Miércoles 10 de Agosto de 2022Actualizado 22:29

El 20 de diciembre de 2020

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Un mal menor para cerrar el año

La UD Logroñés quiebra su dinámica negativa con un punto (0-0) ante un Málaga que jugó una hora en inferioridad.

La UD Logroñés regresó a La Rosaleda

Rioja2

Sumar, portería cero… situaciones que se le habían olvidado a la UD Logroñés y que recuperó en La Rosaleda, un estadio de grandes recuerdos y que pasara a la historia de la entidad blanquirroja. Un empate a cero ante un Málaga que jugó en inferioridad prácticamente una hora y que apenas sufrió pese al dominio insistente durante los últimos minutos del encuentro. Una demostración de lo que le cuesta generar ocasiones a este cuadro riojano que en tierras malagueñas confundió la velocidad y el ritmo de juego con la ansiedad (hasta diez fueras de juego) y la precipitación (errores en las tomas de decisiones) por querer rematar antes de que llegara el pase.

Tal y como se desarrolló el duelo, es evidente que se desperdició una gran oportunidad para añadir dos puntos más al casillero (siguen los 6 de margen respecto al descenso a expensas de lo que haga el Tenerife), máxime cuando enfrente estaba el segundo peor equipo como local y el que menos goles marca, además de haber estado con un futbolista más durante una hora. Sin embargo, merced a la dinámica negativa y casi catastrófica que parecía haberse instaurado las tablas hay que aceptarlas, con resignación, y asumiendo que cada punto que logre el bloque logroñés hay que festejarlo porque la capacidad atacante es limitada -Van la Parra, el penúltimo en llegar, se quedó fuera de la citación en una clara demostración de que no convence, a día de hoy, a Sergio Rodríguez- y sólo con el trabajo, el sacrificio y la humildad -ojalá que la receta regrese pronto- puede que no sea suficiente en esta compleja Liga SmartBank.

Con una dinámica descendente, ahí están las seis derrotas seguidas (cinco en la Liga SmartBank y una en la Copa del Rey), Sergio Rodríguez retomó el dibujo más habitual, el clásico 4-4-2 donde la libertad creativa quedaba para los costados, donde Paulino, más fijo en la derecha, y Bogusz, con más campo de acción para permitir las subidas de Iñaki, debían ser los referentes para escapar del bache de resultados. Sierra y Andy podían facilitar una posesión más limpia, mientras que Olaetxea tenía que trabajar y llegar en segunda línea. Atrás, la veteranía de Álex Pérez y la calidad de Clemente estaban obligados a dar esa solidez que reclama el equipo para sumar.

De primeras hubo alternancia en las posesiones, sin incidencias en las áreas y con más respeto que ambición por marcar. Lógico cuando se enfrentan dos conjuntos con dificultades para anotar -los malagueños sólo han marcado 5 tantos en La Rosaleda- y con malos resultados recientes. Fue a partir del minuto 20 cuando los locales veían con lucidez la manera de hacer daño a su rival. Así, un centro de Rahmani era despejado por Iñaki a la frontal del área donde Cristian enganchó una volea que se marchó lamiendo el poste. A renglón seguido, Escassi remataba en el primer palo un saque de esquina. Joaquín se iba por su perfil diestro y la ponía para el remate de Orlando Sá. Mientras que Dani Giménez despejaba un córner envenenado. Avisos claros de que había que cambiar algo.

Todo en apenas quince minutos no de agobio blanquiazul, pero sí de cierto dominio. La UD Logroñés necesitaba un punto de inflexión. Llegó de manera inesperada. Iñaki se quedó quieto y Rahmani con el brazo, de manera involuntaria, golpeó al calagurritano. En principio, falta a favor de los malagueños, pero el VAR avisó al colegiado, que revisó la jugada y optó por mostrar cartulina roja al futbolista del Málaga. Entonces, en superioridad, los blanquirrojos se estiraron y llegaron a la meta de Dani Barrio. Primero Bogusz asistía, en una transición ofensiva, pero ni Leo Ruiz ni Olaetxea llegaron por un pelo. Justo antes del descanso, vino la oportunidad. Iñaki centraba desde la izquierda y Andy aparecía en el área pequeña para rematar a la primera con su pierna buena. Balón al poste. Sin duda una buena jugada para sentar las bases de cara a la segunda mitad, donde los riojanos debían dar un paso adelante.

Sin embargo, Dani Barrio vivió muy cómodo durante muchos minutos. La UD Logroñés fue incapaz de mostrar su superioridad numérica. Faltó velocidad de balón, centros laterales, pases profundos… evidentemente los remates. El Málaga, por su parte, no sentía la presión de un rival que apabulla y que desea ganar. Es más, los de Sergio Pellicer acumularon varias acciones a balón parado con las que buscar el gol, mientras que aguantaban ordenados ante las lentas combinaciones de los blanquirrojos que no podían encontrar la forma de atemorizar al portero anfitrión.

Bogusz lo intentó de lejos, pero sin convicción y Paulino, remataba, en un córner. Pobre bagaje ofensivo de los riojanos que reclamaron penalti por mano, involuntaria y de rebote, de Lombán. Sergio Rodríguez buscó alternativas desde el banquillo. Roni, ausente muchos encuentros por lesión, y Siddiki eran los elegidos para agitar el partido. Paulino y Bogusz se iban cabizbajos. Las variaciones inclinaron el campo a favor de los riojanos, pero las oportunidades no aparecían. Las opciones de los visitantes pasaban por centros de Iñaki y el desparpajo de Siddiki.. Poco más.

Por eso, el técnico logroñés puso más frescura arriba con Ander Vitoria (por un Leo Ruiz constantemente en fuera de juego) y Zelu (por un desdibujado Olaetxea). Precisamente el jerezano finalizó, desde la derecha, tras una acción personal de Siddiki. El acoso ya era más constante y Clemente la ponía de lujo para que el delantero vasco rematara al fondo de la red en ajustada posición de fuera de juego. Esa resultó ser la última oportunidad real porque hasta la conclusión no sucedió nada. El Málaga, sin fisuras y sin que le agobiaran, supo mantener el orden para amarrar un punto que, dadas las circunstancias, le tiene que saber bueno. Por su parte, la UD Logroñés cierra el año 2020 sin perder, noticia después de los últimos partidos, sin recibir ningún gol y lejos del descenso.  

Ficha técnica

Málaga: Dani Barrio; Ismael, Escassi, Lombán, Cristo; Joaquín (Jairo, min. 84), Ramón (Julio, min. 90), Luis Muñoz, Rahmani; Cristian y Orlando Sá (Mejías, min. 90).

UD Logroñés: Dani Giménez; Iago López, Álex Pérez, Clemente, Iñaki; Paulino (Siddiki, min. 65), Sierra, Andy, Bogusz (Roni, min. 65); Olaetxea (Zelu, min. 76) y Leo Ruiz (Ander Vitoria, min. 76).

Goles: No hubo.

Árbitro: Álvaro Moreno Aragón (Comité Madrileño). Expulsó a Rahmani por roja directa (min. 36), por el Málaga. Amonestó a Escassi (min. 14) y Orlando Sá (min. 48), por el Málaga; y a Bogusz (min. 56), Olaetxea (min. 73) y Siddiki (min. 77), por la UD Logroñés.

Foto: UD Logroñés

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