| Agencias | 08/02/2012 |
El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha protagonizado este miércoles una intervención en el Congreso marcada por las malas noticias. A pesar de "amplia, profunda, útil y equilibrada" reforma laboral que se presentará el viernes, los datos sobre el empleo irán a peor, de la mano de los económicos.
La comparecencia del líder del Partido Popular ha servido también para que Alfredo Pérez se estrenara como líder de la oposición. Los dos se han acusado mutuamente de mentir durante la campaña electoral, pero a pesar de las expectativas, el debate no ha durado ni cuatro minutos (tienen cinco como máximo). Según Rubalcaba, la culpa de Rajoy reside en no haber admitido que iba a subir los impuestos, una acusación a la que el presidente ha contestado acusando a su vez al protavoz socialista de que el déficit público era mayor.
El presidente del Ejecutivo ha criticado que el Gobierno de Zapatero haya dicho hasta el final que se iban a cumplir los objetivos de déficit público cuando no era cierto, y ha colocado esa "mentira" como el "más importante de los problemas de confianza" hacia España. Rajoy ha asimismo ironizado sobre el discurso "de gran altura" del líder de la oposición, quien, ha bromeado, "dará mucha confianza" a los españoles.
Rubalcaba a su vez había reprochado a Rajoy que dijera durante toda la campaña que no iba a subir los impuestos cuando "sabía perfectamente" que sí iba a hacerlo. "Es muy buena cosa para garantizar la confianza empezar por lo contrario de lo que se dice en campaña", ha ironizado Rubalcaba, quien también ha bromeado sobre el "lío" que un día reconoció el propio Rajoy, que en su opinión está en los ministros que se contradicen o en el propio presidente augurando una huelga, lo que tampoco da la deseada confianza. "Tenga cuidado con los micrófonos, no vaya a ser que piensen los ciudadanos que sólo es sincero cuando no le escuchan", ha dicho el líder socialista.