03/08/2011
Las “chiquibecas” del Ayuntamiento de Logroño -subvenciones públicas a plazas de guardería infantil- son un claro ejemplo de cómo una política social y redistributiva puede ser pervertida hasta convertirla en un despilfarro de dinero público de tinte populista y fines electoralistas. La anterior corporación municipal -una coalición de socialistas y regionalistas- fijaba un límite de 15.000€ de renta por miembro de la unidad familiar a partir del cual no podía obtenerse esta ayuda municipal. Pero el nuevo equipo de gobierno del Partido Popular decidió tras las elecciones del 22-M eliminar ese tope de renta para que...