Comienza con la novena luna nueva del año y termina 30 días más tarde. Es un período para purificarse, que ponen en práctica la mayor parte de los musulmanes en España, como en el resto del mundo. La tradición marca ver la luna para comenzar el ayuno, pero la inmensa mayoría del mundo islámica ha acordado considerar la visión en cualquier parte del mundo.
Por ejemplo, la comunidad musulmana de Granada, al igual que la de Marruecos, mantienen la "visión ocular" de la luna con lo que han comenzado esta última madrugada el Ramadán y no el lunes, a diferencia de la mayor parte del mundo musulmán. Sin embargo, en este caso ha sido por razones meteorológicas puesto que la mala visibilidad impidió verla.
Un millón y medio de musulmanes de una treintena de nacionalidades se han organizado en más de mil comunidades de todo el territorio para cumplir el Ramadán, que entre otros preceptos han determinado no tomar alimento o bebida, no fumar y no mantener relaciones sexuales, algo a lo que están obligados todos los adultos desde la pubertad.
Ancianos y enfermos crónicos no han de cumplirlo por entender que pone en riesgo su salud. A cambio practican el "kassarah", que implica dar de comer a una persona necesitada, una ayuda que se extiende a ocho o nueve días. Las mujeres tampoco están obligadas a cumplirlo en caso de que estén embarazadas.
Madrid, la mezquita Omar de la capital, es la referencia para miles de musulmanes que practicarán este mes el Ramadán. Allí se ofrecerá té a todos los que acuden a rezar y se invita a ayunar a los que no tienen familia. En 30 días, todos los musulmanes residentes en España celebrarán el final del Ramadán conforme a los acuerdos firmados con la Comisión Islámica.