| Digital2 | 09/08/2011 |
Si bien hace poco más de un mes el lídel del PP, Mariano Rajoy, pedía a sus regidores que cumpliesen el programa marco del PP y no subieran los impuestos, este lunes, el máximo responsable de las cuentas de Madrid, la ciudad liderada por los populares y la más endeudada de España (la deuda asciende a 7.000 millones de euros) aseguraba este lunes que la bajada de impuestos no es viable.
El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Juan Bravo, abanderaba este lunes un discurso de 'coherencia', al afirmar que ni Consistorios ni Diputaciones podían permitirse bajar impuestos o suprimir tasas, "no podemos estar pidiendo al Gobierno que nos aplace el pago de la deuda y, a la vez, anunciar bajadas de impuestos o supresión de tasas. No es el momento de bajar ningún impuesto. Y eso debería valer también para las comunidades".
Con la actual crisis económica, que ha dejado de vislumbrar los famosos brotes verdes, a los Ayuntamientos y Diputaciones españoles les toca empezar a pagar ahora la 'otra' deuda, con el Gobierno Central, que asciende a 5.900 millones de euros. Desde el pasado enero empezaron a pagar lo que deben de 2008 (1.513 millones) y el próximo año empezarán con la deuda de 2009 (4.378 millones).
No han pasado ni tres meses desde el 22M y muchos Ayuntamientos anunciaban entonces, en plena campaña, bajada de impuestos y tasas. Una vez pasada la euforia, muchos consistorios reconocen que el pago se deberá posponer de cinco a diez años, el doble. Con el adelanto electoral, el discurso del PP se mantiene, Rajoy reclama que no se suban los impuestos.
El presidente de los populares ha recordado en varias ocaciones desde el 22M a sus alcaldes que deben cumplir el programa marco y no abandonar las banderas electorales. Incluso, para vacunar a los dudosos, presentó en el Congreso de los Diputados varias propuestas de resolución que apuntaban a una bajada de impuestos.
Ahora a Rajoy le salen opositores dentro de sus propias filas, el responsable económico del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, insiste en que, "eso no puede ser", y pode de ejemplo a Cataluña, "exige el aplazamiento del pago y acaba de suprimir el impuesto de sucesiones", u otros municipios que, "abogaron por eliminar la tasa de basuras. No se puede hacer eso y, a la vez, pedir el aplazamiento”.
La decisión está tomada, el Gobierno de Gallardón no va a bajar ni subir impuestos, aunque el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) va a subir por la revisión catastral, dicen que obligatoria. Otros Ayuntamientos de España se niegan a aplicar esa subida y coinciden con el discurso de Rajoy.
Estos consistorios coinciden es en que la situación creada es culpa del Gobierno, a quien tachan de haber jugado con las previsiones para cuadrar sus presupuestos cada año.
Todo ello está relacionado con la deuda que deben al Gobierno, algunas ciudades anuncian consecuencias terribles si les obligan a pagar y adelantan la intención de no hacerlo cuando en realidad los Ayuntamientos no pagan la deuda, sino que el Gobierno la va detrayendo.
La Diputación de Valencia asegura que para devolver los 117 millones que debe a Hacienda será necesario hacer un ERE o el Ayuntamiento de Málaga va a interponer un recurso contra la reclamación del Estado, su deuda es de 66,2 millones de euros. El aplazamiento del pago, afirma el presidente de la Federación Gallega de Municipios, Carlos Fernández, sería una solución pero ese dinero hay que devolverlo.