Rss
RSS
 

JMJ 2011

Miles de peregrinos esperan a Benedicto XVI

Anualmente, el día del Domingo de Ramos, el concepto de la JMJ se pone en práctica en cada diócesis del mundo, pero cada dos o tres años se realiza un gran encuentro internacional realizado en una ciudad sede para reunir a todos los jóvenes católicos del mundo. Este año toca en Madrid, donde un gran número de jóvenes y no tan jóvenes han tomado las calles de la ciudad para vivir la fe católica.

redaccion@madrid2noticias.com | 18/08/2011

Desde el inicio de esta semana, los madrileños se han visto desbordados por miles de jóvenes de todo el mundo que visten camisetas oficiales, que cantan alegremente por las calles y transportes de Madrid y que portan banderas de ciudades europeas y de otros de países lejanos como Australia, Canadá, Ecuador, Colombia… ¿Quiénes son? Son los jóvenes del Papa. El concepto que un día originó Juan Pablo II para incentivar la participación de los jóvenes en la Iglesia, estos días ha experimentado un gran éxito en Madrid reuniendo a más de 1.000.000 de católicos y consiguiendo que más de 1.000 medios se hayan acreditado para cubrir el evento a nivel mundial.

Pero no todo es tan fácil como parece para los peregrinos que han decido acercarse a Madrid. Además del calor y las largas caminatas para recorrer la ciudad y acercarse a los más de 300 eventos que se realizarán estos días, los peregrinos son muy madrugadores y su día comienza para muchos de ellos sobre las 7 de la mañana.

En la parroquia de Santa María del Pozo duermen estos días en el suelo 60 personas procedentes de Chile, El Salvador, EEUU, Perú y México. Evelin Cortés, de 25 años es una de las jóvenes que se ha acercado a Madrid y que viene desde Chile junto con su hermana y un grupo joven de entre 14 y 35 años. Alojada en dicha parroquia, lleva más de una semana en la ciudad y se quedará hasta el 24 de agosto. Desde bien entrada la mañana lleva recorriendo Madrid y se ha encontrado muy bien acogida: “la verdad es que la gente es muy amable. Animo a que los jóvenes se motiven, porque es divertido y sirve para culturizarse, ver las diferencias entre países y conocer que los jóvenes cristianos no estamos solos en el mundo” afirma Evelin. Por supuesto, entiende las molestias que ha podido ocasionar la concentración con el corte de algunas zonas de la ciudad: “la gente está en su derecho, somos 3 o 4 millones de personas extra en la capital y para algunos puede ser incómodo”. “Lo peor es el calor, en Chile tenemos 32º como mucho y además allí ahora es invierno, así que el contraste al llegar aquí a Madrid ha sido muy grande. Además, compartir ducha con 60 personas no es una tarea fácil”, afirma Valeria Maita, otra compatriota joven chilena.

Para los madrileños, hay opiniones para todos los gustos, algunos se quejan de las masificaciones y las zonas cortadas. Para María Ángeles Esteso de la Peña, natural de Madrid, el “ambiente es muy bonito”. Se muestra encantada con el encuentro aunque afirma que “vocean mucho”. Ella no ha encontrado mucho problema aunque sí afirma que encuentra el transporte público algo masificado. En cuanto a los turistas que se encuentran en Madrid ajenos al encuentro, algunos ven en esto otro tipo de turismo diferente y otros como Michael, de 22 años natural de Rusia y que vive en Berlín, ven en este encuentro algo extraño ya que “en Rusia no hay tantos jóvenes católicos y no se hace este tipo de encuentros tan masivos”, afirma.

Al hablar de los vendedores, unos hacen su agosto como los de los grandes comercios y las tiendas de camisetas de deportes y otros, como los de las tiendas de alimentación se quejan de que apenas venden nada. “Los chavales compran poco, comparten las bebidas y a la hora de comer ya tienen sus tickets de comida asignados”, comenta una vendedora de un puesto de bebidas de Gran Vía.

Pero, el encuentro no solo recoge a peregrinos jóvenes, los hay también mayores, como es el caso de Adriana Galvis Guzmán de 45 años. Ella y 14 personas más han venido desde Bogotá (Colombia) para vivir estas jornadas. Llevan ya una semana y se quedarán hasta el último día, el 21 de agosto. “Estamos desbordados, esto tiene que cambiar. Hay muchos corazones dispuestos y mucha alegría en Jesús”, afirma Adriana al hablar de la JMJ. “Yo recomiendo que vivan la experiencia, cada vez es diferente y que vivan el país”, ha recomendado Adriana, que se encuentra acogida en el Colegio Chamberí de los Maristas.

De momento, los peregrinos de la JMJ disfrutan de las actividades que ofrece la ciudad como museos o conciertos, catequesis en sus parroquias e intentan adaptarse a las altas temperaturas para coger fuerzas de cara a los eventos importantes que se avecinan esta semana, como son la ceremonia de bienvenida al Papa, el Vía Crucis (con pasos de Semana Santa de gran valor artístico y devocional venidos de toda España), la vigilia en el Aeródromo de Cuatro Vientos o la ceremonia de clausura.

 
Envíanos tu email y te mantendremos informado