| Digital2 | 02/08/2011 |
Diez personas con Esclerosis Múltiple (EM) y otras cuatro con párkinson tenían previsto coronar el 18 de julio, el Kilimanjaro, la cima más alta de África. El equipo formaba parte de la expedición “Kilimanjaro Leap of Faith Adventure“, cuyo objetivo era demostrar que las enfermedades neurodegenerativas no representan el final de una vida "normal", sino que las personas que viven con estas patologías también pueden conseguir grandes proezas. Finalmente, tres personas del equipo (con EM) no pudieron alcanzar la cumbre. Inés sí lo logró.
Lori Schneider, norteamericana de 55 años, ha sido la primera persona con Esclerosis Múltiple que corona el Everest y las Siete Cumbres (los siete picos más altos de cada continente: Kilimanjaro, Monte McKinley, Aconcagua, Macizo Vinson, Everest, Mont Blanc, Elbrus, Puncak Jaya, Monte Kosciuszko). Lori estuvo en España con la Fundación Española de Esclerosis Múltiple para contar su experiencia y tratar de inspirar a otras personas con ésta enfermedad, "piensa en grande y cree en lo increíble", afirmó Lori.
Lori es la fundadora del movimiento “Empowerment Through Adventure” (Empoderamiento a través de la aventura) y la impulsora de este reto que ha reunido en Tanzania a 10 personas con EM, cuatro con párkinson y un equipo de otras 15 personas entre médicos, acompañantes, etc. El blog Muévete por la Esclerosis Múltiple ha ido reflejando el entrenamiento y la aventura que ha vivido Inés Grau hasta conquistar la cima del Monte Kilimanjaro.
En declaraciones al diario La Vanguardia, Inés confiesa que tras esta aventura ha perdido muchos miedos. “Lo peor de esta enfermedad es que no puedes hacer planes, ya que nunca sabes cómo te vas a encontrar al día siguiente. Hay muchas personas que tienen que superar cada día, en su rutina habitual, varios Kilimanjaros”, asegura la joven. “Cuando el médico te dice que tienes la enfermedad, tú ya no puedes cambiar el diagnóstico. Pero sí podemos decidir qué hacemos con nuestra vida: continuamos hacia delante o nos quedamos quietos”, añade Inés.