Rioja2

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El 7 de octubre de 2015

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Remontada europea y como visitante

El Naturhouse corrige desajustes para salir victorioso de la pista del Meshkov Brest (31-33) gracias a un último cuarto de hora para enmarcar con las aportaciones de Aginagalde, la velantía de Cacheda, los goles de Malmagro, el carácter de Garabaya y la aportación de Ángel Fernández. Los riojanos iban 5 abajo (23-18) a falta de 22 minutos.

Ángel Fernández vs Meshkov

José L. Martínez

El Sportshallo Victoria de Brest intimidaba. Pese a que en la Liga Seha ya había sido vulnerado esta temporada, el Naturhouse acudía hasta Bielorrusia con la intención de creer en sí mismo, de dar un golpe encima de la mesa en Europa y dejar claro que pese a los menosprecios que le hace la propia organización -como encuadrarlo en el grupo actual- el Naturhouse está hecho de una pasta especial. De lo contrario es casi imposible comprender la evolución mostrada por el cuadro riojano durante 60 minutos en los que hubo de todo -bueno, malo, regular, peor y supremo- y que acabaron con una remontada de las que no se olvidan. El 31-33 final obedece al carácter colectivo y a los pellizcos individuales, fundamentales para desequilibrar y romper la inercia. Además, resulta casi increíble ver un final positivo, como visitante, en el viejo continente.

Los ataques vertiginosos del cuadro bielorruso, sobre todo después de gol del Naturhouse, fueron un lastre para un equipo franjivino atascado en posicional durante muchas fases del primer tiempo y que sólo transmitía frescura cuando podía correr, aunque no todas las decisiones tomadas tras el robo de balón fueron las adecuadas (hasta tres pases precipitados que acabaron con posesión para el rival). 

Cada vez que los pupilos de Jota González se hacían fuertes atrás, impedían el juego veloz del Meshkov y había cierta fluidez ofensiva -Malmagro tiró de los riojanos durante la primera mitad con 6 goles, 3 de ellos desde los 7 metros- el Naturhouse podía competir de tú a tú ante un oponente que exhibió mucha pegada desde su primera línea -Atman, Kristopans, Tiomuentsev, Shylovich- dirigidos por un errático en el lanzamiento Nikulenkau -pese a ello asumió el protagonismo en los minutos finales-, pero primoroso en la elaboración. 

Ventajas mínimas 

Comenzó bien el duelo con ventajas mínimas de los visitantes (0-1 y 1-2). Equilibrio en el marcador y en el juego con mucho acierto en ataque. De hecho, es extraño ver que la primera parada de Kappelin -no pudo ser tan decisiva como le hubiera gustado- llegara pasados los 11 minutos. Precisamente cuando el marcador era favorable a un Naturhouse que robaba para buscar con rapidez a Pesic, pero que no culminaban esas jugadas lo que generó un parcial de 4-0 del Meshkov que puso el duelo cuesta arriba.

Ni el tiempo muerto de Jota González (9-7, minuto 15) frenaba a un equipo bielorruso lanzado con Atman, Shylovich y Kristopans -11 goles entre los 3 en la primera mitad-. Del 6-7 se pasó a un preocupante 12-8. Había que arreglar cosas. El 15-13 (minuto 25) recondujo la situación, pero faltaba apretar el marcador. Todo ello con Garabaya doblando esfuerzos en defensa y en ataque, algo necesario para evitar las transiciones locales.

Era importante comenzar con brío en el segundo tiempo, pero no fue así. Sin cambios ataque defensa, el Naturhouse trató de intensificar sus acciones desde atrás, pero aunque parecía que había mejor actitud, dos acciones de exfranjivino Tioumentsev y un gol de Kristopans dejaba un complicado 23-18 (minuto 38). El técnico vallisoletano volvió a usar la cartulina verde y hubo reacción. La definitiva. A ello ayudó también la segunda exclusión de Kristopans (hubo defensa mixta en superioridad buscando el error).

Pese al 24-22 y 25-23, el Meshkov no sentía el aliento en el cogote. Había que hacer dudar a los locales, que estaban cómodos con rentas entre los dos y tres tantos. Los franjivinos se quedaban siempre en el intento. Y no fue por las variaciones defensivas impuestas por Jota, incluido la puesta en escena del capitán Aginagalde y una 5-1 que pareció atragantársele al bloque anfitrión.

Voltereta real 

Gracias a él hubo un parcial de 0-5 que volteó el electrónico. Dos goles seguidos de Cacheda-dio un paso adelante en un momento clave- y tres -dos de ellos en transiciones- de Ángel Fernández dejaban un 27-28 (minuto 50) esperanzador. Instante para que Aginagalde, que ya había mostrado que iba a ser protagonista comiéndole la moral a Stojkovic desde los 7 metros, apareciera para empequeñecer su portería. El Meshkov se apagó durante 8 minutos, suficientes para que el Naturhouse manejaron los tiempos.

Defensa y defensa. No había otra. Los bielorrusos dudaban, no veían portería porque Aginagalde se habían encargado de ello con un paradón a Shumak desde los 6 metros y dos intervenciones providenciales ante Atman. Pese a ello, Nikulenkau asumió la respondabilidad y permitía que el intercambio de goles dejara todo en un puño. 29-29 (minuto 56). Malmagro y Pedro Rodíguez daban ventaja,; un 29-31 que pintaba de maravilla, pero Tiomuentsev reducía la renta. Stenmalm no dudaba en sacar a relucir su lanzamiento para colocar un 30-32 a falta de 90 segundos.

El Meshkov tenía prisas. Demasiadas. Su ataque ya no era tan lúcido, era menos elaborado, más impulsivo. Con Garabaya -enorme- como referente defensivo, el Naturhouse sólo tenía que rematar la faena. Razgor, de penalti, apretaba el marcador (31-32) con 55 segundos por disputar. Paciencia. Pases seguros hasta que Jota González gastó su última bala. Un minuto para pensar la jugada y 35 segundos por delante. 

Incomprensiblemente, dos cruces de jugadores y pase arriesgado de Stenmalm sobre Pedro Rodríguez que no encontró receptor. Pesic no sabía ni a quién dar la pelota porque ningún compañero venía a recibirla. Mucho mejor. Los 25 segundos últimos se redujeron a 18. Garabaya, muy listo, forzó su segunda exclusión para evitar el empate sobre la bocina. 10 segundos y con un hombre más, el Meshkov puso la bola en juego, Pedro metía la mano y Ángel Fernández se la quedó, la botó y avanzó sobre la meta de Pesic para batirle. Final. 31-33. Una remontada que deja al Naturhouse segundo del grupo C empatado a puntos con su rival de este miércoles. Un día para recordar.

HC Meshkov Brest: Pesic (p), Rutenka, Kristopans (5), Nikulenkau (2), Stojkovic (3, 1p), Atman (6) y Vukic (2), siete inicial, Charapenka (p), Tioumentsev (4), Babichev (2), Manojlovic, Shumak (2), Kamyshyk, Razgor (2, 1p) y Shylovich (3).

Naturhouse La Rioja: Kappelin (p), Pedro Rodríguez (5), Cacheda (3), Garabaya (3), Malmagro (9, 3p), Stenmalm (5) y Ángel Fernández (7), siete inicial, Val, Rocas (1), Vigo, Molina, Miguel Sánchez, Garciandia y Aginagalde (p). 

Parciales: 4-3, 5-6, 8-7, 12-9, 15-12, 17-15 (descanso); 20-17, 23-20, 26-23, 27-27, 28-28 y 31-33 (final).

Árbitros: Slave Nikolov y Gjorgji Nachevski (Macedonia). Excluyeron a los locales Kristopans (mins. 23 y 38) y Shumak (min. 55) y al visitante Garabaya (mins. 11 y 59).

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