El Gobierno griego ha lanzado una campaña para evitar los problemas de desnutrición en algunos colegios del país, los que pertenecen a las zonas más castigadas por el paro y la crisis económica en una nación que está en la ruina. Para evitar problemas de alimentación entre estos escolares, a partir de la próxima semana, se repartirán cupones en 18 escuelas de los barrios populares de la región de Ática.
Pero, esta medida viene acompañada de las ayudas que se van a entregar a sus familias, las que viven en peores circunstancias a causa de la crisis. Los vales que se entregarán a los menores se podrán canjear por leche, galletas, cereales, fruta o bocadillos que podrán llevar al colegio.
La situación tampoco es fácil para el Gobierno, cuyo presupuesto se ha reducido notablemente y ha tenido que echar mano de ayudas de la iglesia o empresas privadas para costear estas ayudas necesarias en determinados casos en los que los niños acudían a las aulas sin apenas comer nada.