| Agencias | 14/11/2011 |
El juicio para esclarecer las circunstancias de la muerte y desaparición del cadáver de Marta del Castillo continúan este lunes en Sevilla. En la sesión que arranca la nueva semana declararán los padres del menor implicado, el Cuco, íntimo amigo de Samuel Benítez y de Miguel Carcaño. El primero de estos dos trabajaba en el negocio regentado por los padres del menor y forjó una relación de extrema confianza, lo que contribuyó a crear un vínculo fuerte entre el Cuco y Benítez, que ya declaró hace unas semanas.
Junto a los padres del Cuco, cuya madre fue entrevistada en el programa de Telecinco, La Noria, pasarán por la Audiencia de Sevilla los vecinos de León XIII , la calle en la que se ubica el inmueble donde se escenificó la muerte de Marta del Castillo. Allí pasó las últimas horas de su vida. Fue a casa de Miguel Carcaño donde se dirigió la noche de su desaparición. Varios vecinos que vieron al joven esa noche acuden a la Audiencia de Sevilla junto a Rosalía y Ángel, padres del menor condenado por encubrir el crimen de la adolescente.
La policía científica investigó la escena del crimen, donde no quedó duda de que Marta había sido asesinada. Hallaron adn de la adolescente, pero también de Carcaño, Benítez y El Cuco. Sin embargo, la silla de ruedas de la difunta madre de Miguel vuelve a ser una de las piezas claves de la investigación. Hubo vecinos que vieron aquella silla en la madrugada del 25 de enero, en torno a la 01:30, en la que cargaban un bulto, con lo que habría podido ser utilizada para trasladar su cuerpo.
También declaran esta semana cuatro vecinos de la familia Del Castillo , que aseguran que vieron a Marta en el portal y a un joven, que podría ser Carcaño cerca de las nueve de la noche. Él la esperaba en su moto a unas metros de la vivienda familiar para trasladarla hasta su domicilio, una versión que coincide con la ofrecida por el joven y con las últimas palabras que la adolescente dirigió a sus padres para justificar su salida de casa. Además, también declarará quien era la mejor amiga de Marta del Castillo, Alejandra, quien conocía la relación que existía entre ella y los tres jóvenes implicados.