La plataforma 'Solidarios con Garzón ' ha convocado esta mañana una concentración frente al Supremo a las 10:00 horas de la mañana para
apoyar al juicio de Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo. Entre los convocados estaba el coordinador general de IU, Cayo Lara, y el diputado de esta formación Gaspar Llamazares. A las puertas del Supremo se han podido escuchar gritos y aplausos de apoyo como: 'Tenemos memoria, queremos justicia' o 'Hay que juzgar al franquismo criminal'.
Igualmente han acudido representantes de la
Comisión Internacional de Juristas, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que en las vísperas del juicio ya anunciaron que vigilarían el desarrollo del segundo juicio abierto a Garzón, a quien consideran responsable de que España sea pionera en jurisdicción universal. Entre los manifestantes, también estaban miembros de la
plataforma Afectados Clínicas de Toda España de la causa de los 'niños robados', que han querido mostrar su 'apoyo incondicional' al juez.
Y dentro del Tribunal Supremo, el abogado de Garzón,
Gonzalo Martínez-Fresneda, ha pedido que anule todas las actuaciones que han llevado al juez al banquillo por querer investigar
los crímenes del franquismo , porque, a su parecer, han vulnerado la legalidad y porque la acusación popular carece de legitimidad.
En su exposición durante la primera sesión del juicio por el delito de prevaricación, donde la acusación popular es Manos Limpias y Libertad e Identidad, Martínez-Fresneda ha denunciado las "irregularidades" cometidas durante la instrucción que, a su juicio, han tenido un efecto "devastador" para su cliente. Ha reclamado al Tribunal que declare la falta de legitimidad de Manos Limpias para acusar a Garzón amparándose en la llamada ‘doctrina Botín’.
La doctrina con el nombre del popular banquero, impide que un acusado sea condenado por acusación popular, como ocurre en este caso, y no acusa la particular ni la Fiscalía. Respecto a la instrucción, ha considerado que el magistrado del TS Luciano Varela, instructor de la causa abierta tras la querella inicial de Manos Limpias, "vulneró normas esenciales del procedimiento, tomó partido y perdió su imparcialidad".
Martínez-Fresneda ha recordado que Varela optó por dar una
"segunda oportunidad" a las acusaciones al encontrar defectos en sus escritos de acusación y cómo, en el caso de Manos Limpias, llegó a sugerir la forma en la que debía corregir esos errores, al explicar al sindicato que debía precisar la calificación del delito de prevaricación incluyendo el término "a sabiendas".
Además, el letrado pide que se acepten como testigos a varios juristas españoles y extranjeros que defienden las mismas tesis que Garzón para que valore "si sus opiniones son razonadas o son pamemas". Por su parte, el abogado de Manos Limpias, Joaquín Ruiz Infante, se ha opuesto a las peticiones de la defensa y ha defendido la legitimidad de la acción popular para acusar cuando se perjudiquen intereses generales.