Hace ya diez años que Christopher Nolan sorprendió a público y crítica con la enigmática Memento, convertida al poco tiempo de estrenarse en una obra de culto. Se trataba del segundo largometraje de una guionista-director que contaba con 30 años por aquel entonces y que demostraba con su trabajo, unas enormes posibilidades de ofrecer al público guiones brillantes y films de calidad demostrando un excelente ejercicio narrativo.
Como ya ha ocurrido otras veces, tras el estreno de la película y su paso por festivales como Sundance, y nominaciones a mejor guión en los Globos de oro y en los Oscars de Hollywood, todos los ojos se clavaron en Nolan, a la espera de sus siguientes trabajos, que permitirían confirmar si Memento había sido un golpe de suerte, o si en realidad nos encontrábamos antes un futuro gran cineasta.
Recuerdo que sucedió algo parecido con David Fincher, en el momento del estreno de la brutal Se7en, Darren Aronofsky y su inclasificable Pi o Danny Boyle y la original Transpoiting. Al sorprender al público con brillantes propuestas, todos ansiábamos conocer, que podrían ofrecernos en un futuro estos "nuevos directores".
Algunos de ellos han continuado con obras más o menos irregulares en sus filmografías, aunque siguen regalando estupendas películas y ya han logrado un poderoso nombre en la industria cinematográfica, que les ha permitido una continuidad en producciones importantes.
Evidentemente es prácticamente imposible que un creador, siempre consiga convencer con todos y cada uno de sus trabajos a público y crítica, pero curiosamente Christopher Nolan parece que lo está consiguiendo.
Tras Memento llegó Insomnia, donde consiguió contar con grandes de la escena como Al Pacino o Robin Williams. Actores que iban a mover a la gente al cine, solo por figurar en los títulos de crédito, y Nolan, no decepcionó.
Quizás la cinta presentaba una historia algo más convencional que su antecesora, pero de nuevo el director británico, nos demostraba su brillante manejo del desarrollo de la historia y un estupendo olfato para presentar temas que tienen totalmente concentrado al espectador, sin aburrirle ni un solo momento.
Continuaba convenciendo e interesando a la industria, al público y a la crítica. Como resultado de la buena factura de sus anteriores trabajos, recae sobre él la oportunidad de enfrentarse a una nueva versión de unos de los más famosos superhéroes de todos los tiempos: Batman.
La enorme cantidad de seguidores del cómic en todo el mundo, esperan ansiosos la revisión de Nolan sobre el Caballero oscuro de Gotham. Se genera una enorme expectación sobre la nueva versión, acerca de quien vestirá de nuevo la capa negra, quien completa el reparto, y de nuevo con Batman Begins, el director vuelve a dar en la diana y se mete en el bolsillo a los seguidores de la serie y de nuevo al grueso de la crítica.
Continua su carrera meteórica con El truco final: una película sobre magos, envidias y trucos enrevesados. De nuevo cuenta con un reparto estelar y convence. Los espectadores vuelven a llenar las salas de cine y salen contentos.
Particularmente, esta es la película que menos me gusta de Christopher Nolan, aunque solamente en el aspecto de la historia: bajo mi punto de vista, demasiado facilona y predecible.
Con El Caballero oscuro, segunda entrega de las aventuras de Batman, Nolan entra en casi todas las quinielas de los Oscar del año, aunque a la hora de la verdad, solo consigue nominaciones en las categorías técnicas del film y al mejor actor secundario que recae en el desaparecido Heath Ledger, y su creación del más impredecible y perfecto Joker de la historia.
Con este trabajo el director presenta la que a mi gusto es, la mejor película de acción de las últimas décadas. Reparto de lujo, impresionantes efectos especiales, una historia que bebe de los mejores guiones del cine negro clásico y acción a raudales. Impresionante.
Con el paso de los años y el estreno de nuevos trabajos, el mismo Nolan eleva el listón y hace que resulte imposible pensar en algo superior a lo que hasta ahora ha realizado, pero increíblemente lo vuelve a conseguir, y solo dos años después del Caballero oscuro, estrena Origen; una nueva película de acción inteligente capaz de convencer a cinéfilos de muy diferentes personalidades.
Origen posee unas imágenes potentes que se quedan tatuadas en la retina, acción y velocidad sin límites y una historia que te obliga a permanecer completamente concentrado en lo que allí te presentan. Te envuelve y vapulea a partes iguales. Vuela a la velocidad de la luz y no da respiro ni tregua. En definitiva resulta un entretenimiento de calidad, planteado por mentes pensantes que consiguen conjugar la diversión y la inteligencia a partes iguales.
Por ponerle un pero, consideré que la banda sonora de la película no le hacía honor a la misma y que es quizás el punto más débil de este espectáculo pirotécnico. Pero está claro que Christopher Nolan se ha ganado a pulso y con todo merecimiento, la consideración de ser un maestro en el arte de hacer cine comercial inteligente, con acción y buenas historias. Algo tremendamente difícil en el panorama cinematográfico actual.
Por mi parte, volveré a las salas de cine para volver a disfrutar de Origen. Su trama y el poder de sus imágenes, merecen varios visionados en pantalla grande. Animaos a disfrutarla, el espectáculo está servido. Además, durante los días que el termómetro aprieta, la sala de cine es un perfecto escondite.
Queremos plantear un espacio dentro de la sala Espacio Abierto donde poder venir y relajarse, leer...