Tráfico inicia este lunes y a lo largo de toda la semana una campaña de sensibilización sobre los riesgos del alcohol al volante. El peligro que entraña beber, en especial en estos días de celebraciones prenavideñas, se plasma en una campaña de intensificación de controles para evitar que los conductores se pongan al volante después de haber bebido.
La campaña que acaba de comenzar se integra en el calendario anual de actuaciones de la DGT y es el sexto año que en ella participa la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos (ASPAYM) que lucha por la prevención de lesiones medulares en accidentes de tráfico.
La DGT, además, quiere llamar la atención sobre los múltiples riesgos que conlleva la ingesta de alcohol: problemas de visión, somnolencia, pérdida del control, excitabilidad y problemas de coordinación o aumento del tiempo de reacción ante un riesgo o peligro imprevisto en la carretera.
Todas estas circunstancias llegan a multiplicar por nueve los riesgos de sufrir un accidente de tráfico al volante. Por eso, la DGT enmarca en este mes de diciembre esta campaña de acción contra la alcoholemia, puesto que se multiplican las salidas a comidas y cenas con motivo de la Navidad, en las que los brindis y el alcohol forman parte de la celebración.