El riesgo de que finalmente se haga realidad el temor a
toda una generación perdida de jóvenes europeos es cada vez mayor a juzgar por los datos del desempleo y por el riesgo a una
profunda recesión en toda la zona euro, especialmente en países como España e Italia, que podrían caer en tasas de crecimiento negativo prolongado tanto en 2012 como en 2013.
Los pronósticos preocupan a las autoridades europeos, que no hasta ahora no han conseguido detener la sangría del paro.
Sólo Holanda y Alemania mantienen a rajatabla su número de desempleados y sitúan esta tasa en un 8%. Nada tiene que ver con los datos de otros países, como
España, donde roza el 49,5% o Grecia, con el 46,6%. También es elevada en Italia con un 30%, y similar en Portugal, con un 30,7%.
En este contexto, viaja el presidente del Gobierno español,
Mariano Rajoy, para entrevistarse con sus colegas europeos. En la agenda del jefe del Ejecutivo,
se planteará un mejor uso de los fondos europeos de modo que se generalice el modelo austríaco, que el PP viene poniendo ejemplo, así como limitar las ayudas a las entidades bancarias que hasta la fecha hayan recibido ayudas.
Por otro lado, los socios europeos van a poner sobre la mesas medidas comunes contra el desempleo juvenil. Una de las más importantes sería
la creación de un primer contrato de trabajo justo al terminar los estudios. Dicha
primera experiencia laboral consistiría en una buena oferta de empleo o, como alternativa, ofrecer la posibilidad real de continuar sus estudios o formación o bien un aprendizaje. El Fondo Social de Empleo (FSE) dispone de 22.000 millones de euros para destinarlos a promover el trabajo entre los jóvenes.
Hasta ahora, las propuestas formuladas no han gustado o no han tenido la respuesta esperada, de modo que se espera arrancar de Bruselas un acuerdo que mantenga el rigor y estimule el presupuestos sin grandes recursos. La situación económica y social ha llegado a tal punto que el malestar se plasmará este lunes en
la primera huelga general que paraliza Bélgica, corazón de Europa, desde 1983.Entretanto,
los líderes de los 17 países del euros debatirán sobre disciplina fiscal y el compromiso de no superar el déficit establecido para no comprometer la recuperación económica en el ámbito de la moneda común.