
Tras el boom inmobiliario y la polémica sobre la ley de costas, parece que
la conclusión de la organización ecologista en este nuevo informe es que los puertos han tomado el relevo al ladrillo y que actualmente son la principal amenaza del litoral. Los Puertos, ocupan más de 200 kilómetros del litoral español y a pesar de ello, 20 de las 28 Autoridades Portuarias llevan a cabo obras de ampliación con altos costes económicos y medioambientales.
En el informe se refleja que el fin de la burbuja inmobiliaria no ha supuesto el fin de la construcción de infraestructuras, de hecho, afirman que se está creando una burbuja “infraestuctural” con un exceso de proyectos portuarios sin justificación económica pero con un alto coste medioambiental.
“No se están analizando las necesidades reales del sistema portuario ni se tienen en cuenta los costes ambientales ni daños a otros sectores claves para España como el turismo o la pesca”, ha declarado Miren Gutiérrez, directora de Greenpeace.
La ocupación de la primera línea de costa por los puertos estatales está ocasionando un daño irreparable. Además,
la destrucción costera también afecta a las especies de la zona y elimina la capacidad natural de la costa de amortiguar y adaptarse a los efectos de la subida del nivel del mar por el cambio climático.