Esta semana, el título de la crónica corresponde a la película-documental que recoge el “making off” de lo que sería la última gira de Michael Jackson. Si tuviera que resumir en una frase el por qué de su vida profesional, hablaría del “gusto por el trabajo bien hecho”.
El documental es una excelente demostración sobre cómo trabajaba Michael Jackson. A pesar de todas sus excentricidades, él (y no el director de coreografía) es quién selecciona y marca los pasos a los bailarines, él (y no el director artístico) es quién controla los tiempos y compases de la música y la letra (dice: “el sonido del auricular
está tan alto que no escucho mi oído interior”), y él (y no el director de efectos especiales) es quien traza el guión de los audiovisuales que se proyectarán sobre el escenario.
Hay un refrán español que se puede aplicar en este caso: “genio y figura hasta la sepultura”. El “rey del pop” hace un alarde durante toda la grabación de su perfecto control sobre el espectáculo que está preparando. Y ustedes se preguntarán, ¿a qué viene tanto Michael Jackson?
Pues a un mundo “devastado” por la crisis económica, consecuencia de unos años en que hemos vivido (todos en mayor o menor medida) del llamado “pelotazo”, del dinero fácil y del trabajo “mal hecho y chapucero”. ¿Cuántas empresas sirven los pedidos en los plazos indicados? ¿Cuántos comerciales, de los que habitualmente visitan nuestras empresas, cumplen sus compromisos? ¿Cuántos presupuestos han acabado engordándose antes de terminar el encargo? ¿Cuántos pagos se realizan en sus vencimientos? ¿Porqué los bancos prestaban dinero sin apenas garantías y ahora exigen avales imposibles?
Por eso, porque “todos” hemos hecho las cosas tan mal que nos encontramos en esta situación. El remedio debemos aplicarlo después de un sincero análisis de conciencia y, luego, “trabajar bien”; creo que simplemente con esto tendríamos mucho camino ganado. Cierto es que Michael Jackson cometió muchos errores: con las drogas, con las
operaciones que le cambiaron de color… Pagó por ello un alto precio, la muerte. Sin embargo, después de “This is it” prefiero recordarlo como un hombre que hizo muy bien su trabajo y se convirtió en “rey del pop”.
Tomemos nota.
Queremos plantear un espacio dentro de la sala Espacio Abierto donde poder venir y relajarse, leer...