Rioja2

Sábado 29 de Abril de 2017Actualizado 10:26

Banner_tierra_abierta_rioja2.com_360x68.gifNuevo bachillerato Maristas
El 12 de abril de 2017

Tiempo de lectura: 03:24

Trabajar la III República desde ya

Eloy Bermejo

Nos acercamos, un año más, al 14 de abril y a la conmemoración de la Constitución de la II República en nuestro país. Más de ochenta años después, las reflexiones en torno al proyecto republicano, requieren de una presentación y una articulación del contenido acorde con la realidad que nos rodea.

Esto no quiere decir que debemos construir un proyecto partiendo desde cero, sino de desplazar el debate sobre qué es en realidad el republicanismo y cuáles son las líneas maestras que nos permitan elaborar una propuesta fuerte a través de las herramientas que ya poseemos, las cuales muchas veces quedan invisibilizadas por la continuidad en asociar Memoria Histórica y republicanismo. Es obvio que somos deudores de las experiencias republicanas anteriores y de todas sus aportaciones, pero la idea de República que debemos conformar es para el siglo XXI, con todo lo que la coyuntura actual implica. La memoria de la I y II República nos sirve para educar y concienciar, pero de lo que debemos hablar a partir de ahora es de iniciar una etapa de elaboración, movilización y capacidad propositiva. Apoyémonos en todo lo bueno que trajeron las experiencias republicanas (educación, cultura municipalista, reducción de las desigualdades sociales, apuesta por la paz…) y conformemos una perspectiva pragmática de intervención que no consista solamente en salir el 14 de abril agitando banderas y volvernos a casa. De lo contrario, corremos el riesgo de convertir la República en un anacronismo como es la monarquía.

La República es mucho más que la elección de una forma de Estado, es una concepción que alberga una serie de principios, valores, un funcionamiento institucional y el establecimiento de una serie de vínculos con la realidad social de la cual surge como representación libremente consentida. A menudo, una buena parte de los que se consideran republicanos creen que el propio agotamiento de la Monarquía va a generar de por sí el surgimiento de la República y que su desmoronamiento crea de suyo mecanismos republicanos. Considero que esto es muy peligroso y tiene un componente elitista muy fuerte. Creo, en cambio, que existen ya herramientas culturales y sociales conformadas en distintos lugares del mundo en torno a democracia, participación, lucha contra la desigualdad…, de las que disponemos y que debemos aprovechar para hacernos cargo de algunos problemas que instituciones como la Monarquía, el régimen de la Transición y el orden económico no han sido capaces de solucionar ni desarrollar.

El surgimiento de la III República debe partir necesariamente de un proceso constituyente que emane de la ciudadanía y que genere un apoyo suficiente para iniciarse. En este sentido, la ciudadanía debe ser el elemento base de esta tarea, y tanto partidos políticos como movimientos sociales y organizaciones deben de funcionar como sostén de la misma a través de sus militantes, de las propuestas y aportaciones tanto teóricas como institucionales que sean capaces de producir. Se trata, de ir articulando una alternativa factible de Estado que apueste por la defensa de los Derechos Humanos, por la radicalidad democrática entendida como la accesibilidad a la toma de decisiones por parte de la ciudadanía, de la laicidad del Estado y el papel central de la Educación y la Investigación como garantes de la conciencia cívica y primacía de lo público.

Obviamente, todo lo anterior es un proyecto que conlleva un cierto tiempo en conformarse, y no se basa solo de encontrar las formas de organización, sino de articular, a través del proyecto republicano, un modo de contraposición a la fragilidad de los vínculos sociales, al brutal individualismo, a la criminalización de las tradiciones asociativas y organizativas. Se trata, en definitiva, de ir forjando un proceso de construcción social en un espacio político basado en las propuestas republicanas que permita hacer partícipe a aquellos ciudadanos que han visto desaparecer sus derechos.

Muchas veces, hemos concedido demasiada importancia a los momentos épicos del cambio social y muy poca a las complejas transformaciones políticas y sociales. La configuración de la III República requerirá pensar con detalle de qué tipo de instituciones nos vamos a dotar, cómo vamos a construir, como sociedad emancipada el día después. 

Recogiendo todo lo anterior, las experiencias municipalistas deben de ser el escenario desde donde debe partir ese proceso constituyente a través de una realidad alternativa a la situación actual. Es en los municipios, y a través de la unidad de las fuerzas transformadoras, organizaciones sociales y clases populares, incluso si no gobiernan y hacen oposición, donde existen más posibilidades para construir un espacio de preservación y transformación de la vida de la ciudadanía y de conexión con todos esos principios que defiende el republicanismo.



14 comentarios

#14
uno raro13/04/2017 17:17h

Una cosita más, Don Eloy. A modo de humilde sugerencia. ¿No habría sido mejor cambiar "Trabajar la III república desde ya" por " Trabajar el primer cielo desde ya". Se lo digo, con todos mis respetos porque usted hace del concepto de república lo mismo que hacía aquel que llevaba una capa y la convertía en su sayo. Feliz 14 de abril!!

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#13
uno raro13/04/2017 16:26h

Como dijo Jack el destripador, vayamos por partes. La única diferencia que hay entre república y monarquía es el modo en el que se alcanza la jefatura del estado; mientras que en la república se elige en las urnas, en la monarquía se alcanza de forma hereditaria. Todo lo demás depende de las normas constitucionales de cada país y no de la forma de acceder al cargo de jefe del estado. Desde el punto de vista económico, no existe diferencia entre el coste de mantenimiento de una casa real y el coste de mantenimiento de la presidencia de un país republicano- infórmese sobre el importe de estos costes, por poner un ejemplo, en Francia-. Se califica de anacronismo la institución monárquica y muchas veces se hace- no siempre-desde ideologías tan fuera de época y tan poco democráticas como aquellas que se inspiran en Stalin o en Lenin y, lo peor, defendidas por personas que, en su mayoría, desconocen la historia y su única fuente de información han sido los panfletos de su partido político. A favor de los republicanos diré que la idea de que el jefe del estado se elija en las urnas es una idea atractiva para un demócrata pero, no puedo evitar un pensamiento bastante inquietante sobre una hipotética situación no menos inquietante. Imagínense – sólo por un momento y sin que sirva de precedente- que un jefe de estado español, en una delicada reunión diplomática en la que se tratan asuntos importantes para el país, respondiera con un “me la bufa” y en un perfecto inglés de nivel medio-bajo, a alguien de quien depende alcanzar algún importante acuerdo. No quiero imaginarlo, no merece la pena. Prefiero valorar a nuestro actual jefe de estado y reconocerle que está realizando de forma impecable su trabajo. ¿Qué no fue elegido democráticamente? Ya, es verdad, pero ha sido educado durante toda su vida para desempeñar ese trabajo- insisto en lo de trabajo porque se trata fundamentalmente de un trabajo diplomático- y no lo hace nada mal.

A favor 0 En contra 2 Denunciar

#12
Paco "el pocero" Bermejo12/04/2017 17:20h

" Un día leí a un hombre italiano con el que intento ayudar, a través de sus enseñanzas, en la construcción de la hegemonía política."......Primero intenta que la gente no desista de leerte pasado el primer párrafo....

A favor 1 En contra 0 Denunciar

#11
ramón12/04/2017 17:18h

" Un día leí a un hombre italiano con el que intento ayudar, a través de sus enseñanzas, en la construcción de la hegemonía política.".......Si tus artículos se pudieran coger y lanzar a la cabeza de la gente te acercarías más a ese propósito tuyo....ladrillero....

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#10
ramón12/04/2017 16:56h

Eres muy malo

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#9
ramón12/04/2017 16:55h

No me contestes al zasca del siglo con otra película de vaqueros porque la verdad es que no tengo mucha idea de estos temas, ni me importan, ni me apetece entrar en discusiones sobre si es preferible la mierda de perro o la de gato....MONARQUÍA HISPÁNICA YA....la democracia la impusieron los banqueros cuando aparecieron los billetes de banco y ese poder de crear todo el dinero que hiciese falta no se lo querían dejar a un rey.

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#8
ZASCA12/04/2017 16:46h

A ver...ahora me explicas porque si república...."res publica", cosa pública....de todos....ahora en tu cabeza puede ser burguesa o puede ser "popular"....entonces ya no es de todos....no es república....jajajajjaj.....

A favor 2 En contra 0 Denunciar

#7
Republicano12/04/2017 16:32h

Vaya... parece que alguien ha recibido un buen zasca Ramón...

A favor 1 En contra 1 Denunciar

#6
ramón12/04/2017 16:25h

Lo que había dicho de que me contara otra película no era para tomarselo al pie de la letra

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#5
Republicano12/04/2017 15:39h

#3 Ramón. La República que describes es una República burguesa, y todos los aspectos negativos que describes se han fomentado e incrementado bajo una Monarquía aupada por los poderes económicos y el neoliberalismo. Has hecho una buena descripción de lo que una República de las clases populares jamás haría y está combatiendo. Enhorabuena desorientado.

A favor 1 En contra 0 Denunciar

#4
ramón12/04/2017 14:44h

De la situación de las mujeres, con aquel famoso código civil de 1889 que implantó el patriarcado más atroz (copia del de 1804 de la REPÚBLICA francesa)....con ese famoso artículo tan republicano que rezaba eso de "el marido debe proteger a la mujer y ésta obedecerle a él"....mejor no hables que estamos en territorio feminista y decir que el Estado progre y su inherente belicosidad convirtió a la mujer en mera paridora puede traer muchos desencantos. Ese patriarcado republicano tan atroz sólo superado por la atrocidad del neopatriarcado o feminismo.

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#3
ramón12/04/2017 14:25h

"Apoyémonos en todo lo bueno que trajeron las experiencias republicanas (educación, cultura municipalista, reducción de las desigualdades sociales, apuesta por la paz…)".....Desde 1812 que se introdujeron las ideas republicanas (democráticas) y progresistas han habido en España más guerras civiles fraticidas y muertos que nunca, los gobernantes tienen más poder sobre los gobernados que nunca, los privilegios se han multiplicado como champiñones, el proceso de centralización estatal y destrucción sin vuelta atrás de las tradicionales instituciones municipales de toma de decisión se aceleró y se extendió como nunca antes vió este país, la educación ha sido sustituída por la ingeniería social impuesta a punta de pistola y la nueva cultura estatalizada se suministra subvencionadamente como las hormonas a los pollos de granja. Cuéntanos otra película de Dioses y musas, republicano errante.

A favor 0 En contra 1 Denunciar

#2
Muy de Cambia12/04/2017 13:46h

De momento saben escribir Revolver con V.

A favor 0 En contra 6 Denunciar

#1
12/04/2017 12:52h

PERO ESTOS CHAVALES QUE SABRAN DE LA III REPUBLICA SI SUS ABUELOS NO SABRIAN NADA DE LA II REPLUBLICA MAS VALE QUE SE DEDIQUEN A ESTUDIAR QUE NO REVUELBAN LA MORRALLA PASADA QUE LO UNICO QUE SE CREA ENFRENTAMIENTOS

A favor 0 En contra 8 Denunciar
Eloy Bermejo
Gramsciano nacido en tierras mañas, criado riojanamente en alfareñas y formado entre Palermo y Zaragoza, donde me doctoré en Historia del Arte y Arquitectura. Un día leí a un hombre italiano con el que intento ayudar, a través de sus enseñanzas, en la construcción de la hegemonía política. Cultura y educación a partes iguales. Siempre he creído que la indiferencia es el peso muerto de la Historia.
Archivo:
USO DE COOKIES

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte un mejorservicio, de acuerdo con tus hábitos de navegación. Si continuas navegando,consideramos que aceptas su uso. Puedes consultar nuestra Política de Cookies aquí