Era la gran oportunidad para Rick Perry, que aspiraba a convertirse en uno de los aspirantes republicanos a pelear por la Casa Blanca en las primarias de su partido para salir elegido candidato frente a un Obama debilitado por la alta tasa de desempleo y el miedo al contagio de la crisis europea a EEUU. Pero, un lapsus le ha jugado una mala pasada en un debate a la americana, donde a diferencia de los 'cara a cara' españoles nada viene establecido de antemano.
Se debatían las cuentas públicas de EEUU y el moderador, ávido de reflejos, interrogaba al gobernador de Texas para conocer cuál sería su apuesta si tuviera bajo su responsabilidad la cuadratura de los presupuestos de 2020. Era una pregunta que de antemano parecía controlar el candidato Rick Perry, a quien favorecían las encuestas después de conocerse el escándalo sexual de otro aspirante republicano, Herman Cain. Pero, justo en el momento en que se disponía a dar la respuesta, Perry titubea: “Se lo diré. Hay tres departamentos que suprimiré en cuanto sea elegido: Comercio, Educación y... ¿cuál es el tercero? Veamos... OK... Comercio, Educación y...”.
Fue uno de sus contrincantes, el congresista Ron Paul, quien tuvo que echarle una mano y le apuntó si lo que pretendía era decir que Medio Ambiente era la tercera partida de la que se recortarían presupuestos. Ante el silencio prolongado del gobernador, entra en juego la astucia del moderador que le indica nuevamente si habla de "la Agencia de Medio Ambiente", a lo que él responde: “¿De verdad está usted hablando de la Agencia de Medio Ambiente?”. “No”, reconoció Perry, “el tercer organismo que suprimiría es... Yo suprimiría Educación, Comercio y... Veamos... No puedo. El tercero no puedo decirlo... Lo siento".
A los 15 minutos consiguió recordar que lo que realmente tenía que decir era su apuesta por suprimir el Departamento de Energía. El lapsus, que se hizo pronto con el control en las redes sociales, ha supuesto un error fatal para el candidato, cuando a un año de los comicios estadounidense y con los demócratas en tela de juicio por la gestión de la crisis, un candidato moderado por los republicanos podría alcanzar la Casa Blanca cuatro años después. Uno de esos moderados e Mitt Romney, cuyo discurso no agradaba por su templanza a todo el ala derecha del electorado de EEUU. A pesar de las reticencias, sigue siendo el mejor posicionado en la carrera presidencial junto al conservador Cain, a pesar del escándalo sexual en el que está envuelto.
Las primarias republicanas arrancarán el próximo 3 de enero en el estado de Iowa y echarán mano de la economía y del paro para azuzar a Obama, a quien la crisis en el arco mediterráneo europeo empieza a afectar en clave interna.