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El 24 de mayo de 2019

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Muchos goles, poca tensión

El BM Logroño cierra la temporada con un triunfo 37-38 ante Anaitasuna en una tarde de mucho acierto.

Moreira, ante Anaitasuna

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Tercero en Asobal. 42 puntos. Con la incertidumbre que había en verano, esa clasificación y esos puntos obtenidos eran un éxito para el BM Logroño. La evolución a lo largo de la temporada, el poder pelear por el subcampeonato hasta la penúltima jornada y la presencia en la fase de grupos de la Copa EHF dejan una sensación de oportunidad perdida para haber redondeado una campaña en la que las dudas eran muchas ante el debut en los banquillos de Miguel Ángel Velasco.

Aunque el balance general debe ser muy bueno, ceder ante Bidasoa –cuando se tenía mucho ganado con el 21-16- no permiten calificar de sobresaliente la campaña, pero sí de notable. Y en el último encuentro, intranscendente, la victoria fue lo de menos. Cierto que un triunfo riojano en el que se atisbó la falta de tensión defensiva, principalmente durante el primer período, que hizo mella en los dos contendientes. El 37-38 constata lo que se pudo ver en La Catedral. En este sentido, el BM Logroño tiró más de acciones individuales, en muchas ocasiones, para cerrar una temporada ilusionante.

Durante la primera mitad, sobre todo hasta el minuto 19, el BM Logroño se dejó llevar en labores defensivas. Tampoco es que Anaitasuna completara una exhibición en esa parcela (de hecho al descanso tuvo menos paradas, tres, que las cinco de Hernández), pero es que si cada ataque es gol, resulta complicado llevar la iniciativa. Máxime en un partido intranscendente donde se acusó la falta de tensión. 45 goles en media hora es sinónimo de que algo fallaba. 8 paradas. Todo está dicho. Eso y que los jugadores estaban predispuestos a lucir en ataque, los porteros no tuviera su tarde.

En el bando franjivino, Junior Scott había marcado ya 6 goles pasados 10 minutos (11-8). Después le tomó el relevo Garciandia, con cuatro tantos seguidos –con permiso de un siete metros de Sánchez-Migallón, para en el tramo final del primer tiempo ser Kukic, con otros cuatro goles consecutivos, el que condujera a los suyos a seguir con vida en el partido. Porque el 10-6, a los 8 minutos, evidenciaba que además de la velocidad que se imprimía a los ataques que podía ser un duelo de récords.

Anaitasuna iba a lo suyo, vertiginoso y capaz de encontrar un hueco para dar un pase perfecto para estar en condiciones de superar a Hernández. Y eso que el meta de los riojanos espabiló con una serie de intervenciones que provocaron que el 18-12 se fuera al 19-18, merced a un parcial de 0-4 de los visitantes. Finalmente, Kukic puso las tablas a 21, repetiría Moreira, a 22, mientras que el debutante Ortiz, en el último suspiro pudo firmar el 23 iguales al intermedio, pero su lanzamiento, tras bote, se marchó al larguero.

El conjunto de Iñaki Aniz volvía a imponerse en los compases iniciales, cuestión que se reflejaba en el electrónico con el 31-27 después de un buen parcial de 3-0 de los locales. Reaccionaba el cuadro logroñés nada más ser excluido Nantes (min. 41) para acercarse con el 31-30. Muñoz, ya en pista, favorecía a un juego más regular y constante de un BM Logroño que fue encontrando las sensaciones. Un gol del extremo, en su último encuentro como franjvino, ponía por primera vez en el partido a los riojanos por delante, 33-34 en el minuto 48.

Se vivió entonces un encuentro diferente. Más áspero y trabado, sin tanta continuidad y en el que los porteros empezaban a demostrar que estaban para algo. En líneas generales, la intensidad defensiva, en ambos conjuntos, había aumentado. El caso es que los de Velasco iban por delante pese a que durante varios minutos el marcador no se movía. Los visitantes, encantados. Por si fuera poco, Kukic, pleno de acierto en sus 7 lanzamientos, aparecía para el 35-37 a falta de dos minutos y medio. Los puntos estaban en el bolsillo. Krsmanic apretaba (36-37) con 120 segundos por jugarse, pero de nuevo el central serbio se sacaba de la chistera otra acción individual para encauzar el choque, a 1.15 para la conclusión.

Aun así, Anaitasuna no cejaba en su empeño. Y eso que Miguel Goñi tuvo su minuto de aplausos en el día de su retirada. Hernández, con la cara, daba aire a los suyos. Sin embargo, el BM Logroño no aguantó la pelota ante la presión de los navarros que obligaron a jugar demasiado rápido. Por eso, Chocarro cerraba el marcador con el 37-38 y 25 segundos por disputarse. El bloque franjivino se tomó su tiempo y supo administrar la renta gracias, también hay que apuntarlo a que Velasco fue hábil al pedir tiempo muerto en los segundos finales.

Ficha técnica

Helvetia Anaitasuna: Bols (p), Gastón (2), Ceretta (4), Krsmancic (4, 1p), Ugarte (6), Nantes (3) y Pujol (4), siete inicial, Bazán (4), Barricart (1), Salazar (p), Méndez (3), Chocarro (2), Meoki (1), Goñi (1p), Etxeberria (1) y Aguirrezabalaga.

BM Logroño: Hernández (p), David Cadarso (1), Fekete (2), Kusan (2), Sánchez-Migallón (3, 2p), Ilic (5) y Balenciaga (1), siete inicial, Junior Scott (7), Ortiz, Del Arco, Kukic (7), Moreira (1), Garciandia (4) y Muñoz (5, 2p)

Parciales cada 5 minutos: 5-3, 11-7, 16-11, 19-15, 20-19, 23-22 (descanso), 27-25, 31-27, 32-31, 33-34, 34-35 y 37-38 (final).

Árbitros: Javier Álvarez Mata y Yon Bustamante López. Excluyeron a los locales Bazán (min. 22), Meoki (min. 27) y Nantes (min. 40) y a los visitantes Fekete (min. 38) y Kusan (min. 52).

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