Domingo 26 de Septiembre de 2021Actualizado 17:26

El 14 de febrero de 2021

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Piden más de 18 años de cárcel para un joven por intento de asesinato y robo

Según el Fiscal, el acusado entró en varias viviendas a robar y en una de ellas acuchilló a uno de los inquilinos mientras dormía

Palacio de Justicia Audiencia Provincial

EP

El Fiscal solicita una pena de 18 años y medio de cárcel para un joven, J.B.M., acusado de diferentes delitos, entre ellos por intento de asesinato, al entrar y robar en un domicilio de Logroño y, posteriormente, acudir a otros colindantes -por una terraza interior- para sustraer más objetos y, en una de las viviendas, al estar habitada, clavar varias veces un cuchillo a uno de sus inquilinos.

Además, durante la vista también se juzgará a otro joven, A.B.A., al que se le piden 5 años de cárcel al ser presuntamente responsable de usurpar y entrar por la fuerza en la primera vivienda y ser considerado por el Fiscal como cooperante necesario.

Según el escrito del Fiscal, los hechos se remontan a marzo de 2019 cuando A.B.A. se hizo ilegítimamente, por medios que no constan, con las llaves de un piso en la calle Murrieta de Logroño y accedió a él. Como el procesado había discutido con sus padres, decidió permanecer en el piso de manera habitual.

Así las cosas, el joven utilizaba la vivienda para pernoctar ocasionalmente e incluso se reunía allí con sus amigos a quienes les había dicho que había alquilado el piso.

El acusado permitió la entrada en la vivienda a diferentes personas que produjeron desperfectos en las zonas comunes. Asimismo registraron y revolvieron por completo el piso y se llevaron objetos y muebles, como lámparas, cuadros, juegos de ropa de cama, menaje de cocina, manijas de puertas...

Entre los visitantes al piso se encontraba el principal acusado (J.B.M.) quien, uno de los días, advirtió de que desde dicho piso "se podía acceder -a través de un patio interior- a otro contiguo y, tras salir de éste por otro, se accedía a un patio exterior que comunicaba con los edificios colindantes" de Marqués de Murrieta, Conde Superunda, Martínez de Velasco y Beratúa. Así se podía llegar a las terrazas, balcones y ventanas de otras viviendas.

Con esta idea, hacia las 03,00 horas del 13 de marzo de 2019, J.B.M. -junto a un menor de edad- empezó su plan y recorrió diferentes viviendas. Durante el proceso, indistintamente, los dos jóvenes entraron por los balcones o terrazas a los pisos apoderándose de diversos objetos, que llevaron al domicilio y el primer acusado "consintiendo la depredación, guardaba el botín".

Entre otros objetos, los jóvenes usurparon las manillas de todas las puertas de la vivienda, cuadros de pequeño tamaño, un televisor de plasma negro y de gran tamaño, diversas herramientas de carpintería, como martillos y piquetas, una placa plateada y diversas prendas. Además también se llevaron un abrigo de piel y un hacha de 37 cm de longitud, con mango de madera y diversas llaves.

Por su parte, en otro de los pisos, el procesado y el menor quisieron apoderarse de una bicicleta de montaña 'Elios Spirit', que se encontraba en una terraza. "Al retornar al domicilio de partida con la bicicleta, un tejado de uralita cedió por el peso cayendo el menor al interior de un almacén. El menor logró sujetarse y salir del lugar, con una brecha en la frente". El estruendo provocó que se asomara al patio interior un vecino.

Unas tres horas después del suceso, cuando el acusado principal sopesó que habría cesado la inquietud en el vecindario, regresó -esta vez solo- al lugar donde había quedado la bicicleta para, desde allí, buscar una salida.

Los hechos

Justo encima del punto del tejado de uralita donde se había quedado la bicicleta sustraída, se encontraba una vivienda situada en la calle Conde Superunda, donde vivían un hombre y su madre. El joven procesado, sobre las 06,00 horas del mismo 13 de marzo, trepó hasta la terraza, abrió la puerta del balcón y entró en el salón.

En ese momento, "al percatarse de que pudiera haber moradores en la casa, el procesado se dirigió primeramente a la cocina y cogió un cuchillo". Posteriormente, se dirigió a la habituación donde dormía en su cama la víctima.

Tras abrir la puerta, y observar que había alguien, "con el propósito de acabar con la vida del hombre que estaba tendido en la cama, sin que éste se percatara de nada y de forma sorpresiva, lo atacó con el cuchillo, clavándoselo varias veces, al menos siete".

Tras recibir las cuchilladas y los golpes, la víctima intentó forcejear con el asaltante hasta que, éste último, pudo salir de la vivienda.

El procesado salió corriendo a la calle y sobre las 06,30 fue visto por dos agentes de la Policía Local, que lo pararon. En un principio, el acusado dijo que había sido víctima de un atraco y, posteriormente, que había tenido una discusión con el compañero de piso. Al día siguiente, la Policía Nacional lo detuvo.

Tras los hechos, la víctima fue trasladada al hospital San Pedro y precisó numerosas atenciones, entre ellas, un drenaje torácico de urgencia, realizado por un cirujano torácico. Al persistir la hipotensión y por su mal estado general, pasó a quirófano. Además, quedó ingresado en la UCI intubado y conectado a ventilación mecánica. La víctima invirtió 65 días en su sanidad, de los cuales estuvo 5 días hospitalizado, 30 días incapacitado para sus actividades habituales y 30 días no incapacitado.

Además, la víctima presenta secuelas con perjuicio estético en el cráneo, en la extremidad superior derecha, en la extremidad superior izquierda y en el tórax.

Tras los hechos, la comunidad de propietarios de Murrieta colocó una verja de seguridad, por importe de 880 euros. Por su parte, la reparación de las cerraduras ha importado la suma de 381,15 euros.

En el piso al que acudió el primer procesado de la calle Marqués de Murrieta, el valor de lo sustraído y no recuperado asciende a 6.200 euros aunque no se ha cuantificado el importe de la reparación de los desperfectos.

Delitos

Para el Fiscal, los hechos relatados constituyen un delito de asesinato cualificado por la alevosía, en grado de tentativa, así como un delito de allanamiento de morada y otro continuado de robo con fuerza en las cosas y en casa habitada o en sus dependencia. También contempla el Fiscal un delito de usurpación de inmueble y otro de robo con fuerza en las cosas, con empleo de llave falsa.

El procesado J.B.M. es autor material del delito de asesinato intentado así como del de allanamiento de morada y del delito continuado de robo con fuerza. Por el primero procede imponerle la pena de doce años de prisión mientras que por el de allanamiento de morada solicita un año y seis meses de cárcel.

Finalmente, por el de robo con fuerza le pide cinco años de prisión.

Con respecto al otro joven procesado, el que accedió a la vivienda de Murrieta, el Fiscal considera que éste es autor por cooperación necesaria del delito continuado de robo con fuerza y autor material del de usurpación.

Por el delito de usurpación de inmueble, le pide cinco meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros y un día de privación de libertad por cada dos cuotas impagadas mientras que por el de robo con fuerza, cinco años de prisión.

Por responsabilidad civil deberán restituir a sus propietarios los siguientes objetos: la bicicleta de trial sustraída de la terraza de su domicilio y luego recuperada, el abrigo de piel o el hacha con mango de madera así como diversas llaves.

Además, entre otras responsabilidades, deberán indemnizar a los perjudicados por los desperfectos y objetos sustraídos de forma conjunta y solidaria.

En el caso de la víctima acuchillada, el principal acusado deberá indemnizarle con más de 20.000 euros.

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