La comunidad senegalesa y gitana de Cataluña han condenado públicamente
el crimen del joven senegalés en el barrio del Besòs, han exigido juntos justicia, han rechazado que se opte por la venganza y han reivindicado la convivencia y la cohesión social en Barcelona.
En medio de una gran expectación y tensión tras el asesinato, representantes de entidades de senegaleses y de gitanos, así como de las
plataformas vecinales y de
otras entidades de inmigrantes , han escenificado sus buenos propósitos en una rueda de prensa conjunta en la que han calificado
de hecho puntual el crimen del Besòs, donde un joven senegalés murió el pasado día 3 tras recibir un disparo efectuado por un joven gitano.
El presidente de la coordinadora de senegaleses de Cataluña,
Amadou Boka Sam, ha asegurado que no buscan venganza, sino que se haga justicia, y ha avanzado que su prioridad es seguir trabajando
"para la construcción de una sociedad cohesionada, donde cualquier persona, venga de donde venga, tenga cabida".
Boka Sam ha destacado la importancia
de la labor de pacificación que están haciendo los mediadores y las entidades de senegaleses y gitanos, que han evitado que se haya "desmadrado" la situación y que la tensión haya alcanzado "niveles que no son buenos para nadie". Boka Sam ha hecho votos para que
nada perturbe la calma que se ha recuperado en la zona y ha expresado su deseo de que ninguna persona a título individual opte por actitudes de revancha.
Por su parte,
el presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGiC), José Santos Oliva, ha mostrado su condolencia a la comunidad senegalesa por la muerte del joven, ha pedido que no se
criminalice a los gitanos por la actuación individual de una persona y ha abogado por crear
una plataforma de las entidades para potenciar la convivencia "en una Cataluña que es multicultural".
Según Santos Oliva, la plataforma que plantea debería incidir en potenciar la "buena convivencia" entre distintas comunidades y luchar, como principal objetivo, contra la
xenofobia y el racismo, como hace la propia Federación de Entidades Gitanas. "Hay cosas que pasan y no tendrían que haber pasado", ha sentenciado Santos, que ha enfatizado que el crimen fue un "hecho puntual" que lamentan "profundamente", pero que no obedece a un enfrentamiento entre comunidades.
En la misma línea,
el presidente de la Asociación de Vecinos de El Besòs,
Félix Rodríguez, ha calificado de "suceso puntual" el crimen y ha insistido que los senegaleses, los pakistaníes o los latinos que en los últimos años han ido a vivir al barrio barcelonés tienen los mismos derechos y deberes que sus primeros ocupantes, que llegaron hace medio siglo, en su mayoría, procedentes de otros puntos de España.
En un
manifiesto unitario firmado por todos los comparecientes, las entidades senegalesas y gitanas y las asociaciones de vecinos muestran su condena del crimen, subrayan que en el barrio del Besòs "no existe ni confrontación ni enfrentamiento entre vecinos por su origen étnico" y exigen a las autoridades que depuren responsabilidades. Como muestra de apoyo al manifiesto y a la unidad entre ambas comunidades, a la rueda de prensa han asistido una representante del consulado de Senegal, así como miembros de otras plataformas vecinales, gitanas y de inmigrantes, como senegaleses y pakistaníes.