| Agencias | 14/09/2011 |
El Pleno del Congreso aprobó en la tarde de este martes una moción de respaldo al modelo educativo del catalán, con mención expresa de apoyo a la inmersión lingüística y a su uso como lengua vehicular. Ha sido aprobada precisamente en el momento en el que está pendiente de ejecutar un auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que obliga a la Generalitat a cambiar ese modelo educativo para conseguir que la sentencia se haga realidad.
El texto fue apoyado (con 192 votos a favor, 148 en contra y una abstención) por todos los grupos parlamentarios, salvo el PP y UPyD, y partía de una moción de ERC sobre la que pactaron una enmienda transaccional el PSOE, CiU e Iniciativa per Catalunya. “El Congreso manifiesta su apoyo al modelo lingüístico vigente en el sistema educativo catalán”, al “derecho a recibir la educación en catalán”, “a que se utilice normalmente el catalán como lengua vehicular y de aprendizaje” y “a la inmersión lingüística como recurso pedagógico”, asegura la moción aprobada.
Es verdad que el texto habla también de la “garantía del conocimiento con suficiencia oral y escrita del catalán y el castellano al finalizar la educación obligatoria” y del derecho de los castellanoparlantes que se incorporen al sistema educativo a gozar “del derecho a recibir un apoyo especial si así lo requieren”. Pero el contexto es el de resistencia del Gobierno catalán y los partidos nacionalistas a cumplir la resolución judicial o, en todo caso, su voluntad de recurrirlo.
Y, por eso, el texto aprobado suena a respaldo a la Generalitat en su pulso contra el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Este tribunal determinó, tras la denuncia de varios padres, que la Generalitat debía cumplir la sentencia del Tribunal Supremo que equipara el castellano “como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto al catalán”. El TSJC ha dado cinco días a estos padres para que presenten otro recurso.
De hecho, la moción termina instando al Gobierno a “defender el modelo lingüístico vigente en el sistema educativo catalán en el marco de la legislación vigente”. Se invoca el Estatuto de Cataluña y la jurisprudencia reiterada del Tribunal Constitucional.
Derecho a recibir educación en catalán
El texto defendido por los demás grupos destaca el derecho a recibir educación en catalán para lograr un conocimiento suficiente de esa lengua tanto oral como escrita equiparable al conocimiento del castellano al terminar la educación obligatoria. Establece también el "derecho del alumnado catalán a no ser segregado en centros ni en grupos distinos" por el uso de su lengua habitual y pide "apoyo especial" para los alumnos castellanoparlantes que se incorporen tardíamente al sistema educativo.
Finalmente, la enmienda se declara a favor de "lo dicho reiteradamente por el Tribunal Constitucional" en el sentido de que el catalán sea el "centro de gravedad" en la escuela catalana, sin exclusión del castellano, de forma que se garantice su conocimiento y uso en Cataluña.
El debate
En defensa de la iniciativa, el portavoz de ERC, Joan Ridao, denunció que hay quien quiere "quebrar" un modelo de convivencia forjada con el sudor de muchas generaciones. La socialista Meritxel Batet destacó el éxito de ese modelo lingüístico y reclamó a los partidos que no "ideologicen" un debate que no es problemático en Cataluña.
Como muestra de ese éxito, el portavoz de CiU, Jordi Xuclà explicó que Batet y él fueron escolarizados con el catalán como única lengua vehicular y tienen "pleno dominio" de ambas lenguas En nombre del PNV, Aitor Esteban denunció que "de tiempo en tiempo" alguien desde el poder ejecutivo o el judicial "se dedica a crear problemas donde no los hay", con "fijación" en algunos asuntos.
Más allá de la discrepancia sobre el procedimiento de presentación de la enmienda, Dolors Montserrat pidió a los partidos que no se pierdan en debates "estériles y a destiempo" que son meras "cortinas de humo" para relegar los verdaderos problemas de un país "al borde de la intervención".
Catalán como lengua oficial en la Unión Europea
Los socialistas respaldaron la enmienda presentada a esta moción pero discreparon de una proposición no de ley debatida justo antes a propuesta de CiU y que instaba al Gobierno a aprovechar la revisión de tratados comunitarios que se abordará con la adhesión de Croacia a la Unión Europea para defender la oficialidad del catalán y de las demás lenguas cooficiales en España ante las instituciones comunitarias.
El diputado de CiU Jordi Xuclà argumentó para defender su iniciativa que en la Unión Europea hay catorce lenguas reconocidas como oficiales que se hablan menos que el catalán, y emplazó por ello al Congreso a expresar con todas las consecuencias el carácter "plurilingüe, pluricultural y plurinacional" de España.
La iniciativa original contó con el respaldo de ICV, BNG y del PNV, cuyo portavoz, Aitor Esteban, convencido de que ni siquiera el castellano pervivirá como lengua de trabajo de las instituciones europeas, pero sería "correcto" que las actividades y las publicaciones puedan hacerse en todas las lenguas que sean oficiales en un Estado, en este caso España. En nombre de ERC, Joan Ridao subrayó que la propia comisaria europea dijo que la declaración de oficialidad de las lenguas depende de los estados y, por tanto, si el catalán no lo es es "porque España no quiere".