| Agencias/Digital2 | 03/02/2012 |
Estos son algunos de los ejes que ha propuesto Luis de Guindos, convencido de que el proceso acabará con "un número suficiente de entidades, más sólidas, más saneadas y con un mejor gobierno corporativo". El plan, pretende devolver la confianza en el sistema financiero español y reactivar el crédito a familias y empresas.
Con esta reforma, según De Guindos, muchos ciudadanos se "beneficiarán" al considerar que el saneamiento rebajará el precio de la vivienda una vez que se haya hecho efectivo el ajuste de precios de los activos inmobiliarios en los balances de las entidades. Según explicaba de Guindos en una entrevista a TVE, los bancos y cajas "se están llenando" de activos inmobiliarios sobrevalorados y que tienen difícil o nula salida en el mercado, como el caso del suelo. Además, al estar tasados por encima del precio de mercado, se dificulta su venta. Por ello, se ha mostrado confiado en que al exigir provisionar estos pisos se ajustará su valor. Con ello, el precio de la vivienda, que según datos de Fomento ha bajado de media un 19% desde los máximos de 2007, descenderá "más".
Pero para que el precio pueda abaratarse, la banca tendrá que hacer una valoración más ajustada a mercado de los activos inmobiliarios que tiene en sus balances, en total 323.000 millones. Es decir, tendrán que dotar hasta un 80% el suelo (ahora la media se cuenta en un 31%), un 65% las promociones inmobiliarias en curso cuando ahora es del 27% y un 35% la vivienda terminada, situada actualmente en el 25%.
Para ayudar a la banca, los recursos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), aumentan de 9.000 a 15.000 millones y según el titular de Economía, “sí que podrían emplearse fondos públicos si fuera necesario” para la mejora de este fondo. Con esto, de Guindos persigue restablecer la confianza de los inversores, reactivar el flujo del crédito y que afloren todos los activos tóxicos ligados al ladrillo.
En cuanto a los bancos que deseen fusionarse, tendrán que presentar en cuatro meses un plan de viabilidad que incluya un compromiso de concesión de crédito. De esta forma, el plan de viabilidad de fusiones persigue que las entidades aumenten su tamaño en un 20% e incluir medidas de gobierno corporativo, así como de concesión de crédito.