Tres días en la sierra riojana: los mejores recorridos para disfrutarla al máximo

Tres días en la sierra riojana: los mejores recorridos para disfrutarla al máximo

Rioja2

0

La variedad del paisaje riojano hace que recorrerla de punta a punta sea un viaje a lo largo de colores, terrenos y planes para todos los gustos. Conocemos La Rioja por sus riberas, rodeadas de fértiles campos en los que se cultivan las uvas que darán nuestro producto más universal o nuestras famosas verduras.

Sin embargo, también merece la pena la sierra riojana, en la que el Sistema Ibérico dibuja postales impresionantes para las que merece la pena reservar tres días. Esconde muchos rincones espectaculares, pero ni mucho menos secretos. Un plan perfecto para los que les gusta la naturaleza y el senderismo.

Primer día: Sierra Cebollera y el Camero Nuevo

Nuestra escapada de tres días en la sierra riojana comienza en el Parque Natural de Sierra Cebollera, a escasos 50 kilómetros de Logroño por la N-111. Podremos descubrirla a lo largo de variadas rutas según nuestras capacidades, entre hayedos y pinares, y observando los arroyos de montaña, con saltos de agua y pequeñas cascadas en un entorno de bosque de ribera. Antes, es parada obligatoria visitar el Centro de Interpretación en Villoslada de Cameros.

Los pueblos de la Sierra del Camero Nuevo también son un imprescindible, así que es recomendable recorrerlos al mediodía después de una buena caminata para reponer fuerzas en alguno de los restaurantes. Por la tarde, nos acercaremos a las Cuevas de Ortigosa. Son las gruta de La Paz y La Viña, en las que la caliza, el agua y el paso de los año ha moldeado espectaculares muestras de estalactitas, estalagmitas, columnas y otras formaciones.

Para acabar el primer día en la sierra riojana conviene conocer la capital del Camero Nuevo, Torrecilla, donde podemos cenar antes de reponer fuerzas en uno de los alojamientos con encanto de la comarca.

Segundo día: Peñas del Iregua, Leza y Jubera

En segundo día del viaje conduciremos hasta las Peñas del Iregua, Leza y Jubera, un espectacular conjunto de desfiladeros rocosos labrados por los ríos Iregua, Leza y Jubera en el contacto entre las montañas del Sistema Ibérico y la Depresión del Ebro. También allí se encuentra el Cañón del Río Leza, sobre el que sobrevuelan buitres, alimoches, águilas reales, entre otras especies de interés.

Estas Peñas son uno de los Espacios protegidos Red Natura 2000 en La Rioja y desde este lugar se pueden emprender diferentes rutas para conocer esta zona desde dentro. Desde allí, se puede acudir a la aldea de Santa Marina, que pertenece al municipio de Santa Engracia del Jubera y es la tercera población a mayor altitud de la región.

Después de comer, podremos conocer a través de uno de los itinerarios verdes marcados el entorno de esta parte alta del Jubera, conocida como la alpujarra riojana. Un territorio caracterizado por su paisaje duro y sorprendente, salpicado por pequeñas aldeas escasamente pobladas que desde mediados de los sesenta sucumbieron a la imparable despoblación.

También se puede optar por una de las Rutas del Silencio de la Reserva de la Biosfera, ya que una de ellas sale desde Santa Engracia. Cuentan con una app que te te acercará los sonidos de la naturaleza, te mostrará los animales que puedes encontrar durante el recorrido, los sonidos que emiten, sus costumbres o donde encontrarlos. También hay Rutas del Silencio desde Igea, Cornago y Zarzosa.

Tercer día: Sierra de la Demanda

En la última jornada del viaje conoceremos la Sierra de la Demanda, al suroeste del mapa riojano. Para los más aventureros y con amplia experiencia senderista, una opción sería tocar el techo de La Rioja, el monte San Lorenzo, desde donde las vistas son espectaculares.

También es una ruta recomendable visitar el acebal de Valgañón, catalogado dentro de las Áreas de Vegetación Singular de La Rioja. Además, recorrerás el pastizal de “La Dehesa”, para finalizar el recorrido en la Iglesia de Nuestra Señora de Tresfuentes, con muestras singulares del románico del siglo XII.

Tras una caminata, nada mejor que reponer fuerzas con uno de los símbolos de la gastronomía del norte: los pinchos. Es recomenzable acercarse a Ezcaray, que cuenta con numerosos bares y restaurantes para disfrutar y cerrar en un lugar de postal esta ruta por la sierra riojana.

* Todas las imágenes han sido cedidas por La Rioja Turismo
Etiquetas
stats