2011 pasará al recuerdo como el año de los grandes titulares y de la información frenética, de la crisis económica, el cambio social y político. 365 días convulsos, de los que
Science ha rescatado los grandes hallazgos para colocarlos en cabeza de los descubrimientos más destacados de estos doce meses.
El primero de todos es el tratamiento con medicamentos antiretrovirales que
reduce en un 96% la probabilidad de transmisión del virus del VIH de personas a sus parejas. Es el avance científico más importante de este año por lo que implica en tanto que puede
frenar en seco la expansión de la enfermedad por el mundo, así como de mejorar el estado de las personas con VIH. Para esta revista científica es un descubrimiento sin parangón que merece el primero de los lugares porque, como reconocen sus descubridores, el propio tratamiento "se ha convertido en prevención".
El anuncio del hallazgo se ha precipitado, porque no debía de haber sido hasta 2015 cuando se dieran a conocer
los resultados del estudio, bautizado como HPTN 052, que comenzó en 2007 y que
implicó a 1.763 parejas heterosexuales, uno de cuyos miembros estaba infectado con VIH. Todas estas personas procedían de Brasil, India, Tailandia, Estados Unidos, Botswana, Kenia. Malawi, Suráfrica y Zimbabue.
El experimento distribuyó antirretrovirales a la mitad de las personas con carácter inmediato, mientras que retrasó la medicación en el resto hasta que hubiera descendido el recuento de células CD4 del sistema inmune al nivel de 250 por mililitro de sangre.
Los resultados han sido tan contundentes y han llegado con tanta celeridad que los expertos no han esperado a 2015 para presentar estos resultados, que se conocieron el pasado verano, y en los que se constata que del total de 28 personas, solo una era del grupo que había probado los antirretrovirales desde el principio.
Con los datos sobre la mesa, que no han sorprendido a algunos de los científicos que ya habían vislumbrado este resultado, lo que más ha llamado la atención es la contundencia con la que este tratamiento aumenta la protección. Sin embargo,
ahora queda todo un largo camino por recorrer, porque la situación social y económica no es la misma en todos los países. Si bien es cierto, en los más avanzados podría erradicarse el contagio del VIH con este tipo de tratamiento. En otras regiones del mundo que no tienen este acceso a los antirretrovirales la solución pasa por esferas más altas para mejorar la calidad de vida y la salud de los que están infectados.
Este hallazgo no ha sido el único. La lista contempla la misión Hayebusa por las muestras de polvo de asteroide recogidas este 2011, el descubrimiento de variantes de ADN heredados de humanos arcaicos o el de la proteína PSII, que podría dar origen a una nueva fuente energética.