Ya ha comenzado la gran cita de los jóvenes católicos con el Papa Benedicto XVI. A las 20:00 del martes con un mosaico multicolor de banderas internacionales y con un calor asfixiante, cercano a los 40 grados, Rouco inició una misa animando a toda la juventud a aceptar el reto de "la nueva evangelización" en un mundo marcado por un "rampante relativismo espiritual y moral".
En la homilia celebrada ante miles de personas, de las que 170 han sido atendidas por golpes de calor, guardó un momento de recuerdo al antecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, que no en vano en el final de sus días visitó Madrid y se dio un baño de masas entre miles de jóvenes, que acudieron a su encuentro en Cuatro Vientos (Madrid).
Rouco, que no hizo alusiones al Gobierno, dio la bienvenida a la JMJ presentando España como "un viejo país formado por una comunidad de pueblos cuya seña de identidad histórica, de su cultura y de su modo de ser es la fe cristiana". Por su parte, los jóvenes no fallaron a la cita, abarrotando la plaza de Cibeles, Alcalá y los laterales del Prado hasta Colón. Muchos de ellos de pie y otros, los más afortunados, sentados en parterres y siguiendo la misa por pantallas gigantes.
Además, Rouco animó a los jóvenes a que hagan suyo el lema de la JMJ: "arraigados y edificados en Cristo, firmes con la fe". En un apartado junto al altar, más de un centenar de voluntarios de la Orden de Malta y la Hospitalidad de Lourdes se afanaba por proteger del sol y refrescar a unos 600 discapacitados. Lourdes Fernández Monasterio y Patricia Peiró, ambas de la Hospitalidad de Lourdes, han coincidido en subrayar que no sólo participaban en la JMJ "para renovar la fe y por un mensaje de esperanza", sino también para "sentirse fuertes con tanto joven católico".
"Y para que se nos oiga también a nosotros, ya está bien de que siempre griten los mismos", reconocía Peiró. Un poco más allá, un grupo de 520 peregrinos llegados de Angola esperaban "recargar las pilas de la fe y renovar nuestro compromiso con Cristo Jesús", explicó Elsa Montenegro Manuel, coordinadora del grupo y magistrada provincial de Luanda.
Ésta era tan solo la primera cita con la fe católica, porque el gran días erá el jueves con la llegada del Papa Benedicto XVI y el viernes, jornada en la que se presenciará en Via Crucis con todos los pasos de Semana Santa, que tomarán el centro de Madrid.