La crisis económica castiga las expectativas electorales de quienes gobiernan y anima las de la oposición. La ecuación se cumple a la perfección a nivel nacional, pero pierde eficacia para analizar la realidad autonómica. En las comunidades gobernadas por el PSOE, los socialistas sufren el castigo por partida doble, pero en aquellas regidas por el PP, el efecto negativo de Zapatero amortigua el desgaste de los gobiernos autonómicos. Esta puede ser una de las explicaciones de los datos de intención de voto publicados ayer por este diario: si ahora se celebraran elecciones en La Rioja, el PP subiría ligeramente respecto a los resultados de 2007 y alcanzaría el 50,74% de los sufragios. La consecuencia, traducida a escaños, es que los socialistas podrían perder un diputado porque caen más de cuatro puntos.
La pérdida de credibilidad de Zapatero y la cotización a la baja de la marca PSOE perjudican las expectativas electorales de todo el partido, y, por eso, algunos barones autonómicos intentan marcar distancias para intentar salvarse de la sangría. El presidente castellano-manchego, José María Barreda, ha pedido públicamente a Zapatero que siga sus pasos y haga una “remodelación importante” del Gobierno para reducir ministerios. En Ferraz le consienten las críticas porque son conscientes de que el enfrentamiento entre Barreda y Cospedal está reñido. También el presidente andaluz afronta malos resultados en las encuestas, y hace unos días fue noticia por una frase dirigida a Arenas en sede parlamentaria: “Que Zapatero sea malo no les convierte a ustedes en buenos”. Y ayer mismo, el extremeño Guillermo Fernández Vara envió también un recadito a Zapatero al pedir que se analice la credibilidad de algunos miembros del Gobierno.
Mientras ocurre todo esto, Francisco Martínez Aldama continúa fiel a su estrategia de ejercer de portavoz del gobierno central en La Rioja, defendiendo todas y cada una de las medidas adoptadas por Zapatero, a excepción de unas pocas –como el blindaje vasco- a las que se opone sin hacer mucho ruido, como si tuviera miedo a que le oyeran en Madrid. El sector crítico del PSOE riojano cuestiona esta estrategia y reclama un perfil propio y una línea diferenciada para el partido en La Rioja. “Los actuales dirigentes se limitan a gestionar una franquicia”, suele decir habitualmente un histórico socialista. Lo cierto es que el PP riojano se siente cómodo en la partida que juega Aldama: hablar de Zapatero le permite distraer la atención de los problemas regionales.
Un último dato que invita a la reflexión: sólo el 35,7% de los encuestados por Riocenter tiene mucha o bastante confianza en Pedro Sanz, pero la intención de voto al PP alcanza el 50,74%. ¿Curioso, no?
Joven logroñés al que conocerás por el blog Ideas en lata. Estudiante de las licenciaturas de Economía y Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid, ha realizado varias colaboraciones en diferentes medios de comunicación. Destaca su trabajo como redactor, entre febrero de 2007 y mayo de 2008, en dosmanzanas.com, donde tuvo la oportunidad de entrevistar a políticos como Gaspar Llamazares, Isaura Navarro o César Luena y actores como Fele Martínez o Carla Antonelli. En la actualidad, es miembro de Jóvenes Europeos Federalistas (JEF), en la sección de Madrid. Sus mayores intereses los medios de comunicación, la era digital, la política, la construcción europea y los derechos humanos.