
En 1991 empezaba el proceso de desintegración de la ex Yugoslavia. Hoy muchos de los territorios de los Balcanes, la "puerta de Oriente" como los define el escritor italiano Paolo Rumiz, parecen apuntar hacia un futuro Europeo. Las condiciones impuestas por Bruselas parecen cumplirse por parte del Gobierno serbio, sobre todo en lo referente a sus compromisos con La Haya y al reconocimiento de Kosovo. Ahora bien, la adhesión o apego al movimiento europeo ha caído por debajo del 50% entre sus habitantes este último año.