Rioja2

Martes 25 de Julio de 2017Actualizado 20:13

El 2 de julio de 2017

Tiempo de lectura: 03:33

Urbanismo, una disciplina seria y compleja

Íñigo López-Araquistáin

Las ciudades pueden definirse a través de una serie de realidades y condicionantes de índole político, económico, histórico, social, psicológico, geográfico y tecnológico. Esto hace que la ciudad se encuentre en constante cambio en función del contexto y de las circunstancias socioeconómicas y tecnológicas, que a su vez van aparejadas a las realidades políticas, históricas, geográficas y psicológicas.

Esto es fácil de entender, el contexto político y socioeconómico influye directamente en la psicología y por tanto en los valores y las preocupaciones de los ciudadanos, tanto a nivel individual como a nivel colectivo. A su vez, la situación económica condiciona los recursos y las prioridades, del mismo modo que los recursos dependen en gran medida de la realidad geográfica (topografía, cantidad de agua, tipo de suelo, clima, etc).

Todo ello viene condicionado por la evolución histórica de la ciudad. La mayor parte de las ciudades en Europa tiene un origen militar que ha determinado su situación geográfica, sus márgenes y su trama principal.

La forma de acometer las necesidades y solucionar las preocupaciones de los ciudadanos depende directamente también del contexto tecnológico, que a su vez también influye en la psicología y comportamiento de los ciudadanos, así como determina nuevas realidades y necesidades que junto al contexto socioeconómico son las dos piezas clave a tener en cuenta a la hora llevar a cabo un programa o un plan de desarrollo urbanístico.

A todo esto hay que sumar una serie de condiciones fisiológicas básicas que también a través del urbanismo hay que trabajar, como es la salubridad y la higiene, la correcta distribución de los espacios y las condiciones de habitabilidad, etc.

Para ello es indispensable analizar en profundidad la realidad geográfica, topográfica y geológica; la realidad social y económica; la realidad dotacional y las necesidades básicas presentes o carentes; la realidad histórica y morfológica; así como la circulación y la comunicación entre los diferentes puntos.

Una vez definidas estas necesidades fisiológicas y aquellas otras que vienen determinadas por los contextos socioeconómicos y tecnológicos de la ciudad, hay que analizar en detalle las realidades y condicionantes antes descritos para realizar un correcto diagnóstico. Para, de este modo, entendida la ciudad y su funcionamiento desde sus diferentes realidades y condicionantes, poder llevar a cabo un plan de desarrollo urbano riguroso y realista.

Uno de los retos que tienen las ciudades del siglo XXI es el desarrollo urbano sostenible. Los problemas de polución y densificación del tráfico rodado han generado la necesidad fisiológica de mejorar los espacios limpios de nuestras ciudades, y además esto es posible y se demanda en el nuevo contexto tecnológico. ¿Pero cómo abordarlo?. No es tan simple como tomar una decisión radical como acotar el tráfico, o peatonalizar determinadas calles o avenidas, o hacer carriles bici sin antes hacer un estudio en profundidad. Según la topografía del terreno no es posible circular cómodamente en bici en determinadas zonas, ni tampoco según la propia geografía o el propio clima es posible en determinadas situaciones; según la geología no es posible o se hace muy costoso crear circulaciones o parkings subterráneos en determinadas zonas; según la morfología, hay zonas donde ni siquiera es posible la circulación del transporte público; según la realidad dotacional y socioeconómica hay otras prioridades en según qué barrios; etc.

Del mismo modo, acotar el tráfico en una determinada avenida sin un estudio riguroso del funcionamiento de la circulación en la ciudad ni acompañado de otras alternativas como por ejemplo de transporte público, puede en realidad ocasionar graves congestiones de tráfico. Así mismo, un Plan de Transporte Público sin un análisis previo riguroso puede ser ineficaz, y un Plan de Tránsito peatonal y de bicicletas sin tener en cuenta las realidades topográficas, geográficas y morfológicas puede ser inútil.

Por ello, para abordar estos nuevos retos en el desarrollo de nuestras ciudades, las administraciones deben contar con la colaboración de técnicos y colegios profesionales que aborden este tema desde un punto de vista científico y racional, y no abordarlas desde las ocurrencias políticas, teórico-ideológicas y mucho menos a través de 'consultas ciudadanas' como se hizo en Madrid y que han resultado un desastre ya que la mayoría de esas ocurrencias luego no se han podido llevar a la práctica.

Con esto no quiero decir que la Participación Ciudadana no sea fundamental en este reto, al contrario, es muy importante que todos los ciudadanos colaboremos, opinemos y mostremos nuestras preocupaciones y exigencias. Pero del mismo modo que cuando estamos enfermos es el médico quien nos receta un tratamiento, el planeamiento urbano, que es complejo y para eso estudiamos, es responsabilidad de arquitectos y urbanistas.

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5 comentarios

#5
ciclistaurbano11/07/2017 20:56h

Como tenemos "un fantástico Plan General y muy buenos técnicos municipales" el Plan va para cerca de una década atascado y para cuándo ocurrirá de verdad su revisión. La complacencia con el poder y el triunfalismo son malas compañeras de viaje cuando a día de hoy cualquiera que tenga ojos en la cara puede contemplar cómo respecto a ciudades similares y cercanas que sí cumplen las planificaciones que aprueban Logroño va quedándose más y más atras en urbanismo y movilidad sostenible. Ciudades donde los procesos participativos no se tratan como un mero trámite o una farsa teatralizada junto a la red clientelar subvencionada sin corresponsabilidad alguna en la toma de decisiones. Ciudades donde los planes aprobados por unamidad como una política de ciudad (a menudo redactados incluso por las mismas empresas externas que en Logroño, sólo que aquí además de ignorarse se presentan reducidos a su mínima expresión, recortados convenientemente a medida del PP que los utilizará como planes de máximos de los que desgranar algunas medidas anecdóticas, como con el PMUS de Logroño). Ciudades que cuentan con organismos ciudadanos efectivos de supervisión y control democráticos, indicadores de evaluación y una rendición de cuentas real, no como el muro ciego y sordo de autoritarismo y prepotencia displicentes del gobierno pepero local para con cualquiera que no les dora la píldora sino que intente acercarse a proponer, criticar y aportar. Logroño lleva décadas sumido en un atasco técnico y político que hoy por hoy es ya un clamor reconocido más allá de nuestras lindes, y que efectivamente, señor Lopez-Araquistáin, sólo un mayor grado de capacitación y contribución técnica actualizada para tomar decisiones valientes y contemporáneas podríá desanudar. Lo que debería traducirse en presupuesto público y no sólo lucro privado, claro está. Y esto es algo que sólo podrá ocurrir si se hace junto a los habitualmente olvidados por la tecnocracia y el malgobierno: los propios ciudadanos, usuarios y destinatarios finales de sus políticas y planes, más las organizaciones civiles que les agrupan y defienden. Algo que de puro obvio se puede llegar a olvidar - que somos nosotros los que pagamos sus sueldos de técnicos y políticos. Servicio público e interés general, se llama.

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#4
Íñigo López-Araquistáin04/07/2017 09:26h

Sinceramente, comparar Logroño de antes de 1995 con el de ahora, y decir que los sucesivos gobiernos del PP han sido un desastre urbanístico, o negar que somos la segunda ciudad con más zonas verdes, me parece un insulto a los ciudadanos. Y Manuel Sáinz fue un fantástico alcalde por cierto. No lo discuto. No se trata de ideologías ni de quien es mejor o peor. La política urbanística en Logroño, con errores puntuales, ha sido bastante buena siempre. Con Tomás Santos por ejemplo se avanzó muchísimo con el Casco Antiguo. La clave de todo ha sido que hemos tenido un fantástico Plan General y muy buenos técnicos municipales, más allá de colores políticos.

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#3
Ciudadano espigador04/07/2017 08:55h

Sr. López-Araquistáin, demasiados olvidos, inexactitudes, falta de rigor en su información para alguien que va de experto. Las primeras peatonalizaciones fueron lo que se dió en llamar el paseo de las 100 tiendas que se hizo siendo alcalde Manuel Sáinz Ochoa (PSOE), buenos disgustos le costó a Pilar Salarrullana. El parque del Ebro, eliminando la gasolineta, etc., se inauguró en 1993 siendo alcalde Manuel Sáinz Ochoa (PSOE) Falta de rigor, medias verdades, post-verdad, mentiras interesadas... Elija Vd.

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#2
Íñigo López-Araquistáin02/07/2017 21:51h

Pues al PP desde el gobierno de José Luís Bermejo pasando por Julio Revuelta y por Cuca Gamarra debemos el Parque del Ebro, el de La Ribera, el del Iregua, el San Miguel, etc. Las grandes peatonalizaciones, la recuperación del Casco Antiguo...Logroño es hoy la segunda ciudad de España con más zonas verdes después de Vitoria. Tenemos un gran servicio de transporte público, y uno de los más baratos... En definitiva, decir que el urbanismo con los gobiernos del PP ha sido malo solo se puede decir desde el sectarismo más absoluto!!

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#1
¿Lecciones del PP?02/07/2017 19:04h

Para ocurrencias el desastre urbanístico del PP en los periodos de Cuca Gamarra y de Julio Revuelta. Lo que suele ocurrir cuando se pone por delante la paguita a su supuesta vocación.

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Íñigo López-Araquistáin
Escribir no es lo mío, pero aprendí a dibujar. Memorizar tampoco se me da muy bien, pero me enseñaron a razonar. Así que acabé de Arquitecto...
Twitter: @lpezaraquistain
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