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El 25 de enero de 2018

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Una joya del patrimonio riojano al borde de la desaparición

El castillo de Inestrillas, en La Rioja Baja, es uno de los pocos castillos rupestres que quedan en España. 

Rioja2

Es uno de los pocos castillos rupestres que quedan en España, aunque ya no queda mucho de la fortaleza que fue en su día. El castillo rupestre de Inestrillas está en estado de abandono y una parte de sus muros ya se ha desprendido. Es conocido como 'El Palacio', como indica el historiador y colaborador de Rioja2 José Mª Establés, quien nos ofrece más detalles sobre esta joya del patrimonio riojano: 

Jalonando el valle del Alhama, en La Rioja Baja, se encuentran una serie de fortificaciones cuya historia arranca desde la época prerromana, a juzgar por los restos arqueológicos encontrados. Uno de estos lugares es Inestrillas, dotado con dos castillos de diferente concepción, lo que le hace especialmente interesante y digno de tener en cuenta. 

Sobre el promontorio rocoso que domina por el costado septentrional la población de Inestrillas, se levanta una fortaleza medieval de las de torre recinto, cuyos muros han perdido considerablemente su altura original, debido a que durante años fue utilizada como cantera.

Mucho más interesante es el castillo rupestre, que se ubica a mitad de altura sobre la marcada vertical de la roca. El conjunto, conocido como 'El Palacio', se compone de pared de mampostería que cierra el conjunto de cuevas y una torre almenada y aspillerada –planta trapezoidal- muy bien conservada, que sobresale del plano irregular de la roca. Dentro del conjunto de cuevas hay una zona dotada de bóveda de medio cañón, lo que ayuda a datar algunas partes del conjunto fortificado en el siglo XII, en plena época del románico. Su visita no deja indiferente a nadie.

Cuentan las crónicas que un conde hispanogodo llamado Casius, se hizo 'cliente' del califa –es decir, que reconoció su autoridad y además se convirtió al Islam arabizando su nombre en 'Qasi' –de ahí que sus descendientes fueran conocidos como 'Banû Qasi',  algunos años después de que los musulmanes ocuparan las poblaciones importantes de la margen izquierda del Ebro, como Waska –Huesca-.

El territorio sobre el que se encontraba la jurisdicción de los Banû Qasi comprendía parte de la actual merindad de Olite, en Navarra, el entorno de Siya –Ejea de los Caballeros, en la provincia de Zaragoza, y parte de los valles del Cidacos, con la importante plaza de Arnit –Arnedo-, desde donde el Banû Qasi Muzá ibn Muzá –conocido como 'el tercer rey de al-Andalus', tenía su residencia. Inestrillas, al igual que Cervera, fue férreamente controlado por el clan Qasi, hasta que Arnedo fue ocupado por los pamploneses a mediados del siglo X, colocando en la fortaleza a Velasco Lihurt -958-.

En los inicios del siglo XII el lugar y castillo de Inestrillas, que habían perdido su valor estratégico al caer el valle en manos castellanas, pasó a poder de la sede calagurritana. Sin embargo esta posesión no fue vista con buenos ojos por algunos nobles, que conspiraron alegando que la pertenecía al obispo de Calahorra no estaba clara, a pesar del documento que acreditaba que el prelado lo había comprado a Gil García de Azagra, porque no se había pagado la totalidad del importe. En 1276 tuvo que intervenir Alfonso X, que nombró tribunal de litigios, compuesto por dos obispos, para dirimir la cuestión, lo que obligó al obispo a abonar al de Azagra los 3.000 maravedís que faltaban, aunque en ningún momento se puso en tela de juicio que la propiedad pertenecía a Calahorra. 

Resulta interesante reseñar que los castillos de Inestrillas debieron ser puestos de nuevo en condiciones de defensa por la mitra calagurritana cuando el belicoso Juan Alfonso de Haro, en aquel momento señor de los Cameros , realizó acciones armadas contra los habitantes de Albelda, Arnedillo e Instrillas, en 1328.

La utilización de cuevas como viviendas fortificadas ha sido una constante en el devenir histórico de muchos lugares montañosos de la Península Ibérica, y en ella tiene un papel destacado la tierra riojana. Entre los castillos rupestres que han llegado hasta nuestros días destacan los de Castañares de las Cuevas, Nájera o Islallana. De hecho existen lugares conocidos como 'cueva de …' -Cueva de Ágreda, en Soria, o Cuevas Labradas y Cuevas Minadas, en Guadalajara-, que alude a una cueva –o cuevas- vivienda cuya parte abierta está dotada de un muro defensivo. 

Inestrillas: Vista del castillo rupestre en su estado actual –Fotografía de Blas Gonzalo-.

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