Domingo 24 de Octubre de 2021Actualizado 00:04

El 23 de abril de 2021

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"Cualquier padre o madre puede pedir cualquier colegio de Logroño, esté en la zona que esté"

El consejero de Educación destaca que con la nueva normativa se da respuesta a "una escolarización mucho más equitativa y se respeta la libertad de elección de los padres en la medida en que está contemplada en la Ley, que no es el criterio de 'demanda social' que había antes"

pedro uruñuela, consejero de educación

Rioja2

El proceso de escolarización para el próximo curso arranca este lunes en La Rioja. Y lo hace con un nuevo modelo impulsado por el Gobierno regional con medidas como el 'bombo único' para asignar las plazas en función del baremo de solicitudes o el fin de la zona única de Logroño, Lardero y Villamediana y la división de la capital en cuatro áreas.

El consejero de Educación, Pedro Uruñuela, detalla para Rioja2 los objetivos que persigue su departamento con estos cambios y repasa algunos de los aspectos que marcan la recta final de un curso marcado por la pandemia, como la evaluación, la campaña de vacunación, las oposiciones docentes o la aprobación del calendario escolar.

- ¿Cree que los objetivos que tiene su departamento se van a poder cumplir con esta nueva normativa de escolarización?

- Creo que sí, con esa expectativa la hemos sacado. Tenemos una obligación legal doble. Por un lado, lo que establece la LOMLOE, que teníamos que aplicar. Nosotros no hemos hecho como otras comunidades autónomas, que hicieron la convocatoria en enero, aunque la están llevando a cabo ahora, para que no les 'pillara' la LOMLOE. Y por otro lado, tenemos un acuerdo de Gobierno que también teníamos que respetar y que queremos llevar a la práctica.

Y luego hay razones educativas y organizativas del sistema educativo que son importantes. Estas propuestas responden a las dos cosas en las que hemos insistido: hacer una escolarización mucho más equitativa, en la cual el esfuerzo con aquellos alumnos y alumnas que necesitan más apoyo y dedicación esté más repartido, y respetar la libertad de elección de los padres en la medida en que está contemplada en la Ley, que no es una libertad absoluta, no es el criterio de demanda social que había antes, pero sí es que puedan ir al colegio que piden. 

Por ejemplo, la medida del bombo único, de tener en cuenta la puntuación real, responde más y es mucho más acorde con este respeto a la libertad de los padres que lo que había antes. Más de un padre y madre pueden decirle cómo recorrían colegios para poner en primer lugar aquel que sabían que les iban a dar y que así no se iban a quedar en el limbo.

- ¿Cree que la gente va a entender un modelo de cuatro zonas en Logroño, con un mapa en el que se ven líneas que muchos van a pensar que no pueden cruzarse?

- Cualquier padre o madre puede pedir cualquier colegio de Logroño capital, esté en la zona en la que esté. La única diferencia es que, en caso de que haya más solicitudes que plazas disponibles, se aplica un baremo en el que, si está en la zona se dan cinco puntos y si no, solamente se tienen dos puntos. Pero solo cuando haya exceso de demanda sobre la oferta de los centros. Eso es bastante razonable en el sentido de que estamos primando la escolarización en la zona, donde hay hermanos, donde están los amigos, en el barrio.

Y organizar las zonas responde también a que hay distintas necesidades educativas. A mí me preocupa mucho la zona norte de Logroño, porque se concentra un tipo de alumnado que exige una atención y esfuerzo educativo mucho más importante que otras zonas. Así se permitirá que determinados servicios y propuestas educativas se puedan implantar allí de manera más concreta y atendiendo a esas necesidades.

- Se le ha reprochado que la mayoría de los grandes colegios concertados se concentran en una única zona, al sur de la ciudad... ¿Cómo se resuelve eso?

- (Ríe) Tiene muy difícil solución, yo no puedo mover a Maristas y llevarlos al lado del Ebro, ni a Marianistas ni a las Escolapias. Los colegios están donde están, y esto demuestra una cosa, que Educación es inseparable de la estructura socioeconómica de la ciudad, de los condicionamientos que tiene en cuanto a crecimiento y cómo a la parte antigua van personas que encuentran pisos más baratos, más antiguos, menos cómodos... Eso está pasando en muchos sitios y en un pueblo a lo mejor no es tanto problema, pero en Logroño sí. Ya me gustaría a mí poder trasladar un colegio, pero con eso hay que contar.

- También se criticaba desde la oposición el planteamiento con el alumnado con necesidades educativas especiales, con esas dos plazas que van a estar reservadas de forma obligatoria en todas las unidades...

- Yo creo que es importante que todos los centros que reciben dinero público tengan el mismo nivel de compromiso con la atención al alumnado que más lo necesita. Ese es el principio. Y hay colegios que lo cumplen, siendo concertados, lo cumplen de sobra. Hay otros que no, a los datos me remito, solo hay que ver el porcentaje de alumnado con determinadas características y que exige mayor atención, medios, metodologías diversas, etc.

Si todos recibimos dinero público hay que hacer este reparto, y una de las cosas que tenía la zona única era que se inspiraba en el principio de la 'demanda social', el criterio de mercado, que decía "si yo pido, por algo será, y si el mercado dice que aquí solo viene determinado tipo de alumnos y alumnas, ahí está".

Por otro lado, hay un dato clarísimo: desde el momento en que para entrar en un sitio yo tengo que asumir unos gastos, es verdad que voluntarios, pero que si no los asumo no entro ahí, ya me estoy limitando, ya es un obstáculo. Si tengo que ir hay que ir a otra parte de la ciudad, necesito transporte y cuesta 'x', es un límite. Y así vamos conformando zonas muy concretas, con un tipo de alumnado. Eso es lo que queremos evitar con este reparto.

Así, todos los centros que reciben dinero público van a tener que reservar dos plazas para atención a este tipo de alumnado, y eso se va a mantener hasta el inicio del curso escolar en septiembre. En su momento sacaremos una resolución complementaria para establecer que hay que guardar una serie de puestos para evitar que el alumnado que llega de septiembre hasta finales de abril, que este curso han sido unos 1.200 alumnos y alumnas, que son muchos, se tenga que acumular en determinados colegios. Porque en la pública nunca se dice que no a nadie, nunca.

A mí me consta que los colegios concertados no están en contra de esta propuesta. Al revés, dicen que les parece normal y que incluso más de uno la está cumpliendo y es verdad. A mí, por ese lado, no me preocupa nada.

- Con la concertada, la escolarización el año pasado estuvo muy 'revuelta', por ponerle un calificativo, por la supresión de unidades. En esta ocasión, ¿las relaciones están más fluidas?

- Yo creo que en estos temas hay que buscar sobre todo el acuerdo y un mínimo entendimiento, sabiendo que puede haber diferencias muy difíciles de salvar. Es lo que hemos intentado. Teníamos dos opciones en un año en el que, solo en Logroño, tenemos en torno a 160 alumnos menos en Infantil (3 años), 250 en toda La Rioja. Una de ellas era suprimir unidades y la otra, aprovechar esta oportunidad, bajar el número de alumnos por aula, individualizar mucho más la atención a los alumnos y alumnas y, a partir de ahí, mantener las unidades, y no se pierde empleo ni nada.

Eso fue lo que pactamos, ofrecí y negociamos con la concertada, me parece que es más adecuado. Sí es verdad que hemos suprimido unidades, pero ellos mismos decían que no era lógico al no tener alumnos para su mantenimiento. Hemos suprimido cinco en toda la comunidad autónoma, pero ha sido por acuerdo. Hubo tres en las que no conseguíamos una postura común y dije "prefiero mantener estas tres y tener paz, no emperrarme y decir esto es así y se acabó".

Pienso que ya llegará el momento y por sí mismas... Cuando no tienes alumnos, son los propios centros concertados los que piden quitarla. El ejemplo está muy claro el año pasado. Hubo unidades que se impugnaron y uno de los colegios que lo hizo suprimió otra unidad porque no tenía alumnado para ella.

- Sin embargo, sí que le han llegado críticas de la otra parte del acuerdo de Gobierno, de Izquierda Unida, que le ha achacado "falta de valentía". ¿Qué opina al respecto? ¿Cómo está el Pacto actualmente en lo que respecta al área de Educación?

- Siempre que negocias, tienes que ceder. Es verdad que por parte de Izquierda Unida exigían mucha más radicalidad, más mano dura. Yo insisto: tengo que ver todo el marco, todo el ambiente que tengo. Y con una nueva Ley que tenemos que implantar, con un nuevo Plan de estudios, con nuevos retos como pueden ser preparar para la sostenibilidad, generalizar la digitalización, trabajar lo relativo a la convivencia... Prefiero no ser radical en eso, no decir "esto es así y se acabó", sino "vamos poco a poco, cedemos en esto, pero tú también cedes en esto otro..." Yo prefiero hablarlo, dialogarlo. Que me dicen que me tiemblan las piernas, pues bueno... Pues sí (ríe). No tengo ningún problema, es decir, es que no es mi modelo de actuación ni de gestión. Prefiero basarme en el acuerdo y en el diálogo y explicárselo a la otra parte. Se lo he explicado, otra cosa es que no le parezca bien.

Tema distinto es el del colegio Alcaste, que es un problema jurídico mucho más complejo y en el que estamos estudiando la manera de poder aplicarlo, sobre todo esperando la normativa básica que todavía no ha sacado el Ministerio. Y a partir de ahí, ya veremos.

- Apuntaban específicamente a Las Fuentes que, según destacaba IU, incluso "incumple la zonificación".

- Hay una complejidad legal muy importante, dónde está la sede social, dónde están las instalaciones... Hay un concierto firmado por seis años que en su momento no se impugnó, que se hizo a última hora. Una mala práctica del Gobierno saliente, me parece a mí, porque no puedes cargar esa herencia en tu sucesor. Y por eso pienso que debemos ir con mucha prudencia y sabiendo que lo que hacemos es conforme a Ley para llegar a la solución que queremos.

La Ley es tajante, dice que no se puede segregar por sexos y nosotros lo vamos a aplicar, pero a los pasos que tengo que dar les falta todavía desarrollo legislativo para poderlos aplicar.

Calendario escolar

- También el calendario escolar ha recibido críticas. ¿Cree que no habrá mayores problemas con las novedades?

- El tema del calendario ha sido el ejemplo típico de cuando quieres buscar un acuerdo aceptado por todos. Lo que se ha aplicado es el octavo borrador, si no hubiéramos querido pactar y negociar, habríamos sacado el primero diciendo "este es mi calendario y se acabó". Hemos querido hablar, porque nosotros empezamos con una oferta de un calendario estrictamente educativo, en el cual se analizaba que en una Semana Santa en la que el Jueves Santo es 14 de abril, si seguíamos el modelo de La Rioja de estos años, volvíamos a clase prácticamente en mayo. Y en mayo, en Secundaria y sobre todo en Bachillerato, es perder el trimestre. No podía ser.

Nosotros proponíamos un calendario de tres trimestres de 58 días lectivos, que coincidía muy bien, partíamos en marzo con una semana de descanso... Conscientes de que el problema no es solamente académico, sino que tiene unas connotaciones sociales, familiares, empresariales incluso, empezamos la negociación y hablamos primero con las dos federaciones de padres y madres: la FAPA y la CONCAPA. Unos dijeron que sí, otros que no. Luego empezamos la negociación con los sindicatos, también con todos los que podían tener interés en esto, y hemos llegado a la solución que menos oposición tiene, sabiendo que nadie estamos contentos al 100%.

Así, mantenemos un pequeño descanso en el mes de marzo, cuando se ha terminado la segunda evaluación, y hemos mantenido la Semana Santa natural, el que se pueda asistir a las celebraciones religiosas, que se mantenga la tradición festiva... Veremos a ver cómo resulta y para el año siguiente, en función de cómo vengan la Semana Santa y demás fiestas, prepararemos el siguiente calendario, teniendo en cuenta que es educativo, social, económico, familiar, es decir, que tiene muchas repercusiones y que hay que intentar aunar lo más posible los intereses.

- ¿Qué es lo que más ha costado? ¿Cuál era la reticencia principal al calendario académico que ustedes proponían?

- La reticencia venía, por parte de las familias, de que una semana festiva en marzo, cuando todas las empresas están trabajando, podía crear un montón de problemas a padres y madres. Nosotros decíamos "los mismos que la semana de Pascua", pero se nos decía que ahí estamos más acostumbrados, que hay gente que pide días libres, etc.

Por otro lado, ha habido personas que han reclamado que la Semana Santa tiene un significado importante religioso para ellas y que no había que cortar con esta tradición. Desde otro punto de vista se aludía a la cierta tradición de que en Semana Santa se relaja y se va a ver a gente que de otra forma no... Han sido razones muy variadas, y muchas veces de quienes menos lo esperabas. Así que hemos intentado tener en cuenta todo, sabiendo que era muy difícil llegar a un acuerdo de unanimidad.

- Entramos en la recta final del curso y la evaluación es otro de los asuntos que en los últimos años ha generado polémica por su organización, las fechas, qué ocurría con los alumnos aprobados... ¿Cómo se está organizando?

- Estamos organizándolo para que suponga el máximo beneficio para el alumnado, ese es el criterio fundamental. Hay una decisión de que la evaluación extraordinaria se ponga en el mes de junio y en la reunión que he tenido tanto con directores de Primaria como de Secundaria ha habido un acuerdo mayoritario de mantener los exámenes en junio, especialmente en Secundaria.

Sí que vamos a hacer una evaluación de resultados, una evaluación de cómo lo viven las familias y los propios alumnos y alumnas. Fue un acuerdo que se tomó y yo particularmente pienso que está bien, pero hay que evaluar sus consecuencias, cosa que hasta ahora no hemos hecho más allá de las impresiones personales de cada uno.

Creo que esto nos cuestiona muchas cosas, el modelo por Ley debería ser el de una evaluación continua, pero luego ves que no es así, que te la juegas en determinados exámenes, en momentos puntuales... Son cosas que hay que cambiar, ese modelo de evaluación no vale y hay que ir a otro. En mi experiencia, al mes de septiembre, si se me permite la expresión, lo llamábamos 'las rebajas de El Corte Inglés', porque no te quedaba más remedio que bajar los criterios, el nivel de exigencia, y la experiencia que teníamos es que lo que no habían hecho en 9 meses, con un verano de por medio y salvo que la familia tuviera mucho interés y medios, era muy difícil que mejoraran.

Tiene sentido pasar la evaluación a junio, aunque es un tema complejo, pero de momento lo vamos a mantener y nos vamos a ocupar del desarrollo del nuevo plan de estudios, del nuevo currículum que viene con la LOMLOE, y del que el Ministerio se ha comprometido a mandarnos un primer borrador en mayo. Estará mucho más basado en las competencias que tiene que adquirir un alumno o alumna a lo largo de su escolarización que en la retención memorística y mecánica de determinados datos hoy por hoy no valen de mucho, cuando tienes al 'profesor Google'. Hay que ir mucho más a esa competencia de saber utilizar la información, de saber pensar, organizar los datos, valorarlos... Estamos deseando que llegue el currículum básico para empezar a trabajar nosotros con él.

- ¿Cuándo tiene que estar listo todo el trabajo de desarrollo autonómico de la Ley?

- Tiene que entrar en vigor en La Rioja en el curso 2022-2023. El próximo curso lo tenemos para preparar y trabajar todo esto. Ya tenemos organizados varios grupos de expertos, por ejemplo, profesores y profesoras de Lengua y Literatura que empiecen a trabajar en esta línea de competencias... Aunque estamos esperando a la primera concreción que nos tiene que hacer el Ministerio, porque hay cosas que tenemos que saber y que son muy importantes, como cuántas horas mínimas hay que dar en cada materia...

O una iniciativa que a mí me gusta mucho y espero poder aprovechar, que es que los centros dispongan de tres horas a la semana para determinados proyectos, investigación... Todo eso hay que concretarlo y puede ser una oportunidad extraordinaria para que muchos chicos y chicas descubran cosas que les atraen y les gustan, desde un proyecto de limpieza del medio ambiente hasta investigación de lo relacionado con las icnitas, los dinosaurios y el Geoparque.

Docentes. Vacunas y oposiciones

- En el ámbito del profesorado, una de las preocupaciones centrales en este futuro inmediato es el proceso de vacunación, entiendo que esperan indicaciones a nivel estatal...

- Tenemos vacunado al 77% del profesorado, 7.179 personas. Nos quedan dos grupos: el de quienes no se van a vacunar porque tienen determinadas patologías, están embarazadas, etc. Y pendientes de vacunar tenemos 1.100 en números redondos, el 11%. En cuanto Salud nos diga que se reinicia, lo retomamos y en dos días puede estar finalizado el proceso.

Hay otros colectivos que están en puestos administrativos, que no tienen contacto con los alumnos y alumnas y no han sido vacunados. Estamos a lo que nos diga Salud, si nos dice que sí, adelante. Nos está condicionando mucho el ritmo de llegada de las vacunas y eso te obliga a elegir también, con decisiones que son muy difíciles de valorar. ¿Tenemos que dar prioridad a los maestros y maestras que están en puestos administrativos o reservar las que van llegando a la población de 70 a 79 años? Son elecciones que no pueden molestar a nadie ni excluir a nadie, pero en el día a día se obliga a tomar esas decisiones.

Sí hay un dato que me gustaría resaltar, y es que el 2% de maestros y maestras de Infantil y el 1% en Secundaria ha rehusado vacunarse, un porcentaje muy bajo. La vacunación está siendo recibida sin problemas por parte del colectivo.

- También se acercan las oposiciones de Secundaria y desde los sindicatos se han reclamado medidas que garanticen la seguridad sanitaria en las mismas. ¿En qué se está trabajando desde su departamento?

- Entiendo que tengan esta preocupación y la compartimos, de que las oposiciones se hagan en unas condiciones de seguridad sanitaria. Nosotros ya lo hemos trasladado a Salud, hemos pedido que nos den instrucciones y espero que la semana que viene o dentro de dos como mucho tengamos una serie de orientaciones para organizar bien todo.

En cuestiones sanitarias, nosotros siempre hemos fiado y hemos seguido lo que nos ha dicho Salud. Si nos dice que mantengamos unas distancias, o que hay que poner más salas para hacer el examen, o qué medidas hay que adoptar después para la lectura de ejercicios... Estamos a la espera y creo que los sindicatos hacen bien en recordarnos que tenemos que respetar estas condiciones mínimas.

- ¿La fecha es ya oficial? Oficiosamente se hablaba del 19 de junio.

- Sí, está ya la fecha. Ahora con lo que estamos es con la composición de los tribunales. Y es complejo, porque ahora mismo profesores de Matemáticas para formar un tribunal encuentras los que quieras, pero en determinadas especialidades de Formación Profesional te falta gente de plantilla y estamos viendo cómo aprovechamos al máximo los recursos y el profesorado que tenemos. Espero que en 10 o 15 días como mucho salga ya la composición de los tribunales.

- Este curso ha estado inevitablemente por la pandemia, y cómo se ha gestionado la actividad educativa parece uno de los grandes éxitos frente al coronavirus. ¿Cómo valora que los centros hayan sido mayoritariamente lugares seguros frente a la COVID-19?

- Lo valoro muy positivamente. Creo que hemos demostrado que los centros escolares son lugares seguros y que las medidas que se adoptaron en los planes de contingencia y el compromiso que han tenido el profesorado, los equipos directivos, las propias familias han hecho posible un curso bastante seguro y sin apenas problemas importantes.

A lo largo de todo el año en La Rioja hemos cerrado un colegio de Infantil y Primaria y dos escuelas infantiles, nada más. Se han confinado algunas aulas, sobre todo en Infantil, porque los niños no llevan mascarilla y el contacto físico es mucho mayo en estas edades...

Si a mí me llegan a decir en septiembre  "vas a tener un curso de esta forma y va a funcionar y tal, habría dicho ¿dónde tengo que firmar?" (Ríe). Estamos muy satisfechos y quiero poner en valor el papel que ha jugado el profesorado, los equipos directivos, y el papel que han tenido los equipos COVID, que han hecho el rastreo de inmediato.

Y quiero subrayar el papel que ha tenido el Inspector Médico, José Ignacio Aguado, porque me parece que ha sido decisivo y sin su ayuda y su capacidad de organización no hubiéramos podido dar esa respuesta.

 

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