Nada más conocerse la noticia de la muerte de disidente cubano Wilman Villar en un hospital de Santiago de Cuba, han llegado las primeras informaciones vía Twittter de protestas espontáneas por la situación en la que ha fallecido el miembro del grupo Unión Patriótica, que había ingresado en prisión en noviembre de 2011, fecha en la que decidió iniciar una huelga de hambre para dar repercusión a un hecho común entre la disidencia cubana de la isla.
El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), era padre de dos niñas y ha muerto a la edad de 31 años entre las acusaciones de miembros de la oposición cubana que han tildado de "asesino" a Raúl Castro tras conocerse la noticia en la madrugada española.
Villar había sido detenido en una marcha pacífica por la defensa de los derechos humanos en Cuba el pasado 14 de noviembre. La protesta recorría las calles de la localidad del este isleño conocida como Contramaestre. Acto seguido se desarrolló un juicio que gran parte de la disidencia cubana opina que fue injusto y en el que no se juzgó a Villar por la protesta sino por otros motivos ajenos. Finalmente, el disidente y miembro de Unión Patriótica fue encarcelado por desacato y atentado a la autoridad en la prisión de Aguadores donde inició la huelga de hambre.
La salud de Villar se ha ido deteriorando paulatinamente desde el mes de noviembre hasta que el pasado viernes tuvo que ser ingresado en el centro Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba. Allí ha fallecido de una sepsis generalizada y una neumonía.
Los compañeros de disidencia por los derechos humanos atribuyen al Gobierno de Cuba la responsabilidad moral, política y jurídica de la muerte del disidente, la misma que la de Orlando Zapata en febrero de 2010.