La carrera electoral republicana sigue viva y no hay nada decidido a pesar de los altibajos de las últimas votaciones. Esta vez, Florida ha confirmado al favorito para enfrentarse a Barack Obama a finales de año. Mitt Romney gana en este estado con una diferencia abrumadora. Al 81% de votos escrutados, casi la mitad de los votantes le había respaldado. Mientras, Newt Gingrich ha recibido el 32%, 15 puntos por detrás. Ya a gran distancia han quedado el ex senador Rick Santorum, que obtiene el 13 % de los sufragios, y el congresista Ron Paul, que debe conformarse con el 7 %.
Romney, además, ha conseguido imponerse a su principal rival en todos los sectores de la población, aunque han sido los hispanos, las mujeres y los mayores de 50 años quienes han dado su respaldo mayoritario al candidato republicano. Sin embargo, Gingrich se ha impuesto al noroeste de Florida, donde reside el voto más conservador del partido republicano.
Con los datos en la mano, la proyección electoral de cara a las presidenciales vuelve a cambiar. La situación fue de victoria en las primarias de Carolina del Sur para el expresidente de la Cámara de Representantes, mientras que Romney se había impuesto en Nuevo Hampshire y ahora en Florida.
La agresividad dialéctica y también un mayor número de recursos económicos han favorecido al exgobernador Romney en su batalla por lanzarse a la carrera hacia la Casa Blanca. Quedan por votar estados, que podrían darle un disgusto, como Las Vegas, donde el Tea Party es fuerte. A continuación tendrá que hacer lo propio en Nevada, Colorado, Minesota y Misuri.
Tras Florida, Romney suma 84 representantes y Gingrich, 27. Paul tiene 8.