Más de 60.000 personas ya han mostrado su indignación y han expresado sus quejas por los recortes del Gobierno,
un tijeretazo que afectará especialmente a la inversión en ciencia y en tecnología, cuya investigación pierde 600 millones de euros.
La alarma que han lanzado los científicos ha tenido eco en las redes sociales, donde se ha creado un movimiento social en apoyo por la creación de una casilla en la declaración de la renta que quienes lo deseen aporten un 0,7% de los impuestos a la investigación.
Los ciudadanos remitirán esta propuesta al Ministerio de Hacienda, cuyo titular, Cristóbal Montoro,
defendió el tijeretazo del Gobierno el pasado miércoles en sede parlamentaria.
La idea partió del científico Francisco J. Hernández, que ha conseguido esas 60.000 firmas
a través de la web Actuable.es en apenas 48 horas, una cifra que ha seguido en aumento en las últimas horas. Este sitio activista en Internet ha recogido el guante y ha sido el artífice de la petición pública de ayuda para salvar el campo científico español de los recortes y así evitar la constante fuga de cerebros a otros países.
Además, la iniciativa de este físico de Soria, de apenas 26 años, investigador en el Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, también ha servido para generar un debate en torno a la posibilidad de que se abran las puertas de un IRPF a un campo sin vallas si finalmente Hacienda aceptara esta proposición.
También hay quienes no ven con muy buenos ojos esta iniciativa solidaria porque consideran que la ciencia no puede alimentarse de limosnas, en consonancia con
la petición que también hacía la revista Nature en uno de sus editoriales. Ahí solicitaba a los gobiernos de España, Italia y Grecia que invirtieran y mantuvieran la partida presupuestaria en I+D+i.