16 incendios permanecen activos en Galicia.
Nunca antes se había dado esta circunstancia entrados en pleno otoño. Ni siquiera en verano la situación fue alcanzó a ser tan grave como esta semana, en que
dos de los incendios son de grandes dimensiones, alimentados por el calor y la falta de precipitaciones. Uno de ellos es el de Manzaneda, de 1.800 hectáreas, y otro, el de Lobios, de 1.000.
Los incendios que afectan al área de Manzaneda se han extendido a los municipios limítrofes de Chandreza de Queixa y Vilarino de Conso, sin embargo la Consellería de Medio Rural ha informado de que no consta que el fuego amenace, de momento, al parque natural.
Quince helicópteros y nueve aviones se han desplazado a Ourense para sofocar las llamas. También trabajan en el segundo incendio, en dimensión, el de Lobios, que comenzó en Portugal y ha cruzado la frontera después de quemar miles de hectáreas. Además, el viento aviva el fuego, difícil de controlar por las características del terreno pedregoso y de gran pendiente.
Seis helicópteros y cuatro aviones siguen trabajando en acabar con el incendio.Asimismo, permanecen activos otros fuegos, como el de Maceda, que ha calcinado 800 hectáreas.
El resto son incendios menores, pero también preocupan si persisten las altas temperaturas. Medio Rural ha informado de que siguen activos los de Baltar (20 hectáreas); Teixeira (20); Melón (40); Padrenda (20); Esgos (150); Montederramo (200); y otro en el ayuntamiento de Maceda (250).
Este mediodía también permanecía activo, pero cercano a su estabilización, un incendio en Riós que quemó 200 hectáreas. En la misma situación se encuentran los de Viana do Bolo (400 hectáreas); A Gudiña (150); Avión (228) y A Peroxa (300).
Por otra parte, se consideran extinguidos cuatro incendios en la provincia de Lugo, en Palas de Rei, donde se quemaron 50 hectáreas; Carballedo (20); Vilalba (250) y Monforte de Lemos (50).