02/06/2010
Si el otro día les contaba mis desdichas con los bancos (por cierto…, que al final pagué la deuda y engordé 3 kilos durante la celebración), hoy les muestro la otra cara de la moneda. Entre octubre del año pasado y hoy, he reunido a tres clientes a los que “no les da la gana pagarme”. Mejor dicho, a dos no les da la gana, y el tercero no puede. Al que no puede (que no me oiga), he decidido perdonarle la deuda. A los otros dos los he llevado ante el juez con un “proceso...