La Rioja, la única región sin tramos de elevado riesgo en la red de carreteras del Estado

La Rioja, la única región sin tramos de elevado riesgo en la red de carreteras del Estado

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Más de 3.000 kilómetros de la Red de Carreteras del Estado (RCE) tienen un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal, lo que representa el 12,2% del total, según el 16° estudio EuroRAP, que analiza la accidentalidad en la Red vial estatal y que señala que La Rioja es la única región que no presenta tramos de elevado riesgo en esta red.

Presentado este lunes en Madrid por el RACC y en el que también participan la FIA, el Ministerio de Fomento, la DGT y las administraciones de Murcia, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña, este dato supone un descenso de 2,2 puntos porcentuales respecto a la última edición del estudio.

El informe, que tiene en cuenta datos de los últimos tres años (2015-2017), identifica los tramos de carretera con mayor riesgo de accidentalidad grave o mortal en función de la cantidad de vehículos que circulan por ellos, así como los tramos con más concentración de accidentes.

Según el documento, el riesgo de accidentalidad ha disminuido por los datos de 2017, pues aumentó el tráfico pero al mismo tiempo disminuyó la mortalidad. No obstante, en el resto de red interurbana (titularidades autonómicas y diputaciones), las víctimas mortales aumentaron.

Por el contrario, más de 18.300 kilómetros tienen un riesgo bajo o muy bajo de siniestralidad grave o mortal, lo que representa el 73,8% del total. En este sentido, las autopistas son las vías más seguras, con un 65% de red con un índice de riesgo muy bajo, junto a las autovías (50% de riesgo muy bajo). Son las carreteras convencionales de calzada única las que cuentan con más puntos negros o rojos de accidentalidad, con un 22% de kilómetros.

Por comunidades autónomas, Aragón (35%), Cataluña y Asturias (ambas con un 16%), son las comunidades con mayor proporción de kilómetros con riesgo elevado o muy elevado de siniestralidad vial. Junto a Galicia (15%) y Castilla y León (13%), son cinco las comunidades que superan la media española del 12,2%.

De hecho, Huesca es la provincia, un año más, con más tramos de riesgo alto o muy alto de accidentalidad, con un 52% de kilómetros. Le siguen Teruel (43%), León (32%) y Lleida (31%).

Por el contrario, La Rioja es la única región que no presenta tramos de elevado riesgo en su red estatal de carreteras, y seis comunidades tienen menos de un 5%: Andalucía, Comunidad Valenciana, Extremadura, Madrid y Murcia. País Vasco y Navarra prácticamente no tienen kilómetros de carreteras pertenecientes a la RCE.

LA N-420, LA CARRETERA MÁS PELIGROSA

Según el estudio, los tramos con más riesgo de accidentalidad entre 2015 y 2017 están todos en carreteras nacionales de calzada única, con un carril por sentido de circulación. El punto negro con más riesgo se encuentra en la N-642 en Ribadeo (Lugo) y tiene una longitud de 8,2 kilómetros. En esta vía, la media de accidentes al año es de 1,3.

Pero es la N-420 la carretera más peligrosa, al contar con 235 kilómetros (a su paso por las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Teruel y Tarragona) con un riesgo alto o muy alto de accidente.

En total, 59 carreteras estatales contienen, al menos, un punto negro o rojo, pero el 50% de los tramos con riesgo de los dos tipos se concentran en nueve carreteras (1.502 kilómetros).

LOS ACCESOS A CIUDAD, LOS MÁS SINIESTROS PARA LOS MOTORISTAS

Según el estudio, los tramos con más concentración de accidentes de motos y ciclomotores no son nacionales, sino accesos a áreas metropolitanas, siendo la A-7 en Málaga el de mayor concentración de accidentes por kilómetro. Igualmente, los accesos a Barcelona concentran 5 de los 10 tramos con mayor accidentalidad de motos y Valencia es la segunda área metropolitana, con 2 tramos en la lista.

Por tercer año consecutivo, aumentaron las muertes por accidente de motocicleta (un 7,3% en el último año y un 33% entre 2014 y 2017 en carretera), mientras que las de ciclomotor están estancadas. En zona urbana, se percibe un estancamiento de la mejora desde hace años, en ambos tipos de vehículos.

Los accidentes de moto y ciclomotor representan el 22,7% de los siniestros que se producen en la Red de Carreteras del Estado. Sin embargo, en los accesos metropolitanos pueden llegar a representar hasta el 100% de los accidentes que se producen, un 20% más que en la edición anterior de este estudio. Además, el 50% de los accidentes graves de moto y ciclomotor tienen lugar en sólo 2.082 kilómetros de la red (el 8,4%).

Con respecto a vehículos pesados, el tramo con más concentración de accidentes está en la A-1 en Burgos y transcurre por el Condado de Treviño. Los accidentes de vehículos pesados representan el 21,6% del total de accidentes graves que se producen en las vías estatales. El 50% de los accidentes graves de vehículos pesados tienen lugar en 4.194 kilómetros de la red (el 16,9% del total).

A pesar de haber disminuido el número de kilómetros con riesgo alto de accidente en las carreteras de titularidad estatal, el presidente de Fundación RACC, Lluís Puerto, ha lamentado el estancamiento en el descenso de la siniestralidad vial que ha tenido España desde 2013, lo que, a su juicio, significa que el objetivo de reducir las víctimas mortales en Europa en un 50% para 2020 “es prácticamente imposible de alcanzar”, pues España se encuentra en estos momentos en un nivel de reducción del 26%. “Estamos ante un problema de primera magnitud”, ha advertido.

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