Amenábar: “precoz y peculiar director”, “niño mimado del cine español”, “crack”, “cineasta poco original que se nutre de ideas ya exploradas”, “niño prodigio”, “progre endiosado” y así podríamos llenar centenares de páginas sin necesidad de incluir los adjetivos de mal gusto que emplean contra él sus detractores. Esos mismos exabruptos repetidos hasta la saciedad contra otros directores españoles de fama mundial y que no tienen nada que ver con su obra ni su profesión.
Queremos plantear un espacio dentro de la sala Espacio Abierto donde poder venir y relajarse, leer...