12
|||

Joe Biden sucede a Dick Cheney, el vicepresidente más poderoso que ha tenido EEUU

El ex senador demócrata por el estado de Delaware Joe Biden se ha convertido hoy en el vicepresidente de Estados Unidos, sucediendo así a Dick Cheney en un cargo que ha ido aumentando en importancia con el tiempo a medida que las funciones del presidente también se incrementaban.

Agencias

El ex senador demócrata por el estado de Delaware Joe Biden se ha convertido hoy en el vicepresidente de Estados Unidos, sucediendo así a Dick Cheney en un cargo que ha ido aumentando en importancia con el tiempo a medida que las funciones del presidente también se incrementaban.

De hecho, la imagen pública de los vicepresidentes ha ido destacando cada vez más en los últimos años y muchos de los elegidos se atreven después a presentar su propia candidatura a la Casa Blanca. El caso más reciente es el de Al Gore, vicepresidente con Bill Clinton.

Los últimos en ocupar el puesto, el mismo Gore y el republicano Cheney con George W. Bush, ostentaron poderes antes desconocidos para los vicepresidentes, lo que previsiblemente ocurrirá en este nuevo mandato que comienza el próximo mes de enero. Según algunos analistas, a principios de la Administración Bush el cargo de vicepresidente se está acercando hacia el de primer ministro, en alusión a sistemas políticos como el francés.

Esta evolución dentro de la Casa Blanca ha conllevado una mayor exposición pública de los candidatos a vicepresidentes y de los después elegidos, por lo que la opinión pública es cada vez más crítica con los que podrían ser futuros presidentes del país.

Pero en realidad, en las 11 convocatorias electorales entre 1960 y 2000, sólo dos vicepresidentes se convirtieron en jefes del Estado por muerte o dimisión del mandatario: fueron los casos de Lyndon Johnson en 1964 por el fallecimiento de John F. Kennedy y Gerald Ford por la renuncia de Richard Nixon en 1976 tras el escándalo del Watergate.

A muchos sorprendió que Barack Obama nombrara a Joe Biden como su compañero de fórmula de cara a las elecciones de noviembre. Biden, quien se presentó también a las primarias, de las que se retiró tras sus pobres resultados en los 'caucus' de Iowa --que precisamente ganó Obama--, representa la línea más conservadora del Partido Demócrata, un sector que Obama todavía tenía que ganarse cuando fue elegido oficialmente candidato.

En los sondeos, y aunque mantuvo en el pasado algunas discrepancias con Obama --como la guerra de Irak, por la que votó a favor en el Congreso--, la mayoría de los estadounidenses han valorado muy positivamente la experiencia de Biden, sobre todo en lo que respecta a sus conocimientos sobre las relaciones internacionales.

Esta experiencia, traducida en su carrera de más de 30 años como senador por Delaware, unido a sus orígenes de clase modesta y a su vida personal --su mujer y su hija fallecieron en accidente de tráfico en 1972--, le han hecho ganarse las simpatías de los electores, aunque su carácter en ocasiones pretencioso le han acarreado también algunas críticas.

En cualquier caso, la opción de Biden fue considerada por muchos como un retroceso en el mensaje de cambio lanzado por Obama durante las primarias, pero es cierto que la figura del senador por Delaware hizo que la candidatura demócrata se ganara a las bases más conservadoras del partido y a gran parte de la clase media y media-alta.

TAGS:
|||

A favor En contra

USO DE COOKIES

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte un mejorservicio, de acuerdo con tus hábitos de navegación. Si continuas navegando,consideramos que aceptas su uso. Puedes consultar nuestra Política de Cookies aquí