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El 4 de febrero de 2019

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"Mantenerse activo es fundamental para estar siempre a tope en la lucha contra el cáncer"

Alejandro Cuadra es un joven riojano que lucha desde hace seis meses contra el Linfoma de Hodgkin, tratando de visibilizar la enfermedad a través de las redes sociales. 

Alejandro Cuadra

Rioja2

En mayo de 2018 Alejandro Cuadra empezó a notarse bultos en el cuello. Inmediatamente fue al médico y allí comenzó el cambio en su vida. Tras un par de meses de pruebas e incertidumbre llegó el diagnóstico: tenía Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que se desarrolla en los ganglios linfáticos. 

"A medida que los médicos iban analizando los bultos, yo detectaba su preocupación y me iba haciendo a la idea de que estaba pasando algo malo", cuenta Alejandro, "les costó llegar al diagnóstico porque yo físicamente me encontraba bien, no tenía ningún otro síntoma, más allá de los bultos".

A finales del mes de julio, la enfermedad tuvo un nombre. Alejandro padecía Linfoma de Hodgking. "En ese momento del diagnóstico se confirma el miedo que lleva rondando varias semanas, pero también ves una luz, porque te das cuenta de que la mayoría de la gente se cura y de que podía haber sido mucho peor si te dicen que se trata de una leucemia u otro tipo de cáncer", recuerda. 

Mientras le realizaban las pruebas, Alejandro seguía con su vida. "Estaba acabando el Bachillerato Artístico y tenía que hacer la EBAU, se me juntó el diagnóstico con la Selectividad, pero tenía que hacerla, y la hice, aunque a partir de ese momento tuve que aplazar todos mis planes; pensaba irme a estudiar fuera pero hubo que aplazarlo, necesitaba un año para mí, para curarme". 

En agostó arrancó un tratamiento que se ha prolongado durante seis meses. "A la primera sesión vas con bastante miedo, no sabes lo que te va a pasar, hay tantos tipos de medicación y tantas reacciones distintas según la persona, que no sabes cómo te va a afectar", explica, "en mi caso lo he llevado bastante bien, había días en los que me encontraba cansado, pero nunca he dejado de hacer cosas". 

Esa ha sido siempre una de sus claves. Como no podía comenzar los estudios universitarios, se apuntó a un curso de cortometrajes en la Universidad Popular. En todo este tiempo sólo ha faltado un par de días a clase. "Al final del tratamiento, tenía que ir al hospital los martes, los miércoles y jueves estaba algo cansado pero los viernes, no sé por qué, tenía fiebre, y era justo el día en que tenía clase". 

Tiene claro que mantenerse activo es fundamental para estar siempre 'a tope' en la lucha. "Aprendes que los días en los que tu físico no puede, los puedes aprovechar para otras cosas tirando de tu mente", explica, "es importante sentirse activo y por eso no he dejado de hacer fotos, la fotografía es mi pasión e incluso he hecho una exposición estos meses"

Pero si hay un ingrediente fundamental para la recuperación, son las personas, el entorno. Para Alejandro, su familia y sus amigos han sido la mejor medicina. "Si ellos lo afrontan con fuerza, te lo transmiten, y en mi caso ha sido impresionante, ya quisieran muchos tener a la gente que yo tengo a mi lado", cuenta. 

Desde el principio tuvo claro también que haría público este recorrido. A través de sus redes sociales ha ido contando el día a día conviviendo con la enfermedad. "Hay gente a la que le tocan luchas muy duras, en ocasiones en condiciones mucho peores que la mía, y tenemos que ayudarnos", reflexiona, "además, las redes te ayudan a concoer gente y a exteriorizar lo que sientes, y eso ayuda a que otras personas sepan cómo estás y puedan ayudarte". 

Uno de los momentos más emotivos fue cuando Alfredo, su padre, compartió un auténtico acto de generosidad. Ambos se raparon la cabeza juntos. "Mi padre me ayudó para hacerlo más llevadero, se rapó conmigo y me enseñó algo que ahora tengo muy claro: si un día me toca pasar por algo así con un hijo, yo también lo haré". 

En unos días Alejandro se enfrentará a la prueba final para saber si ha conseguido derrotar al cáncer y lo hará con todo el optimismo, porque todo indica que las cosas han ido bien. Si tuviera que dirigirse a alguien que se enfrenta a la enfermedad, su primer consejo sería la aceptación. "Es importante asumirlo, aceptar que estás enfermo, porque hay gente a la que le cuesta mucho, pero hay que tener claro que son cosas que pasan y con las que hay que luchar", señala, "y les diría además que aprovechen el tiempo, que no dejen nunca de hacer cosas, en la medida de sus posibilidades, que no pierdan nunca la ilusión". 

En su caso, se abre ahora un nuevo horizonte. En los próximos meses quiere buscar un trabajo, sacarse el carné de conducir y viajar, viajar todo lo que pueda. Después llegará el momento que ha tenido que aplazar durante un año. "Me iré a la universidad, ha hacer algo relacionado con las Bellas Artes o la Fotografía, probablemente en Madrid, y sobre todo, disfrutaré mucho de cada momento, porque si algo te enseña un golpe así es que hay que aprovechar el tiempo y, sobre todo, valorar mucho a las personas que tienes alrededor, eso es lo mejor que tenemos".

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