| redaccion@madrid2noticias.com | 18/08/2011 |
A las 19.45 de este miércoles, ente Antón Martín y Tirso de Molina no cabía ni un alfiler. Convocados por Europa Laica, Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) y Redes Cristianas, miles de ciudadanos llenaban lo que era una parte del recorrido de la marcha laica, organizada en contra del excesivo gasto público previsto para la visita del Papa a Madrid. Carteles, pancartas, coros y un ambiente pacífico dominaban la manifestación, encabezada por una pancarta que no dejaba dudas sobre el carácter de la concentración: 'De mis impuestos al papa cero'.
La convocatoria destacaba en sus lemas su "anticlericalismo": 'en dios creo, en el papa no', se leía en una pegatina distribuida por los convocantes. Mar, católica de ojos claros y mirada firme, representante en España de la red 'Católicas por el derecho a decidir', aseguraba a Madrid2noticias que "Vivimos en un estado laico, que tiene que garantizar las libertades religiosas o no religiosas de todos los ciudadanos". Por esto ella se ha sentido "invadida" por las multitudes de "fanáticos que han venido a ver el Papa". "Como si se tratara de un grupo de música rock, su devoción se deba a la histeria colectiva", afirma, preguntando por cuál razón no se haya destinado "el dinero a países pobres, como Somalia ahora mismo".
El tema del gasto ha sido el más debatido y coreado entre los manifestantes, pero no el único. En su camino hacia la Puerta del Sol, que seguía el recorrido pactado con la Delegación del Gobierno, los manifestantes coreaban consignas como "A Somalia, el dinero a Somalia" o también "yo he venido con el metrobus", ironizando sobre el pase de transporte de diez euros concedido a todos los peregrinos que han acudido a la capital.
Más allá de cuestiones económicas, la ética impregnaba las conversaciones de los manifestantes. "Que la gente adore al papa o a su religión está muy bien", nos comenta María, teóloga, "pero que está claro que se trata de una religión institucionalizada". Esta manifestante aseguraba que el mismo hecho de la excomunión por aborto es testimonio de una religión "obsoleta":"el mismo derecho canónico, por ejemplo, justifica el aborto en caso de que se ponga en riesgo la vida del niño o de la madre", asegura. En esta misma línea, una pancarta citaba al Evangelio: "Padre perdónales, no saben lo que hacen".
Sol, "nuestra plaza"
Mientras los manifestantes daban vida a un único bloque entre Tirso de Molina y Sol, la cabeza de la marcha llegaba al kilómetro cero madrileño. Allí, en el medio del recorrido establecido para la marcha laica, una cuarentena de 'peregrinos' esperaban a la marcha. "Estoy aquí para que estos entiendan que no pueden insultar a nuestro Santo Padre", nos comentaba un 'papista' italiano tras encarare con un grupo de manifestantes.
La tensión subía de manera inevitable, y laicos y juventudes del papa llegaban a enfrentarse verbalmente en el centro de la Puerta del Sol. Los antidisturbios creaban tímidos cordones, sin poder establecer donde acababan los dos bandos, ya mezclados entre sí. Y si y en un principio el choque entre los dos grupos era verbal, en menos de diez minutos se hacía físico. Los antidisturbios, esta vez sin dudar, creaban un cordón para separar los dos bandos.
Después de momentos de insultos y empujones entre laicos y 'peregrinos', la marcha laica ha retomaba su camino hacia la plaza de Antón Martín. Sin embargo, a las 22 horas, este periódico podía comprobar la presencia de centenares de personas en Tirso de Molina, mientras, según informa el diario El País, en la Puerta del Sol seguían concentrados "cientos de manifestantes".
Tras la primera detención de un joven "por haber intentado pasar detrás del cordón", según nos informaban fuentes policiales, poco antes de las 23 las fuerzas de seguridad cargaban contra los concentrados en Sol, llevando a ocho el número de manifestantes detenidos. Alrededor de la 01.00, este medio ha podido comprobar que, poco a poco, volvía la calma en la Puerta del Sol, aunque una decena de furgonetas de la Policía seguía presidiendo la zona.