| Agencias | 16/09/2008 |
Los datos obtenidos de los análisis de las muestras recogidas por los veedores del Consejo en este tercer control realizado el pasado lunes, día 15 de septiembre, confirman un retraso de la maduración de ocho a diez días respecto a las tres últimas campañas, retraso más significativo en Rioja Alta y Alavesa.
Como aspecto más significativo de esta última semana cabe señalar que las lluvias caídas, al ser ligeras, no han alterado la normal evolución de la maduración, favoreciendo el aumento del peso de las bayas, especialmente en la variedad tempranillo de Rioja Baja. En general, la climatología está propiciando una excelente evolución tanto de la maduración alcohólica como fenólica de la uva, contribuyendo a mantener el equilibrio entre los diferentes parámetros analíticos.
El boletín de resultados publicado por el Consejo especifica la localidad y paraje en que ha sido tomada cada una de las muestras, dato que sumado al de variedad, altitud y año de plantación del viñedo "testigo" permite al viticultor establecer una comparación con sus propios viñedos en función de su ubicación y características.